publicidad
El candidato presidencial republicano Donald Trump alza a una niña durante un mitin de campaña en el Centro de Convenciones KI, en Green Bay, Wisconsin, el 17 de octubre de 2016
Daniel Morcate
Opinión

Miembro de la unidad política de Univision Noticias.

Donald Trump juega con fuego

Donald Trump juega con fuego

“Las falsas denuncias de amaño y fraude están sembrando entre los seguidores más ofuscados del candidato republicano el afán de rechazar los resultados de las elecciones del ocho de noviembre si éste, en efecto, las pierde como pronostican muchas encuestas”.

El candidato presidencial republicano Donald Trump alza a una niña duran...
El candidato presidencial republicano Donald Trump alza a una niña durante un mitin de campaña en el Centro de Convenciones KI, en Green Bay, Wisconsin, el 17 de octubre de 2016


Parecía imposible pero ya es un hecho. La recta final de la campaña presidencial nos está revelando a un Donald Trump aun peor de lo que sus críticos imaginábamos. No me refiero solo ni principalmente al villano que se expresa de manera vulgar y grosera sobre mujeres en una grabación ampliamente difundida. Me refiero al Donald Trump que, sin el más mínimo escrúpulo ni decoro, les ha declarado la guerra abiertamente a los medios de información y a nuestra democracia, la misma democracia que ha hecho posible que una figura tan políticamente incompetente y humanamente tullida como él se haya convertido en candidato a la presidencia de uno de los dos grandes partidos de la nación.

publicidad

Luego de haber descendido en la mayoría de las encuestas en las últimas semanas, Trump ha centrado su campaña presidencial en una estrategia fundamental: denostar a la prensa que lo critica, que por fortuna ahora es mayoría, y denunciar que es víctima de un sistema electoral amañado y fraudulento. “Por supuesto que hay fraude a gran escala en la votación en el día de la elección y antes”, tuiteó sin el más mínimo escrúpulo y sin aportar una sola prueba hace unos días. “Son tan ingenuos”, agregó, refiriéndose a los escasos líderes de su Partido Republicano que han tenido el civismo de desmentirlo, como el Presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, quien negó la existencia de fraude en nuestras elecciones.

En realidad, el sistema eleccionario norteamericano es uno de los más transparentes, confiables y perfectibles del mundo, a pesar de que en él participan decenas de millones de votantes de los más diversos orígenes sociales, políticos y étnicos. Los casos constatados de fraude son tan pocos que resultan estadísticamente insignificantes. Uno de los estudios más abarcadores sobre el tema, realizado por la Universidad de Loyola, concluyó que de mil millones de votos que se emitieron en Estados Unidos entre 2000 y 2014, solo 34 provinieron de personas que se hicieron pasar por otras. Pero tanto Trump como otros líderes republicanos antes que él han dramatizado y exagerado el problema para justificar la adopción de medidas cuyo verdadero propósito no es atajar el fraude sino privar del voto a sectores que suelen favorecer al Partido Demócrata, como los jóvenes millenials y miembros de las minorías afroamericana e hispana. Tal es el objetivo inconfeso de las leyes de supresión de votantes que los republicanos han adoptado en diversos estados que controlan, especialmente desde que los norteamericanos eligieron y reeligieron a su primer presidente negro.

publicidad

En la mente calenturienta del magnate de bienes raíces, la prensa forma parte del fraude que supuestamente se le inflige para evitar que llegue a la Casa Blanca. “Los medios distorsionados y deshonestos están empujando a Hillary la retorcida”, bramó en otro tuit. Se trata de una burda táctica intimidatoria que busca frenar la avalancha de denuncias periodísticas sobre sus malos manejos empresariales, su impago de impuestos federales sobre los ingresos durante casi dos décadas, su aparente asociación con figuras del bajo mundo y su conducta abusiva hacia las mujeres. Sus ataques a la prensa han sido tan frecuentes y feroces, que el Comité para la Protección de Periodistas, con sede en Nueva York, los condenó sin ambages. “Mediante sus palabras y acciones”, expresó el CPJ en un comunicado, “Trump ha demostrado constantemente un desprecio por el rol de la prensa más allá de ofrecerle publicidad y promover sus intereses”. Y concluyó con una ominosa advertencia a todos los norteamericanos: “Una presidencia de Trump representa una amenaza a la libertad de prensa como no se ha conocido en la historia moderna” de Estados Unidos.

La nueva estrategia incendiaria de Trump, basada en absurdas teorías conspirativas, puede tener consecuencias muy graves para nuestra democracia. De entrada ha exacerbado las ya agudas divisiones entre los norteamericanos. Algunos partidarios del irascible empresario se están tomando sus denuncias al pie de la letra y agrediendo verbal y físicamente a periodistas. Por primera vez en mucho tiempo, los medios estigmatizados por Trump están enviando a sus reporteros a sus actos de campaña acompañados de guardaespaldas y rodeados de dispositivos de seguridad. Pero lo más alarmante es que las falsas denuncias de amaño y fraude están sembrando entre los seguidores más ofuscados del candidato republicano el afán de rechazar los resultados de las elecciones del ocho de noviembre si éste, en efecto, las pierde como pronostican muchas encuestas.

publicidad

Si se materializara ese rechazo, es probable que los resultados de la elección se enmarañen en una intrincada madeja de litigios judiciales, que las pasiones políticas se extremen a niveles insospechados en la historia moderna de nuestro país y hasta que se desencadenen actos de violencia. Todos sufriríamos las consecuencias. Pero no cabe duda de que semejante catástrofe llevaría principalmente el nombre de Donald Trump.

Nota: La presente pieza fue seleccionada para publicación en nuestra sección de opinión como una contribución al debate público. La(s) visión(es) expresadas allí pertenecen exclusivamente a su(s) autor(es). Este contenido no representa la visión de Univision Noticias o la de su línea editorial.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad