publicidad
Mezquita en San Bernardino, California

Ataque a mezquita se suma a creciente violencia contra musulmanes en EEUU

Ataque a mezquita se suma a creciente violencia contra musulmanes en EEUU

Una docena de incidentes se han registrado en el último mes

Mezquita en San Bernardino, California
Mezquita en San Bernardino, California

Los bomberos del condado de Riverside, en California, acudieron a toda velocidad a la Sociedad Islámica de Palm Spring este viernes al mediodía, inmediatamente después de ver fuego y humo salir del edificio religioso.

Las autoridades han iniciado una investigación para determinar por qué la mezquita fue blanco de una bomba incendiaria, como denunció a la agencia AP el imán interino, Reymundo Nour.

Hasta el momento, no hay heridos reportados.

El suceso ocurrió poco más de una semana después de que una pareja de musulmanes ingresara a un centro de atención de discapacitados en San Bernardino, California, y con armas de alto calibre matara a disparos a 14 personas y dejara a otras 22 heridas.

Ibrahim Hooper, director nacional de Comunicaciones del Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR, por sus siglas en inglés), dijo a Univision Noticias que se han multiplicado las amenazas y ataques contra musulmanes desde los ataques en París, pero sobre todo por el discurso antimusulmán del precandidato republicano Donald Trump.

“Ha habido un incremento tremendo en el número de incidentes. Calculamos que una docena”, dice. Se trata de amenazas, actos de intimidación y ataques contra personas y mezquitas que ha puesto a los creyentes de Alá en permanente alerta.

“Cuando Trump dice que los musulmanes no deberían ingresar a Estados Unidos, básicamente está dando permiso para que ocurran este tipo de cosas”, agrega.

publicidad

 

 

Corán despedazado y cabeza de cochino

En su página web, CAIR ha registrado una lista de las agresiones que han recibido ciudadanos estadounidenses musulmanes, pero también de actos vandálicos en lugares de reunión y rezo de practicantes del Islam.

En Texas, por ejemplo, a mediados de noviembre un grupo de personas destruyó un Corán en la puerta del Centro Islámico de Pflugerville y dejó sus páginas regadas por doquier con excrementos. La policía investiga el hecho como un crimen de odio.

Días después, en Virginia, un sospechoso dejó frente a la mezquita Dar al-Hijrah un artefacto explosivo casero que generó 200 dólares en daños a la puerta principal.

En Florida, dos mezquitas –la Sociedad Islámica del condado de Pinellas Park y la de San Petersburgo- han escuchado mensajes telefónicos amenazantes en los últimos días en los que les aseguran que serían blanco de una bomba o de disparos.

En Filadelfia, alguien dejó una cabeza de cerdo frente a una mezquita.

Pero también hay personas que han sido atacadas, como Amir y Nehal Elmasri. Mientras daban de comer a personas de la calle, dispararon contra su casa, alcanzando el cuarto principal.

En otro incidente, una joven en Ohio que usaba burka fue perseguida por una persona en un automóvil mientras le llamaban “terrorista”.

A pesar de este listado de incidentes, Hooper aseguró que aún faltan por incluir las agresiones ocurridas a musulmanes tras el ataque a San Bernardino.

publicidad

 

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad