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La inteligencia de los cocodrilos para cazar

Publicado 20 Dic 2013 – 09:58 AM EST | Actualizado 2 Abr 2018 – 09:15 AM EDT
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El mundo animal nunca deja de sorprendernos, pero muchas veces tenemos la tendencia de subestimar la capacidad de pensar de algunas especies en detrimento de su conducta “bestial”. Esto es lo que suele ocurrir con depredadores que generan temor en el hombre, tal es el caso del cocodrilo. Sin embargo, una reciente investigación señala la inteligencia de este animal. Conozcamos la curiosa estrategia de los cocodrilos para cazar

Los cocodrilos usan señuelos

El profesor Vladimir Dinets, asistente de investigación del Departamento de Psicología de la Universidad de Tennessee, parece ser el primero en descubrir que por lo menos dos especies de cocodrilos y caimanes muestran una astucia singular a la hora de cazar a sus presas.

Dinets observó que estas especies se valen de señuelos como ramas y palos para atraer a las aves que les sirven de alimento, sobre todo, durante la época en que estas construyen sus nidos. El estudio de este académico es la primer referencia sobre el uso de carnadas por parte de cualquier reptil del mundo animal.

Las primeras pruebas obtenidas sobre este comportamiento se produjeron en el año 2007, cuando el equipo de Dinets observó en un estanque de la India que los cocodrilos yacían al borde del mismo con pequeños palos y ramas sobre sus hocicos y dorsos.

La trampa del nido

Los investigadores observaron que la trampa de los cocodrilos consiste en crear el lugar propicio para la construcción del nido de las aves, justo en el momento en que éstas más lo necesitan. Los pájaros ven las ramas como un espacio resistente y seguro flotando en el agua, pero en realidad es el señuelo empleado por los cocodrilos que esperan sigilosamente inmóviles que el ave se pose para abalanzarse sobre ella.

Ya de regreso a su país, el equipo de Dinets se propuso determinar si la exhibición de los palos era una forma de depredación inteligente y consciente. Para ello, realizaron observaciones del comportamiento de los cocodrilos durante un año en cuatro sitios diferentes de Luisiana. Los lugares fueron escogidos por ser muy frecuentados por las aves.

Para sorpresa de Dinets y su grupo, se observó un aumento significativo del uso de ramas por parte de los caimanes en sus hocicos entre los meses de marzo y mayo, justo durante la etapa de nidificación de las aves. Lo evidencia con respecto a este comportamiento tan desconocido como asombroso, llevó a Dinets a declarar: 

“Este estudio cambia la consideración histórica que se tiene de los cocodrilos. Normalmente se los ve como aletargados, aburridos y estúpidos, pero ahora sabemos que poseen un comportamiento flexible, un cuidado paternal avanzado, y que emplean técnicas de caza avanzadas, coordinadas y grupales”.

¿Conocías esta faceta de la inteligencia de los cocodrilos?¿Crees que, como sostienen algunos, es un depredador temible o hay que apostar por su protección?

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