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Rocky de la Fuente, candidato demócrata

Rocky de la Fuente, "el secreto mejor guardado" de la campaña espera sorprender en Iowa

Rocky de la Fuente, "el secreto mejor guardado" de la campaña espera sorprender en Iowa

Un millonario hispano compite por la presidencia, confiado en que va a "destronar" a Clinton

Rocky de la Fuente, candidato demócrata
Rocky de la Fuente, candidato demócrata

Por Fernando Peinado @FernandoPeinado desde West Des Moines, Iowa

El millonario californiano Roque "Rocky" de la Fuente aspira a cumplir este año su sueño infantil.

"Desde que estaba en segundo de primaria he querido ser presidente", confiesa de la Fuente, mexicoestadounidense de 61 años, mientras se mueve frenéticamente por lo que llama su "salón de guerra", la habitación donde diseña su estrategia electoral.

Con una batuta en mano que no abandona en ningún momento señala mapas, calendarios y pizarras cubiertas de anotaciones y adhesivos.

Mientras de la Fuente recibe a Univision Noticias en la mansión que renta en West Des Moines, Iowa, una decena de empleados trabajan para él. Varios manejan autobuses y camiones que dan vueltas por las calles de ésta y otras ciudades del estado, mostrando su logo en los laterales: "Rocky 2016".

"Le voy a ganar a (Hillary) Clinton que se cree que va a ser coronada (en las primarias)", asegura confiado este poco conocido candidato a la nominación presidencial demócrata. De tanto en tanto, da golpecitos con su batuta en el costado al periodista, como queriendo subrayar sus afirmaciones.

Rocky de la Fuente en su cuartel de campaña
Rocky de la Fuente en su cuartel de campaña


De la Fuente no aparece ni en las encuestas ni en los debates televisados pero eso no le desanima. Confía en dar la campanada este lunes en el caucus de Iowa y acabar tercero, por delante del exgobernador de Maryland, Martin O'Malley. Eso le daría impulso para el largo proceso de primarias, que concibe como "un maratón".

"Gana quien llega al final", dice el candidato, a quien desde luego no le falta energía.

Anónimos

Como de la Fuente, cientos de candidatos poco conocidos se registraron como aspirantes republicanos o demócratas en la Comisión Federal Electoral, un trámite gratuito. Pero a diferencia de estos candidatos anónimos, de la Fuente concurre en las listas de todos los estados que hasta ahora han cerrado el plazo para postularse, un requisito adicional mucho más costoso.

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De hecho, en Ohio, ni siquiera O'Malley cumplió con la obligación de presentar 1,000 firmas válidas de respaldo antes del plazo. Los votantes de ese estado solo podrán elegir el 15 de marzo entre Clinton, el senador por Vermont Bernie Sanders y de la Fuente.

"O´Malley está fuera de la carrera", vaticina. De la Fuente tiene 255,000 seguidores en Twitter, más que el propio exgobernador, con 129,000.

Aunque pocos saben de él en casi todo el país, en Des Moines algunos que han visto sus autobuses y su propaganda pueden identificar su nombre. Pero no su apellido.

"Rocky Martínez, sí, le conozco", responden casi al unísono Loren Rosenberg y Anie Salgado, estudiantes de la Universidad de Drake. Ninguno pudo identificar a requerimiento de Univision Noticias alguna de sus propuestas de campaña.


Al igual que Donald Trump, el candidato de la Fuente promueve sus conocimientos empresariales para llegar a la presidencia. "El país se tiene que manejar como un negocio", propone. Se niega a revelar el valor de su fortuna que está invertida en parte en bienes raíces, concesionarios de automóviles y en el sector de salud.

Latinos

Pero no hay muchas más semejanzas entre él y Trump. De la Fuente enarbola la bandera de la causa latina para impedir que el republicano llegue a la Casa Blanca.

"Hace falta alguien que le plante cara. Nadie se atrevió a decirle nada cuando nos llamó drogadictos, violadores, ladrones. Ni (el presidente de México) Enrique Peña Nieto, ni el Rey de España, ni nadie", reclama en su español fluido y recuerda una entrevista al diario mexicano Excelsior en que llamó a Trump "payaso que quiere ser Hitler".

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Nacido en San Diego, los padres del candidato emigraron desde México, donde él pasó parte de su infancia, en Tijuana y Ciudad de México. Casado y con cinco hijos del mismo matrimonio, espera que, además de su éxito empresarial, los votantes aprecien sus "valores familiares".

Dice que tiene muchos donantes humildes de origen mexicano. "Me dicen Roque, usted es nuestra esperanza, nuestro futuro", agrega; "muchos prefieren entregarme diez dólares en lugar de gastarse ese dinero en una chela (cerveza) o unos tacos".

Las cuentas de su campaña aún no se conocen ya que, como se lanzó tarde, el 1 de octubre, todavía no se ha visto afectado por los plazos periódicos de publicación de datos financieros.

Entre sus promesas se encuentran una reforma migratoria integral cuyos detalles aún no ha revelado, crear un millón de puestos de trabajo en menos de tres meses gracias a una suavización en la concesión de visas de turismo y construir 100 parques urbanos en menos de seis meses sin costo para los contribuyentes.

Si no consigue esos objetivos, el empresario se compromete a no cobrar su salario como presidente: "Será la primera vez que tendré un sueldo, pero no voy a canjear mis cheques hasta que no cumpla".

Por el momento sus vistas y sus energías están puestas en este lunes. "Soy el secreto mejor guardado" de esta contienda, afirma sonriente.

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Cuando es preguntado sobre qué pasará si es derrotado, responde con tono incrédulo, sosteniendo su batuta: "¿Quién dijo que voy a perder?".

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