La
Proposición 123 de
Arizona, que destinaba cerca de
300 millones de dólares anuales a
escuelas públicas para salarios de maestros, programas estudiantiles y materiales,
expiró en 2025 y su renovación sigue sin resolverse en la legislatura estatal. Mientras republicanos advierten que no pueden contar con fondos aún no aprobados por los votantes, educadores alertan que la
demora ya está afectando presupuestos escolares y agravando la escasez de personal en las aulas.
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