publicidad
Fidel Castro, durante las celebraciones del 50 aniversario de la revolución cubana. 

Paul no estás solo: un breve recorrido por los discursos más largos de la historia

Paul no estás solo: un breve recorrido por los discursos más largos de la historia

Un pequeño itinerario por las intervenciones más largas de la historia y los oradores que serán recordados por su incontinencia verbal 

Fidel Castro, durante las celebraciones del 50 aniversario de la revoluc...
Fidel Castro, durante las celebraciones del 50 aniversario de la revolución cubana. 

Churchill tenía una máxima para sus alocuciones: “Si tengo que pronunciar un discurso de dos horas, empleo 10 minutos en su preparación. Si se trata de un discurso de 10 minutos, entonces tardo unas dos horas en prepararlo”. Si nos atenemos a esta máxima, parece que muchos políticos no tienen mucho tiempo preparar en profundidad sus intervenciones y por eso las alargan por horas y horas hasta el aburrimiento.

Sin ir más lejos, este miércoles el senador Rand Paul dio una maratoniana conferencia de más de 11 horas para filibustear la renovación en el Congreso de la Patriot Act (y para ganar mayor relevancia mediática, ahora que está dentro de la contienda por la nominación republicana, según le critican algunos). Pero por impresionante que parezca, esta hazaña puede parecer propia de  un  principiante si se compara con los discursos más largos pronunciados en la historia. No se asuste: esta recopilación no dura ni una milésima parte de estos históricos (y muchas veces soporíferos) monólogos.

publicidad

Strom Thurmond: 24 horas y 18 minutos

Más de un día completo. Es lo que estuvo hablando, también en Washington, el senador de Carolina del Sur, quien aún conserva el (¿honorable?) título de haber pronunciado el discurso más extenso. Lo hizo en 1957 y fue sobre el debate de la ley de Derechos civiles. Consciente de la dificultad de superar una prueba de tal calibre, llegó a prepararse por varios días, tomando baños de vapor para deshidratar su cuerpo para que durante su perorata pudiera beber pero sin tener que abandonar la sala para ir al baño.

Ted Cruz o cómo dar las buenas noches a los hijos en el Senado

Otro republicano también tiene experiencia en eso de subir al estrado… y no volverse a bajar hasta que las manillas del reloj han dado varias vueltas. El senador Ted Cruz estuvo en 2013 ni más ni menos que 21 horas frente a sus colegas (los que aguantaron) tratando de obstruir la votación de la conocida ley como Obamacare, de la que el republicano es un fiero opositor. Como en el caso de Paul, muchos pensaron que aquel acto quijotesco no estuvo dirigido tanto a finiquitar el proyecto de Obama (que finalmente vio la luz) sino a conseguir que su nombre se hiciera un hueco en las noticias, como trampolín a su futura lucha por la Casa Blanca. Desde el púlpito "y dado que ese día no pudo ir a dormir a sus hijos-  les llegó a leer un cuento y les conminó a que se lavaran los dientes, abrazaran fuerte a mama y se fueran a la cama, sin olvidarse de rezar las oraciones. Un verdadero padrazo.
publicidad

Rand Paul, un hombre con experiencia

Quien piense que el precandidato presidencial es un recién llegado al mundo de la oratoria de larga duración, es que no conoce el pasado de este conservador. No es la primera vez que utiliza su puesto para dar una alocución que seguramente es imposible guardar en una grabadora sin cambiarle la pila.

Lo bueno de Paul es que siempre ha luchado por la transparencia… y la sinceridad. “Voy a hablar por un tiempo lo suficientemente largo como para llamar la atención sobre algo que encuentro muy inquietante”. Y no defraudó. Más de doce largas horas con sus largos 60 minutos cada una. En aquella ocasión, el republicano comenzó su perorata a las 11.47 am y no desistió en su empeño hasta las 12.39 am. El tema fue el uso de los drones, y parece que le gustó la experiencia, después de la demostración que ha hecho este miércoles. Claro, que no se puede negar que además de sincero es considerado con su audiencia porque en aquella ocasión, al anunciar el fin de su diatriba, advirtió de que “podría continuar por 12 horas más y romper el récord de Strom Thurmond pero creo que hay ciertos límites al filibusterismo”. 

Fidel Castro: el imprescindible

Si de horas y horas hablando en una tarima o frente a una audiencia se trata, no se puede pasar por alto un imprescindible: el líder cubano Fidel Castro, cuyas intervenciones son conocidas dentro de la isla y fuera, aunque hayan sido los cubanos los que se hayan llevado la peor parte.
publicidad

Desde el principio ya apuntó maneras: su primer discurso, a la entrada de La Habana en 8 de enero de 1959 ya fue kilométrico. Y aquello no fue una excepción. Durante los largos años que estuvo en el poder, sus mítines eran constantes, con ese estilo vehemente y muchas veces crispado .  Memorables son sus más 10 horas de incontinencia verbal en 1986, en el congreso del Partido Comunista, en el que consumió casi ocho horas de la reunión.

Y las organizaciones internacionales no se libraron de su musculada lengua.

Castro, que  pasará a la historia por muchas cosas, también lo hará por aparecer en el libro Guinness de los Records tras haber hablado durante 4 horas y 29 minutos en la Asamblea General de la ONU. Y tal vez lo más molesto no fuera el tiempo que utilizó sino la mentira con la que inició su alocución: «Sé que tenemos fama de hablar largo. No se preocupen, haremos todo lo posible por ser breves».

Krishna Menon, el olvidado y persistente´

Precisamente muchos creen erróneamente que Fidel es quien tiene en su poder el alegato más largo de la ONU. Error. Él tiene "como dice más arriba- dentro de la Asamblea General, por lo que Fidel puede parecer un aprendiz al lado de Krishna Menon. Porque este diplomático indio firmó en 1957 un sermón de casi ocho horas en el Consejo de Seguridad. Y el problema no fue la duración: el pobre político no aguantó ni su propia intervención y tuvo que ser hospitalizado, y aun así, cuando le dieron el alta, volvió a su puesto como si no hubiera pasado nada y continuó por una hora más. Eso sí, con un médico al lado que le chequeaba su presión arterial.

publicidad

Hugo Chávez, el aprendiz aventajado

No podía faltar en esta somera lista un político conocido igualmente por sus dardos verbales y que además tuvo un buen maestro. El expresidente Chávez ha sentado cátedra y su modelo de programa televisivo sigue aún en marcha, aunque con otros nombres (la última en sumarse a esta moda ha sido la mujer de Nicolás Maduro, Cilia). Pero lo tienen difícil: Chávez dejó para la historia más de 1,600 horas de su archiconocido “Aló, Presidente”. Durante horas y horas aparecía en la pantalla para hablar, sin ningún orden, tanto de lo humano y lo divino. De hecho, la duración media de su programa de las 330 primeras ediciones era ni más ni menos que de seis horas. ¡Y sin comerciales! Pero eso no era lo peor: porque muchas veces se sabía a qué hora comenzaba, pero no cuándo terminaba.

Así que si no tiene nada que hacer, relájese y disfrute. Aquí tiene un aperitivo de poco más de cuatro horas. 


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad