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Tillerson y Trump, un choque de egos en Washington que sacude la diplomacia global

Tillerson y Trump, un choque de egos en Washington que sacude la diplomacia global

Ambos hombres no parecen congeniar, el problema es que el jefe termina debilitando a su subalterno en tiempos de gran efervescencia en la política internacional precisamente por la irrupción de Trump en la escena mundial.

Tillerson sigue sin negar que llamó "idiota" a Trump Univision

Fue una de las primeras reuniones que el presidente Donald Trump tuvo con su gabinete. El encuentro realizado en junio de este año y abierto a la prensa en su inicio, mostró al millonario con su nuevo equipo frente a las cámaras.

Uno a uno, los secretarios del mandatario comenzaron su introducción agradeciendo "la oportunidad de trabajar para él", junto con palabras de admiración, lo que complació el ego del magnate. Todos excepto Rex Tillerson.

El secretario de Estado -uno de los puestos más importantes en el gabinete, es cuarto en la sucesión presidencial- simple y sobriamente agradeció la oportunidad de servir al país.

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Tillerson ex director ejecutivo de ExxonMobil no se destaca por prestarse para adulaciones o por ocupar roles secundarios, al contrario. La mayoría de los medios de comunicación lo consideran una de las personalidades fuertes en el equipo de Trump. Tan fuerte que es difícil combinar su ego con el del presidente, lo que quedó claro luego de algunos roces entre ambos que han trascendido al público a través de versiones de medios de comunicación.

Uno de los más polémicos es el supuesto adjetivo de "idiota" que habría usado Tillerson para describir a Trump durante una reunión con el equipo de seguridad nacional de la Casa Blanca realizada en el Pentágono.

La controversia fue tan grande, que Tillerson se vio obligado a realizar una extraña conferencia de prensa negando una futura renuncia, pero sin aclarar si usó o no el calificativo para referirse a su jefe.

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“El vicepresidente (Mike Pence) nunca ha tenido que convencerme de seguir siendo secretario de Estado, porque nunca he considerado dejar el cargo”, dijo el secretario de Estado, negando la versión que difundió la cadena NBC.

Pero más allá de los apelativos de una pelea entre bullies, los desacuerdos privados y públicos entre Trump y Tillerson tienen un impacto directo en la política exterior del país.

Un ejemplo claro fueron las declaraciones de Trump en relación a Corea del Norte. " Le dije a Rex Tillerson, nuestro maravilloso secretario de Estado, que está desperdiciando su tiempo al tratar de negociar con el pequeño hombre cohete", dijo Trump en Twitter. "...Ahorra tu energía Rex, ¡haremos lo que se tenga que hacer!", añadió.

"Los conflictos entre ambos debilitan mucho la autoridad del secretario de Estado. Si Trump lo contradice, crea una confusión y esto inhabilita su voz como representante de la política exterior de Estados Unidos, impide cualquier negociación seria", explicó Michael Shifter presidente del Diálogo Interamericano.

Corea del Norte no ha sido la única diferencia pública entre ambos. Tillerson se ha enfrentado con el mandatario en cuestiones como el número de efectivos en Afganistán y el bloqueo a Catar, entre otros puntos.

Departamento de estado

Tillerson llegó al Departamento de Estado con la promesa de reestructurarlo. En los últimos nueve meses Tillerson ha realizado cambios drásticos, lo que ha generado gran resistencia.

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Despidos, retiros, oficinas cerradas y la incompetencia en el liderazgo han sido una de las quejas principales.

"Por lo que he escuchado por fuentes dentro del Departamento de Estado Tillerson es horrible. Ha mostrado indiferencia por la diplomacia y por las personas de carrera que trabajan ahí. Tillerson ha probado su ineficiencia al manejar una gran burocracia", aseguró Christopher Sabatini profesor de relaciones internacionales y política en la Escuela de Asuntos Internacionales y Públicos (SIPA) de la Universidad de Columbia.

"Ha fallado en articular una visión que vaya más allá de la eficiencia. Hay ciertos requerimientos básicos para que el Departamento de Estado pueda cumplir su función. Necesita tener personal que los represente en la Casa Blanca. Hay una serie de cargos políticos y de carrera que no han sido llenados", agregó.

Posible reemplazo

Este lunes, la cadena de noticias CNN citó fuentes anónimas cercanas al Departamento de Estado que aseguraban que el presidente está buscando reemplazos para Tillerson, quien estaría "pendiendo de un hilo", según la versión.

Pero si Tillerson optara por renunciar o Trump decidiera despedirlo, su reemplazo sería un dolor de cabeza para la Casa Blanca.

La puerta giratoria en el gobierno de Trump se ensancha cada vez más. Hasta el momento sólo de los cargos que requieren confirmación del Senado ya se han ido el secretario de Salud Tom Price, el director del FBI James Comey y el asesor de seguridad nacional Mike Flynn.

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"Una posible candidata para reemplazar a Tillerson es Nikki Haley, la actual embajadora ante las Naciones Unidas. Cuenta con gran apoyo", explicó Shifter.

"Trump ha realizado tantos cambios en su equipo, que parece reacio a realizar más, sobre todo de alto perfil. Le dará más inconsistencia a su administración", dijo Sabatini.

Hasta ahora Tillerson ha asegurado que "no piensa renunciar". ¿Quién cederá primero en la lucha de egos? está por verse.

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