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"Es una bendición ser ciudadano de este país", dijo Alan Gross tras su liberación

"Es una bendición ser ciudadano de este país", dijo Alan Gross tras su liberación

El subcontratista Alan Gross está de vuelta en EEUU. Tras permanecer cinco años tras las rejas en Cuba, el hombre agradeció al presidente Obama.

Alan Gross: "La libertad no es gratis" /Univision

Feliz y con un rostro radiante, así se presentó el subcontratista estadounidense Alan Gross a la primera conferencia de prensa que dio después de haber sido liberado en Cuba, tras pasar cinco años en prisión. "Es una gran bendición ser ciudadano de este país y muchas gracias al presidente Obama por todo lo que ha hecho", dijo sin titubear y por primera vez desde Estados Unidos.

Acompañado de su esposa y vestido con una camisa azul y pantalon beige, este hombre de 65 años no ocultaba la alegría que le provoca su libertad.

"Para mí es el mejor de los tiempos. Quiero reconocer los extraordinarios esfuerzos de mi esposa, sus esfuerzos por restaurar mi libertad durante cuatro años y medio. Es una enorme bendición", reiteró.

Lea: Cronología del caso Alan Gross

Pero no sólo agradeció al gobierno de EEUU y a su familia sino también a su cuerpo de abogados, a los miembros del Congreso, de ambos partidos, especificó, y a todos los que colaboraron para que hoy estuviera presente ante la prensa y al lado de sus seres queridos. Hizo un agradecimiento especial a la comunidad judía.

"Fue crucial para mí saber que no me habían olvidado, las oraciones me han sostenido. Gracias a todos los que me han demostrado el veradero sentido de la amistad", comentó.

Su esposa nunca se le separó durante el mensaje, siempre se mantuvo a su lado derecho.

Cuba libera al subcontratista estadounidense Alan Gross /Univision

Mientras el flash de las cámaras no dejaban de deslumbrarlo, Gross recordó también a los que intentaron visitarlo en Cuba y que por alguna u otra razón no pudieron verlo.

Y después aprovechó para bromear con los periodistas. Dijo que esperaba que pronto le arreglaran la dentadura y que poco a poco recuperaría su fortaleza: "Eso hará una diferencia".

Ya casi para finalizar le mandó un mensaje al pueblo cubano: "A pesar de los cinco años que estuve en cautiverio, no cambiaría este lugar. Comparto mi absoluto respeto al pueblo de Cuba, que no es responsable de esta situación a la que he sido sometido. La mayoría de los cubanos son gente bondadosa y me duelen que los traten tan injustamente como consecuencia de las políticas de su gobierno.

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Cuando se despidió, Gross pidió a la prensa que se respete su privacidad.

"Me siento bendecido de tener esta libertad para volver a una vida constructiva. Es bueno estar en casa", dijo para abandonar sala, sin dar detalles sobre su cautiverio ni permitir preguntas de la prensa.

Su llegada a Estados Unidos

Desde tempranas horas de este miércoles, el subcontratista Alan Gross volvió a Estados Unidos. Lo hizo luego de permanecer cinco años encarcelado en Cuba,  en donde enfrentaba una condena de 15 años por espionaje.

El anuncio de su liberación se esparció como dinamita y acaparó la atención de medios internacionales. Con su libertad se abre un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y La Habana.

"Esta mañana Alan Gross partió de Cuba en un avión del gobierno de Estados Unidos con destino a los Estados Unidos", confirmó la Casa Blanca en una breve nota de prensa a primera hora.

"Gross fue puesto en libertad por razones humanitarias por el gobierno cubano a petición de los Estados Unidos", agregó.

El Presidente Barack Obama hizo una declaración desde la Sala de Gabinete. A su vez, el presidente de Cuba, Raúl Castro, hizo lo mismo desde La Habana (1 PM tiempo del Este de Estados Unidos).

La cadena CNN, citando a fuentes del gobierno de Washington, dijo que la liberación de Gross, de 65 años, es parte de un acuerdo histórico con Cuba que allana el camino para una revisión a fondo en la política de Estados Unidos hacia la isla.

Así anticipó Obama la liberación de Alan Gross /Univision

El gobierno de Castro en varias ocasiones señaló que la liberación de Gross solo se daría tras un acuerdo con Washington que contemplara la puesta en libertad de varios espías cubanos encarcelados en Estados Unidos.

Los espías, conocidos como "Los cinco" (de ellos solo tres permanecen encarcelados), fueron arrestados en 1998 y condenados en 2001 por espionaje.

El arresto de Gross

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Gross fue detenido en la isla caribeña hace casi cinco años cuando encabezaba un sigiloso proyecto para expandir el acceso a Internet en la isla.

El arresto se produjo en diciembre de 2009 cuando realizaba su quinto viaje a la isla. En ese momento era subcontratista de la firma privada Development Alternatives, Inc. (DAI), que había obtenido un contrato de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) para brindar "apoyo humanitario" a grupos de la sociedad civil en Cuba.

Los viajes de Gross a la isla tenían como objetivo entrenar y abastecer de tecnologías de la información originalmente a la comunidad judía, para conectarse a internet de manera independiente, sin monitoreo del estado.

Para ello llevó a la isla teléfonos, computadoras, routers y equipos de comunicación satelital que normalmente son utilizados por agencias gubernamentales, organismos internacionales, empresas de petróleo y medios de comunicación, entre otros, pero que en el caso cubano permitirían la creación de redes que no dependerían de los servidores controlados por el estado.

El caso Gross se convirtió en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático entre Washington y La Habana.

La detención del subcontratista del gobierno estadounidense, cuya liberación inmediata y sin condiciones era exigida por la Administración del presidente Barack Obama, puso fin a un tibio acercamiento a Cuba iniciado tras su llegada al poder en 2009.

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Obama había admitido hace poco, por primera vez, que su gobierno estaba "negociando a través de diversos canales" la liberación de Gross.

El mandatario reconoció, durante una entrevista televisiva, que había conversaciones sobre cómo podían volver a traer a Gross a Estados Unidos. "Seguimos preocupados por él. En primer lugar, no creemos que él debe permanecer encarcelado", sostuvo.

La postura de La Habana

El gobierno cubano consideró en 2011, tras la sentencia a 15 años de prisión, que la condena a Gross fue su participación en "un programa subversivo financiado por el gobierno de Estados Unidos".

La semana pasada el ex presidente Bill Clinton dijo en una entrevista a Fusion que las relaciones de Estados Unidos con Cuba jamás mejorarían si La Habana no liberaba a Gross.

En su opinión, esto podría abrir las puertas al fin del embargo económico.

En otra entrevista al diario The Miami Herald, el ex mandatario (1993-2001) dijo que "es realmente tonto permitir que una encarcelación, a todas luces cuestionable, ponga en peligro el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, pero esa no es mi decisión".

El diario The New York Times dijo recientemente que en la Casa Blanca, la posibilidad de un intercambio de presos con La Habana, genera ansiedad debido a las críticas que surgieron en mayo, cuando Estados Unidos negoció la liberación de un soldado secuestrado en Afganistán a cambio de cinco líderes del movimiento Talibán.

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Agregó que el gobierno estadounidense, sensatamente, suele rehusarse a negociar con terroristas o gobiernos que detienen a sus ciudadanos en busca de dinero o concesiones políticas. Pero que en circunstancias excepcionales, vale la pena hacerlo, y que el caso de Gross es una de ellas.

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