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Univision 45 Houston

Crónica de una deportación que tuvo un final feliz

Rose Escobar vivió en carne propia la separación de su familia luego de que su esposo José fuera deportado a El Salvador. La mujer cuenta que esos momentos fueron tan traumáticos que su hija se quedó sin habla.
24 Sep 2019 – 6:30 PM EDT

HOUSTON, Texas. - Fue tanto el impacto que recibió la hija de Rose después de que deportaron a su esposo José, que dejó de pronunciar palabra, asegura la mujer de origen salvadoreño.

“Cuando estaba en casa me costaba ver a mi hijo porque me daba cosa y no estaba poniendo atención a mi hija que ella se quedó muda”, relató entre sollozos Rose Escobar.

Rose y José se conocieron en 2001 cuando eran adolescentes. Él estaba recién llegado a Houston desde El Salvador, amparado por el Estatus de Protección Temporal (TPS).

Así comenzó el problema con inmigración

Según cuenta Rose, José se mudó de casa y su madre solo llenó su forma de migración de cambio de domicilio, pero no la de él por lo que faltó a una cita para tomar sus huellas y ahí comenzaron los problemas que años más adelante, lo llevaron al arresto en junio de 2011 mientras vivían en Houston.

“Me habló mi vecina para decirme que migración se había llevado a José y en ese momento me salí corriendo del trabajo para verlo. Al llegar a casa, vi que su camioneta estaba en la calle, ni siquiera lo dejaron que la estacionara”, dijo Rose.

Fue mal aconsejado

En aquel entonces un juez le dio la oportunidad de que se fuera a casa pero que regresara con representación legal, y según narra Rose, en aquellos años, otro abogado recomendó a su marido que no se presentara en esa cita de corte porque sería deportado. Y así lo hizo, faltó a la audiencia lo que repercutió en que emitieran una orden de deportación automática en su contra.

Así lo deportaron

A pesar de eso, José continúo acudiendo a sus citas con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y en una de estas en febrero de 2017, lo esposaron y semanas después sucedió lo que tanto temían.

“Cuando él me llamó yo esperaba que me dijera que lo iban a transferir de Laredo donde estaba detenido a Houston, pero me pregunto si estaba sentada y fue en ese momento en que me dijo que lo habían deportado”, recordó la joven madre de familia.

Cero tolerancia contra buenas familias

“Este es el primer caso de como la política de cero tolerancia afecta a una buena familia”, declaró el abogado Raed González quien salió al rescate de José al tomar el caso durante el proceso de deportación.

Así paso el tiempo por lo que José se quedó viviendo en El Salvador y Rose en Houston con sus dos pequeños hijos quienes juntos comenzaron una lucha apoyados por activistas locales, mientras vivían en carne propia la separación familiar que tanto temían y su niña seguía con problemas para hablar.

El momento de la buena noticia

Posteriormente en julio de 2019 mientras visitaban a José en Centroamérica, Rose recibió una llamada. “En eso mi teléfono suena y era mi abogado Raed y me dice: ¿Rose en donde estas? En un parque le digo, con mi esposo y me dice que lo ponga en speaker y dice: José como mañana es día del padre quiero decirte de parte de mi equipo y yo que tus papeles han sido aprobados”, dijo Rose con una sonrisa dibujada en su rostro.

De esa manera y sin esperarlo, José regresó a Houston junto con su familia después de dos años y medio de haber sido deportado a El Salvador.

No todos tienen la misma suerte

“José pudo ser elegible para obtener el perdón y regresar a su hogar, pero otras familias no tienen la misma suerte”, resaltó Raed González.

Así José, retomó su vida a lado de sus dos pequeños hijos y su esposa quien motivada por esta situación se unió apoyando al activismo por los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos.

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