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Militar Bowe Bergdahl afronta la pena de cadena perpetua en una corte marcial

Militar Bowe Bergdahl afronta la pena de cadena perpetua en una corte marcial

Fue acusado de deserción y conducta impropia por dejar su puesto en la provincia afgana de Paktika

Militar Bowe Bergdahl afronta la pena de cadena perpetua en una corte ma...

Bowe Bergdahl, el sargento del Ejército que estuvo cinco años preso por el Talibán y que fue luego intercambiado por cinco prisioneros de Guantánamo, será acusado de deserción y de conducta impropia en una corte marcial.

De ser hallado culpable, Bergdahl podría ser condenado a cadena perpetua por el cargo de conducta impropia y hasta a cinco años por el cargo de deserción. También podría ser dado de baja sin honores, reducido en rango u obligado a entregar su paga.

Bergdahl, de 29 años y originario de Hailey, Idaho, abandonó su posta en la provincia de Paktika, en el este de Afganistán, el 30 de junio del 2009. Fue capturado por el Talibán y luego dejado en libertad en mayo del 2014, como parte de un intercambio de prisioneros que suscitó fuertes críticas. Algunos legisladores acusaron al presidente Barack Obama de poner en peligro la seguridad nacional para salvarle la vida a un desertor.

Lea: Ejército acusa formalmente al sargento Bowe Bergdahl por deserción y mala conducta

La fecha del juicio, que se llevará a cabo en Fort Bragg, North Carolina, será anunciada luego.

El abogado de Bergdahl, Eugene Fidell, denunció que el oficial encargado de decidir si la evidencia amerita una corte marcial, no siguió la recomendación del oficial de la investigación preliminar.

El teniente coronel Mark Visger había recomendado que el caso de Bergdahl fuera remitido a una corte marcial especial, que es un tribunal para delitos menores. Ello reduciría cualquier pena a la reducción de rango, una baja con comentario de conducta impropia y un máximo de un año de cárcel.

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El Comando del Ejército de Estados Unidos acusó a Bergdahl el 25 de marzo de "deserción con la intención de evadir responsabilidades importantes o peligrosas" y "conducta impropia ante el enemigo al poner en peligro su unidad, comando o base".

La conducta impropia ante el enemigo es una acusación que fue usada cientos de veces durante la Segunda Guerra Mundial, pero los expertos aseguran que su uso ha disminuido en los conflictos posteriores. Según bases de datos judiciales y reportes de prensa, ha habido escasos incidentes de ese cargo desde el 2001, cuando comenzaron los combates en Afganistán, y en Irak dos años más tarde. En comparación, el Ejército procesó unos 1,900 casos de deserción entre el 2001 y finales del 2014.

Fidell denuncia que su defendido está siendo acusado dos veces por la misma acción, y dijo en un programa de televisión que "es desafortunado que alguien se pusiera creativo al redactar el expediente y hallara una manera de formular dos cargos por la misma actividad".

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