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Durante un mes, José Zamora enviaba entre 50 y 100 currículums sin respuesta, hasta que se volvió Joe. (Imagen del Twitter de The Huffington Post).

No consiguió empleo como José Zamora, pero como Joe Zamora sí

No consiguió empleo como José Zamora, pero como Joe Zamora sí

Durante un mes, José Zamora enviaba entre 50 y 100 currículums sin respuesta, hasta que se volvió Joe.

Durante un mes, José Zamora enviaba entre 50 y 100 currículums sin respu...
Durante un mes, José Zamora enviaba entre 50 y 100 currículums sin respuesta, hasta que se volvió Joe. (Imagen del Twitter de The Huffington Post).

Una letra en su nombre hizo la diferencia

Durante un mes de búsqueda de empleo, José Zamora tenía una rutina: cada mañana encendía su computadora y revisaba de arriba abajo internet en busca de empleo, aplicando para todo aquello que él creía estar capacitado. Al día, considera que enviaba entre 50 y 100 currículums, algo sencillamente impresionante.

Sin embargo, Zamora no recibía ninguna respuesta, por lo que una corazonada le indicó que debería probar eliminando la “s” de su nombre. Fue así como José Zamora se convirtió en Joe Zamora. Una semana después, afirma que su buzón estaba lleno.

Él afirma no haber cambiado nada más en su currículum, solo esa letra de su nombre. Tanto estudios como solicitantes afirman que los empleadores "de forma consciente o inconsciente"discriminan nombres que suenan a negro o latino, informa The New York Times.

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The Hugginfton Post sostiene que, de acuerdo a un estudio, los solicitantes con nombres que suenan a personas blancas recibieron el 50% más llamadas devueltas que los solicitantes con nombres que sonaban a personas negras, una disparidad significativa.

“Tuve que dejar una letra para obtener un empleo. A veces creo que la gente no está consciente de que está juzgando, pero todos lo hacemos todo el tiempo”, dice Zamora.

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