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El magnate republicano Donald Trump.

Inmigrantes expresan en Carolina del Sur su rechazo a la candidatura de Trump

Inmigrantes expresan en Carolina del Sur su rechazo a la candidatura de Trump

Donald Trump celebraba un mitin en Carolina del Sur. Afuera, un grupo de hispanos expresaba su rechazo a las propuestas en materia de inmigración.

El magnate republicano Donald Trump.
El magnate republicano Donald Trump.

Donald Trump celebraba este jueves un mitin en la sede de una patronal de comercio de Carolina del Sur. A las afueras, un grupo de hispanos se apostó con carteles y camisetas, gritando consignas para expresar su rechazo a las propuestas en materia de inmigración.

"Trump dice que él hace a América grande, pero son realmente estos inmigrantes trabajadores que me acompañan los que hacen a este país grande", dijo a Efe el activista Héctor Vaca, de la organización Action NC, y que coordinó la movilización de manifestantes hasta Greenville, en Carolina del Sur.

El grupo, con sede en Charlotte, Carolina del Norte, organizó el traslado de unas 30 personas hasta la citada ciudad para manifestar su oposición a las propuestas de Trump, que entre otras cosas plantea deportar a once millones de inmigrantes indocumentados y levantar un muro en la frontera con México.

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Durante dos horas y media, los manifestantes entonaron el estribillo "Donald, escucha, estamos en la lucha" y " Stop the hate, we make America great" ( "Paren el odio, nosotros hacemos a América grande") frente a la sede del mitin, donde Trump ofreció un discurso a unas 1,800 personas, cada uno de los cuales pagó un billete de 30 dólares por escucharlo.

Cerca de 15 activistas locales se unieron a la delegación del estado vecino con banderas de diferentes países latinoamericanos y letreros que criticaban al magnate inmobiliario, quien al anunciar sus aspiraciones presidenciales calificó a los inmigrantes mexicanos como "delincuentes y violadores".

'Yo contribuyo a la economía'

" Yo no soy una criminal, soy una persona de bien que le aporta al país y pago mis impuestos", afirmó Tania Varón, una joven "soñadora" que trabaja en una empresa de transportes.

De la misma forma se expresó Maura Trejo, una empresaria que ha luchado por dar representación igualitaria en las escuelas a los voluntarios latinos, y quien resaltó: " yo contribuyo a la economía".

Maricela Prieto Ramón, de la organización Familias Unidas, conformada por individuos que están o estuvieron en proceso de deportación, recalcó que sus hijos nacidos en el país perderían la ciudadanía estadounidense si Trump lograra sus objetivos.

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" Una deportación masiva costaría 10,070 dólares por persona, para un total de 114,000 millones de dólares si se trata de deportar a 11.3 millones de indocumentados", aseveró Vaca, citando un informe de la organización Center for American Progress, con sede en Washington.

"En contraste, dar la Acción Diferida a los padres (DAPA) y ampliada a los 'soñadores' para que tengan presencia legal en Estados Unidos, promovería el crecimiento de la economía estadounidense en 230,000 millones de dólares en un lapso de diez años", resaltó el activista de Action NC.

Durante la protesta, un individuo lanzó insultos a los manifestantes y les gritó: "regrésense a México".

División republicana

Pero Donald Trump ha puesto en evidencia nuevamente la profunda división dentro del Partido Republicano sobre el tema de la inmigración, una ruptura entre su pasado y el futuro del país que el partido mismo ha dicho que debe zanjar si los republicanos esperan recuperar la Casa Blanca.

Mientras se encaminaban a las elecciones presidenciales de 2016, los republicanos pensaron que tenían una estrategia para dejar atrás sus problemas con la inmigración. Perfilada en una "autopsia" de la derrota de su candidato Mitt Romney en 2012 ante el presidente Barack Obama, hizo un llamado por la aprobación de una "reforma exhaustiva de inmigración", una manera rápida de resolver el estatus de cerca de 11 millones de personas que radican en el país sin autorización legal.

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Esos planes quedaron varados en la Cámara de Representantes controlada por los republicanos, víctimas de la apasionada oposición de los conservadores a cualquier cosa que consideren "amnistía" para tales inmigrantes.

Algunos republicanos luego esperaban que los candidatos presidenciales con posturas más moderadas respecto a la inmigración "como Jeb Bush, ex gobernador de Florida e hispanohablante; o el senador Marco Rubio, oriundo de Miami e hijo de cubanos" ascendieran durante la campaña para 2016 e impulsaran al partido entre los hispanos.

En lugar de eso, es Trump "con su llamado a deportar a todos los que viven en Estados Unidos de manera ilegal y a eliminar el derecho de ciudadanía por nacimiento" quien se ha apoderado de las encuestas de verano, reafirmando la perdurable fuerza de los votantes blancos conservadores a los que el Partido Republicano ha cortejado por décadas y que continúan dominando las elecciones primarias del partido.

"Donald Trump está diciendo la verdad y a la gente no siempre le gusta eso", dijo Donald Kidd, un soldador jubilado de 73 años de Mobile, Alabama, durante un acto del fin de semana a favor de Trump.

Opiniones controvertidas

Kidd añadió que Trump era "como un George Wallace", el exgobernador de Alabama y candidato a la presidencia conocido por su abierta retórica conservadora y perspectiva segregacionista.

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El creciente apoyo a Trump parece haber llevado a algunos de sus rivales a igualar sus posturas de línea dura sobre inmigración. El senador por Texas Ted Cruz y el gobernador de Wisconsin Scott Walker rápidamente repitieron el llamado de Trump a poner fin a la ciudadanía por nacimiento. Si bien Walker luego se retractó, Cruz se ha negado a unirse a quienes critican a Trump después de que llamó a los inmigrantes provenientes de México violadores y criminales.

El jueves, los dos precandidatos anunciaron sus planes para participar juntos en un mitin el próximo mes en Washington.

"Otras campañas deberían analizar la incorporación de lo que él está diciendo", declaró Jeff Duncan, congresista estatal de South Carolina, que representa a la mayoría de los distritos electorales republicanos en el estado, uno de los primeros donde se vota. Agregó que no sabe qué piensan los hispanos sobre las propuestas de Trump, pero que su mensaje "resuena en el estadounidense promedio".

Trump combina sus alardes sobre inmigración, incluyendo su promesa de construir un "bello" muro en la frontera sur del país para frenar los cruces ilegales, con declaraciones sobre cómo se enfocará en el empleo en caso de ser electo presidente, algo que sería benéfico para las minorías que padecen mayores tasas de desempleo. Pero Ferrel Guillory, analista político en la Universidad de North Carolina, dijo que se trata de retórica que no obstante "apunta a los votantes blancos, especialmente a través del tema de la inmigración".

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El multimillonario empresario se ha referido frecuentemente a sus partidarios como la "mayoría silenciosa", una frase usada por Richard Nixon como parte de su "estrategia sureña" en busca del apoyo de los votantes blancos de clase trabajadora en las elecciones de 1968 y 1972. En una conferencia en South Carolina el jueves, Trump dejó de lado las preguntas sobre la carga histórica del término.

"Yo sólo lo traigo a la era moderna", declaró, argumentando que sus seguidores son "una mayoría silenciosa en este país que se siente atropellada, se siente olvidada, se siente maltratada... que desea que el país tenga victorias de nuevo".

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