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La inmigrante refugiada en la iglesia de Chicago tiene 90 días antes de que la declaren fugitiva de la justicia

La inmigrante refugiada en la iglesia de Chicago tiene 90 días antes de que la declaren fugitiva de la justicia

Francisca Lino tiene 13 años peleando una orden de deportación por una discordancia entre sus papeles y su entrevista con las autoridades migratorias. Cuatro días antes de que la deporten, decidió seguir luchando.

“Como ciudadano americano no voy a dejar que pisoteen mis derechos”: esposo de inmigrante refugiada en una Iglesia Univision

CHICAGO, Illinois. Francisca Lino, inmigrante mexicana, quien se refugió anoche en una iglesia de Chicago para no ser deportada por inmigración, tiene 90 días para seguir avanzando en su caso antes de que la declaren fugitiva.

“Mi esposo no estaba de acuerdo (en que buscara refugio), porque no quería que se hicieran más cargos en mi contra, pero estuve investigando y tengo 90 días para que no me declaren fugitiva y quise aprovechar esos días para ver qué se podía hacer para seguir luchando”, contó Lino desde la iglesia Metodista Unida Adalberto, la misma que protegió durante un año a la activista Elvira Arellano en Chicago.

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"Ella no es una criminal y queremos darle más tiempo a su abogado para que presente nuevos recursos", declaró la pastora de la iglesia Emma Lozano, quien encabeza la iglesia situada en el vecindario de Humboldt Park.

Lino tenía que presentarse hoy en las oficinas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) con su pasaporte en regla para viajar el próximo viernes 25 de agosto a México, en cumplimiento de una orden de deportación que ha venido apelando desde 2005, pero en su lugar se presentó su abogado Chris Bergin para comunicar que su cliente no acudiría a la cita y había recibido santuario en una iglesia.

Lozano, que es una activista proinmigrante al frente de su grupo Sin Fronteras/Familia Unida, dijo que el santuario era necesario después de hacer lo "posible legalmente".

"No nos quieren dar tiempo para presentar otros recursos", dijo Lozano, sin especificar qué otras opciones están considerando.

Madre hispana lleva más de una década luchando en las cortes para evitar ser deportada Univision

En conferencia de prensa desde la iglesia Lino, de 50 años, dijo que su familia no quería que buscara refugio en la Iglesia, pero ella rechazó "agachar la cabeza".

"No soy criminal, no soy terrorista", dijo Lino, quien tiene seis hijos ciudadanos, de entre 15 y 27 años de edad, y es el sostén principal de su familia, porque su esposo Diego Lino sufrió un derrame cerebral.

“Es frustrante, porque tenemos más de 13 años luchando. Mis hijas menores crecieron en este movimiento. Ellas no tuvieron una niñez como cualquier otro niño, porque veían que andábamos siempre en las marchas”, dijo Diego Lino a Univision.

“Soy ciudadano americano y no voy a dejar que pisoteen mis derechos y por un error que se cometió a ella la quieren deportar. No es justo que la deporten, es muy difícil vivir separados. Mis hijas tienen sueños”, agregó el esposo de Francisca.

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En 2005, cuando Francisca presentó su solicitud de residencia, la persona que le ayudó a llenar el trámite especificó que Lino nunca había sido arrestada. Sin embargo, cuando las autoridades migratorias le preguntaron en la entrevista, ella respondió que sí.

En 1999, la inmigrante mexicana cuenta que cruzó la frontera de manera ilegal y fue deportada, pero volvió a cruzar a los Estados Unidos a los pocos meses.

Por esta situación ocurrida en la entrevista en 2005, Lino estuvo detenida 21 días y dio inicio a su proceso de deportación, aunque como prioridad baja, por lo que por más de una década estuvo presentando apelaciones anuales.

No obstante, en marzo pasado, ya bajo la administración Trump, en su cita con ICE a Lino le informaron que sería deportada y debía presentarse con su boleto de avión.

Con las nuevas medidas migratorias del presidente Trump, los agentes de inmigración, oficiales de aduanas y efectivos de la patrulla fronteriza han recibido la orden de detener y deportar a los que viven en el país de manera ilegal, independientemente de si han cometido crímenes graves o no. Eso incluye a las personas condenadas por fraude en cualquier asunto oficial ante una agencia gubernamental.

“Esperamos que estos 90 días que nos dan para continuar apelando el caso, vamos a pedir a Dios que mueva corazones para que ella pueda salir de aquí en este tiempo, para que pueda regresar a su hogar, a su casa”, dijo Jacobita Alonso, pastora de la iglesia Metodista Unida Adalberto.

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Con información de Mariano Gielis y Viviana Ávila.

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