La
escalada en la disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá pone en
riesgo
cadenas
de
suministro clave como la automotriz, el acero y la agricultura. Tras las represalias arancelarias de hasta un 50% aplicadas por Ottawa, economistas advierten que la
ruptura de acuerdos en el T-MEC y las
restricciones en el comercio internacional
incrementarán los costos finales y reducirán la oferta de productos para los consumidores en ambos países.