Un padre de familia fue secuestrado y los delincuentes exigían tres millones de dólares por su rescate, pero cuando la familia involucró a las autoridades,
la cantidad aumentó a cuatro millones de dólares. El crimen ocurrió cuando la víctima entró a una tienda de piscinas en Westchester durante la mañana del 29 de septiembre; horas después, su hijo recibió una llamada para solicitar el dinero.
Afortunadamente, el FBI identificó a los culpables y el hombre fue puesto a salvo.