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¿Por qué son tan singulares los delfines?

Publicado 28 May 2012 – 06:30 AM EDT | Actualizado 2 Abr 2018 – 09:15 AM EDT
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De todas las criaturas del planeta hay una que se manifiesta especialmente diferente: el delfín. Para empezar se ha demostrado que son los animales más amistosos y cooperativos con otras especies del reino animal, algo que ni siquiera los humanos –salvo excepciones– hemos aprendido a ser en todos estos años de evolución.

Por otra parte, muestran habilidades cognitivas muy desarrolladas y atípicas, lo cual los acerca mucho al hombre. Veamos por qué son tan singulares los delfines permitiéndonos llamarles seres inteligentes.

El cerebro del delfín

En escaneos realizados a cerebros de distintos tipos de delfines se han obtenido los siguientes resultado, que los distinguen de otros animales:

  • El tamaño del cerebro es relativamente grande en relación con el cuerpo: 1/5 parte del cuerpo (en el hombre es 1/7, pequeña diferencia).
  • Es un cerebro complejo, su corteza cerebral tiene muchas circunvalaciones.
  • Sus estructuras le permiten tener cierta auto-conciencia y experimentar emociones complejas (muchos animales presentan esta última característica, pero la parte del cerebro de los delfines asociada con dichos procesos es muy amplia).
  • Según los expertos, durante la evolución deben haberse producido cambios en la ecología social –estilos de vida de los delfines– que contribuyeron al desarrollo cerebral. Su crecimiento, por ejemplo, permitió una mayor comunicación entre los individuos.

La sorprendente inteligencia del delfín

Muchas cosas sorprenden de los delfines, pero sin duda la ganadora es su inteligencia. En distintos lugares del mundo se han reportado sucesos en los cuales estos cetáceos muestran una conducta sagaz a todas luces, que incluye un elevado nivel de comunicación entre ellos.

Los científicos han encontrado en los delfines estrategias alimenticias, como darle a un pez un ligero toque con su cola y cuando este cae atontado en el fondo ir a recogerlo. En los fondos marinos, los muy listos se camuflan entre las algas y logran cortar las rutas de escape de sus presas.

Se han reportado casos en los que los delfines nariz de botella persiguen los barcos cargados de camarones y saltan hacia las redes llenas de dichos mariscos, toman su presa y luego regresan al agua, tarea complicada pues hay que ser habilidoso para salir del enmarañamiento de la malla.

Los delfines también utilizan herramientas para resolver problemas, quizás una de las evidencias más directas de inteligencia en un animal. Se han observado a algunos matar un escorpión y utilizar su aguijón para sacar de su guarida una apetitosa anguila. Se reportan delfines que colocan esponjas en sus hocicos para protegerse de las púas de escorpiones marinos y rayas venenosas, mientras buscan su alimento en el fondo del mar.

También los delfines aprenden muy rápido. Una anécdota narra que en un delfinario, donde las crías permanecen años junto a sus madres, había alguien parado fumando y uno de los pequeños se le quedó mirando. La persona lanzó una bocanada de humo e inmediatamente el delfincito nadaóhacia su madre, luego regresó a la orilla y lanzó un chorro de leche logrando un efecto similar al del humo de cigarro.

Sentido del humor en los delfines

Como si no les bastara con ser tan inteligentes, los delfines muestran un aguzado sentido del humor. Se ha visto a estos animales hacer maniobras cautelosas detrás de un pelícano para finalmente sorprenderlo y robarle algunas plumas de la cola, sin ninguna razón aparente que no sea la picardía. Otra travesura es que agarran a los peces por la cola y molestan a las tortugas moviéndolos en derredor, sin dárselos claro está, todo un juego.

Relaciones sociales entre los delfines

  Se sabe que los delfines viven en comunidades dirigidas por un líder. Los lazos son tan fuertes que uno de estos cetáceos puesto en aislamiento probablemente no sobrevivirá. Además, las observaciones muestran que con alta frecuencia se dan aletazos suaves y chocan entre ellos, lo que indica que tienen una alta necesidad de contacto físico. (¿No les resulta familiar?)

Diversas situaciones han sugerido que los delfines «hablan» entre ellos, o al menos pueden comunicarse mediante sonidos. Se han hecho experimentos que los describen intercambiando silbidos y chirridos en aparente conversación y transmisión de información.

Todavía hay mucho por descubrir en estos maravillosos cetáceos que pueblan los océanos del mundo. Pero las evidencias mostradas hasta la fecha confirman, si lugar a dudas, que los delfines tienen muy bien ganada su reputación de seres inteligentes, algo que los acerca mucho a los humanos y los hace singulares dentro de todo el reino animal.

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