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Robert (72) cree que Obama fue demasiado lejos con el liberalismo. Por eso le retiró el apoyo a los demócratas y votó por Trump.

Los demócratas se desquitan con Clinton: “Desearía no haber votado por Obama. Ahora espero que Trump cumpla”

Los demócratas se desquitan con Clinton: “Desearía no haber votado por Obama. Ahora espero que Trump cumpla”

Los demócratas confiaron tanto en que ganarían Wisconsin que ni hicieron campaña en el estado. Pero sus electores tradicionales, que votaron por Bernie Sanders en las primarias, se fueron con otro candidato o se abstuvieron.

Robert (72) cree que Obama fue demasiado lejos con el liberalismo. Por e...
Robert (72) cree que Obama fue demasiado lejos con el liberalismo. Por eso le retiró el apoyo a los demócratas y votó por Trump.

KENOSHA, Wisconsin.- Robert lo cuenta con arrepentimiento y sin dar su apellido, como un error terrible que le pesa, para el que le faltan palabras.

“Voté por Hillary la primera vez y voté por Obama la segunda vez. Y desearía no haber votado nunca por Barack Obama. Es una abominación, una Obaminación”, dice Robert: jubilado, de 72 años, nacido y criado en el condado péndulo de Kenosha, Wisconsin, paciente crónico de una enfermedad pulmonar obstructiva que trata con Medicare.

“Los demócratas no han estado haciendo un buen trabajo y por eso voté como lo hice. No soy republicano, no soy demócrata. Voto por la persona y por las cosas en las que creo. Ahora espero que Donald Trump cumpla su promesas y mantenga a Estados Unidos en paz y mantenga todas nuestras libertades. Con Hillary no hubiésemos tenido libertad de expresión o libertad de culto”, agrega Robert.

De todos los condados del estado, fue Kenosha donde el Partido Demócrata perdió más terreno con respecto a la elección presidencial anterior, y donde comenzó a quebrarse “el muro azul” formado por Wisconsin, Michigan y Pensilvania con el que los demócratas creían asegurado el triunfo.

Este 8 de noviembre, la candidata Hillary Clinton obtuvo 20.23% menos votos que Barack Obama en la reelección de 2012. Las primarias demócratas las ganó aquí Bernie Sanders, con 57.2% de los votos.

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Los deseos de cambio, la preferencia por Sanders como candidato o que Hillary no visitó ni una vez Wisconsin son algunos de los factores que explican que el republicano ganara en históricos estados demócratas. El Partido Republicano aumentó sus votos en el 91% de los condados de Michigan, Wisconsin y Pennsylvania.

Mientras, Donald Trump tuvo 3% más votos que Mitt Romney. Los republicanos no ganaban en el condado desde 1972 y en el estado desde 1984, cuando un aluvión de electores demócratas –en su mayoría obreros blancos del medio oeste decepcionados por la crisis económica– apoyaron en masa a Ronald Reagan.

Ciudades visitadas por los candidatos durante la campaña presidencial

MICHIGAN

Clinton

Trump

2

7

WISCONSIN

Clinton

Trump

0

5

PENNSYLVANIA

Clinton

Trump

8

17

Fuente: FairVote.

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Fuente: FairVote.

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Fuente: FairVote.

Robert era uno de ellos. Trabajaba entonces en la línea de producción de la Anaconda American Brass Company que, después de American Motors, era la segunda industria más grande y mayor generadora de empleos de Kenosha. Ambas cerraron sus puertas en medio del declive paulatino de la industria manufacturera de Estados Unidos.

Kenosha brillaba en los tiempos de prosperidad de la industria automotriz. Aquí se inventó el volante, el cinturón de seguridad, el muscle car –especie de auto deportivo de dos puertas– y la idea de que los obreros de la industria automotriz debían unirse en sindicatos. Ahora es la puerta de entrada del corredor del óxido, el rust belt.

El condado luce desde el aire como un gran rompecabezas con varias piezas perdidas: una cuadrícula perfecta que desemboca en la orilla suroeste del lago Michigan, interrumpida por espacios grises y blancos donde antes había complejos industriales. El baldío más grande es el lugar que dejó American Motors, que comenzó a operar en 1902 y después de varias ventas y rebautismos cerró sus puertas en 2010, convertida entonces en una fábrica de motores de Chrysler. La planta fue demolida en marzo de 2013 y la ciudad hace planes para construir allí un parque.

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Donde estaba la planta de American Brass, derribada a finales de los 90, hay ahora un restaurante chino, un supermercado Pick’nSave, tiendas de a dólar y una explanada de grama que en invierno se cubre de nieve. En las antiguas oficinas administrativas de la compañía funciona la pequeña editorial Happening Magazine, propiedad de Frank Carmichael, que se describe a sí mismo como un “votante reacio de Donald Trump”, conservador desde el punto de vista fiscal, pero que comparte criterios con ambos partidos.

“No estaba emocionado por ninguno de los dos candidatos. Es difícil de creer que siendo 320 millones de habitantes en este país, esas sean las opciones que tengamos para escoger. Estaba vacilante entre Hillary y Donald y tomé la decisión cuando tuve la papeleta en mis manos. Fue una decisión dura. Pero tenía la sensación de que votar por Hillary significaba tener cuatro años más de lo mismo. Trump es un comodín, realmente no sabemos cómo va a salir”, explica Carmichael.

Frank Carmichael se declara como "votante reacio de Trump". De...
Frank Carmichael se declara como "votante reacio de Trump". Decidió su voto cuando tuvo la papeleta en sus manos.

Ahora no sabe qué esperar. Duda que Trump pueda cumplir con varias de las promesas de campaña que en oídos de sus oponentes suenan como amenazas. Entre ellas, la de deportar a unos 11 millones de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin documentos.

“Logísticamente es imposible. La economía se iría el foso si lo hace. ¿Quién va a proveer todos los servicios vitales que los inmigrantes proveen? ¿Quién va a pagar la seguridad social? Necesitas de inmigrantes para tener un país un fuerte. Creo que Trump dice cosas antes de pensarlas. ¿Realmente crees que va a construir el muro? Donald Trump es un buen vendedor, pero ¿está en capacidad de cumplir?”, se pregunta Carmichael y por otro lado se repite a sí mismo que necesita un cambio para revitalizar su economía y que Hillary no era la indicada para conducirlo.

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Junto a Carmichael trabajan al menos dos votantes tradicionalmente demócratas que durante las primarias votaron a favor a de Bernie Sanders y en las presidenciales optaron por una tercera opción, la de Jill Stein, del Partido Verde.

“Hillary no presta suficiente atención a todos los problemas que hay por resolver. Pero ahora pienso que debí haber votado por ella. Pensé que había mucha gente a la que no le gustaba ninguno de los dos candidatos y que iba a votar por un tercer partido. Ahora tengo miedo de lo que pueda pasar”, dice Allison Viesca, de 34 años, que desde julio trabaja como recepcionista en Happening Magazine.

Allison Viesca (34) era seguidora de Sanders. Votó por Jill Stein en las...
Allison Viesca (34) era seguidora de Sanders. Votó por Jill Stein en las presidenciales y se arrepintió de no haberlo hecho por Clinton cuando vio los resultados de la elección.

Entre la base demócrata de Wisconsin caló la idea de que la élite del partido trabajó contra la candidatura de Sanders y determinó de antemano que era el turno de Clinton para representar al partido. Y esto tuvo un efecto desmoralizante.

Para John, que no dice su apellido ni su edad, la campaña que acabó en la elección de Donald Trump como presidente fue lo más saludable que pudo haberle pasado a la democracia de Estados Unidos, para recordarle a los ciudadanos cómo funciona el sistema.

“Obama hizo muchas cosas buenas y malas. Pero ha estado en la Casa Blanca por muchos años y comienza a ser demasiado poderoso. Estas elecciones son una corrección, eso es lo que mantiene a Estados Unidos en movimiento”, opina John.

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La situación económica tuvo un peso importante en su decisión. Especialmente la de la industria manufacturera en Kenosha, que no ha parado de transformarse en las últimas dos décadas y que él en parte atribuye al efecto de los tratados de libre comercio adoptados por Estados Unidos, entre ellos NAFTA, donde son socios México y Canadá.

"Crecí en Kenosha y he visto la caída de los empleos, uno tras otro. He trabajado en compañías que cerraron sus puertas para irse a México o a China o adonde sea. No hay ni una persona a Kenosha que no conozca a alguien que haya perdido su trabajo”, cuenta John, sin bajarse de su moto Harley Davidson.

"El péndulo tiene que moverse", opina John, que ha votado demó...
"El péndulo tiene que moverse", opina John, que ha votado demócrata en el pasado y ahora lo hizo por Trump.

Para él, los Clinton ya tuvieron su oportunidad de estar en el poder y no volverá a repetirse.

“He votado por demócratas y por republicanos, voto por lo que es bueno para el país y para la gente, no por temas individuales ni por partidos. En mi opinión eso nunca funciona porque el péndulo tiene que moverse. Dejemos que esté otro en el poder, es su turno”.

Contribuyeron en este reportaje los periodistas Fernando Peinado y Ana María Rodríguez.

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