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Debate de candidatos republicanos dejó fuera la reforma migratoria comprensiva

Debate de candidatos republicanos dejó fuera la reforma migratoria comprensiva

La legalización de los 11 millones de indocumentados no figura en la agenda de los candidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos.

Por Jorge Cancino -  @cancino_jorge

La reforma migratoria comprensiva no asomó en ninguna de las dos tandas del primer debate de candidatos a la nominación presidencial republicana organizado el jueves por la cadena Fox News y que transmitió desde Cleveland, Ohio. Ninguno de los 17 precandidatos detalló un plan para legalizar a los 11.3 millones de indocumentados que viven en el país y, a cambio, prometieron mano dura desde el primer día en la Casa Blanca, si son electos. Sin embargo, el exgobernador de Florida Jeb Bush dijo que "debe existir una vía para ganarse un estatus legal, no una amnistía." 

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El primer enfrentamiento fue transmitido a partir de las 5 PM y participaron los siete aspirantes que ocupan los puestos del 11 al 17, de acuerdo al resultado de las últimas cinco encuestas consideradas por la cadena, una de la propia Fox y las otras de Bloomberg, CBS News, y las universidades Monmouth y Quinnipiac. Los otros diez, que lideran las muestras, debatieron en un segundo evento.

Los aspirantes Rick Perry (exgobernador de Texas), Rick Santorum (exgobernador de Pensilvania), Bobby Jindal (gobernador de Luisiana), Carly Fiorina (exconsejera delegada de Hewlett-Pachard), Lindsey Graham (senador por Carolina del Sur), George Pataky (exgobernador de Nueva York) y Juim Gilmore (exgobernador de Virginia), libraron el primer round. Hablaron de economía, trabajos, la situación en Oriente Medio, sobre ObamaCare, la guerra contra el terrorismo, aborto, y algunas pinceladas sobre inmigración y el futuro inmediato de los indocumentados por medio de advertencias.

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Santorum reiteró que “somos un país de leyes” y que reducirá la inmigración ilegal para proteger a los trabajadores estadounidenses. Y acusó a los demócratas de apoyar a los inmigrantes para tener más votos. Perry, por su parte, sentenció que “los estadounidenses no confían en Washington en temas migratorios” y aseguró que la frontera con México “sigue sin ser segura y sigue siendo porosa”.

El exgobernador de Texas dijo además que para asegurar la frontera hace falta más seguridad y prometió poner fin a la inmigración ilegal, un discurso nada nuevo.

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Otros como Fiorina, Pataki y el mismo Santorum advirtieron que nada más llegar a la Casa Blanca revocarían las ordenes ejecutivas que el Presidente Barack Obama tomó el 20 de noviembre de 2014 y que amparan de la deportación a unos 5 millones de indocumentados padres de ciudadanos y residentes legales permanentes (DAPA, por su sigla en inglés) y dreamers (DACA, por su sigla en inglés) que están en el país desde antes del 1 de enero de 2010.

Fiorina incluso definió las órdenes ejecutivas como “amnistía ilegal” y Pataki prometió derogarlas. Y Jindal comparó la inmigración sin asimilación como una “invasión”, y dijo que los inmigrantes deben aprender inglés, arremangarse y ponerse a trabajar”.

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Gilmore fue un poco más lejos y aseguró que “la inmigración ilegal es ilegal” siendo que la estadía sin papeles en Estados Unidos sigue siendo una falta de carácter civil no criminal.

Al término del primer round del doble debate, la pregunta quedó flotando en el ambiente: ¿cuál es la propuesta para solucionar el problema de los 11.3 millones de indocumentados que viven en el país?

El segundo asalto

El debate estelar fue más intenso y el tema migratorio ocupó un par de minutos más que en el primer enfrentamiento entre los aspirantes a la nominación republicana. Y fue Trump quien marcó la pauta para reiterar su opinión sobre la inmigración mexicana, de la que en junio cuando lanzó su candidatura dijo que la mayoría eran “criminales”, “traficantes de drogas” y “violadores”.

Al magnate le preguntaron si tenia pruebas de lo que afirmaba y que las presentara para que todos pudieran verlas. No lo hizo. Se limitó a decir que había hablado con agentes de la Patrulla Fronteriza y que algunos agentes le habían “contado historias”.

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También dijo que “nuestros líderes son estúpidos (por el manejo de la política migratoria) y que los de México son más astutos”, y aseguró que “Si no fuera por mi no estuvieran hablando de inmigración”.

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“Esto no estaba en la mente de ninguno hasta que yo lo anuncié”, añadió. Y subrayó que desde que los mexicanos comenzaron a venir hay más muerte, más crimen y más droga. Se necesita “un muro” y que se construya “rápido”, fue la solución que dio al problema por él presentado.

El exgobernador Bush habló del plan migratorio de seis puntos que presentó la semana pasada, el único de los 17 precandidatos hasta ahora que estampó sus ideas en papel. El proyecto prioriza en la seguridad fronteriza (más agentes en la frontera, más equipo de vigilancia, un muro electrónico y fortalecimiento del programa federal E-Verify) y finalmente el compromiso de tratar el tema de los indocumentados, pero no dijo cómo. En resumen, sacarlos de las sombras pero no darles una “amnistía”.

El resto repitió lo que ya han dicho antes. Más seguridad en las fronteras, protección de los trabajos de los estadounidenses, freno a la inmigración indocumentada, perseguir a los extranjeros sin papeles con antecedentes criminales, favorecer la inmigración legal y eliminar las ciudades santuario, entre otras medidas.

“Hay que enformar la ley de inmigración. La amnistía es ilegal”, dijo el senador Cruz, uno de los partidarios del ala ultraconservadora que aboga por la criminalización de la estadía indocumentada.

En el segundo debate de la noche, el principal, participaron Jeb Bush (exgobernador de Florida), Scott Walker (exgobernador de Wisconsin), Mike Huckabee (exgobernador de Arkansas), Donald Trump, Ben Carson, senador Ted Cruz (Texas), senador Marco Rubio (Florida), senador Rand Paul (senador por Kentucky), Chris Christie (gobernador de Nueva Jersey) y John Kasich (gobernador de Ohio).

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El candidato incómodo

La comunidad inmigrante no se sorprendió al término de debate. Muchos esperaban las respuestas de los 17 aspirantes y no se ilusionaron con planes o promesas concretas, como por ejemplo una reforma migratoria integral.

“La candidatura de Donald Trump echó por los suelos la estrategia del ala moderada de los republicanos”, dijo a Univision Noticias Juan José Gutiérrez, presidente del Movimiento Latino USA de Los Angeles, California. “Todos los candidatos giraron sus posturas a la derecha de Trump. Los republicanos están poniendo en juego su futuro político. No se puede ganar la presidencia prescindiendo del voto del electorado hispano. Están jugando con fuego”.

El activista agregó que “el mensaje que se le está enviando a la comunidad inmigrante es que es mas importante ganar las primarias republicanas aún si esto significa sacrificar a la comunidad Latina en aras de ganar la nominación del partido” y criticó las posturas ventiladas en los debates.

Agregó que “la estrategia que busca dilatar hasta lo imposible la reforma migratoria” es un error y reclamó un debate que permita “la incorporación de nuestra comunidad a la sociedad norteamericana con derechos plenos”.

En caso contrario, Gutiérrez dijo que “le están entregando a los demócratas la presidencia de Estados Unidos en una bandeja de plata”.

El voto latino

Las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes insisten en que sin voto latino “no hay Casa Blanca. “Creo que más que ganar el voto Latino, con esta retórica antiinmigrante ellos (los aspirantes a la nominación presidencial republicana) lo que están buscando es hacerle un llamado a los votantes racistas para ganar su voto a cuesta de los insultos a nuestra comunidad”, dijo a Univision Noticias Kica Matos, directora de Immigrant Rights and Racial Justice del Centro para el Cambio Comunitario (CCC).

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Señaló que se mantener la estrategia ventilada hasta ahora no suma votos latinos y recordó que “los argumentos sobre el fortalecimiento en la seguridad fronteriza (como los blandidos el jueves en Cleveland, Ohio) no funcionó para los candidatos a la nominación republicana en el 2012 y no funcionará tampoco en el 2016”.

“Considero que los aspirantes republicanos jamás ganaran las elecciones si no cuentan con la mayoría del voto Latino, Asiático e inmigrante en este país. Y si siguen con este paso, son pocos los votos que obtendrán de nuestras comunidades”, apuntó.

En los comicios presidenciales de 2012 poco más de 12.5 millones de electores latinos acudieron a las urnas y más del 70% votó por la reelección del presidente Obama, un porcentaje que indica la meta a conseguir por cualquier aspirante a la Casa Blanca, sea demócrata, republicano o independiente.

“Los candidatos están enfocados en ganar la nominación a todo costo, incluyendo la adopción de posturas que los perjudicarán en la elección general”, dijo a Univision Noticias Eliseo Medina, exsecretario-tesorero del Sindicato Internacional de Empleados y Servicios (SEIU). “Piensan que primero hay que ganar las primarias partidistas y después tratar de retractar o minimizar las posiciones articuladas durante las primarias. Desgraciadamente eso no funciona siempre. Prueba de ello es que Mitt Romney en 2012 nunca pudo reponerse de su comentario sobre la autodeportación perdiendo el voto Latino y con ello la presidencia”, recordó.

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Medina dijo además que “todavía hay tiempo para que cambien de rumbo pero no creo que existe el interés o el valor para hacerlo entre los actuales aspirantes”.

Sin cambio no hay Casa Blanca

La radicalización del tema migratorio y las advertencias lanzadas por los aspirantes republicanos el jueves de endurecer las políticas para combatir la inmigración indocumentada, preocupan a los activistas por los derechos de los inmigrantes. Pero no pierden la esperanza en que al final del día se vuelva hablar de reforma migratoria. Mientras, aguardan.

"Hasta el momento las estrategias electorales de los aspirantes republicanos es una lastimosa repetición de las mismas estrategias migratorias previas que ahuyentaron el voto latino en las generales de 2008 y 2012, y le costaron la Casa Blanca a Romney”, dijo a Univision Noticias Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice. “Parece que no aprenden la lección”.

Recordó que “la última vez que un republicano ganó el voto latino y la presidencia fue en 2004, cuando el presidente George W. Bush le hizo frente a los extremistas de su partido, defendió la reforma migratoria amplia, ganó 40% del voto latino y con ello la reelección. Pero en 2008 y 2012 los candidatos John McCain y Mitt Romney, respectivamente, se inclinaron a la derecha. El primero diciendo que no votaría por su propio proyecto de reforma migratoria, y el segundo promoviendo la autodeportación como solución migratoria”.

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Sharry dijo que McCain redujo a 31% el voto latino y Romney a 27% “y ambos perdieron la elección ante Barack Obama”. Y agregó que con el crecimiento de la población latina y del voto hispano “es de anticipar que el eventual nominado republicano requiera hasta 47% del voto latino. Ese ha sido y sigue siendo el problema republicano. Su interés de apelar a la base extremista en las primarias los hace irse tan a la derecha que luego no pueden regresar al centro para atraer a los otros sectores electorales requeridos para ganar una elección general”, puntualizó.

Mañana “se arrepentirán”

En California las preocupaciones crecen a medida que la campaña presidencial 2016 se calienta. “En este momento la mayoría, si es que no todos los aspirantes a la nominación republicana, está buscando ganar la atención del sector conservador dentro del partido porque este grupo es el que vota en las primarias”, dijo a Univision Noticias Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA, por su sigla en inglés). “No les interesa el voto del latino por el momento”.

Agregó que “incluso el exgobernador de Florida Jeb Bush, que había apoyado abiertamente una reforma migratoria con anterioridad, casi se retractó del todo de esa postura presentando un plan de seis puntos sumamente conservador” (basado en un fuerte componente de seguridad y un compromiso de tratar el tema de los indocumentados una vez resuelto el problema de la frontera).

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“Probablemente cambiará de postura más adelante pero por ahora todos quieren ser un poquito mejor, o peor dependiendo de su opinión, que Donald Trump”, agregó.

Cabrera también dijo que no solo los republicanos cometen, también los demócratas al no haber aprobado hasta ahora una reforma migratoria. “Es una pena que no les interese invertir en nuestra comunidad desde el principio. Aunque ambos partidos saben que sin los latinos no se llega a la Casa Blanca, nadie quiere invertir lo suficiente para atraer nuestro voto y retenerlo. Al contrario, por ahora la carrera por la nominación republicana es tratar de ser el más antiinmigrante posible. Pero eso es un error grave y se arrepentirán a la hora de las elecciones generales del primer martes de noviembre de 2016”.

Tema de campaña

Una pregunta queda sin responder. ¿Por qué se habla negativamente de los inmigrantes en las campañas políticas republicanas en Estados Unidos?. “Porque una vez más los republicanos están apelando a la base de su partido que es más radical y que necesitan los candidatos para ganar la elección primaria”, dijo a Univision Noticias Roberto Izurieta, director del departamento de Política Latinoamericana de la Universidad George Washington. “El tema de la inmigración es de gran atractivo para conseguir ese objetivo”.

“Si son 16 o 17 candidatos a la elección, obtener el 20% del electorado es una gran cosa. Pero ese 20% del electorado significa menos del 10% del electorado que vota en la elección general”, advirtió. “Ese ha sido el gran dilema que enfrentó en su momento el senador John McCain, el exgobernador Romney y el candidato que resultará electo” para competir con el demócrata en noviembre del 2016.

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“Los republicanos continúan en un circulo vicioso donde gritan 'deportación' durante la primaria para ganarse el voto ultra-conservador y después, en la general, esperan que la comunidad inmigrante no se acuerde de nueve meses en los que nos convierten en piñata política”, dijo a Univision Noticias el analista político demócrata José Parra, director de Próspero Latino.

Parra agregó que “los republicanos insisten en la seguridad fronteriza porque es lo que quiere escuchar el ala ultraconservadora nativa que tiene un peso fuerte en las primarias, y porque nadie define lo que es seguridad fronteriza. ¿Cuándo está asegurada la frontera?”, preguntó. Dijo que cada candidato republicano tiene una idea diferente, “y también es una cortina de humo para no tener que proponer nada en cuanto a los 11 millones de indocumentados que viven en el país”.

Lo más fácil en la política electoral es dividir y levantar las pasiones más bajas, como el miedo y el complejo”, dijo Izurieta. “Y también la ignorancia”, agregó.

“Sarah Palin lo logró antes” y perdió la contienda general en 2008, recordó Izurieta. “No llegó más allá de su base” y fueron los demócratas quienes llegaron a la Casa Blanca y lo repitieron en 2012.

“Si has sido tan radical, es muy difícil moderarte luego”, concluyó.

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