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Sin Tu Mirada Capítulo 94

Univision2 Ago 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

marina: ya estamos manejando

la situación, no se preocupe.

alberto: si estás tan segura

de que yo soy

el padre de rafael,

hagámonos la prueba de adn,

de una vez,

y así le demostramos a isauro

que él no tiene

ningún derecho sobre el niño.

luis: tú, sácate,

quiero estar a solas

con mi mujer.

angustias: ¿señora?

luis: [gruñe]

a ver, a ver, a ver,

¿cómo está eso de que isauro

quiere demandar a mi hija?

prudencia: cree

que tiene derecho

sobre el niño,

pero la abogada de ricardo

ya tomó cartas

en el asunto.

luis: y ¿de qué agujero

salió el chamuscado ese?

yo pensé que se había muerto

en una inundación.

prudencia: no, no,

al parecer, ha pasado

todo este tiempo

vigilando a marina

y no le gustó

que haya, no sé,

comenzado una relación

con ricardo.

luis: no, es que a tu hija,

de veras, la tendrían

que haber operado del cerebro

en vez de la vista.

ve nomás las tonterías

que está haciendo

y solo por no querer decir

quién es el padre, ¿eh?

prudencia: no sé.

la verdad es que no sé

hasta dónde quiere llegar

el doctor sotero,

pero seguramente va a exigir

una prueba de paternidad, ¿no?

luis: claro, claro,

pues sí.

voy a hablar con alberto

y lo voy a poner al tanto.

prudencia: ya lo hice.

luis: y ¿por qué siempre

soy el último en enterarme

de las cosas

que pasan en esta casa?

espérate, espérate, espérate,

alberto tiene la manera

de solucionar esto.

prudencia: ¿cómo?

luis: tú calladita

te ves más bonita, ¿mm?

voy a la oficina

a hablar con él.

ricardo: mientras ese tipo

no interponga una demanda,

no creo que haga falta

hacer una prueba de adn.

así que si esa

era tu estrategia

para hacerte el superhéroe,

pues, no te va a funcionar.

alberto: no, no,

no se trata de eso,

sino de que marina

le ponga un freno.

por favor, salgamos de dudas.

deja que rafael y yo

nos hagamos la prueba.

ricardo: marina

ya tiene todo el apoyo

que necesita.

marina: sí, sí, así es,

doctor ocaranza.

mi novio y su abogada

se están encargando de todo,

usted no tiene nada

que hacer aquí.

alberto: por favor, piénsalo,

si esto llega a mayores,

quiero que sepas

que estoy aquí,

para apoyarte, marina.

y no hago esto para quedar bien

o hacerme el superhéroe,

sino porque nunca permitiré

que isauro te vuelva a lastimar,

nunca.

[puerta al cerrarse]

marina: ay,

¿cómo se habrá enterado?

ricardo: seguramente,

prudencia le contó.

yo sé que lo quiere mucho,

pero tampoco se justifica

que le cuente

todo lo que te pasa, ¿no?

marina: pues sí.

damiana: ay, hija.

erick: pero es que tuve

hace mucho tiempo la--la cita

y quedaron en llamarme.

ah, alguien con experiencia.

gracias.

sí, está bien.

[llaman a la puerta]

[suspira]

¿y ahora qué, papá?

fernando: como no has pasado

por el carro...

erick: no lo necesito,

ahí están las llaves,

llévatelas.

fernando: ¿estás bien, hijo?

te veo molesto por algo.

erick: la vida me está dando

de trancazos,

así que puedes estar contento.

fernando: me duele verte sufrir.

dime qué necesitas,

tal vez yo--

erick: no necesito nada, papá,

al menos, nada que tú entiendas.

fernando: y ¿si tratas

de explicarme?

alberto: ¿qué pasó, vanessa?

vanessa: alberto, estoy muy mal.

alberto: ¿estás tomada?

vanessa: no.

por favor, estoy muy mal.

ya necesito que vengas,

ya te necesito.

alberto: a ver,

¿me mandas tu ubicación

para ir a buscarte?

vanessa: ajá.

erick: yola me enseñó

a ser feliz,

sin necesitar un coche,

ropa de marca

o ir a los lugares

más "nice".

>> pues muy bien

por esa muchacha.

erick: no sabes, papá,

me--me encantó

desde que la conocí

y--y, poco a poco,

ay, estoy perdido por ella.

>> entonces,

¿cuál es el problema?

erick: que el karma

cobra factura

y yo sé que en el hospital

me porté mala onda

con las enfermeras

creyéndome un don juan y...

>> pues sí,

no te ganaste

la mejor reputación con ellas.

erick: ay, ¿ya vas a empezar

con el sermón?

ya ibas bien.

>> no, no, para nada,

discúlpame.

erick: el caso es

que la regué.

y ahora una de ellas

fue a buscarme al lugar

donde trabajo

y enfrente de yola

me reclamó no sé cuántas cosas.

ahora, yola no quiere ni verme.

luis: pues claro

que este número sigue siendo

de este chamuscado.

oyeme, soy luis ocaranza,

repórtate

cuando escuches mi mensaje.

¿qué pasó?

¿todavía no se reporta mi hijo?

sigue insistiendo.

[resuella]

[celular]

ay, ay, ay.

mi chucha, ¿qué pasó?

susana: luis, luis, por favor,

tengo que verte.

fernando: mira, si esa muchacha

siente por ti lo mismo que tú,

va a acabar escuchándote.

erick: ay, no, papá,

si todavía no llegamos ni a eso.

y ahora, con las mentiras

de claudia, menos.

fernando: ¿claudia?

¿estamos hablando

de la recepcionista

de laboratorio del hospital?

erick: sí,

no sabes cómo me odia.

se obsesionó conmigo

y ahora quiere vengarse

porque no llegamos a ser novios.

fernando: ¿no habrá sido ella

la que robó el medicamento

de la farmacia?

erick: seguro, pero no la vayas

a agarrar contra ella.

mira, en el fondo,

todo es mi culpa.

se me hizo fácil hacerme

el galancito del hospital

y ahora estoy pagando

las consecuencias.

fernando: es la primera vez

que te oigo reconocer un error.

erick: supongo

que te decepciona,

digo,

a ti no te hubiera pasado esto,

tienes la vida perfecta.

fernando: mm.

¿perfecta?

no, hijo, para nada.

erick: ¿por qué lo dices?

fernando: [suspira]

a veces el destino

nos pone a prueba

y más cuando se trata del amor.

erick: a ver, papá,

no, no te estoy entendiendo,

fernando: hay una mujer

que me interesa mucho,

pero es casada.

prudencia: perdóname, mi amor,

pero no creo que deba

de ocultárselo a alberto,

se trata de su hijo.

marina: no, mamá,

él no tiene por qué intervenir.

prudencia: será inevitable,

sobre todo,

si las cosas llegan al punto

que se requiere

una prueba de paternidad.

yo creo que alberto podría--

marina: no, no, mamá.

isauro solo me quiso asustar,

lo que debo hacer

es no hacerle caso

y no me voy a dejar dominar

por el miedo.

prudencia: está bien,

espero que tengas razón.

marina: gracias por entenderme,

mamá.

bueno, te dejo porque tengo

visitas en la casa.

nos vemos.

yolanda: ¿le dijiste

que alberto vino de ofrecido?

marina: no, no quiero

hacer las cosas más grandes.

ay, la verdad es

que su propuesta

me tomó por sorpresa.

ay, ¿por qué lo hace, yola?

¿por qué insiste en convencerme

de que le importo todavía?

erick: no lo puedo creer, papá.

¿tú estabas enamorado

de la mamá de alberto?

fernando: sí, conocí a prudencia

en la universidad.

desde la primera vez que la vi

sentí algo especial por ella,

pero, luego,

terminó casándose con luis

y yo me tuve que resignar.

tiempo después,

conocí a tu mamá.

erick: pero seguiste enamorado

de prudencia.

fernando: no, hijo,

yo amé a tu madre

con todo mi corazón

y tú sabes bien

cómo me dolió su muerte

y--y no haber podido hacer nada

por evitarlo.

a prudencia

no la volví a ver

hasta la fiesta del hospital.

erick: y ¿entonces?

fernando: no sé,

despertó en mí

algo que creí

que no volvería a sentir.

erick: pues, en tamaña bronca

te metiste, papá, ¿eh?

porque conociendo

a luis ocaranza,

donde se entere, pum,

arde troya.

fernando: ya lo sé, ya lo sé,

todo me dice

que debería alejarme.

erick: no, no, no, papá,

no, no renuncies.

mira, prudencia

es una gran mujer

y--y no es feliz con su esposo.

si yo te contara

lo que alberto me ha dicho

de su relación...

fernando: pues sí,

ella me dijo

que su matrimonio iba muy mal.

pero no puedo meterme en eso,

supongo que, por lo pronto,

me tendré que resignar

con su amistad.

cualquier otra cosa,

sería faltarle el respeto.

erick: tranquilo, papá.

mira, date chance

de ser feliz, ¿eh?

¿más café?

fernando: sí, hijo, sí.

[música]

lucrecia: teníamos un plan,

doctor.

isauro: usted tenía un plan,

doctora, no yo.

y fíjese que a mí no me gusta

ser títere de nadie.

lucrecia: bueno, pues,

por su orgullo

acaba de perder la oportunidad

de volver a conquistar

a esa mujer.

isauro: [ríe]

mire, doctora,

yo no me iba a someter

a cirugías riesgosas,

llorar meses, en recuperación,

mientras otro me sacaba ventaja.

¿por qué no me dijo

que marina tenía una relación

con el doctor bazán?

lucrecia: eso no va a durar,

no tiene importancia.

isauro: si usted

quiere correr ese riesgo,

yo no.

por eso fui a buscar a marina

y la amenacé con demandarla

y quitarle a su hijo.

lucrecia: [ríe]

doctor, por favor,

no me haga reír,

¿es en serio?

usted sabe perfectamente

que es imposible

que ese hijo sea suyo.

isauro: por eso la llamé,

doctora.

lucrecia: ¿cómo se lo va

a quitar, a ver?

isauro: usted me debe una.

y ahora...

lucrecia: ajá.

isauro: ...yo necesito

que usted me haga un favor.

vanessa: imagínate

que hilda me denuncie.

pero es que yo le tenía

que decir la verdad.

yo no podía aceptar

el silencio, no podía.

alberto: eso lo entiendo, vane,

es muy admirable de tu parte.

¿pero?

vanessa: hubieras visto

cómo se puso mi mamá

cuando se enteró,

como nunca.

se me fue encima

a los golpes, alberto.

o sea, a golpes.

mi mamá--

¿tú te imaginas?

alberto: bueno, ¿qué?

¿se volvió loca o qué?

vanessa: me dijo

que ya no era su hija.

yo no puedo volver con ella

y tampoco puedo ir

a casa de hilda.

no tengo nada, alberto,

estoy sola.

estoy sola y voy a acabar

en la cárcel.

alberto: no, no, no, a ver,

tú no estás sola.

vanessa: [solloza]

alberto: a ver, lo primero

es que nos vayamos de aquí,

el alcohol a ti

no te hace pensar bien.

vamos.

vanessa: no.

[música]

[música]

susana: [solloza]

luis: chucha.

bueno, y ahora, ¿qué pasó?

¿por qué la urgencia de verme?

¿que no me lo podías decir

por teléfono?

susana: es que no sabes

lo que hizo vanessa.

luis: ay, ay, ay,

a ver, dime, ¿qué--qué hizo

mi vanessita ahora?

susana: decidió renunciar

a la herencia de edson

y a todo lo que hilda

le ofrecía.

luis: [balbucea]

y ¿por qué, tú?

susana: ah,

porque la muy estúpida

se siente responsable

de la muerte de su esposo.

vete a saber qué tanto hablaron

en la sala de juntas

de la notaría,

porque a mí hilda

ni siquiera me dejó entrar.

luis: a ver, a ver, a ver,

a ver, mi chucha,

tranquila, tranquila,

siéntate, siéntate.

susana: si yo

hubiera estado ahí,

esto no hubiera pasado.

luis: ¿estás segura de eso?

a lo mejor,

llegaron a otro acuerdo

y mi vanessita te dijo eso,

porque--

susana: ino, no!

no, luis,

vanessa se quedó sin nada

igual que yo.

luis: y ¿cómo que igual que tú,

mm?

¿qué tiene que ver

una cosa con la otra, mi chucha?

susana: ay, luis,

qué verguenza.

luis: ¿qué?

susana: hubiera preferido

que nunca te enteraras, pero--

luis: ¿qué?

susana: pero ya no puedo

sostener esta situación.

luis: ¿qué?

¿qué?

dime, no te estoy

entendiendo nada,

¿de qué estás hablando?

susana: todo el dinero

que me dejó

mi difunto marido,

lo metí a una inversión

a largo plazo.

luis: sí, pero eso ya lo sé.

susana: y esa inversión

se esfumó.

isauro: mi abogado me explicó

a los riesgos

que yo me enfrentaría

si procedo con la demanda.

precisamente, por eso

yo no quiero hacer nada

hasta estar seguro

de que voy a ganar.

lucrecia: ¿y para qué

quiere mi ayuda?

isauro: doctora,

usted es doctora

y, seguramente,

tiene influencias

en laboratorios,

gente que conoce, no sé.

y yo tengo dinero

para pagarle lo que sea

a quien sea.

lucrecia: creo que ya sé

por dónde va a la cosa.

isauro: mire, doctora,

si yo logro

conseguir lo que quiero

con su ayuda,

marina ya no va a ser

un estorbo para usted

y los dos salimos ganando.

¿qué dice, doctora?

¿cuento con su apoyo?

lucrecia: absolutamente.

alberto: voy a hablar con hilda

para explicarle

que tú no fuiste responsable

y que aunque hayan sucedido

las cosas de otra manera

a como lo declaraste,

sigue siendo un accidente.

vanessa: tal vez me merezco

ir a prisión--prisión, alberto.

yo me casé

con edson sin amor.

yo nunca hice

el intento de quererlo,

porque me daba asco.

y mi corazón, mi mente,

estaban con paulino.

alberto: mira, tampoco

te culpes de todo.

te casaste buscando a alguien

que te amara,

pero, bueno, él no te amaba.

te llenó de detalles,

de regalos,

pero nunca trató

de conocerte realmente.

y luego,

se portó como un patán contigo.

vanessa: no,

yo me casé con él por dinero,

por interés.

yo me vendí a edson

para salvarnos a mi mamá y a mí

de la ruina.

susana: [solloza]

luis: qué bruta eres.

mujer tenías que ser.

¿cómo dejaste tu dinero

en esa empresa patito, hombre?

susana: es que todo parecía

muy bien y legal.

pero de pronto,

la empresa desapareció.

luis: mm, mm.

susana: somos varios

los defraudados

y ya estamos peleando

por recuperar

nuestro patrimonio,

pero--pero eso puede durar años

y tal vez nunca recupere nada.

llevo tiempo sobreviviendo

con lo poco

que dejé en el banco.

no quería que supieras

por lo que estábamos pasando

y por eso el matrimonio

de vanessa con edson

lo resolvería todo.

y ahora, ella decide renunciar

a esa herencia.

¿qué voy a hacer,

qué voy a hacer, luis?

no tengo nada.

[solloza]

bueno, dime algo,

dime que cuento contigo.

luis.

luis: ey, mi chucha,

sí, desde luego.

susana: gracias, gracias, luis,

gracias, gracias.

sabía que me ibas a apoyar,

a entenderme.

te quiero, te quiero tanto.

luis: ya, tranquila.

alberto: ¿cuándo pasó eso,

vanessa?

vanessa: yo no sé cuánto hace

que mi mamá malgastó

la fortuna de mi padre.

bueno, entre las dos.

yo me enteré

cuando estábamos en el rancho,

cuando decidiste

dejarme por marina.

mi mamá me explicó

que estábamos en la ruina

y--y la necesidad

de casarme contigo cuanto antes.

por eso es

que te presionaba tanto.

alberto: bueno,

me lo hubieras dicho

en ese momento,

debiste confiar en mí.

vanessa: pero no lo hice.

yo temía que nos echaran,

que--que nos quedáramos

sin su afecto,

sin su protección.

por eso seguí

todos los consejos de mi mamá

y--y por eso

renuncié al amor de lino,

porque él no me podía

ofrecer nada.

alberto, yo pensé

que la muerte de edson

me iba a dar la posibilidad

de cambiar,

de ser una mejor persona.

trabajando con hilda

yo me empecé a sentir útil,

me empecé a sentir querida.

y por eso...

[solloza]

...por eso no podía aceptar

que me dieran la mitad de todo,

no era justo,

no era honesto.

alberto: bueno, ya veo

que la muerte de edson

sí te hizo cambiar.

mira, lo que hiciste hoy

lo demuestra

y que ahora me estés diciendo

la verdad, pues,

no cambia la manera

en que te veo

o--o la manera en que te quiero.

vanessa: gracias.

de verdad, me hace mucho bien

escucharte.

alberto: siempre hay salida,

siempre.

mi mamá te ve como una hija.

mira, yo te ofrecería

un espacio en mi casa,

pero creo

que estarías mejor con ella.

ambos: [ríen]

vanessa: ¿tú crees que me reciba

cuando sepa todo esto?

alberto: mira, lo primero

es que tengas dónde vivir.

no tienes que contarle todo hoy,

mañana, con calma,

estoy seguro

que sabrá entenderte, ¿sí?

vanessa: gracias.

[ríe]

paulino: por favor, césar,

échame la mano con eso.

mira, si ya vas a ayudar

a escribirme la música

de mis canciones,

ayúdame a darme un buen precio

para rentarte el estudio.

césar: paulino,

de verdad estoy siendo

bien buena onda contigo

y eso

porque me gustaron mucho

tus letras.

waldo: y si quieres,

que suene mejor la grabación,

habrá que conseguir

buenos músicos, ¿eh?

paulino: no, pues, es que--es

que ahí está la cosa,

o sea, sí suena todo muy bonito,

pero, pues, yo no tengo

esa lana,

no tengo ese dinero, hombre.

>> lino.

¿dónde estás, lino?

paulino: eh, ¿me--me dan

un segundito?

me habla el dueño.

ahorita--ahorita nos vemos.

permiso.

césar: waldo,

con este muchacho

solamente vamos

a perder el tiempo.

sí, tiene mucho talento,

lo reconozco,

pero no tiene

en qué caerse muerto.

tú sabes

que para hacer un buen demo

se necesita mucha lana.

waldo: calma, césar,

por ese lado no hay bronca.

así como lo ves

y aunque no lo creas,

paulino trae loca

a una chava de dinero

que está dispuesta

a financiarlo.

alberto: hola, hola.

prudencia: hola, ¿qué pasó?

alberto: vane tuvo

una discusión con hilda

y se va a quedar aquí.

angustias: ¿te sientes bien?

vanessa: no,

yo--ay, yo solo quiero dormir.

prudencia: angustias,

que le preparen su recámara,

ya mañana platicamos con calma.

angustias: te voy a hacer un té.

ay.

alberto: cuidado.

angustias: y te va a caer

muy bien un baño caliente.

prudencia: ¿qué pasó?

¿no se supone

que hilda la quiere

como si fuera su hija?

alberto: sí, pero mejor

que te cuente ella

cuando se sienta mejor, ¿no?

luis: llegué, prude.

prudencia: hola.

luis: epale,

ve nomás qué ven mis ojos, ¿eh?

a mi gallo.

[ríe]

ven acá, ¿eh?

oyeme, óyeme,

óyeme, ¿por qué

no me has contestado

los mensajes?

alberto: ah,

porque he estado ocupado,

un poco distraído.

luis: ah...

¿podemos hablar?

alberto: sí.

¿de qué trata?

luis: eh, necesito

que sea a solas, en mi despacho.

alberto: no, no, aquí, aquí,

yo no tengo secretos con mamá.

luis: está bueno.

oye, mira,

ya sé que estás al tanto

del asunto de marinita,

yo creo que este es el momento

para presionarla, mi hijo,

y confirmar de una vez por todas

si el chilpayate es tuyo

sí o no.

alberto: sí.

luis: solamente así

el chamuscado ese

los va a dejar

de estar molestando.

alberto: digo,

porque ya llegaste tarde

a la propuesta.

luis: ¿qué?

alberto: sí, eh,

le dije a marina

que si me hacía

una prueba de sangre con rafa

y me dijo que no.

al parecer,

la abogada de ricardo

ya lo tiene todo bajo control.

prudencia: así es.

alberto: mira,

mie--mientras no le llegue

una demanda,

no hay de qué preocuparse.

[música]

[música]

[llaman a la puerta]

marina: voy.

ay.

>> ay.

marina: buenos días,

¿qué se le ofrece?

oscar: [resuella]

soy el licenciado oscar hurtado

y vengo a entregarle copia

de la demanda

que mi cliente,

el doctor isauro sotero,

presentó en su contra.

erick: hermano, mi papá

me sorprendió.

neta que ahora

hasta en los milagros creo.

yo creo

que las cosas entre nosotros

no están tan, tan mal ya.

alberto: ah,

qué--qué bueno por ti.

perdón.

erick: bueno, pero ahora parece

que te está yendo mal a ti,

¿qué onda?

alberto: fui a ver a marina.

rechazó mi ofrecimiento

de hacerme la prueba de adn

con su hijo

para protegerla de isauro.

no sé.

erick: ¿cómo?

o sea, ¿la demandó?

alberto: no, no,

aún no ha iniciado

ninguna acción legal.

erick: ¿cómo, alberto?

o sea, ¿te adelantaste?

además, ricardo bazán

no va a permitir

que el doctorcito ese

se le acerque otra vez.

marina: aquí solo dice

que--que ingresó un escrito

en el juzgado 32 de lo familiar.

oscar: pues si quiere saber

en qué términos

se presentó la demanda,

es mejor

que vaya al juzgado

a notificarse.

marina: y ¿si no voy?

¿si no me importa en lo absoluto

lo que ese tipo dice?

oscar: es su derecho no ir.

de todas maneras,

van a notificarla

oficialmente

y, si no se presenta

dentro de la fecha establecida,

insistiremos

hasta que se haga acreedora

a una sanción.

damiana: ya, ya iremos para allá

con un abogado, gracias.

oscar: pues es todo

lo que venía a decirle

y no se le olvide

que mi cliente

va a agotar

todos los recursos

para que se le permita

ver y convivir con su hijo.

está advertida.

damiana: ya, gracias.

mi hijita, yo creo

que hay que hablarle

a la abogada.

marina: sí.

damiana: chiquitita, tranquila.

ricardo: hola, hermosa,

estaba a punto de marcarte.

acabo de hablar con la abogada

y me dice que--

marina: se presentó

el abogado de isauro.

ricardo: ¿cómo?

marina: y aquí

me dejó una copia,

pero--pero solo vienen

los datos generales y el sello

de que se recibió el documento.

ricardo: tranquila, tranquila,

no te asustes.

voy a marcarle

a la abogada de vuelta

y voy para tu casa, ¿sí?

marina: sí, sí, gracias,

ricardo,

aquí te espero.

ricardo: hola, ximena.

soy ricardo otra vez.

para avisarte

que lo de este tipo va en serio.

acaba de poner una demanda

contra marina en el juzgado.

>> por supuesto

que hay que acudir al juzgado

de inmediato

y darnos por notificados

y ver en qué términos

se presentó la demanda.

damiana: bueno, si se necesitan

testigos,

aquí "habemos" muchos, ¿eh?

damiana: por ahora

no es necesario,

tal vez más adelante.

¿tiene

todos los documentos del menor?

marina: no, no, pero--pero tengo

los datos del abogado

que realizó el trámite,

yo creo que es más fácil

que le pidamos el acta

directamente a él.

ximena: sí,

pasamos a su oficina

de camino a los juzgados.

marina: muy bien, sí.

damiana: yo te acompaño,

mi vida.

ximena: prefiero presentarme

con la interesada nada más.

ricardo: yo voy con ustedes.

marina: ricardo,

pero tú tienes que trabajar.

ricardo: mi amor,

yo quiero estar contigo, ¿sí?

le digo a rita

que cancele todas mis citas.

rafita y tú

son lo más importante para mí.

marina: licenciada,

¿cree que me pueda

llevar a mi hijo?

ximena: es mejor

que lo deje al cuidado

de alguien de confianza.

damiana: sí, no te preocupes,

mi amor, yo me quedo con él.

va a estar bien.

marina: ¿de verdad?

damiana: sí, mi amor,

cuídate mucho.

marina: gracias, mamá.

hilda: ¿qué viniste a buscar?

alberto: vengo a pedirte

que no la tomes

en contra de vanessa.

si decides

acudir a las autoridades

y les dices

lo que realmente pasó,

vas a meter a vanessa

en una situación muy delicada,

hilda.

de entrada,

ya habría cometido

un--un delito

por declarar en falso.

hilda: ¿sabes qué?

ganas no me faltan.

esa mujer

me dio la última estocada.

yo la quería como una hija

y fue ella

la que llevó a mi hijo

a la muerte.

y ¿sabes qué?

nunca, nunca

se lo voy a perdonar.

jamás.

alberto: lo siento,

pero no, no fue ella.

edson apresuró ese matrimonio.

hilda, nunca se enamoró de ella,

nunca.

hilda: pero si la llenó

de--de detalles, de regalos.

yo nunca había visto, ay,

a mi "pimpollis"

tan entusiasmado

y él sí se enamoró.

alberto: no, no, hilda,

la trató como un objeto

y no quiero hablar mal de edson,

pero él sabía perfectamente

en lo que se estaba metiendo

cuando le propuso matrimonio

a vanessa.

hilda: y ella,

ella se aprovechó,

solo quería su dinero.

por eso, por eso

la voy a refundir en la cárcel.

prudencia: y ¿no puedes

regresar a la empresa?

vanessa: no, obvio no.

prudencia: ¿qué pasó, vanessa?

vanessa: discutimos

porque no estaba de acuerdo

en cómo repartió

los bienes de edson.

prudencia: [resuella]

angustias: prudencia

te quiere más allá

de tus errores.

creo que es el momento

para que te sinceres con ella.

prudencia: ¿de qué

están hablando?

vanessa: es que no quiero

que dejes de quererme.

prudencia: ay, no, vanessa,

por favor, eso no va a pasar.

angustias: cuéntale por qué

te casaste con ese hombre,

díselo.

prudencia: ¿qué pasó, qué pasó

con edson?

vanessa: no fue solamente

que buscara a alguien

que quisiera,

yo lo que quería

era evitar la pobreza

y que todas nuestras amistades

nos señalaran.

desde hace mucho,

mi mamá y yo

no tenemos nada.

[música]

[música]

alberto: informar

a las autoridades

no te va a regresar

a tu hijo

y, si vas a condenar

a una muchacha

que al final fue honesta contigo

y se negó a aceptar

lo que por ley le corresponde,

hilda, entonces...

hilda: no me digas.

es una cínica

igual que su madre.

alberto: ok, sí, sí,

sí es verdad

que susana la presionó

para tomar malas decisiones,

pero vanessa

se decidió por la verdad.

a ver, hilda, si no puedes

apreciar eso,

si aun así la quieres condenar,

entonces...

hilda: ¿sabes qué?

vete.

alberto: hilda, por favor.

hilda: mira, que te largues,

por favor,

quiero estar sola

y tú ya conoces el camino,

así que órale.

[solloza]

prudencia: ¿tú sabías todo esto,

angustias?

angustias: sí,

yo estaba enterada de todo.

vanessa: yo quise

casarme con edson,

yo soy responsable.

prudencia: pero mentiste

a todo el mundo,

a las autoridades.

vanessa: yo no quería

que pensaran

que yo lo maté.

ahora todo depende de hilda

y del odio

que debe sentir por mí.

angustias: vanessa

renunció a la herencia

y le dijo a hilda

toda la verdad,

¿eso no la hace

digna de perdón?

ay, ya ha sufrido mucho.

vanessa: si crees

que no debo estar en tu casa

y--y si también a ti

te desilusioné,

yo--yo prefiero irme.

prudencia: perdóname, vanessa,

pero son demasiadas cosas.

vanessa: lo mejor es

que me vaya de una vez.

angustias: no,

pero ¿adónde te irías?

vanessa,

déjame hablar con ella, ¿eh?

ya no llores.

hilda: qué cínica.

¿cómo te atreves

a venir a mi casa?

susana: no vengo

a visitarte a ti,

quiero saber

dónde está mi hija.

hilda: pues no tengo

la menor idea y ni me importa.

susana: pues, te guste o no,

vanessa estuvo casada

con tu hijo

y tiene derecho a su dinero.

hilda: ella renunció

a ese derecho.

susana: a ver,

¿hay algún papel firmado?

porque ella como su viuda,

puede pelear

por lo que le corresponde

y eso tú lo sabes muy bien.

hilda: mira que eres cínica,

¿eh?

ya, ya sabía yo

que la intrigosa y ambiciosa

eras tú.

pero te lo advierto, susita,

si ella o tú

se atreven a pelearme

un solo centavo,

tu hijita

va a terminar en la cárcel,

¿sí me oíste?

[chasquea los dedos]

y ya te vas.

sí conoces la salida, ¿verdad?

pues, órale, te vas.

luis: a ver, espérate,

espérate, espérate,

¿cómo que llegó marina

con una abogada

y tú le entregaste el acta?

es falsa.

sí, yo sé que te dije

que era para tranquilizarla,

pero, bueno,

las cosas han cambiado.

¿por qué no me avisaste

que ya la tenías?

pues ya ni modo,

a lo hecho, pecho.

espero que esto

no pase a mayores.

y la próxima vez,

avísame

antes de tomar decisiones,

¿quieres?

estos abogaduchos.

angustias: prudencia,

vanessa ha sido una víctima

en todo esto.

si alguien la llevó

a tomar malas decisiones

fue esa mujer, su madre,

que lo único que quería

era ser millonaria.

prudencia: pues sí.

no entiendo cómo se gastó

todo lo que le dejó su marido.

y ¿presionar a su hija

para que se casara por dinero?

angustias: ay, no sé, prudencia,

pero esa mujer

ha hecho de la vida de vanessa

un infierno.

esa muchacha te necesita

más que nunca.

no la abandones.

fernando: pase, claudia.

claudia: me dijeron

que viniera a verlo,

doctor muñoz de baena.

fernando: por favor, siéntese.

claudia: ¿pasa algo?

fernando: en realidad,

solo quiero

preguntarle abiertamente:

¿usted sabe algo

sobre el medicamento robado

de la bodega de la farmacia?

claudia: no, doctor,

le juro que yo no sé nada.

¿por qué tendría que saberlo?

fernando: me enteré

que usted salió

con mi hijo erick

en algunas ocasiones.

las cosas entre ustedes

terminaron mal.

claudia: no, no, no, no,

para nada, no.

fernando: ¿está segura?

claudia: bueno, sí.

se acabó nuestra amistad

y dejé de hablarle por eso.

fernando: y usted quedó molesta

y con ganas de vengarse de él.

claudia: claro que no.

¿por qué me está preguntando

todo eso?

fernando: nada más quería saber

que usted no tuvo nada que ver

con el robo del medicamento.

claudia: por supuesto que no.

yo soy una persona muy honesta.

jamás se han quejado de mí

y siempre he cumplido

con mi trabajo.

fernando: eso es todo.

siga siendo

una empleada ejemplar.

y si mi hijo la incomodó

en algún momento,

le ofrezco una disculpa

en su nombre, ¿mm?

y le aconsejo

que deje los rencores atrás,

señorita.

no le hacen bien a nadie.

puede retirarse.

claudia: gracias, doctor.

con permiso.

fernando: [suspira]

oscar: yo mismo le entregué

a la señora marina ríos

la copia de la demanda

y le sugerí

que se presentara en el juzgado

para darse por notificada.

isauro: muy bien, licenciado.

oscar: estoy seguro

que a esta hora

ya le avisó a su abogado

para ver de qué manera

puede evitar que proceda.

isauro: y supongo que usted

ya sabe lo que debe hacer

para que las cosas

se compliquen.

oscar: pero por supuesto.

isauro: permíteme.

oscar: sí.

isauro: ¿qué quieres, ramona?

ramona: no, solo le hablo

para avisarle

que el doctor bazán

está cancelando

todas sus citas de la tarde.

isauro: gracias por el dato

y siga al pendiente.

marina y su abogado

ya deben de estar en el juzgado.

¿cree que sea conveniente

que me dé una vuelta por allá?

[música]

prudencia: vanessa se quedó

a dormir aquí anoche.

luis: y ¿eso por qué o qué?

prudencia: pues, parece

que se peleó con hilda.

no tiene adónde ir

y susana no tiene espacio

en su departamento,

así que, pues, creo que--

luis: ni maíz paloma, señora.

mi vanessita no tiene por qué

estarle pidiendo limosna

a nadie.

esta es su casa y aquí se queda.

prudencia: pues sí,

es lo más prudente.

luis: ¿ya te dijo

que rechazó

la herencia de edson?

prudencia: ¿cómo te enteraste?

luis: pues la chucha me llamó,

echa un mar de lágrimas.

prudencia: mm, me imagino.

como toda su situación económica

dependía de que vanessa

recibiera ese dinero.

luis: ¿susana

te comentó del fraude

que le hicieron

con su inversión?

prudencia: ¿qué fraude?

ella se gastó

hasta el último centavo

que le dejó su marido.

ximena: la demanda presentada

por el señor sotero

es por reconocimiento

de paternidad.

el demandante asegura

que el niño es su hijo

y reclama

los derechos sobre el menor.

marina: eso no es cierto,

licenciada.

ximena: y ¿usted tiene

documentos o estudios clínicos

que demuestren

que otro hombre es su padre?

marina: no, no,

pero por cómo sucedieron

las cosas,

yo estoy segura

que el padre de mi hijo

es luis alberto ocaranza.

ricardo: marina se refiere

a que no encontraron elementos

para condenar a isauro sotero

por el delito de violación,

ya que el peritaje

no encontró pruebas de abuso.

ximena: tenemos que recuperar

ese peritaje.

marina: yo hice la demanda

en valle de bravo.

ximena: ok, si me da la fecha

o si tiene algún oficio

con la conclusión,

yo me encargo.

por ahora, solo tenemos

que darnos por notificados

y solicitar una audiencia

con el juez encargado del caso.

luis: prude, prude, no,

yo creo que, mira,

mi vanessita está equivocada.

ese dinero se perdió

por gente sin escrúpulos

que engañó a varias personas

y le robaron su capital.

¿tú cómo crees

que susana

se va a gastar tanto dinero?

prudencia: eso fue

lo que me dijo vanessa,

que tiene no sé cuánto tiempo

en esta situación.

luis: prude,

en todo esto

hay un mal entendido.

prudencia: bueno, pues,

para aclararlo

voy a hablar con susana.

¿sabes?

por su culpa,

vanessa se casó por dinero

con edson.

erasmo: mire, don margarito,

doña damiana

le preparó este caldito

para que se recupere pronto.

margarito: hombre,

no se hubiera molestado,

se ve muy rico.

oye, me llamó mucho la atención

que no fueran lino ni yola

por mí al hospital,

pues, ¿qué pasó?

erasmo: ya, es que,

don margarito,

han pasado tantas cosas.

yo no le he querido decir nada

para no agobiarlo, ¿verdad?

margarito: pues, ¿qué pasó?

yolanda: ese hombre regresó,

papá.

margarito: ¿de quién

estás hablando?

yolanda: de isauro sotero.

ximena: ya hablé

con el secretario

y van a agendar una fecha,

voy a estar al pendiente.

isauro: hola, bonita.

ricardo: le exijo

que retire esa absurda denuncia

que no tiene razón de ser.

ximena: calma, ricardo.

isauro: ¿este es

tu nuevo enamorado?

marina: le aseguro

que no va a conseguir

lo que quiere,

mi hijo no es suyo.

isauro: eso vamos a confirmarlo.

ricardo: lo único que logra

con todo esto,

es que marina lo desprecie

cada vez más.

isauro: mm, pues,

cuando se confirme

que el hijo es de los dos,

todo cambiará.

marina te va a dejar

y va a formar

una familia conmigo.

marina: [susurra] está loco.

ximena: no caigan

en las provocaciones

de este señor,

que nos pueden perjudicar.

ya nos veremos

en la audiencia con el juez,

señor sotero.

isauro: ajá.

ricardo: vámonos, mi amor.

marina: sí, vámonos.

isauro: hasta pronto, bonita.

ximena: con permiso.

isauro: voy a seguir insistiendo

hasta conocer a mi hijo.

[ríe]

vanessa: luis, yo hace poco

me enteré

de lo que estaba pasando.

si lo hubiera sabido antes,

ni siquiera me hubiera ido

a estudiar a canadá.

luis: espérate,

lo que me estás diciendo

es que este asuntito

viene de tiempo atrás.

vanessa: sí.

por eso a mi mamá y a mí

nos cayó perfecto

que nos invitaran al rancho

y después

con lo del supuesto robo

en el apartamento.

luis: espérate, espérate.

o sea, ¿no hubo tal?

¿no--no hubo robo

de departamento?

vanessa: no.

yo siempre sentí

que estábamos abusando de ti,

pero ¿qué podía hacer?

ustedes

son como nuestra familia.

yo--yo no te quiero

contar todo esto

y, si prefieres que me vaya,

de verdad...

luis: está bueno.

tú y yo

vamos a hablar después,

vanessa.

[música]

[música]

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