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En la frontera, Trump afila su perfil antiinmigrante

En la frontera, Trump afila su perfil antiinmigrante

Exhibe el apoyo de líderes locales duros con los indocumentados y crearfuertes tensiones entre partidarios y detractores

Protestas Trump Arizona

TUCSON, Arizona.- Era la tercera vez esta campaña que Donald Trump visitaba Arizona, pero esta vez su retórica contra la inmigración ilegal tomó una dimensión sin precedentes. No solo contó con el apoyo de líderes locales especialmente duros contra los indocumentados, sino que sus eventos crecieron en tensión entre simpatizantes y detractores. Se vieron incluso puñetazos y patadas.

La visita de Trump llega tan solo 24 horas después de que Ted Cruz, su único rival republicano con opciones, viajara a la frontera para presentarse como el auténtico candidato que puede afrontar la inmigración ilegal. Y dos días antes de que Arizona, que vota este martes, asigne la totalidad de sus 58 delegados republicanos al candidato más votado.

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"Si no tenemos una frontera, no se puede tener un país", exclamó Trump. Arizona concentra el 20% de la frontera entre Estados Unidos y México, y registra unas 125,000 detenciones al año por entrada ilegal en su territorio.

Dos líderes locales acompañaron al magnate en dos eventos llenos de tensión, uno en el área de Phoenix, la capital, y otro en Tucson, a 70 millas de la frontera con México. Fueron Joe Arpaio, un sheriff reconocido nacionalmente por su dureza contra los indocumentados, y Jan Brewer, la exgobernadora de Arizona que firmó la ley SB1070, implacable contra las personas con estatus irregular en el país.

Brewer dijo que la gente de Arizona sabe cuánto se sufre y cuánta se paga por culpa de la llegada de inmigrantes clandestinos.

Cuando fue gobernadora de Arizona, firmó la llamada ley antiinmigrante, la SB1070, que permitió a las autoridades pedir la documentación a cualquier persona sospechosa de ser indocumentada y que sumió en el miedo a decenas de miles de habitantes sin papeles.

El sheriff Arpaio, aliado de Trump en Arizona, pidió la deportación de los cerca de 11 millones de inmigrantes indocumentados que hay en el país.

Arpaio es el representante público que obligó a presos a que usaran uniformes de color rosa y a dormir en tiendas de campaña bajo los más de 100 grados Farenheit (37ºC) del verano de Arizona. Ha ganado seis elecciones consecutivas bajo un discurso de mano dura contra los indocumentados y su condado, el de Maricopa, incluye casi dos tercios de la población del estado

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"Hay algunos manifestantes fuera", dijo Arpaio en Tucson. "Creo que no es correcto. Creo que ahora les voy a visitar...", añadió irónico.

Efectivamente había manifestantes en las puertas. Más de un centenar de personas protagonizaron una sonora protesta en la entrada. Y manifestantes también en el interior. El discurso de Trump se interrumpió numerosas veces por abucheos entre el público.

Los que protestaban fueron expulsados cada vez. Sin embargo, al menos en dos ocasiones, simpatizantes de Trump intentaron agredir a los manifestantes mientras eran evacuados. En un caso, un asistente dio puñetazos y patadas a una persona que protestó. En otro, uno o varios participantes intentaron pegar a otra persona que llevaba un cartel en español que rezaba Fuera Trump.

"De estar aquí el sheriff Joe, ya los hubiera mandado a la prisión, hubieran estado en la prisión mucho tiempo atrás", dijo Trump elogiando a Arpaio y criticando a los manifestantes.

En el área de Phoenix, la tensión se vivió fuera del evento. Un grupo de activistas intentó bloquear los accesos con pancartas en inglés de Abajo Trump y Tenemos que parar a Trump. La protesta creó largas aglomeraciones.

Trump dijo que no había habido problemas, "problemas menores", dijo. "Pero luego ves los medios y dices wow".

Con información de Daniela Zavala @Dani_Explorer en Phoenix.

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