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Comisión de la OEA acepta documental como prueba de muerte de niños en Colombia

Comisión de la OEA acepta documental como prueba de muerte de niños en Colombia

La cinta denuncia cómo miles de niños aborígenes mueren de hambre al norte de Colombia por la falta de agua.

Desnutrición crónica en la tribu Wayúu en Colombia Univision

Univisión Investiga

Un documental del periodista colombiano Gonzalo Guillén, que denuncia cómo miles de niños aborígenes mueren de hambre al norte de Colombia por la falta de agua para cultivos, fue admitido como prueba judicial ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en un esfuerzo por obligar al gobierno a que libere aguas de una represa de la que se beneficia el complejo carbonífero multinacional Cerrejón y algunos hacendados.

Las dramáticas imágenes del documental “El río que se robaron” muestran cómo un segmento del río Ranchería quedó convertido en un surco de arena y piedras luego de que fue construida una represa en 2010, que absorbió todo su cauce para satisfacer la necesidades de la mina de carbón a cielo abierto que utiliza alrededor de casi 35 millones de litros de agua al día, según lo explicó para el informe Erika Cuida, geóloga de la fundación Bios Terrae, basándose en información suministrada por Cerrejón.

De acuerdo con expertos que intervienen en el documental, más de 7 mil niños de la comunidad aborigen Wayuu, en el Departamento de la Guajira, han muerto por malnutrición, y alrededor de 42 mil se encuentran en estado de desnutrición. Gran parte de la hambruna, según ellos, se debe a la imposibilidad de sembrar cultivos de alimentos básicos por la falta del agua y el abandono del gobierno.

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6000 integrantes de la tribu Wayúu han fallecido, 70% niños Univision

Uno de los líderes indígenas explica en el documental que el gobierno reparte cajas de leche líquida entre la población, pese a que sabe que ninguna familia cuenta con energía eléctrica para refrigerarlas.

Como parte de la producción del documental, el periodista llevó a los líderes indígenas al Consultorio Jurídico de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, en Bogotá, donde la abogada Carolina Sáchica Moreno elaboró una petición de medidas cautelares a la CIDH en Washington DC, mediante la cual se pide abrir las compuertas de la represa del Río Ranchería para darle acceso al agua a la población Wayuu.

También, agregó el documentalista, se pide “cortarle el agua a todas las fincas de cultivo de los mafiosos, cerrarle el paso de agua al Cerrejón, y no volver a darle al Cerrejón o a esas fincas ni una gota de agua hasta que la población humana esté satisfecha”. Las medidas además contemplan “requisitos de atención médica y alimentación para los niños”.

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A Gonzalo Guillén le tomó alrededor de dos años la realización del documental de casi una hora de duración. Todo comenzó a partir de una investigación del reportero sobre el ex gobernador de la Guajira, Juan Francisco Gómez Cerchar, alias Kiko.

 

El agua que le hace falta a los niños fue represada por el gobierno colombiano Univision

“Lo primero fue que comencé a investigar una mafia muy poderosa de narcotraficantes, traficantes de gasolina, de armas que se apropiaron del poder político. Esa mafia maneja la Guajira, el Cesar y controla el Puerto de Maracaibo (Venezuela), principalmente con embarques de cocaína y ahora de gasolina que llevan a México y Aruba”, explicó.

Guillén envió un documento a la Fiscalía General de la Nación colombiana denunciando la situación, lo cual terminó con el encarcelamiento del ex gobernador Kiko Gómez. Pero durante su investigación el periodista fue testigo de la deplorable situación del pueblo indígena Wayuu. Para él, la corrupción gubernamental, tanto a nivel departamental como nacional, no permitió que las regalías de la mina de carbón y los recursos económicos gubernamentales beneficiaran a los niños indígenas y sus familias.

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“El agua sólo la dejan bajar para las haciendas de los mafiosos, haciendas que se formaron cuando la época de Jorge 40 [líder paramilitar] y los paramilitares de esa zona, quienes siguen allí sembrando arroz, el cual consume mucha agua, y que no es rentable; una especie de gusto que se dan los mafiosos”, dijo Guillén. “Y el resto del agua va a la mina de carbón a cielo abierto más grande del mundo que se llama Cerrejón en La Guajira, y esa mina chupa el resto del agua del río”.

El Senador colombiano Jorge Robledo, experto en temas mineros y ecológicos, explica en el documental que la represa está a sólo kilómetros de las poblaciones que necesitan el agua y que las conexiones para hacer llegar el líquido a los indígenas no se han realizado “porque al gobierno no se le ha antojado construirlo, unas líneas de unos tubos relativamente baratos para llevarle a nueve municipios y a las zonas rurales el agua para el consumo humano (…)”.

Robledo agregó: “Esa represa está llena desde hace años, haber construido la conexiones entre la represa y esos municipios no vale un carajo en relación con el problema que se resuelve”.

Hasta ahora, el gobierno no ha hecho ningún pronunciamiento. De acuerdo con el Defensor del Pueblo Jorge Armando Otálora quien ha mostrado un especial interés en la situación, su oficina, en 23 años desde su creación jamás había visitado la región hasta el año pasado, cuando Otálora estuvo en La Guajira.

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“Partiendo de ahí, es una ausencia de Estado como tal donde todos somos responsables”, añadió el defensor.

Univision Investiga trató de contactar Cerrejón pero debido al asueto de Semana Santa no estuvieron disponibles para comentar sobre las medidas cautelares.

El documental todavía no tiene fecha oficial de estreno pero Guillén tiene previsto presentarlo no sólo en Colombia, sino en Estados Unidos y España. Por ahora, el periodista está convencido que las medidas cautelares serán aceptadas y la situación mejorará para los Wayuu.

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