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La carrera por la Casa Blanca gira hacia el sur y el oeste

La carrera por la Casa Blanca gira hacia el sur y el oeste

Cómo se preparan los candidatos demócratas y republicanos para las próximas citas del proceso de primarias: Nevada y Carolina del Sur

Elecciones por la nominación presidencial

Por María Rodríguez @mariaramirezny desde New Hampshire *

Después de New Hampshire, la carrera hacia la Casa Blanca gira hacia el sur y el oeste. En el caso de los demócratas, hacia un electorado más centrista que beneficiará a Hillary Clinton.

En el de los republicanos, los votantes son en la mayoría de los casos más conservadores que en New Hampshire, pero menos que en Iowa, lo que juega a favor de Donald Trump, Marco Rubio, Jeb Bush y, en algunos casos, John Kasich.

El panorama en el lado republicano indica una carrera larga, caótica y que incluso puede desembocar en una convención abierta.

“New Hampshire y Iowa no se parecen al país. Lo importante viene ahora, cuando se extienda la base de votantes a Carolina del Sur, con más afroamericanos, y en Nevada, con más hispanos”, dice Lee Miringoff, director de Marist, el instituto de encuestas.

“Las siguientes primarias son el verdadero test”, asegura también Gregory Payne, politólogo de Emerson College, que también hace sondeos.

La sensación de quién es el ganador en cada momento es esencial para predecir victorias, pero éste es el panorama estado por estado y a quién favorece a priori, según las encuestas en las urnas de 2008 y 2012 y los sondeos de este ciclo presidencial.

Carolina del Sur
Febrero: 20, Republicanos - 27, Demócratas

La autodenominación más común e ntre los demócratas en las primarias de 2008 era la de “moderados”, una etiqueta que elegía entonces el 42% de los votantes. Los que se definían de izquierdas o muy de izquierdas eran el 44%, menos que en New Hampshire o Iowa.

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En 2008, el ganador fue Barack Obama con una victoria aplastante frente a Hillary Clinton, pero en gran parte fue porque consiguió movilizar a nuevos votantes afroamericanos. Este año, Bernie Sanders no tiene esa capacidad y el estado es territorio seguro para Clinton.

En el lado republicano, Trump o Rubio encajan mejor con el perfil de los votantes. Pero Cruz también tiene una oportunidad ya que los electores que se definen como “muy conservadores” son el 36%.

Es un segmento sustancial, aunque sea menor respecto al récord de Iowa del 40%, el segmento donde ganó Cruz en Iowa (en el siguiente escalón, el de los “conservadores” a secas ganó Rubio). Aquí vencieron Newt Gingrich en 2012 y John McCain en 2008. La elección algo desafiante de hace cuatro años encaja mejor con Trump. La de hace ocho, con Rubio.

En el caso del senador de Florida tiene dos apoyos clave en Carolina del Sur de dos políticos populares: Tim Scott, el único senador afroamericano republicano, y Tray Gowdy, congresista. Pero Trump llega con el impulso de New Hampshire y puede explotar el miedo racista de parte de los blancos que habitualmente no van a votar.

Nevada
Febrero: 20, Republicanos - 27, Demócratas

Es un estado donde destaca la presencia de hispanos, católicos y mormones. Estas particularidades se notan en ambos partidos.

Del lado demócrata, Clinton lo tiene mejor para cortejar a los latinos, que han sido ignorados hasta ahora por Sanders en su mensaje central. Ella fue favorita de la comunidad hispana en 2008 y su marido siempre ha sido popular pese a las críticas de que este año la campaña Clinton haya prestado poca atención a problemas como la inmigración. En 2008, ganó aquí Hillary en una votación donde el 14% de los votantes se definía como hispano y el 41% se describía como moderado. Sólo el 18% se llamaba a sí mismo “muy de izquierdas”. Una vez más un terreno muy improbable para Sanders. Si su victoria estuviera en cuestión en Nevada, Clinton tendría serios problemas nacionales.

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Entre los republicanos, Rubio espera ganar este estado donde pasó parte de su infancia y adolescencia. El perfil coincide con el de sus votantes. En los caucus de 2012, el 25% eran mormones (como lo fue él mientras vivía en Las Vegas) y el 21% católicos (como lo es él ahora). Es uno de los estados con menos evangélicos entre los republicanos que acuden a caucus o primarias. En 2008 y 2012 ganó Mitt Romney, mormón y ex jefe de su iglesia. Trump puede asustar a los hispanos y a los más conservadores entre los republicanos, pero hay menos datos sobre el perfil de los votantes que en otros estados. También puede haber opciones para moderados como Jeb Bush.

Súper Martes: 1 de marzo

Del lado demócrata, Clinton se encuentra con votantes parecidos a los que la apoyaron en 2008 en Arkansas, Massachusetts, Oklahoma, Tennessee, Texas y American Samoa. Entre los que respaldaron entonces a Obama también hay varios que tienen un perfil más cercano a sus votantes que a los de Sanders: Alabama, donde la mitad de los votantes son afroamericanos, Georgia, más conservador, y Virginia.

Vermont, el estado de Sanders, encaja en el perfil del senador. Además, puede estar en juego Colorado, donde Clinton tendrá que asegurarse de que moviliza más el voto hispano. También puede haber más competencia en Minnesota.

Del lado republicano, Cruz tiene opciones de recuperar terreno en primarias donde vuelven a subir el número de personas que se definen como “conservadoras” o “muy conservadoras”, en particular en Alabama, donde en 2012 ganó Rick Santorum, que este año ha apoyado a Rubio. Puede ser competitivo en Tennessee y Georgia, pero su pool de “muy conservadores” sigue siendo más pequeño que el de Iowa.

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Colorado, con más hispanos, puede ser un buen lugar para Rubio, pero Trump tendrá más apoyo entre los hombres blancos que habían dejado de votar a los republicanos, su segmento electoral clave.

En Minnesota en 2012 ganó Santorum y Ron Paul quedó segundo. El perfil más parecido al de Iowa puede ser una oportunidad para Cruz, que ya ha movilizado a los más conservadores allí: el debate para los caucus puede estar entre él y Rubio. Oklahoma, otro estado conservador, tiende más hacia Rubio en competencia con Trump, según las primeras encuestas.

En Alaska, entre los más conservadores, hay sólo un 15% de evangélicos, y su perfil outsider por naturaleza encaja mejor con Trump. En Massachusetts, Texas, Vermont, Arkansas y Virginia ganó Romney en 2012, pero este año estos estados se pueden repartir más.

Massachusetts y Vermont son terrenos donde tanto Rubio como Kasich o Bush pueden cosechar votos. Virginia representa una buena oportunidad para Rubio, con un electorado conservador moderado. Trump ya se ha enfrentado al partido en Virginia por pedir que los votantes declaren su afiliación republicana antes de votar.

En Arkansas están casi empatados Trump, Cruz y Rubio; el apoyo de Mike Huckabee a uno de los tres puede ayudar a inclinar la balanza, sobre todo si se trata de Trump. Texas es el estado de Cruz, si bien el electorado más variado no le asegura la victoria. Los votantes se dividen, de momento, entre él y Trump.

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* Este artículo apareció originalmente en el blog Pol16

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