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Esta es la nueva represa hidroeléctrica Reventazón en Costa Rica.

10 preguntas detrás de la buena fama de Costa Rica con sus energías limpias

10 preguntas detrás de la buena fama de Costa Rica con sus energías limpias

Un proyecto 'casi loco' encendió en 1884 la primera chispa de la vocación del Estado costarricense hacia las fuentes renovables que hoy son responsables del 98% de la electricidad producida allí. Ser líder mundial conlleva una historia inspiradora, pero no faltan los dilemas.

Esta es la nueva represa hidroeléctrica Reventazón en Costa Rica.
Esta es la nueva represa hidroeléctrica Reventazón en Costa Rica.

San José-. Costa Rica cumplió más de tres meses de no producir un solo vatio con hidrocarburos y se ilusiona con repetir el logro del 2015, cuando se colocó como líder en el planeta por producir con fuentes limpias el 99% de su electricidad.

El total del 2016 indica que hasta el 5 de octubre se acumulan 183 días de producción sin hidrocarburos y espera cerrar el año con 98% de generación procedente del agua (75%), el viento (10%), el calor de los volcanes (13%) o el sol (0,01%, pero algo es algo).

La noticia dio la vuelta al mundo justo en el momento en que el Gobierno tico inauguraba la nueva planta hidroeléctrica Reventazón, la más grande de Centroamérica, y pone en la mira un proyecto aún mayor en el sur del país.

Este país centroamericano refuerza su apuesta por las fuentes renovables, pero el camino hasta este punto no ha sido un lecho de rosas para esta población que se ufana de tener una cobertura eléctrica del 99.4%.

Numerosos obstáculos y costos han debido afrontar los ticos para lograr el liderazgo en producción de energías limpias. Y no todo tiene solución todavía.

1. ¿Cómo fue ese primer paso?
Al anochecer del 9 de agosto de 1884, cuando la semilla de la frase “pura vida” estaba aún a 70 años de germinar en Costa Rica, una pequeña parte de San José se iluminó por primera vez con electricidad. Eran 25 lámparas, sí, pero la pequeña capital rodeada de cafetales estrenaba un visionario proyecto de un ingeniero costarricense y un inversionista guatemalteco. El gobierno de entonces (de un presidente llamado Próspero) les encargó desarrollar energía explotando una corriente de agua que hasta ese momento se usaba para saciar la sed de los bueyes de carga. Fue tercera capital del mundo iluminada, dice el discurso orgulloso de las autoridades ticas, aunque hay evidencia de otros proyectos previos. Lo innegable es que se trataba de una tecnología pionera en una capital que era pueblo más que ciudad y que solo llegaba dos años después que Nueva York.

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2. ¿Empresas privadas o el Estado?
Una vez generado el primer byte, el influyente magnate estadounidense Minor Cooper compró la empresa que habían fundado el ingeniero tico Víctor Dengo y el inversionista guatemalteco Luis Batres, y otros proyectos privados se instalaron en distintos ríos de San José. Sin embargo, un grupo de políticos e intelectuales notaban prepotencia y mal servicio de las empresas y crearon en 1923 un movimiento llamado Liga Cívica, cuyo objetivo era nacionalizar toda la generación de energía eléctrica. Lo lograron en 1928, pero problemas políticos y económicos impidieron el desarrollo pleno de la actividad por parte del Estado. Vendrían los inestables años 40, la breve Guerra Civil del 48 y los proyectos grandes habrían de esperar.

3. ¿Cómo ocurrió el monopolio eléctrico del Estado costarricense?
En el gobierno temporal de José Figueres Ferrer, el mismo que abolió el ejército en Costa Rica, fundó en 1949 el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), de la mano de Jorge Manuel Dengo, nieto del ingeniero que en 1884 deslumbró a los josefinos con las 25 lámparas eléctricas. Esta entidad autónoma obtuvo el monopolio de la generación eléctrica, pero su énfasis desde el inicio estaba en las energías limpias.
“Extraer las fuerzas de la naturaleza para electrificar el país, pero con resguardo meticuloso de las fuentes para garantizar la calidad de vida de las futuras generaciones”, dice su ley constitutiva. La frases “cambio climático” o “calentamiento global” estaban lejos de existir y más aún de expresar un problema mundial.

10 preguntas detrás de la buena fama de Costa Rica con sus energías limp...

4. ¿Por qué insistir en energías alternativas al petróleo?
En los años 50 comenzó la construcción de plantas hidroeléctricas de mayor tamaño, aunque la generación de electricidad también se completaba con derivados del petróleo (importados, porque Costa Rica no tiene pozos). Por eso con la crisis de los precios del crudo en los 70 se fortalece la apuesta por fuentes alternativas y diversas, como el viento (primera planta eólica de América Latina), el calor de los volcanes, también en manos del ICE. En los 70 crecía también una conciencia ambiental y fue en esa década cuando se crearon los primeros parques nacionales.

5. La pregunta continúa: ¿el Estado o los privados?

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El Instituto Costarricense de Electricidad se consolidó y soportó bien los duros años 80, pero para la década de los 90 surgieron cuestionamientos sobre la conveniencia o pertinencia de mantener el monopolio estatal de la generación de energías. Generadores privados que vendían su producción al ICE se organizaron también y desde entonces pueden suministrar hasta el 15% de la oferta energética, pero únicamente con fuentes renovables y debe ser vendida al Estado para su distribución. Hay en la actualidad esfuerzos de un sector para aumentar la participación privada y romper el monopolio del ICE, como impulsa el expresidente Óscar Arias, Nobel de la Paz.

6. ¿Qué precio pagan los ticos por sus energías limpias?
Nadie dijo que todo fuera color rosa. El Instituto Costarricense de Electricidad , de cuya eficiencia duda un sector de la opinión pública, tiene deudas cercanas a los $3,650 millones, en buena parte por el desarrollo de plantas hidroelécticas como Reventazón. Esto podría presionar las tarifas eléctricas, de por sí cuestionables, y cargar sobre la economía de los abonados el costo de la buena imagen internacional.

7. Un momento: ¿en verdad son energías limpias?
Según quién lo diga. Aunque en la teoría el agua, el viento y el calor de los volcanes son fuentes limpias, organizaciones ambientalistas han cuestionado el innegable impacto que las construcciones de las represas o las granjas solares o eólicas tienen sobre la naturaleza. Un ejemplo de ello fue también la intensa explotación de la cuenca del río Reventazón en la vertiente Caribe. También hay un polémico proyecto de ley que podría autorizar al Estado a entrar con sus tractores en áreas hasta ahora protegidas, para construir infraestructuras de energía térmica.

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8. Marca País
Para un país que ha proyectado por más de 20 años una imagen de destino sostenible, sería un pecado no explotar turísticamente su lado productor de energías limpias. Por eso el Gobierno está explorando el diseño de una “ruta de energías limpias” que incluiría por supuesto el nuevo complejo del Reventazón, pero también sitios icónicos como el embalse Arenal (norte del país), los desarrollos geotérmicos en alrededores de los volcanes Miravalles y Rincón de la Vieja (provincia de Guanacaste), las plantas eólicas del ventoso cantón Tilarán, entre otros. Lo piensan como una idea de vanguardia, dijo el ministro de Turismo, Mauricio Ventura.

9. ¿Otra megaobra en camino?
El ICE identifica como meta siguiente desarrollar el proyecto hidroeléctrico El Diquís, del doble de capacidad de Reventazón, pero antes debe sortear objeciones de las comunidades indígenas que habitan en esos territorios del sur del país, además de resolver abundantes preguntas sobre la viabilidad financiera y ambiental de un enorme embalse sobre la cuenca del río General. La meta de las autoridades es consolidar para el 2035 una matriz energética completamente limpia, renovable e independiente del suministro internacional.

10. ¿Cuál es el dato que avergüenza al sector energético tico?

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Sí, la energía “made in Costa Rica” es muy limpia, pero la que se consume no.
Esto porque solo la cuarta parte del gasto energético en Costa Rica corresponde a la electricidad y casi todo el resto se dedica a hacer carburar al imparable parque vehicular. Esto hace que más del 70% del consumo energético provenga del petróleo y que en algunos grupos viva la idea de explorar petróleo en la zona norte o caribeña del país (actualmente rige una moratoria vía decreto presidencial hasta el 202). Hay 1.4 millones de vehículos, una relación superior a uno por cada cuatro habitantes. Esto porque en los últimos 15 años se duplicó la flota vehicular y no se ve en el futuro cercano una solución real por la vía del mejoramiento de transporte público. Solo un milagro haría a Costa Rica cumplir su meta de ser carbono neutral en el año 2021.

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