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Cuando el FBI engañó a El Chapo

Cuando el FBI engañó a El Chapo

El capo del cártel de Sinaloa fue burlado durante varios años por agentes federales encubiertos de EEUU.

Por Tomás Ocaña Uwitz

@OcanaTomas

@Uinvestiga Un informante convicto por tráfico de drogas, varios agentes encubiertos del FBI de Boston y un grupo operativo del cartel de Sinaloa, liderado por un primo hermano de Joaquín “El Chapo” Guzmán, son los protagonistas de esta historia narrada con base en documentos de la corte federal de New Hampshire y en los testimonios de quienes conocieron la operación recabados por Univision Investiga.

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“El Chapo” Guzmán siempre soñó con conquistar Europa con sus principales productos de exportación: cocaína y heroína. Lo entusiasmaba que en el viejo continente los precios de las drogas son más altos y la demanda crece.

Quizás por ello se interesó en unos señores de la mafia italiana que contactaron a uno de sus primos para expandir el mercado a Italia y España. Lo que no sabían el capo ni su primo es que los supuestos mafiosos eran agentes del FBI, y que el que se hacía pasar por jefe ni siquiera hablaba italiano.

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Todo comenzó el 13 de julio de 2009 cuando un informante del FBI que trabajaba en México se reunió con Álvaro Rivera Pedrego, un representante del cartel de Sinaloa en Aguaprieta, Sonora. Rivera Pedrego, quien dijo que hablaba con el respaldo de “El  Chapo”, pidió ayuda al informante en los planes de expansión del cartel hacia Europa.

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En una reunión posterior en octubre, se unió a las conversaciones Jesús Gutiérrez-Guzmán, un primo hermano de “El Chapo” quien asumió la voz del intermediario oficial del capo de Sinaloa. El informante lanzó entonces el anzuelo que picaron los narcotraficantes y que dio lugar a una operación encubierta que duró tres años: el informante dijo que representaba a un importante grupo mafioso italiano. El grupo estaba compuesto en su totalidad por agentes del FBI.

A partir de entonces se establecieron unas negociaciones que duraron dos años. Los supuestos mafiosos italianos se reunieron con los representantes de “El Chapo” en más de diez ocasiones.

La primera reunión operativa tuvo lugar en Miami y en ella se habló de la calidad del producto que podía suministrar el cartel de Sinaloa, de las rutas y de los medios de transporte más adecuados. Ambas partes acordaron enviar al 'Reino de España' una cantidad de al menos 1,000 kilogramos de cocaína como primer paso de las relaciones comerciales, así consta en el informe que redactó para la corte el agente del FBI al mando de la operación, Tucker Justin Heap. Según explica en el comunicado de prensa que publicó el Departamento de Justicia, la Policía de Boston, la DEA y la Policía Nacional española también participaron en la operación.

 

La captura de 'El Chapo', ¿arreglo secreto? Univision

En los dominios de El Chapo

Las negociaciones debían entonces ser corroboradas por el propio Guzmán. El 20 de abril del 2010, el capo de Sinaloa recibió así la visita de quienes habían abierto las negociaciones en su nombre, su operador Rivera Pedrego y su primo hermano, y junto a ellos, el informante del FBI. Los tres invitados llegaron a la Sierra Madre de Sinaloa en avioneta, y allí fueron trasladados hasta uno de los complejos del capo en la zona. “El Chapo” se explayó entonces "en una larga conversación sobre la distribución de heroína y cocaína, los precios del mercado, la cantidad y la calidad del producto y las rutas de distribución".

Al finalizar la visita, “El Chapo” le dijo al informante que para ese primer envío, que marcaría el inicio de las relaciones entre su organización y "los italianos", tenía varios puntos desde donde enviar. Se jactó de que podía ordenar el envío de los pactados 1,000 kilos de cocaína desde "Bolivia, Panamá, Venezuela, Belice o Perú". Era una clara demostración de fuerza ante sus futuros nuevos socios.

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Las reuniones continuaron y las condiciones de los acuerdos se fueron definiendo. Ambas organizaciones compartirían los gastos y beneficios al 50 por ciento. El precio base del kilo de cocaína producida en Bolivia era, según dijo el primo de “El Chapo”, de $2,800 dólares. Durante los siguientes meses los agentes encubiertos se reunieron con los miembros del cartel de Sinaloa en Miami e Islas Vírgenes, con habituales referencias a las opiniones de “El Chapo” y algunas llamadas en las que supuestamente éste daba órdenes sobre cómo proceder. Los representantes del narcotraficante mexicano querían instaurar una relación duradera que les garantizase envíos semanales a Europa. Los agentes siguieron en su rol.

Keith Rosemblum, un periodista que conoció la operación de boca de sus protagonistas en la cobertura del juicio contra uno de los miembros del cartel, señala que los agentes hicieron un buen trabajo ganándose la confianza de los criminales.

"Uno ve durante el juicio todo el comportamiento de los agentes. Todos tenían que mostrar la palabra respeto, yo creo que la palabra respeto ocupaba la mitad de las palabras que usaban", explicó a Univision Investiga Rosemblum, el periodista que colabora con varios medios de Arizona. Sin embargo, también mostró su sorpresa porque la operación fuese tan lejos teniendo en cuenta que el agente que se hacía pasar por el principal capo de la mafia italiana no habla ni español ni italiano.

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La celda de 'El Chapo' Guzmán Univision

¿Conexiones políticas?

A las conversaciones de la alianza internacional italo-mexicana se fueron uniendo nuevos militantes del cartel de Sinaloa interesados en participar en el negocio. Entre ellos Rodolfo Alarcón Mendoza, Sergio Lopez Alarcón y Rafael Humberto Celaya Valenzuela. Este último un político del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Mexico. Su fotografía junto al presidente Enrique Peña Nieto circuló por las redes sociales cuando fue detenido en 2012 despertando toda clase de especulaciones. Celaya Valenzuela fue presentado a los agentes encubiertos como planificador contable del cartel de Sinaloa.

Celaya Valenzuela fue el único de los detenidos que decidió no declararse culpable. "Cosa que sorprendió a muchos inclusive a mí porque la evidencia en su contra era abrumadora", señala Rosemblum, único periodista que asistió a las sesiones del juicio.

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El periodista no encontró ninguna prueba de que Celaya estuviese actuando en representación de algún personaje del PRI y asegura que el político era un "wanabee, un aspirante".

Rosemblum añade que tuvo la ocasión de constatar que los agentes del FBI participantes en la operación pensaban lo mismo, pues así se lo hicieron ver en las conversaciones que tuvo con ellos fuera de la sala de juicio.

Pero Celaya no fue el único símbolo de posibles conexiones políticas según el periodista. Rosemblum publicó en una web que creó por encargo para explicar el caso, que un agente encubierto contó, durante el juicio, cómo Jesús Gutiérrez Guzman, primo del Chapo, le dijo al FBI que "las cosas serán mucho más fáciles con Enrique Peña Nieto como presidente''.

 

Los cómplices de 'El Chapo' Guzmán Univision

Envíos de prueba

Mientras las negociaciones iban afinándose, el cártel de Sinaloa estableció una ruta de prueba al puerto de Algeciras, en el sur de España, el segundo que más mercancía recibe de Europa. Por su cercanía a Marruecos,  a sólo 14 kilómetros, se perfilaba como un futuro punto estratégico para las operaciones del cártel de “El Chapo” en Europa.

Los narcotraficantes enviaban embarcaciones cargadas con  mercancía legal, en su mayor parte fruta, para familiarizarse con las medidas de seguridad del puerto, y al tiempo establecer un historial limpio para la empresa importadora que la hiciese más creíble.

El teniente Fernando, jefe de la sección fiscal de la Guardia Civil española en el Puerto de Algeciras, explica que de los 90 millones de toneladas anuales de mercancías que mueve el puerto, sólo un pequeño porcentaje es inspeccionado por las autoridades. "Hacemos unos análisis previo de la documentación, vemos el origen, vemos el destino, vemos cuáles son las empresas, vemos la operatividad y a raíz de ahí obtenemos unos perfiles de riesgo”, explica el teniente Fernando, quien prefirió no dar su apellido por razones de seguridad.

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Univision Investiga entrevistó en 2013 al director de la operación por parte de la Policía Nacional Española, el jefe de la sección de Relaciones Internacionales de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado. El agente solicitó mantener su nombre en el anonimato. Explicó que para cuando estos envíos de prueba comenzaron a llegar al puerto, las Fuerzas de Seguridad españolas ya estaban al tanto de la operación en coordinación con los agentes del FBI.

"Se realizaron cuatro envíos previos, principalmente con frutas tropicales, bananas y piña", explicó el agente español. Estos envíos se realizaron desde Ecuador.

Uno de estos envíos fue motivo de discordia. Los miembros del cártel de Sinaloa dijeron que el buque que llegaría en agosto de 2011 transportaba 1,000 kilos de cocaína, pero no era cierto. Esto originó una airada disputa entre el primo de “El Chapo” Guzmán y los supuestos representantes de la mafia italiana.

Gutiérrez Guzmán acabó admitiendo que había sido una treta. Según consta en un documento de la corte, agentes de la operación y el primo de “El Chapo” se reunieron en Phoenix en febrero de 2012 para limar asperezas. Acordaron entonces un envío de 300 kilogramos de cocaína. Así fue la conversación según el documento:

   - Agente Encubierto: comenzamos hace dos años. La primera vez que tú y yo hablamos, me dijiste "mira puedo enviar 20,000 al mes".

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   - Jesús Gutiérrez Guzman: Sí, señor.

   - AE: Entonces, dijimos, bueno, eso es mucho.

   - JGG: Sí, sí, sí.

   - AE: Vamos a comenzar con 2,000.

   - JGG: Sí, sí, sí.

   - AE: Lo redujimos a 1,000.

   - JGG: Sí.

   - AE: Y ahora, vamos a 300.

   - JGG: Bueno, el-el-el el otro día. Dijimos que ellos querían, digo, que queríamos, este, digo, lo que ellos dijeron fue que querían, que ellos venden calidad.

   - AE: ¿Y es buena calidad?

   - JGG: Todo bien ahí, digo…

   - AE: ¿Lo sabes o no?

   - JGG: No, no, por supuesto que lo sé.

   - AE: (risas). Bien. ¿Más del 90%?

   - JGG: Sí, sí. No, no. De verdad, ya veremos.

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   - AE: Ya veremos.

   - JGG: Bien, con acciones, las cosas se hacen.

   - AE: Sí.

   - JGG: Con acciones, no con, no con palabras. Con acciones.

   - AE: Con acciones. Eso será un hecho.

La embarcaciones usadas para conocer los métodos de control de las autoridades españolas, estaban paradójicamente siendo pagadas por las autoridades de Estados Unidos. Los agentes encubiertos desembolsaron entre $14,000 y $21,000 dólares por cada uno de los envíos. Dinero que la gente del cártel de Sinaloa devolvió a los supuestos mafiosos italianos con pequeños cargamentos de heroína y metanfetamina entregados en Detroit. Era, según el primo de “El Chapo”, un gesto de buena voluntad para con 'los italianos' después de lo ocurrido.

En 'el Reino de España'

En el verano de 2012 los representantes del cártel de Sinaloa llegaron a Madrid. No era la primera visita que realizaban a España, pero esta vez venían precedidos de un envío de cocaína que supuestamente había llegado sin ser detectado hasta el Puerto de Algeciras.

Como lo reveló Univision Investiga el pasado año como parte del especial 'El Chapo Guzman, el eterno fugitivo', 373 paquetes de cocaína llegaron hasta España procedentes de Brasil. Ahora se sabe que venían camuflados en un cargamento de vidrios y cerámicas procedentes del Puerto de Santos. El jefe de antinarcóticos español explicó que los 346 kg de droga incautada podían llegar a costar en las calles más de 50 millones de euros calculando la venta en dosis de un gramo.

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El primer miembro del cartel de Sinaloa en llegar a España, antes incluso del cargamento, fue Jesús Palazuelos Soto, quien estaba a cargo del envío y había participado en la coordinación del envío en Brasil. En segundo lugar llegaron el primo del Chapo, Jesús Gutiérrez Guzmán, y Samuel Zazueta Valenzuela. Este último había sido el encargado de establecer la compañía fachada para recibir los envíos en España. También se encontraba en Madrid Rafael Celaya Valenzuela quien estaba en la ciudad, aparentemente, sin conocimiento de los demás.

"Pensamos que, incluso, podría estar haciendo negocios aparte", dijo entonces el jefe de antinarcóticos en España. Los documentos judiciales demuestran que Celaya Valenzuela se reunió en Madrid con los supuestos mafiosos italianos para ofrecerles tratos con el cartel de Juarez, rival de Sinaloa.

El 7 de agosto de 2012 los cuatro operadores del cartel fueron detenidos.  "Había un dispositivo bastante amplio de más de 50 personas", explica el jefe de antinarcóticos que dirigió la operación. "Se detecta que Celaya Valenzuela va a regresar de una zona céntrica cercana a su hotel y es el momento en el que se determina su detención. Se le detiene y a los 20 minutos es cuando se detiene a las otras personas la salida del hotel Palace de Madrid", relata.

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El 'pez gordo'

"Ojala hubiéramos podido detener a “El Chapo” Guzmán en España", señala el agente español. Le preguntamos directamente: “¿Entonces Aguas Oscuras fue una operación para detener a Guzmán Loera?"

“Inicialmente es una operación que pretende detener a “El Chapo” Guzmán como una de las metas pero tiene varios escalones; el primer escalón podría ser detener al capo, el segundo, desmantelar en la medida de lo posible parte de su organización", responde.

Aunque los documentos judiciales no corroboran que la detención del narcotraficante sinaloense fuese una posibilidad real en esta operación, Rosemblum cree que no es casualidad que dos años después el narcotraficante fuese arrestado.

"Yo entiendo que durante esa operación Estados Unidos también está juntando inteligencia para la captura posterior de Guzmán. De hecho, en el momento que se produjo, se informó que [Estados Unidos] paso información a la marina mexicana", dice el periodista.

Joaquín Guzmán Loera es el principal acusado en la corte de New Hampshire que lleva el caso. Aunque esta corte es solo una de las seis que tiene encausamientos contra él y que querrían sentarlo en el banquillo de los acusados si se produjese su extradición.

De los otros nueve acusados del caso, cinco han sido detenidos, según los documentos públicos existentes en las cortes de Estados Unidos. Solo uno de ellos fue a juicio, Rafael Celaya Valenzuela, que está a la espera de sentencia tras haber sido declarado culpable. Sus abogados alegaron, en un documento presentado ante la corte en el mes de abril de 2015, que la conspiración de la que se acusa a su cliente consistió en llevar cocaína a Europa, no a Estados Unidos. En base a ello consideran que Estados Unidos no podía procesarlo. El juez esta estudiando este nuevo argumento de la defensa. 

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Gutiérrez Guzmán, primo de “El Chapo”, y Zazueta Valenzuela, se declararon culpables. Este último fue condenado a 10 años de prisión. Gutiérrez Guzmán escuchará su sentencia a principios de junio de 2015. Rivera Pedrego y Palazuelos Soto ya saben que estarán presos cinco y nueve años respectivamente.

Los documentos de corte también revelan que “durante la operación el FBI ha pagado gastos al informante y le ha realizado pagos por más de $100,000 dólares. Los Estados Unidos también le ha proporcionado al informante beneficios en forma de retorno de propiedades que estaban sujetas a embargo”.

(Este reportaje fue publicado el 24 de febrero de 2015 y actualizado el 22 de mayo de 2015 con el estado de las causas de los detenidos en la operación)

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