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Marco Rubio durante uno de los debates republicanos.

Rubio, blanco de críticas en el debate por su papel en la reforma migratoria

Rubio, blanco de críticas en el debate por su papel en la reforma migratoria

En el debate a Rubio le tacharon de ser pro-indocumentado, pero ¿tienen razón sus rivales?

Marco Rubio durante uno de los debates republicanos.
Marco Rubio durante uno de los debates republicanos.

Por Antonieta Cádiz desde Houston

Las principales críticas al senador Marco Rubio durante el quinto debate republicano, celebrado este martes en Las Vegas, Nevada, se centraron en su supuesta posición proindocumentados.

Los senadores Ted Cruz y Rand Paul le reprocharon su promoción de la reforma migratoria en 2013. Pero quienes diseñaron la propuesta a su lado aseguran que fue Rubio quien entorpeció el acceso a la ciudadanía para los indocumentados en Estados Unidos.

Cruz tachó a Rubio de "débil" e incluso aseguró que aquel proyecto de ley hubiera disminuido la seguridad para el país, haciéndolo vulnerable al terrorismo.

Dijo que uno de los aspectos más preocupantes era que "daba al presidente Obama una autoridad total para admitir refugiados, incluidos sirios, sin ordenar ningún tipo de control de antecedentes".

Paul criticó a Rubio porque aquel proyecto de ley "hubiera liberalizado la inmigración".

Los candidatos hispanos a cada polo del tema migratorio en el debate Univision


Lo cierto es que Rubio fue efectivamente parte de un exclusivo grupo en el Senado que promovió el proyecto. Les llamaban el “Grupo de los 8” y fueron quienes escribieron el último borrador de ley de inmigración, aprobado por la Cámara Alta.

Lo apodaron ley de “seguridad fronteriza, oportunidad económica y modernización de la inmigración 2013”. Un trabajo que tomó meses elaborar y que luego murió en la Cámara de Representantes.

La anunciaron con bombos y platillos en una conferencia de prensa. Su principal impulsor, el senador demócrata de Nueva York Charles Schumer presentó a cada uno de los autores.

Cuando llegó el turno de Rubio, éste se acercó al micrófono y dijo en tono de broma “cambié de idea” para luego desatar la risa en la habitación. Schumer respondió “no de nuevo”, uniéndose a la carcajada.

Senadores del "Grupo de los Ocho" en enero de 2013
Senadores del "Grupo de los Ocho" en enero de 2013

Ese momento resumió gran parte del trabajo bipartidista. Una fuente demócrata que participó en las negociaciones especificó que el senador de Florida peleó fuerte por ciertos cambios. “Hizo compromisos, no obtuvo todo lo que quiso, pero el proyecto de ley se movió hacia la derecha gracias a él, era el único pidiendo específicamente tres condiciones.

La primera condición de Rubio fue que la fecha de cierre para dar derecho a la legalización de indocumentados fuera de cinco años. Es decir que las personas que habían llegado al país después de 2008 no podrían salir de las sombras. La fecha final incluida en la propuesta fue 31 de diciembre de 2011.

“Su punto era que proyectos de ley como el Dream Act seguían un criterio similar. Otros senadores querían que la fecha de cierre fuera en 2013. Finalmente se llegó a un punto medio”, agregó una fuente vinculada a las negociaciones.

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El Dream Act propone legalizar a jóvenes indocumentados que hayan entrado al país antes de los 16 años y se debatió varias veces en el Congreso antes de las acciones ejecutivas de inmigración anunciadas en 2012.

Rubio también quería que los 1,126 kilómetros de la frontera con México incluidos en las propuesta migratoria de 2007, se completaran antes de entregar las tarjetas de residencia a los indocumentados. Esto no se cumplió ya que cierta parte de la frontera pasa por una reserva india en Arizona y propiedad privada, donde no es posible amurallar.

La tercera condición de Rubio fue la más polémica y una parte esencial en el proyecto de ley. “Rubio quería un camino a la ciudadanía de 10 años, porque no quería un camino especial para los indocumentados. Aspiraba a que fuera lo mismo que el periodo de espera bajo la ley actual”, explicó Kerri Talbot, exasesora legislativa del senador Robert Menéndez.

Luego de intensas negociaciones el equipo terminó ofreciendo un nuevo sistema de puntos para que las personas pudieran acceder a la legalización, con un periodo de espera de 10 años.

Protesta contra Rubio en 2013 en Doral, sur de Florida
Protesta contra Rubio en 2013 en Doral, sur de Florida

Mucha tensión

Por meses los rumores sobre la tensión al interior del “Grupo de los 8” circularon por el Capitolio. Era un balance político muy delicado y Rubio estaba en el extremo.

“Había bastante escepticismo en cuanto a él, porque entró al grupo habiéndose declarado en contra de la inmigración en 2010. Sin embargo, los republicanos sentían que lo necesitaban porque contaba con cierta confianza en la extrema derecha”, dijo José Parra exvocero de la oficina del senador Harry Reid y fundador de la consultora ProsperoLatino.

Después que se presentó el proyecto de ley, el “Grupo de los 8” había acordado combatir en conjunto las enmiendas de ambos partidos, sobre todo en la edición que ocurrió en el Comité Judicial, pero para las oficinas de sus colegas quedó claro que Rubio tenía una agenda paralela.

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“Fue una fuerza bastante destructiva en el proceso en general. Apoyó enmiendas que fueron ofrecidas sin hablar con nosotros. También trató de convencer a ciertos senadores republicanos de no apoyar el proyecto de ley, a menos que se hicieran ciertos cambios que él quería”, explicó una fuente que participó en las negociaciones.

“La senadora Kelly Ayotte de Nueva Hampshire era el voto número 60 necesario para aprobar el proyecto de ley, ella dijo que apoyaría la propuesta y no pidió nada a cambio. Rubio estaba molesto por eso, él le había dicho que esperara y no apoyara la legislación hasta que se moviera más a la derecha”, agregó.

Una figura mediática

Otro punto donde Rubio generó discordia, fueron sus apariciones en los medios de comunicación asociadas con la propuesta. “Rubio comenzó a hacer toda esta campaña de medios sin consultar con los otros senadores republicanos. Al senador de Arizona John McCain en particular lo tenía furioso, después de años trabajando en esta área”, dijo Parra.

Luego del fracaso del proyecto de ley migratorio en el Congreso, Rubio le quitó su apoyo y enfatizó que era necesario trabajar paso a paso y no en una propuesta de gran envergadura, como lo fue el proyecto de ley impulsado en el Grupo de los 8.

Consultada por Univision Noticias, la campaña de Rubio no ofreció comentarios sobre su participación en las negociaciones. En este punto el precandidato presidencial parece más enfocado en olvidar el pasado y reemplazarlo por una estrategia que se basa en asegurar la frontera, primero que todo.

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