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El senador republicano por Texas, Ted Cruz.

Cruz insiste en castigar severamente el reingreso indocumentado a Estados Unidos

Cruz insiste en castigar severamente el reingreso indocumentado a Estados Unidos

El senador republicano por Texas y aspirante a la nominación presidencial endurece su política migratoria

El senador republicano por Texas, Ted Cruz.
El senador republicano por Texas, Ted Cruz.
El senador por Texas y aspirante a la nominación presidencial republicana, Ted Cruz, intentará nuevamente en los próximos días llevar al pleno un proyecto de ley que, de ser aprobado, castigará con severa pena de cárcel el reingreso indocumentado a Estados Unidos. Y también a los sin papeles que cometan crímenes.



La medida, que cuenta con el apoyo de una buena parte de grupos conservadores, impone una sentencia mínima de 5 años en prisión.

Leer: El 41% de los deportados en el 2015 no tenía antecedentes criminales


La estadía indocumentada en Estados Unidos sigue siendo una falta de carácter civil no criminal pero los indocumentados que cometen faltas graves no son permitidos en el país.


La iniciativa de Cruz, denominada “Kate’s Law”, fue introducida en octubre como parte de la ley contra las ciudades santuario que desestimó el Senado.

Leer: Bajó el número de deportados no criminales


El nombre de la medida fue tomado en honor de la estadounidense Kate Steinle, la mujer de 32 años que murió en San Francisco, California, el pasado mes de julio a manos de Francisco Sánchez, un mexicano indocumentado que tenía un historial criminal y ya había sido deportado varias veces.


Inmigrantes deportados por delitos menores /Univision


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En octubre los demócratas del Senado bloquearon la medida que amenazaba con cortar fondos federales a aquellos estados que se nieguen colaborar con los agentes federales en asuntos migratorios.


La iniciativa de Cruz establece una doble sanción al reingreso indocumentado, que en la actualidad está sujeto a las sanciones que impone la Ley del Castigo, también conocida como Ley de los 10 años.


La medida, aprobada por el Congreso en 1996, pena con tres años fuera del país a los indocumentados que permanezcan más de 180 días sin papeles en Estados Unidos. El castigo se eleva a 10 años cuando la permanencia indocumentada supera los 365 días (un año).


Una vez cumplido el castigo, el deportado debe iniciar un trámite consular para pedir perdón antes de colocar nuevamente un pie en Estados Unidos.


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De no hacerlo, el acto se convierte en un crimen grave pero no está sujeto a una pena de cárcel como la sugerida por Cruz en su proyecto.


Ex convictos deportados de EEUU: libres pero marginados /Univision


La advertencia


El líder de la mayoría republicana del Senado, Mitch McConnell, notificó a la minoría demócrata de que el proyecto e Cruz será sometido a voto pero no precisó fecha.


El diario La Opinión de Los Angeles dijo que la oficina de Cruz no pudo confirmar la fecha para el voto.


El 20 de octubre el pleno del Senado ya había rechazado una medida similar contenida en la llamada “Ley de Donald Trump”, proyecto republicano pretendía eliminar las ciudades santuarios.


En antesala a los resultados de la votación en el Senado, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que advirtió que el presidente Barack Obama vetaría el proyecto de ley.


Según la Administración, el plan republicano ponía en riesgo la habilidad de los gobiernos locales y estatales para recibir fondos federales, algo que es crítico para garantizar la seguridad pública y atacar los problemas que enfrentan las comunidades.


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Solución permanente


La Casa Blanca insistió en que el problema de la inmigración indocumentada pasa por la aprobación de una reforma migratoria que incluya seguridad fronteriza, verificación de empleo, protección a la inmigración legal y una vía de legalización para indocumentados que carecen de antecedentes criminales y llevan tiempo en el país.


El senador demócrata Robert Menéndez (Nueva Jersey) dijo de la ley de octubre que su redacción "nutre un ambiente que demoniza y deshumaniza a los latinos y a la comunidad inmigrante".


"No debemos usar tragedias para usar a inmigrantes como chivos expiatorios”, dijo en referencia a la muerte de Steinle. “No deben ser utilizados para erosionar la confianza entre la policía y nuestras comunidades. No podemos dejar que el miedo guie la formulación de nuestras políticas”.


En lo que va de las dos Administraciones de Obama la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) ha deportado a casi 2.5 millones de indocumentados.


Univisión Noticias reportó el de septiembre que en los primeros 11 meses del año fiscal el gobierno de Obama deportó a 214,264 inmigrantes y de ellos 126,283 tenía antecedentes criminales (58.89%). El resto, 87,981 (equivalente al 41.1%) “no tenía antecedentes”, reconoció ICE.


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