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Las mujeres hispanas encabezan la desigualdad salarial en Estados Unidos

Las mujeres hispanas encabezan la desigualdad salarial en Estados Unidos

Las latinas reciben casi la mitad de salario que los hombres blancos, menos que cualquier mujer de otra etnia o raza

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Si usted se llama María, sepa que le quedan 43 años para que su salario sea equiparable al de su esposo o su hermano. ¿Motivo? Su nombre delata que usted es una mujer y, dado el paso al que la diferencia salarial se va reduciendo, se logrará la igualdad ya al final de la década de los cincuenta (claro, para esa época puede que usted se haya retirado y entonces su pensión sea menor por haber contribuido menos durante todo el tiempo que queda).

Este hecho se desprende de los datos publicados por The Institute for Women´s Policy Research justo en el día en el que se recuerda las diferencias que aún aqueja al sexo femenino en el trabajo, entre las que hay algunas que son extremadamente dolorosas. Por ejemplo: las mujeres obtienen 78.3 céntimos por cada dólar que un hombre gana, lo que se traduce en que ellas ganan de media 38,000,000 dólares anuales frente a los 48,000,000 dólares que consiguen ellos. 

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Otro dato para la reflexión (o la indignación): las mujeres no solo ganan menos sino que tienen peores trabajos. Así, los hombres tienen un 2.2 veces más de posibilidades de trabajar en profesiones científicas, tecnológicas, de ingeniería o matemáticas.

Haga clic acá para conocer el salario de las hispanas por estado en comparación con el de los blancos

Y si usted es mujer, vive en Estados Unidos y está leyendo estas líneas, aún peor, porque seguramente usted cae en la categoría de hispanas, cuya disparidad es la más alta: por cada dólar que un hombre blanco obtiene, una mujer latina consigue un poco menos de 54 centavos (un 53.8 para ser precisos), lo que la aleja de las trabajadoras blancas (que se quedan en un 76.9%), mientras que las afroamericanas obtienen cerca de 10 puntos menos (65.4%). Las que más se acercan a la situación ideal de igualdad son las asiáticas y las provenientes de las islas del Pacífico, aunque se quedan a 11,5 puntos de alcanzar el salario de los hombres blancos. 

Las estadísticas muestran que efectivamente existen diversos factores por lo que aún esta desigualdad existe, pero Molina recalca que “las mujeres las latinas trabajan 35 minutos menos” debido a que sobre ellas recaen las principales cargas familiares y del hogar. Igualmente son las ellas las que principalmente se ven afectadas porque muchas empresas no pagan la los días de enfermedad, y son mayoritariamente ellas las que deciden no trabajar si algún hijo no se encuentra bien de salud. “Hay muchos factores que influyen a la vez para explicar este fenómeno”, aclara  Jennifer Molina, portavoz para los medios hispanos de Center for American Progress, y quien recuerda que las hispanas reciben “54 centavos por dólar en comparación a los hombres blancos”, pero además recuerda que “cuatro de cada 10 sostienen a las familias”.

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Pero para esa abismal diferencia existe otra explicación: “Muchas latinas están en trabajos con salarios muy bajos”, especifica Molina. Y,  ¿por qué no cambian de empleo? “Eso es lo que se preguntan aquellos que critican cuando se habla de la brecha salarial. Lo cierto es que muchas latinas y afroamericanas no tienen esa iniciativa para avanzar en sus carreras”, responde la analista y por eso “son necesarios más programas que den confianza a estos grupos”.

Este análisis apoya la conclusión del  conocido estudio realizado por los economistas Francine Blau y Lawrence Kahn de 2007 en el que se sostenía que aproximadamente el 60% de la disparidad salarial provenía de que las mujeres suelen trabajar en trabajos peor pagados y el tiempo que pasan en un mismo lugar de trabajo.

Si se dan esos datos por ciertos, queda un 40% que, según escribe Emily Baxter, investigadora asociada del equipo de Política Económica del Center for American Progress,  permanece “sin explicar y que es, seguramente debido, o al menos en parte, a una discriminación consciente o inconsciente”.

Entre los hispanos“Las mujeres tienen una mayor probabilidad de trabajar en empleos de servicio o de cuidado, y estos trabajos suelen pagar menos. La socialización cultural sobre lo que se considera un ´trabajo de hombres y trabajo de mujeres´, además del valor de ese trabajo "en lugar de las cualidades de la mujer- llevan a las mujeres a esos trabajos y no a los mejor pagados en otros terrenos menos tradicionales”, explica Baxter.

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Pero las diferencias en el salario se dan incluso dentro de la comunidad hispana. Si se bucea en los datos, las trabajadoras en Estados Unidos provenientes de Honduras y El Salvador son las que se encuentran en la base de las peores pagadas, mientras que por el contrario las argentinas y las españolas son las que ofrecen una menor diferencia salarial, si bien ninguna nacionalidad consigue alcanzar a los salarios de los blancos. 


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