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En esta imagen tomada el 12 de enero de 2016, el aspirante a la candidatura republicana a la presidencia y exgobernador de Florida, Jeb Bush, durante una entrevista con Associated Press en Coralville, Iowa.. (AP Foto/Jae C. Hong)

¿Cuánto gastó Jeb Bush (y otros) para perder Iowa?

¿Cuánto gastó Jeb Bush (y otros) para perder Iowa?

Las primarias en EE.UU. demuestran que el dinero no lo es todo a la hora de seducir a los votantes

En esta imagen tomada el 12 de enero de 2016, el aspirante a la candidat...
En esta imagen tomada el 12 de enero de 2016, el aspirante a la candidatura republicana a la presidencia y exgobernador de Florida, Jeb Bush, durante una entrevista con Associated Press en Coralville, Iowa.. (AP Foto/Jae C. Hong)

“Hacer política se ha vuelto tan caro, que hasta para perder se necesita un montón de dinero,” dijo el actor y humorista Will Rogers, luego de perder la campaña presidencial medio en broma medio en serio que lanzó en 1928 y que, lógicamente, perdió.

Casi un siglo después, los resultados de las primarias en Iowa, el banderazo de las elecciones presidenciales del 2016, parecen indicar que la observación de Rogers sigue vigente, ya que entre ganadores y perdedores, los candidatos de ambos partidos se gastaron más de $465 millones de dólares.

El candidato que más ha gastado en la campaña es el exgobernador de la Florida Jeb Bush, cuya campaña desembolsó $84 millones

Sin embargo, en Iowa llegó de sexto entre los aspirantes republicanos logrando apenas un delegado y 5,238 votos.

En contraste, Donald Trump, quien perdió contra Ted Cruz, pero le ganó a Bush, se gastó $12 millones para llegar de segundo.

Del lado demócrata, la contienda también le salió cara a los candidatos.

La ex secretaria de Estado Hillary Clinton gastó $90,2 millones. Logró 26 delegados en el primer caucus. (En Iowa, los demócratas anunciaron al ganador con base a los resultados de los recintos y “súper delegados” y no el voto popular)

Su rival, el senador Bernie Sanders, prácticamente empató con Clinton logrando 21 delegados. Hasta ahora su campaña ha desembolsado la mitad de lo que gastó la ex primera dama.

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“Hoy en día no se puede ser candidato sin dinero. Como candidato lo primero que necesitas es dinero, lo segundo es dinero y lo tercero personalidad y algunas ideas”, explicó a Univision Robert Guttman, director del centro de política de la Universidad de George Mason. “ Si no tienes dinero o acceso al dinero nadie te toma en serio”.

Y por eso los candidatos presidenciales llevan meses recolectando fondos, porque la primera primaria es la del dinero, donde las campañas no van tras los votantes si no tras los donantes.

Hillary Clinton encabeza la carrera de las donaciones con $163 millones. El senador Ted Cruz, quien le ganó el caucus de Iowa por un margen mínimo a Donald Trump en Iowa cuenta con $90 millones. Ben Carson, quien quedó de cuarto cuenta con $64 millones.

¿Qué pasó con Bush y sus millones?

Según Guttman, quien ha seguido las campañas presidenciales desde 1968, el problema de Jeb es su apellido Bush.

“La gente todavía recuerda a su hermano, que terminó su presidencia con el país en dos guerras, en medio de una recesión y con su popularidad por el piso.”

Quienes apoyan a Bush señalan que el candidato nunca fue muy fuerte en Iowa y que su suerte está por verse en otros estados con más diversidad. Su padre George H. Bush también perdió Iowa antes de ganar la presidencia. Sin embargo hasta ahora ningún candidato en sexto lugar y con menos del 3 por ciento del voto ha llegado a ser candidato oficial.

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Y aunque Jeb Bush inicialmente logró acumular impresionantes sumas de dinero, algunas funtes indican que poderosos donantes republicanos han empezado a buscar otros candidatos.

Eso evidenciaría el que en los últimos 3 meses Bush recolectara solo $7.12 millones, la mitad de lo que logró el trimestre anterior.


Sanders y Trump: ¿en la misma moneda?

Bernie Sanders también desafió las normas del dinero, ya que recaudó $75 millones, pero a base de donaciones de menos de $30 dólares, movilizando a más de tres millones de pequeños donantes.

Las campañas de los demás candidatos de ambos partidos, son financiadas en casi el 50 por ciento por los llamados “Super PACs” o comités de acción política, entidades que pueden hacer donaciones ilimitadas.

Estas entidades usan el dinero de corporaciones, sindicatos, individuos y asociaciones para promover a un candidato o atacar a sus rivales y desde el 2012 han inundado con millones de dólares el ciclo electoral estadounidense.

Sanders-Trump
Sanders-Trump

El casi empate de Sanders es aun más notorio considerando que hace un año el senador contaba con menos del 5 por ciento de las preferencias demócratas en Iowa frente a un 57 por ciento para Clinton.

Donald Trump fue otra excepción, porque aunque es multimillonario, gastó mucho menos que 9 otros candidatos republicanos a quien les ganó.

Según el politólogo Lee Drutman en una columna en Vox, esto se debe a que tanto Trump como Sanders han sabido movilizar al porcentaje de votantes que no se sienten representados por los líderes oficiales de sus respectivos partidos.

Los que apoyan a Trump y a Sanders, candidatos ideológicamente opuestos, afirman que les gusta que son “auténticos” y que no se “dejan comprar”.

Lo que queda por verse es si ellos son la excepción que hace la regla, ya que en la mayoría de las contienda el candidato con más dinero gana, o si realmente las campañas populistas “sin nada que perder”, pueden ganar elecciones presidenciales.

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