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Amelia, Pedro, Armando y Martha Ceja.

Ceja Wines, el éxito mexicano en Napa Valley

Ceja Wines, el éxito mexicano en Napa Valley

Conoce la historia de la familia Ceja y sus vinos, ganadores de premios desde sus primeras añadas.

Amelia, Pedro, Armando y Martha Ceja.
Amelia, Pedro, Armando y Martha Ceja.
Por: Rik García

Durante este mes de noviembre uno de los eventos que se llevan a cabo en Napa Valley es el Festival de Cine en el que los vitivinicultores tienen una presencia protagónica. De entre los 126 filmes, actores, directores, documentalistas, la presencia de los hacedores del vino -suerte de “Rock Stars” rurales- es como un acto de magia de atracción de luces y el glam hollywoodense. En ese escenario anual, la Asociación de Vitivinicultores México Americanos se ha hecho presente desde hace unos años para ofrecer catas de su producción la lado de los cocineros de Sonoma y Yountsville. Todo un lujo.

Los latinos han tomado calladamente, pero en forma constante, un papel muy importante de entre los enólogos de la zona. Hace unos meses The New York Times ya había apuntado a la región de Sonoma y sus latino entreperneurs que antes no figuraban en el paisaje de California. Se trata de una pequeña, pero creciente fraternidad de amantes del campo y ex braceros que han gestado viñedos con vocación de artistas: Robledo Winery, Justicia Wines, Encanto Vineyards, Ceja Wines. Muchos de ellos con historias de inmigración, de viaje y de amor por la tierra.
 
Es la odisea del sueño americano: los abuelos de estos mexico-americanos labraron los viñedos por 1.10 dólares la hora y en la actualidad algunos han dejado ese pasado y han estudiado enología y vitivinicultura en la Universidad de California Davis.
 
Origen de los Viñedos Ceja
Uno de los primeros viñedos en destacar fue el de los Ceja. El patriarca, Pablo, llegó a finales de los 60 a Sonoma, California, aunque también estuvo un tiempo en Oregon y Washington, pues como otros trabajadores llegó por medio del programa Bracero, un intercambio de mano de obra entre México y Estados Unidos para labrar la tierra. El abuelo Ceja dejó Aguililla, Michoacán, para aventurarse en el american dream.
 
No sabía que se quedaría para fundar un nuevo capítulo de vida en Santa Helena, California. Ahora da cuenta ya de la tercera generación de los Ceja que trabajan sus propias tierras y cultivan las uvas de sus vinos.
 


La esposa de don Pablo, Juanita Castañeda, emigró a Napa con sus dos hijos, Pedro y Armando, quienes trabajaron en los viñedos desde edades muy tempranas. Armando comenzó a los siete años en la pizca de la uva y hacia los 18 años hizo su primer barril de Cabernet Sauvignon. Después estudió enología. Su hermano Pedro primero estudió ingeniería, pero al final regresó a lo que más le atrajo: hacer vinos.
 
Los hermanos Ceja ya habían decidido que más que estudiar deseaban quedarse a trabajar como lo hizo su padre, pero en forma mejor organizada e invirtiendo en un viñedo propio. Junto con su padre y madre, compraron un terreno de 60 hectáreas en Carneros, 64 kilómetros al norte de San Francisco. Eso fue en 1983. Así fundaron lo que ahora se conoce como Viñedos Ceja. Los hijos de Pedro y su esposa Amelia continúan con esta tradición vinícola. Dalia, quien se dedica a dirigir el marketing de los vinos, es la cara más conocida entre los wine makers de Napa, mientras Ariel es el gerente general de los viñedos.
 


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Del tiempo en los que trabajaron para la casa de Robert Mondavi haciendo la pizca de las uvas de Merlot han pasado más de 35 años, tiempo en el que se apropiaron de la cultura del vino y continuaron con la tradición de trabajar el campo para producir uno de los pocos vinos de manos de mexicanos en Estados Unidos.

 
Su primer producción fue un Chardonay, un Pinot Noir y un Merlot. En tan sólo una década las 60 hectáreas iniciales se convirtieron en 460; ahora trabajan con nueve varietales de uva y producen más de 10,000 cajas al año. Una pequeña producción para los estándares de California, pero sin que importe el volumen la casa Ceja se ha hecho merecedora de distintos premios después de sus primeras añadas.
 
Qué vinos son característicos de Ceja
Ahora han hecho reconocidos distintos vinos. El Sonoma Coast 2006 es un Sauvignon Blanc con una inusual combinación de viveza mineral con aromas de piña y guayaba. El Vino de la Casa es uno de los raros coupàge que encuentras en Sonoma y Napa, pues se trata de una fusión de Pinot Noir y Syrah. Algunos enólogos aseguran que estas dos uvas son imposibles de mezclar o armonizar sus caracteres; Armando y Pedro Ceja lo lograron.
 
El vino latino como se le denomina en los Estados Unidos no sólo celebra el hecho de que sus creadores se han apropiado del campo como trabajadores y como empresarios. En este nuevo trend que lleva consigo el vino latino se abre la posibilidad de comenzar a probar un nuevo mestizaje en Estados Unidos. Pareciera que la inmigración ahora es un nuevo modo de reconquista y de cambios favorables en la industria del vino.


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