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Sin Tu Mirada Capítulo 58

Univision13 Jun 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

marina: [tose]

isauro: el te despreció,

marina.

no quiso estar a tu lado.

rechazó a tu bebé.

en cambio yo, bonita,

te ofrezco mi protección,

mis cuidados, a ti y a mi hijo.

marina: no, ni aunque fuera

el último hombre en la tierra,

jamás dejaría que se acercara

a mi hijo.

isauro: ¿ni aunque fuera

mi hijo?

marina: no.

isauro: ¿es que acaso

no escuchas mis sentimientos,

todo el amor que siento por ti?

marina: usted es un monstruo.

doctor, suélteme ya.

isauro: ¿así me pagas

todo lo que he hecho por ti?

te eduqué, te enseñé a leer.

marina: yo no le debo nada.

isauro: claro que sí.

eres la mujer que eres

gracias a mí.

tienes este aspecto

gracias a mí.

me debes la vida.

marina: no, no.

isauro: yo te salvé

de ese incendio.

¿es por mi rostro,

por mis cicatrices,

que no me amas?

marina: no,

es por cómo es usted.

así que ya váyase, por favor,

y déjeme en paz.

[grita]

isauro: ¿sabes qué?

no me voy a ir sin ti.

marina: déjeme, doctor,

por favor.

¿qué está haciendo?

isuélteme!

isauro: ven,

te vas a ir conmigo.

marina: no quiero.

isuélteme!

iauxilio!

iauxilio!

[grita]

[llora]

iauxilio, ayúdenme!

iayúdenme!

iauxilio!

iauxilio, por favor!

alberto: ¿sabe en qué hospital

programó el doctor bazán

su cirugía de hoy?

>> sí, doctor.

en la clínica oftalmológica

churubusco.

alberto: ¿qué procedimiento fue?

>> fue una vitrectomía.

alberto: ¿nombre del paciente?

>> doctor, no tengo nombres,

solo un apellido: ríos.

alberto: ¿marina?

>> solo tengo "ríos",

es todo lo que tengo.

alberto: gracias.

>> de qué, doctor.

marina: por favor, auxilio.

que alguien me ayude,

me duelen mucho mis ojos.

>> ¿qué pasó?

marina: enfermera,

por favor, ayúdeme.

>> tranquila, señorita.

marina: me duelen

mucho mis ojos.

>> la voy a volver

a tranquilizar.

no haga movimientos bruscos,

por favor.

marina: que venga el doctor,

por favor.

yolanda: amiga, ¿qué tienes?

¿qué pasó?

marina: el doctor isauro

estuvo aquí.

alberto: no puede ser

una coincidencia.

el doctor bazán operó a marina.

erick: bueno,

tranquilo, alberto.

hay muchas personas

que se apellidan ríos.

alberto: sí, pero no les

hicieron una vitrectomía.

es uno de los procedimientos

que le iban a hacer a ella.

erick: bueno, y si fuera ella,

¿qué?

¿no dijiste que la ibas

a olvidar y sacar de tu vida

para siempre?

>> ya le di al agente

de seguridad la descripción

que me dio, señorita.

un hombre con media máscara.

marina: gracias.

>> y estamos ubicando

al doctor bazán para que venga

a revisarla de inmediato.

marina: sí, por favor.

yolanda: méndigo isauro.

¿qué pasó, amiga?

>> no se preocupen.

con esa descripción,

será fácil encontrarlo.

yolanda: muchas gracias.

marina: yola,

me duelen mucho los ojos.

me duelen mucho.

yolanda: tranquila, tranquila,

todo va a estar bien.

marina: es que no entiendo cómo

se le ocurre decirme que me ama

después de todo

lo que me ha hecho.

yolanda: a ver, amiga, cálmate.

por favor, respira.

le puede hacer mal a tus ojitos.

por favor.

respira, respira.

tranquila.

>> [habla en francés]

ricardo: lo que tú quieras, ma.

>> no, lo que engorde menos.

ricardo: ya, aprovecha.

date el gusto.

¿cuántas veces venimos

a comer aquí, tú y yo?

tengo tanto trabajo

que ya ni puedo.

>> tu padre estaría

tan orgulloso por todos

tus éxitos en tu carrera.

[celular]

ricardo: voy a contestar.

bueno.

>> doctor bazán,

se presentó una urgencia

con la paciente marina ríos.

ricardo: ok, ok, muchas gracias.

voy para allá.

mamá, tengo que ir a la clínica.

es una emergencia, ¿sí?

discúlpame.

comes el postre

y le dices al chofer

que te lleve a la casa.

discúlpame, te quiero.

discúlpame, de verdad.

perdóname.

paulino: ana me contó

que vanessa vino a buscarme.

damiana: ¿cómo?

¿ella sabe dónde vivimos?

paulino: no, no.

vino a buscarme a mí.

ya sabe que vivo aquí.

seguramente me siguió,

pero ya les dije que dijeran

que ya no vivo más aquí.

damiana: ¿y qué vas a hacer

con esa muchacha tan necia?

paulino: ojalá supiera,

doña damiana.

no sé, de verdad

que no la entiendo.

un día viene

y me dice que me ama,

y al otro día simplemente ya no.

no se da cuenta

de lo que está pasando.

no se da cuenta de lo difícil

que ha sido para mí todo esto.

susana: ¿en qué te piensas

gastar el dinero?

vanessa: ay, equis, ma.

susana: equis nada.

no estamos para derrochar.

vanessa: me quiero comprar

algo bonito, ¿no puedo?

susana: entiende que estamos

al tope.

en vez de quedarte encerrada

como monja de convento,

tienes que salir

a buscar marido.

vanessa: ok, ¿me vas a dar

en dinero o me vas a seguir

hablando?

gracias.

edson: oye, ¿no me presentas

a la señorita?

susana: la señorita ya se va.

edson: edson olivares pérez,

servidor y amigo

para lo que se te ofrezca.

susana: ella es vanessa

villoslada, mi hija.

edson: ah.

así que tanta belleza

es mal de familia, ¿verdad?

ricardo: tranquila, tranquila.

dame un segundo.

quédate ahí, quédate ahí.

marina: ay, no, no.

ricardo: necesito ver tu ojo.

marina: no, doctor, de verdad.

yolanda: ¿qué le pasó, doctor?

ricardo: es que quiero ver

si tiene algún tipo de reacción.

marina: es que, aun así,

ahorita sin esa luz,

me duele mucho, doctor.

ricardo: tranquilízate, marina.

mira, yo sé que no estás

acostumbrada a esto,

pero el golpe fue en la zona

en la que te operé, ¿sí?

y puede haber un desprendimiento

de retina.

necesito volver a checarte,

necesito que vengas

consiguiera ahorita.

¿sí?

marina: sí.

ricardo: ven.

yo te ayudo, ven.

yolanda: cuidado.

¿me ayudas?

yolanda: claro que sí.

marina: ay, ay.

ricardo: cuidado.

a ver.

marina: ¿pantuflas?

¿no hay?

ricardo: no hay.

ahí está.

erick: no sabía que tenías una

hija, pues, tan así de guapota.

susana: pues sí.

como bien dijiste,

lo que se hereda no se hurta.

a vanessa la tuve muy jovencita.

edson: ¿te quedas a comer?

vanessa: no.

susana: ella tiene

cosas que hacer.

edson: bueno, pero un tequilita

no se le niega a nadie.

vanessa: disculpa, tengo prisa.

te veo en la casa, ma.

susana: pedimos el postre

y un digestivo, ¿no?

edson: sí.

marina: doctor, ¿qué tengo?

me duele mucho.

edson: tranquila, tranquila.

necesito que estés tranquila,

por favor.

marina: sí, sí.

ricardo: tranquilízate.

tranquilízate.

a ver.

tengo que revisar tus ojos.

te van a molestar,

pero déjame verlos.

así está bien.

así está bien.

ahorita regreso.

marina: sí, gracias.

ricardo: voy a revisarlos.

a ver.

voy a checarte el ojo izquierdo,

un segundo.

¿puedes abrirlo un poco?

un poco, nada más.

marina: usted hágalo, doctor.

ricardo: ok.

ok, ok.

tranquilízate.

ya está,

necesito que estés tranquila.

¿sí?

ya está, ya pasó.

isauro: ramona,

si llaman preguntando por mí

o alguien va a buscarme,

le dices que estoy dormido,

¿entiendes?

ramona: pero ¿cómo, doctor?

¿por qué? ¿qué pasó?

isauro: no preguntes

y haz lo que te digo.

¿entendiste?

y no dejes entrar a nadie.

ramona: pero, doctor--

idoctor!

[tono]

marina: gracias.

ricardo: por suerte,

el golpe no dañó la cirugía.

marina: sí, intenté cuidarme

los ojos lo más que pude.

ricardo: lo hiciste bien,

marina, pero ¿qué pasó?

¿quién es ese tipo?

marina: ay, doctor.

ese hombre quería llevarme

con él a la fuerza.

y aquí estuvimos

forcejeando un poco

y luego me aplastó

la cara contra la cama.

yolanda: ay, doctor, es un loco.

está obsesionado con marina,

no sabe las cosas

que le ha hecho.

marina: no, ya no quiero

saber nada de él.

yolanda: lo que no entiendo

es cómo dio contigo.

marina: seguramente

nos ha estado vigilando

y te siguió para acá.

yolanda: ay, no, marina,

perdóname, yo lo traje para acá.

marina: no te preocupes, yola.

¿quién iba a imaginar que iba

a pasar algo así?

ricardo: oye, marina,

pero ¿llevarte a la fuerza?

marina: ay, doctor,

es una larga historia.

ese hombre dice que me ama,

pero... pero me ha hecho

mucho daño.

isauro: señorita,

llamo para preguntar

cómo salió de la cirugía

la paciente marina ríos.

tío.

soy tío de la paciente.

margarito prieto me llamo.

mire, lo que pasa

es que mi hijo está con ella,

pero no me contesta el celular.

>> tengo el reporte

que la paciente salió bien,

pero después sufrió un percance

y ahora la están evaluando.

no puedo darle más informes.

ricardo: lo bueno es que

no logró lo que se proponía.

marina: no se va a dar

por vencido.

ricardo: voy a pedir que pongan

a alguien de seguridad

afuera del cuarto.

yolanda: muchas gracias.

yo le voy a hablar a mi papá

para decirle que no me regreso

hoy a la casa.

ni loca la vuelvo a dejar sola.

marina: gracias, yola.

ricardo: yo también me voy

a quedar en la clínica.

[llaman a la puerta]

>> perdón, doctor bazán.

ricardo: sí.

>> hemos estado buscando

al sujeto de la máscara,

como lo describieron

las señoritas.

y no hay nadie así

en toda la clínica.

ricardo: gracias, julio.

por favor, que sigan buscando,

¿sí?

>> sí, doctor, con permiso.

ricardo: sí, propio.

voy a dar una vuelta

para asegurarme de que el tipo

no esté aquí.

tú tranquila, marina.

marina: gracias.

ricardo: tranquila.

yolanda: hay que denunciar

a ese desgraciado.

marina: sí, pero es que

no me hizo nada.

¿qué es lo que vamos a decir?

yolanda: intentó llevarte

a la fuerza, es un delito.

marina: no, yola,

pero si antes lo denunciamos

por algo más grave,

ahora no nos van a hacer caso.

va a ser su palabra

contra la mía.

yolanda: ese infeliz no puede

atormentarte cada vez

que se le da la gana.

marina: iya, yola, por favor!

ya no quiero saber nada de él.

ya.

yo lo único que quiero

es que me deje en paz.

[música]

[música]

edson: oye, chulada,

¿sabes qué estaba pensando?

me gustaría que para la próxima

invitaras a tu hija.

susana: ¿para qué?

edson: ¿cómo que para qué?

para conocerla mejor.

susana: pensé que la idea

era que me conocieras más a mí.

edson: no, mira.

la neta, tú estás muy guapa

y todavía aguantas un piano,

pero si yo me metí

de socio exclusivo

es para poder encontrar

una esposa.

susana: ¿cómo?

edson: sí, una muñequita

que aparte de estar bien dotada

que tenga apellido.

porque el dinero yo lo tengo.

lana hay mucha,

pero necesito una niña

de sociedad para que me conecte

con el mundo de los estirados.

susana: ¿y cuál sería

el problema si yo--?

edson: ay, a ver,

agarra la onda, chula.

yo lo que quiero

es hacer familia, tener hijos.

todos los que dios me dé.

y pues tú ya no estás

para esos trotes.

susana: eres un patán.

edson: mira, pues,

tal vez sí lo seré,

pero eso no quita

que sea un buen partido

para tu hija.

entonces, ¿por qué no lo vas

pensando y la convences

a que tenga una cita conmigo?

esta vieja.

marina: yo conocí

al doctor isauro

cuando era una adolescente.

el me salvó de un incendio,

por eso tiene esas cicatrices

en la cara.

el siempre había sido

muy amargado, pero conmigo

siempre se portó muy amable.

mucho de lo que sé es por él.

ricardo: ¿y tú no sabías

lo que él sentía por ti?

marina: no.

yo siempre creí que él me quería

como a una hija, pero...

pero me equivoqué.

ricardo: y desde entonces,

él vive obsesionado contigo.

marina: ay, sí, doctor.

el es una de las razones

por las que me vine

a vivir aquí.

todo mi cariño, toda la

admiración que sentía por él

se convirtió en odio cuando él--

ricardo: marina, marina.

tranquila.

lo último que necesitamos

es que te pongas mal, ¿sí?

necesito que esta noche

descanses.

y si te sientes intranquila

en la clínica, buscamos otro

lugar para que te recuperes,

¿ok?

marina: muchas gracias, doctor.

ricardo: espero que a partir

de hoy más que tu doctor

me consideres un amigo.

marina: así lo considero.

vanessa: ay, no aguanté más.

fui a buscar a lino

a la vecindad en donde vive,

pero no lo encontré.

angustias: si no te ha llamado

es porque necesita más tiempo

o porque de plano decidió

olvidarse de ti.

vanessa: ay, no, angustias.

yo no quiero que se olvide

de mí ni que piense

que lo desprecio.

angustias: a ver,

dime la verdad.

¿estarías dispuesta

a enfrentarte a tus amigas,

a todo ese mundo,

a sus críticas?

vanessa: es que si lino

trabajara un poquito más,

si se esforzara más

sería más fácil, presentárselos

poquito a poquito, pero no.

angustias: ay, vanessa.

en este mundo, eso no se logra

de la noche a la mañana.

susana: ¿no entiendes que ese

indio ya no quiere nada contigo?

y tú de estúpida,

esperando que se digne a llamar.

ay, me dan ganas de--

vanessa: no es tu asunto, ma.

susana: claro que es mi asunto.

no puedo dejar que vivas

encerrada perdiendo

oportunidades,

mientras esperas al indio ese.

es el colmo que sea más

inteligente que tú y entienda

que lo de ustedes es imposible.

vanessa: o sea, dale chance.

qué tal si trabaja muy duro

y al final--

ay, por favor.

susana: ni tú te crees

ese cuento.

he sido muy paciente contigo,

pero todo tiene un límite,

vanessa.

nos quedan unos pesos

en la cuenta y ya encontré

una alternativa para ti.

un hombre que está dispuesto

a compartir su fortuna contigo

y el candidato perfecto.

vanessa: ah, ¿sí?

¿de qué está hablando?

susana: de mi amigo edson,

el que conociste

en el restaurante

cuando fuiste a buscarme.

vanessa: no.

o sea, ya te perdimos, ma.

estás loca, ¿con ese?

estás loca, ¿cómo crees?

no.

[puerta se abre]

[puerta se cierra]

alberto: quiero agradecerte

por haberme permitido

ver a la paciente.

>> de nada, doctor ocaranza.

sabe que estoy a sus órdenes.

alberto: no le vayas a decir

nada al doctor bazán.

no quiero que se preste

a malas interpretaciones.

>> no se apure,

yo no digo nada.

alberto: se lo agradezco.

[música]

[música]

yolanda: ey.

amiga, ¿qué haces despierta?

marina: yola,

es que no me puedo dormir.

creo que alguien entró

al cuarto.

yolanda: ¿cómo?

marina: sí.

sí, no sé, como que sentí

la presencia de alguien.

yolanda: ¿segura?

no creo que haya sido

el desgraciado de sotero,

en la entrada hay un guardia

de seguridad.

marina: no creo

que haya sido él, más bien sentí

que alberto estuvo aquí.

yolanda: ay, amiga.

creo que estabas soñando,

porque qué haría aquí.

ni siquiera sabe

que te operaron.

¿o le habrá dicho su mamá algo?

marina: no, yo le pedí

que no le dijera nada de mí.

yolanda: pues ahí está.

ay, amiga.

más bien creo que son tus ganas

de que estuviera contigo

en este momento.

marina: pues sí, ¿verdad?

hasta mi corazón me traiciona

en mis sueños.

alberto: la verdad

es que el doctor bazán

hizo un trabajo increíble.

te agradezco mucho

que me hayas permitido ver eso.

>> de qué, doctor.

alberto: con permiso, gracias.

susana: edson tiene

muchísimo dinero.

es el dueño de la empresa

de transportes de carga

más grande del país.

vanessa: podrá ser el dueño

de todos los transportes

del mundo, pero eso no le quita

lo naco.

susana: ay, amor.

si ya vimos que lo naco

es lo tuyo.

y no estás para ponerte

exigente.

perdiste tu oportunidad

de casarte con un hombre joven,

guapo, educado y rico.

ahora no tienes opción.

como siempre te lo dije,

los millonarios no se dan

en maceta.

y edson puede ser

tu futuro marido.

vanessa: yo paso.

voy a buscar otro.

además, ese tipo me da asco.

susana: pues más vale

que te lo aguantes.

edson está dispuesto a casarse

enseguida con una mujer

que tengo un apellido ilustre

para que le abra las puertas

de nuestro círculo social.

y nosotras necesitamos

su dinero.

vanessa: pero es que yo--

susana: a ver, o le explico

a luis que nuestro dinero

se acabó y necesito un préstamo.

¿te imaginas su reacción?

seguro nos corre de su casa

cuando se entere que hemos

vivido a sus costillas.

vanessa: no, ni se te ocurra,

mamá.

ni se te ocurra.

susana: te encontré

el mejor partido, mi amor.

y mañana vamos a ir

a comer con él.

se acabó.

ah, y arréglate,

ponte muy linda

para impresionarlo,

porque no debe quedarle duda

de que tú serás

la esposa perfecta.

te amo.

paulino: ¿qué pasó, hermanita?

¿todo bien?

ya vámonos, para que agarres

el camión de la noche.

yolanda: no me voy a regresar

a la casa.

ya hablé con mi papá.

paulino: ¿qué pasó?

¿por qué?

yolanda: el doctor isauro

estuvo aquí.

paulino: ¿cómo le hizo

ese desgraciado

para encontrarnos?

yolanda: no sé, lo único que se

me ocurre es que puso a alguien

a vigilarme y yo lo traje

aquí a la clínica.

paulino: no, no creo, hermanita.

¿y marina está bien?

yolanda: le dijo una sarta

de tonterías,

hasta que quería ser

el papá de su hijo.

bueno,

hasta matrimonio le propuso.

paulino: ¿qué?

yolanda: quiso llevársela

a la fuerza y marina

se golpeó contra la cama.

paulino: ¿qué pasó?

¿está bien?

¿le pasó algo en los ojos?

yolanda: le ardió muchísimo.

el doctor bazán

vino luego luego.

afortunadamente no hubo daños,

pero imagínate que le hubiera

quitado esa ilusión.

paulino: no, hermanita,

ahora sí vamos a denunciarlo.

yolanda: ay, lino,

ya lo hicimos una vez,

no pasó nada.

paulino: sí,

pero estábamos en valle.

aquí es diferente,

aquí es la ciudad.

tienen que responder

las autoridades o algo.

no se puede quedar esto así.

yolanda: sí, pero tampoco quiero

dejar a marina sola.

paulino: no, yo entiendo, pero--

ricardo: no se preocupen,

yo me quedo.

yolanda: ay, muchas gracias,

doctor.

no la vaya a dejar sola.

ricardo: no, ¿cómo crees?

yolanda: le dejo este cafecito.

ricardo: gracias.

yolanda: gracias, doctor.

paulino: gracias, gracias.

yolanda: con permiso.

alberto: erick.

erick: alberto,

dame dos minutos.

doy de alta a un paciente

y nos vamos.

alberto: tómate el tiempo

que sea necesario.

erick: pero anímate, hermano.

¿esa cara?

bueno, vamos a salir, ¿y tú así?

alberto: vi a marina.

erick: doctora,

¿se puede llevar esto,

por favor?

alberto: tenías razón,

el doctor bazán la operó.

erick: qué ganas

de martirizarte.

alberto: solo quería saber

si la operación fue un éxito.

erick: ¿y qué te dijo?

alberto: nada.

cuando entré al cuarto

de marina estaba dormida.

estuve a punto de darle un beso.

erick: alberto, así nunca

la vas a olvidar.

alberto: me fui

antes de que despertara

para evitar hablar con ella.

erick: tienes que olvidarla.

no te hace bien.

aparte, yo creo que el doctor

bazán hizo un excelente trabajo.

alberto: sí, lo hizo.

vi el expediente.

erick: alberto, tienes que ver

para adelante y darte cuenta

de que lo tuyo con marina

no va a funcionar.

alberto: yo lo sé, lo sé.

pero no puedo olvidarla.

al niño tampoco, ¿sabes?

>> ¿ese hombre lastimó

a su amiga?

¿hay algún signo de violencia?

yolanda: no, pero cuando

ese hombre intentó llevársela

a la fuerza hizo que mi amiga

se pegara en los ojos

y la acaban de operar.

>> pero no fue porque la golpeó.

yolanda: no, porque su intención

era secuestrarla.

>> pero no lo hizo.

yolanda: porque mi amiga

se defendió.

empezó a gritar

y ese cobarde salió huyendo.

aparte este hombre

es un loco obsesivo

y es un peligro para mi amiga.

tienen que detenerlo

y tienen que meterlo

a la cárcel.

>> a ver, señorita prieto,

cálmese.

la denuncia solo la puede

levantar la persona afectada.

yolanda: ay, ya le dije

que la acaban de operar.

además, estoy denunciando

o un intento de secuestro,

y es un delito grave.

>> efectivamente,

pero necesitamos la declaración

de la víctima.

mire, deme los datos

y nosotros vamos a la clínica.

yolanda: pero sí lo van

a detener, ¿verdad?

¿van a evitar que ese hombre

se vuelva acercar a mi amiga?

>> después de tomar

su declaración.

antes no podemos hacer nada.

yolanda: no, nunca,

nunca pueden hacer nada.

marina: ¿quién está aquí?

ricardo: tranquila, soy yo,

marina.

marina: ay, doctor.

es que estaba intentando dormir,

pero me siento muy intranquila.

ricardo: ¿quieres que te dé

algo para dormir?

marina: no, no.

ya no quiero más medicamentos.

pero ¿por qué no mejor usted

se va a dormir?

seguramente en su casa

su esposa y sus hijos

lo están esperando.

ricardo: quédate tranquila,

marina.

soy divorciado y no tengo hijos.

además, prefiero quedarme aquí

por cualquier eventualidad

que surja que ponga en riesgo

la cirugía.

¿te arde todavía?

marina: no, ya no.

solo siento un poquito

de comezón aquí, mire.

ricardo: ok, es normal.

todavía está inflamada el área

y te va a molestar algunos días.

marina: entonces,

si ya sabe que es normal,

¿por qué no se va a descansar?

andele.

ricardo: marina,

no pienso moverme de aquí.

[música]

[música]

>> ¿cómo se la están pasando?

erick: bien, bien.

>> ¿alguno quiere algo más?

erick: sí, yo quiero un guisqui

a las rocas doble.

bien servido y del mejor.

alberto: agua mineral

con un toque de limón.

lucrecia: yo también.

aguita, por favor,

pero sin limón.

erick: que sea triple,

por favor.

yo voy a tomar lo que ellos no.

todos: [ríen]

lucrecia: no, no tomo.

y menos cuando salgo.

erick: bueno, ya tienen

algo en común.

lucrecia: ¿tienes problemas

con el alcohol?

alberto: no, no.

no tengo problemas

con el alcohol,

pero no me gusta tomar

cuando voy a trabajar

al día siguiente.

lucrecia: bueno, pero,

si puedes bailar, ¿no?

erick: sí, sí.

[música bailable]

yolanda: van a venir de la

delegación a hablar con marina.

paulino: pues a ver si ahora

hacen algo.

ya ves que allí en el pueblo

no hacen nada, porque todo--

yolanda: cállate.

paulino: si es la verdad,

hermanita.

allá todo el mundo se protegía.

bueno,

esperemos que las autoridades

aquí sí cumplan, ¿no?

ricardo: yo creo que aquí en la

clínica no es un lugar seguro

para que se recupere marina.

esa persona podría regresar

en cualquier momento.

paulino: ¿usted cree

que la esté vigilando?

yolanda: ay, no lo dudaría

ni tantito.

ricardo: por eso estoy pensando

en convencerla de llevarla

a mi casa.

yolanda: ¿a su casa?

ricardo: tengo

un consultorio privado

donde la podrían atender.

vivo en un fraccionamiento

con seguridad, pero no sé

si marina quiera.

paulino: bueno, pues hay

que preguntarle.

ricardo: bueno, confío

en ustedes, que son sus amigos,

para convencerla, ¿sí?

ambos: sí, doctor.

ricardo: bye.

[música bailable]

alberto: bailas muy bien.

lucrecia: gracias.

tú tampoco lo haces nada mal.

pero yo me tengo que ir,

lo siento.

alberto: bueno, te llevo

a tu casa en mi auto.

¿te parece?

lucrecia: ¿me llevas?

alberto: sí, te llevo.

lucrecia: ay, gracias.

eres un lindo.

gracias.

erick: yo pago.

adiós.

bye.

marina: no, doctor.

ya hizo mucho por mí

como para todavía darle

molestias en su casa.

ricardo: a ver, marina.

tengo una enfermera

de confianza.

te podría atender

todo el tiempo.

yolanda: aparte estarías

más segura, amiga.

¿qué tal si el doctor

sigue rondando en la clínica,

esperando cualquier momentito

para acercarse a ti?

paulino: o rondando en la casa.

ricardo: no, no te preocupes,

marina.

cualquier cosa,

si vuelve a aparecer

ese doctorcito,

ahora sí me lo surto.

marina: es que eso sí

me preocupa,

que se pueda acercar

adonde vivimos.

ricardo: bueno, piénsalo,

marina.

solo sería un par de días.

>> ¿la señorita marina ríos?

marina: sí, soy yo.

¿qué se le ofrece?

>> vengo a tomar su declaración

sobre lo que pasó

con isauro sotero.

marina: perdón,

pero ¿cómo se enteraron?

>> la señorita aquí presente

levantó una denuncia del hecho

ayer en la noche.

yolanda: perdón, amiga.

había que hacer algo.

ese hombre es un peligro

para ti.

>> ¿me permiten unos momentos

con la señorita, por favor?

paulino: sí, claro, con permiso.

erick: muy compadrito.

ayer baile y baile.

no te había visto tan contento

desde que andabas con vanessa.

alberto: no, la verdad

es que sí la pase muy bien.

con lucrecia es muy muy difícil

aburrirse.

siempre tiene algo interesante

qué decir, me hace reír mucho.

erick: pero acuérdate

que es la hija de tu jefe.

no te vayas a meter

en un problema

que nada más no...

alberto: no alucines.

no estoy buscando nada de eso,

nada.

erick: ¿cafecito?

alberto: no más café.

>> mire, señorita,

desde el punto de vista

estrictamente legal,

no hubo una agresión directa.

marina: el me quería llevar

a la fuerza.

>> pero no lo hizo.

marina: no, no lo hizo, pero--

mire, señor, yo lo único

que quiero es que ese hombre

no se me vuelva a acercar.

está enfermo.

¿de verdad ustedes no pueden

hacer nada por ayudarme?

>> vamos a abrir un expediente

para investigar y buscaremos

a ese tal isauro sotero,

pero no podemos garantizar

su seguridad.

[música]

[música]

susana: ¿y mi hija?

hortensia: salió desde bien

tempranito, señora.

[buzón de voz] holis,

no te puedo contestar,

pero déjame tu recado.

susana: hola, edson.

sí, hablé con mi hija,

¿y qué crees?

quedó impresionada contigo.

tanto que aceptó

la invitación a comer.

¿dónde?

ay, sí, me encanta ese lugar.

hortensia: muy buenos días,

patrón don luis.

con su permiso.

susana: ¿quieres decirme algo?

[resuella]

ay.

luis: me estoy volviendo

loco de celos.

yolanda: marina, tú mejor

que nadie sabes lo necio

que ese ese hombre.

está obsesionado contigo.

marina: pero ya quiero

estar con mi bebé,

yo lo extraño mucho.

también me da mucho miedo

que lo pueda encontrar.

yolanda: no, no.

por eso ni te agobies.

doña damiana daría su vida

por él.

todos en la vecindad.

paulino: sí, eso es verdad,

marina.

por tu niño ni te preocupes.

es más, hasta yo te ayudo

a cuidarlo.

y por el doctorcito

tampoco te preocupes.

ya te dije que yo me lo agarro

y me lo surto--

marina: [ríe]

ya sé, ya sé.

yolanda: mientras la policía

no pueda garantizar

tu seguridad,

no sabemos si ese hombre

sigue rondando.

lo mejor es que te vayas

a casa del doctor bazán, marina.

marina: no sé, no sé, ya.

ricardo: marina,

¿cómo te sientes?

marina: acepto su oferta,

doctor.

acepto pasar unos días

en su casa.

ana: ahí no es.

vanessa: ¿me puedes decir

dónde vive lino,

para que no tenga que molestar

a los vecinos?

ana: pues, con la pena,

pero cuando recibió tu mensaje

lino agarró sus cosas

y se fue a vivir a otra parte.

ricardo: gracias

por la confianza, marina.

voy a preparar todo

para llevarte a mi casa.

yolanda: ¿y si ese hombre

los ve salir?

ricardo: no, no hay problema.

yo me encargo de eso.

paulino: gracias, doctor.

ricardo: de nada.

marina: gracias, doctor.

solo quisiera esperar

a que llegara mi mamá,

para mantenerla al tanto.

ricardo: sí, claro que sí.

y de una vez te aviso

que en mi casa puedes recibir

todas las visitas que quieras.

paulino: ni diga eso, doctor,

porque le va a caer

todo el pueblo encima.

hay que recuperarse.

ricardo: es importante

el cariño de los amigos

para que se recupere

antes marina.

yolanda: ay, doctor,

es usted un sol.

paulino: oye.

vanessa: no, no.

eso no puede ser verdad.

¿por qué me mientes?

lino no se pudo haber ido

así como así.

ana: yo no tengo

por qué mentirle.

y si no me cree,

hable con la encargada.

>> a ver, señorita,

vamos a hablar.

vanessa: no, ya, equis.

>> con el puro miedo

que me tenga basta.

qué delicadita, ¿no?

susana: ya, espérate.

¿qué tal si entra

prudencia o angustias?

luis: no quiero

que salgas con otro.

te quiero solo para mí.

así que te vas olvidando

de ese gusano con el que

quedaste para ir a comer.

¿estamos?

susana: sí, pero te voy a ser

muy sincera.

ninguno de los hombres

que he visto desde estuve

contigo puede ocupar tu lugar.

tú eres el único que despierta

esta pasión en mí.

luis: ay, y tú en mí.

entiéndeme, lo de prudencia

es una relación, digamos,

obligada.

pero tú me devuelves

el vigor a la sangre.

así que no quiero

que vuelvas a salir con nadie.

susana: tranquilo, ya.

voy a ir a esa comida

para que le quede claro

que lo nuestro se acabó.

luis: está bien.

susana: no pienso volver

a salir con él, no tiene caso.

te tengo a ti.

luis: está bueno.

susana: y para tu información,

no llegamos a nada.

era para ver

si te ponías celoso.

luis: lo conseguiste.

no pienso en otra cosa

más que en volver

a estar contigo.

susana: ya, ya.

[llaman a la puerta]

prudencia: vanessa, ¿estás bien?

¿puedo pasar?

susana: ay, dios.

vanessa: [llora]

perdí a lino.

luis: ya ves que--

prudencia: ¿qué pasa?

susana: nada, le estaba

contando a luis lo preocupada

que estoy por mi hija.

luis: [suspira]

prudencia: ¿y por eso cerraron

con llave?

susana: no quería que angustias

viniera de metiche,

porque siempre está contra mí.

imagínate que me acusa

de hacerle daño a vane.

yo, que soy su madre,

y la quiero por sobre

todas las cosas.

luis: y justamente estábamos

comentando que si--

oye, prude,

¿vanessita no sería bueno

que tuviera una ayuda

profesional?

prudencia: no, no creo

que sea para tanto.

es normal que estando triste

no quiera salir.

yo creo que ella sola

puede superar lo que ha vivido.

luis: ah, claro.

o un viajecito, ¿no crees?

creo que la ayudaría.

tú la puedes llevar.

prudencia: no, tengo muchos

compromisos con la fundación.

que se la lleve susana.

susana: sí.

bueno--

prudencia: creo que

lo que vanessa necesita

es tiempo y cariño.

susana: o volverse a enamorar.

isauro: ay.

sí, señorita.

margarito prieto.

el tío de la pacienta

marina ríos.

señorita, ayer llamé

para ver cómo seguía.

no le pregunté cuándo

le daban de alta.

señorita,

¿usted no tiene ningún dato?

está bien, llamo más tarde.

ricardo: hola.

>> hola.

ricardo: ¿podría preparar

el alta de la paciente

marina ríos, por favor?

>> ah, qué casualidad.

justo marcó su tío

para preguntar por ella.

ricardo: ¿y qué le dijo?

>> que no había

noticias todavía.

ricardo: le voy a encargar

que no dé ningún tipo

de información

sobre la paciente, ¿sí?

>> sí, está bien, doctor.

no se preocupe.

ricardo: gracias.

marina: no, bastante tiene

ya baldomero con haber

renunciado a su trabajo,

como para ahora también

darle más preocupaciones.

paulino: sí, marina,

pero yo creo que sería

conveniente avisarles,

para que tomen sus precauciones

con el doctorcito ese.

yolanda: todos tienen

que tomar precauciones, amiga.

toribio: principita.

¿cómo sigues de tus ojitos,

principita?

damiana: ¿precauciones de qué,

yola?

te alcancé a escuchar.

marina: mamá, prométeme

que no se van a alterar

ni tampoco van a tomar

decisiones precipitadas.

toribio: pero ¿por qué,

principita?

estás asustando a toribio,

principita.

baldomero: ¿qué fue lo que pasó,

marina?

marina: el doctor isauro

estuvo aquí.

damiana: ¿cómo?

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