Spirit Airlines anuncia el cese total de sus operaciones tras el
fracaso de un rescate del gobierno y el impacto del
alza en combustibles por el conflicto con Irán. El cierre deja a
17,000 personas sin empleo y pasajeros varados en
terminales como Fort Lauderdale. Mientras
la empresa procesa reembolsos automáticos, otras aerolíneas ofrecen vuelos de emergencia por 100 dólares. El fin de la operadora
reduce la competencia y anticipa un alza generalizada en los precios de los pasajes.