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Sin Tu Mirada Capítulo 44

Univision24 May 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

marina: yo la única prueba que

necesito es la prueba

de su amor.

alberto tiene que confiar

en esto que estoy sintiendo.

yolanda: doña, prudencia,

¿por qué no habla con su hijo?

damiana: sí, por favor,

justo es ahora cuando

debe apoyar a marina.

prudencia: sí.

no te preocupes, voy a hablar

con él para hacerle entender.

yo estoy contigo y te voy

apoyar, lo sabes, ¿verdad?

marina: sí, gracias.

damiana: muchas gracias.

luis: ¿y te vas solo

o con tu señora esposa?

alberto: me voy con marina

y con damiana.

luis: [ríe]

alberto: ¿de qué te ríes?

luis: ¿de qué me voy a reír?

es que sí es de risa ver cómo

estás dispuesto a seguir

adelante con tu matrimonio sin

saber sin saber si tu esposa

está esperando un hijo tuyo

o un bastardo.

alberto: bueno,

es en mi problema.

por lo pronto nos vamos

del rancho y ya veré que hago.

luis: está bueno.

¿sabes qué?,

lo que quieras, es tu vida,

total...

ya me desgraciaste,

tiraste a la basura tu futuro,

tu relación con mi vanessita,

que es una mujer perfecta

para ti.

quieres vivir la aventura,

adelante, hazlo, tu matrimonio

va a ser un fracaso

y para colmo vas a cargar con un

hijo de otro hombre.

bravo,

derechito contra la pared.

venga.

alberto: ¿cómo puedes hablar así

de tu hija?

luis: no, no, no, eso no cambia

las cosas.

allá tú si quieres vivir

en la miseria,

haciéndola de lazarillo,

siendo infeliz.

alberto: mi felicidad es al lado

de la mujer que amo.

luis: está bien,

si quieres verlo así,

adelante.

tarde o temprano vas a entender

que esa "felicidad"...

no está con esa mujer.

solo espero que te repongas

del golpe cuando te des cuenta

que te vieron la cara.

alberto: avísame cuando

tu abogado tenga los papeles

para que los firme marina,

tu hija.

susana: creo que caló hondo

lo que le dijiste,

nunca había visto tan

consternado alberto.

luis: no me gusta verlo sufrir.

susana: es necesario para que

aprenda, su sufrimiento es sólo

la consecuencia lógica de todos

los errores que ha cometido

desde que conoció a la ciega.

luis: de todas maneras,

mira que me ha decepcionado

como nunca, pero me duele,

es mi hijo.

susana: si quieres

que entre en razón,

debes dejar que toque fondo.

no va a tardar, con el asunto

del embarazo se va

a disparar una reacción en

cadena y aunque decida seguir

adelante y aceptar ese hijo,

siempre, escúchame bien lo que

te digo, siempre veré en él

al hombre que abusó

de su esposa.

luis: y nunca va a aceptar

fue ella la que quiso

estar con él.

susana: los hijos tienen que

aprender duras lecciones,

así funciona la vida.

¿o acaso tú no sufriste?

ramona: lo único que pude

averiguar en el pueblo fue que

marina se subió sola a un taxi

y que el joven alberto no pudo

ni alcanzarla.

isauro: todas esas cosas entre

los recién casados,

comienzan a ir mal.

no sabes qué alegría me da

escuchar eso.

yolanda: ¿qué pasó?,

me llegó tu mensaje.

erasmo: nada, nada,

lo que pasa que nada más quería

que platicaremos de la cita que

tenemos pendiente.

yolanda: ay, me da muchísima

pena, pero no tengo nada

de ganas de hacer algo.

erasmo: pero si ya habíamos

quedado, ya armé el plan

y todo.

yolanda: pero a veces pasan

cosas que a una la dejan

con la pila muy baja.

erasmo: con mayor razón,

así salimos, paseamos,

tú te distraes un ratito.

yolanda: pero es que...

erasmo: ¿que qué?,

¿no te dio permiso tu papá?

yo mismo voy y habló con él.

yolanda: no, no es eso,

es marina, no la está pasando

nada bien.

erasmo: pero si el joven alberto

la adora y hortensia

ya me platicó que resultó ser

hija de los patrones.

entonces yo no sé de qué

tanto se queja, a ella

le cambió la vida.

yolanda: vaya que le cambió.

prudencia: por supuesto

que él va a querer compartir

contigo todo esto.

marina: ojalá.

bueno, de todas formas,

muchas gracias por tu apoyo.

damiana: hijita, ¿ya comiste

algo?, no puedes estar

con el estómago vacío.

marina: no, no tengo hambre.

damiana: ay, te preparo

un caldito y le ponemos

un poquito de limón, ándale.

marina: no,gracias,

estoy cansada.

oye, por cierto,

baldomero te mandó un dinero,

aquí lo tengo.

damiana: ah, debe ser

lo de las ventas, ¿verdad?

marina: sí, creo que es ese,

espérate que no lo encuentro.

ah...

acá está. perdón.

mira, toma.

damiana: muchas gracias,

lo voy a poner junto

con el otro dinerito que tengo

guardado.

marina: muy bien.

damiana: bueno, ¿entonces no

vas a comer nada?

marina: no.

damiana: bueno, entonces vamos

a que te prepare tu recámara.

prudencia: yo me voy también.

marina: vámonos, mamá.

todas: hasta luego,

buenas noches.

prudencia. ay, mi amor.

alberto: mamá.

prudencia: creo que necesitamos

hablar, ¿no crees?

no entiendo tu actitud.

alberto: ¿qué te dijo marina?

prudencia: que no confías

en ella

y la verdad es que le doy

la razón.

alberto: ¿tanto trabajo

les cuesta la que no me puedo

quedar con la duda?

prudencia: alberto, ama

a ese niño, es lo que usted no

necesitan.

alberto: no puedo.

no, mientras exista

la posibilidad de que ese hijo

sea de-- de ese imbécil.

necesito confirmarlo, mamá,

lo necesito.

prudencia: a ver, a mí me pasó

con marina cuando la conocí

sentí algo, no sé, no lo puedo

explicar, pero en ese momento

sabía que había algo que

me hacía estar cerca de ella,

que me unía a ella.

alberto: perdón, como médico

no puedo dejarme llevar por

sensaciones, no puedo.

necesito un papel,

necesito que ella vaya y se haga

la prueba de adn,

¿es mucho pedir?

prudencia: a ver,y si ese papel

te dice que el hijo que espera

marina no es genéticamente tuyo,

¿qué vas a hacer?

alberto: la leí dice que hay

otras opciones,

no lo tiene que tener.

susana: hubieras visto la cara

de alberto cuando hablo con luis

el tema, seguramente sufre

horrores pensando si el amor que

dice sentir por esa

vale el sacrificio de aceptar

un bastardo.

se ve que está casi convencida

de que ese bebé no es suyo.

vanesa: según tú.

susana: ¿hablaste con él

de esto?

vanesa: sí.

susana: a ver, si alguien tiene

que estar al tanto de todo lo

que sucede en esta casa,

soy yo.

¿qué hablaste con alberto?

vanesa: lo siento, yo no voy

a traicionar su confianza.

susana: ¿qué te dijo?

vanesa: alberto le pidió

una prueba de paternidad,

pero ella no quiere,

están muy enojados entre ellos.

erasmo: en la tarde la yola

casi me corre por la cita que

tenemos el fin de semana,

que porque marina trae

unas broncas y no sé qué tanto.

paulino: marina, broncas,

pero si ahora más que nunca

está feliz porque ya encargó

con el joven alberto.

erasmo: achis...

¿o sea que la señorita marina

está embarazada?

se comieron la torta antes del

recreo, ¿o qué pasó?

paulino: ay, ¿qué no te

enteraste o qué?, ven para acá.

erasmo: pues no.

paulino: marina y alberto

se casaron en secreto.

prudencia: hay momentos

en la vida que te pone pruebas

muy difíciles,

entonces tienes que confiar

en ella.

alberto: no puedo, no puedo.

prudencia: sí, puedes,

hace muchos años estuve en una

situación igual

¿y qué hice?,

elegí aceptarte quererte

como si fueras mi hijo.

alberto: es muy,

muy distinto, este hijo podría

ser del que abusó de ella,

es diferente.

y mira que me cuesta no pensar

en sus asquerosa manos

tocándola.

no sé cuánto me lo voy a tardar

en superar esto.

yo pensé que el amor iba a ser

suficiente, pero las imágenes.

no puedo, no puedo, no es fácil

yo la veo y me imagino

mil cosas.

prudencia:¿te estás escuchando?

la que sufrió fue ella, a la que

violaron es a ella--

en estos momentos es cuando más

te necesita.

alberto: a ver, ¿por qué

se niega a hacer la prueba

de adn, por qué?

hasta me hace pensar que mi papá

tiene razón, que ellos dos

tenían--

prudencia: porque le duele,

porque le duele que dudes

de ella.

alberto: me estoy volviendo

loco.

prudencia: ya, cálmate.

por lo menos, concéntrate

en el amor que sientes por ella,

sabes perfectamente que el amor

lo puede todo.

descansa

y espero que mañana veas

las cosas desde otro lugar.

buenas noches.

[música]

[música]

alberto: marina.

[puerta]

marina: sí.

alberto: le dije a mi papá que

estabas de acuerdo con la idea

de que te adoptara.

perdón por no consultarlo

contigo antes, pero surgió

en el momento.

es importante que te reconozca,

amor,

que tengas lo que te

corresponde.

marina: ajá.

alberto: amor, yo quiero

lo mejor para ti.

marina: ¿de verdad?

alberto: no es cuestión de que

si te amo o no o que mi amor

sea frágil--

marina: ya no quiero discutir,

por favor ya.

alberto: ¿te parece si nos vamos

a la ciudad y nos instalamos

en el departamento que renté?

marina: ¿así, sin definir

la situación?

alberto: amor, necesitamos estar

juntos, tener tiempo para pensar

las cosas bien.

marina: y mientras, hacemos

como si este bebé no existiera.

alberto: ponte en mi lugar,

por favor.

marina: ¿cómo me voy a poner

en tu lugar?, yo sé que tú y yo

sentimos cosas muy distintas

respecto a este bebé.

alberto: ¿te estás negando

por miedo--

marina: ieste hijo es tuyo

y punto! y me duele mucho que tú

no lo quieras creer.

buenas noches.

alberto: buenas noches.

luis: para eso está bueno,

prácticamente me exigió que

adoptara yo a la cieguita,

nada más eso me faltaba.

ah y que le dé también la parte

que le corresponde.

no, si te digo...como que no sé,

como que la quiere compensar

por algo,

aunque no se quiere hacer cargo

de su chamaco.

prudencia: claro que

lo va a aceptar.

luis: qué ingenua eres.

¿tú crees que es muy fácil criar

un chamaco que no es tuyo?

marina: ay, mira, como tú.

luis: por eso mismo,

tiene que insistir en esa

prueba de paternidad.

marina: marina está segura

que ese hijo es de alberto.

luis: ah, y esa cieguita

qué palabra va a tener, hombre,

lo dice porque le conviene.

ni siquiera pudo sostener lo que

el doctorcito ese que

se la quería violar y no lo pudo

sostener.

marina: el que no lo haya podido

comprobar, no significa que no

lo haya hecho.

luis: vaya.

ya estás sacando el caracter.

espero que mi hijo no resulte

ser tan débil como tú.

voy al baño.

[campanas]

[marcha nupcial]

[llanto de bebé]

alberto: [jadea]

[alberto] no sé cuánto

me voy a tardar en superar esto.

yo pensé que el amor iba a ser

suficiente, pero las imágenes...

no puedo, no puedo, no es fácil.

yo la veo y me imagino

mil cosas, mamá.

[prudencia] ¿te estás

escuchando?

alberto: ¿por qué se niega

a hacer la prueba de adn?,

¿por qué?, hasta me hace pensar

que mi papá tiene razón.

prudencia: porque le duele,

le duele que dudes de ella.

y si ese papel te dice que

el hijo que espera marina no es

genéticamente tuyo,

¿qué vas a hacer?,

¿la vas a abandonar?

[alberto] la ley dice que hay

otras opciones...

marina: mamá,

despierta.

damiana: ¿qué pasa, mi hijita?

marina: me voy.

damiana: ¿cómo me voy?,

¿a dónde vas?

marina: no sé, pero lejos

donde nadie me juzgue por tener

este hijo.

damiana: ¿y alberto?

marina: yo no puedo obligar a

alberto a que ame a este

angelito que dios mandó,

ni tampoco voy a poder

sacar de su mente todo

lo que me hizo el doctor isauro.

mamá, nuestro amor está

manchado.

damiana: hijita, es mejor

que lo tengas aquí, ahora ya

eres una--

marina: no, no, no,

no me interesa nada de esa

familia, yo no quiero ser

una ocaranza.

yo voy a tener a mi bebé

y voy a salir adelante,

a mí no me interesa

absolutamente nada

de la familia ocaranza.

[música]

[música]

damiana: ¿ya lo pensaste bien?,

¿estás segura de que vas a dejar

atrás tu casa, tus amigos,

al amor de tu vida?

marina: sí, mamá.

aunque vaya a ser muy doloroso

y muy difícil, yo lo tengo que

hacer.

además, ¿te imaginas cómo se va

poner el doctor cuando se entere

que estoy esperando un hijo?

¿dónde vas?, ¿qué haces?

damiana: nada, nada más empaco

las cosas, me cambio

y nos vamos.

marina: ¿de verdad?

damiana: claro que sí,

a donde tú vas,

yo voy.

marina: gracias, mamá.

damiana: no me tardo.

espera tantito.

virgencita,

protégenos, por favor.

alberto: buenos días.

margarito: buenos días, doctor.

alberto: ¿ya despertó marina?

yolanda me dijo que no están

en su cuarto, han de andar

en la huerta con damiana.

¿no gusta un cafecito?

alberto: no, gracias.

la voy a buscar. con permiso.

margarito: adelante.

damiana: hijita, con el dinero

que me dio baldomero

de las ventas

yo creo que vamos a poder

estar bien un mes, pero después

¿que vamos hacer?, dicen que es

bien cara la ciudad.

marina: mamá, por favor,

no te preocupes, yo voy a

encontrar trabajo y tú vas

a poder seguir haciendo

tus pomadas y tus remedios.

damiana: dios quiera.

cuidado.

das un paso grande, del lado

derecho está tu barandal,

ahí, da un paso grande

para arriba. así.

marina: gracias.

damiana: cuidado.

marina: oye, ma, mejor rézale a

tus arcángeles por si las dudas.

damiana: claro que sí.

cuidado.

yolanda: paulino, no, dámelo.

paulino: es para el otro lado--

yolanda: no, dámelo--

paulina: para el otro lado

funciona igual--

margarito: yolanda, hija.

yolanda: ¿qué pasó?

margarito: ve esta nota, hija.

alberto: no estaban en la huerta

ni por aquí cerca.

margarito: entérese usted,

doctor.

alberto: [suspira]

prudencia: ¿por qué

no me avisaste antes?

luis: porque no se me dio

la gana, da lo mismo, mujer--

prudencia: ¿cómo da lo mismo

que se vayan de la casa?

luis: iuy, tú!

no se fueron a alaska, en la

ciudad los podrás ver las veces

que se te pegue la gana.

prudencia: voy a hablar con

ellos y espero que no se hayan

ido.

luis: ven acá,

iprudencia!

susana: ¿cómo?, entonces los

tortolitos se van,

¿ya tienes la dirección

de su nidito de amor?

luis: no

y ni me interesa, pero es que

mi hijo últimamente anda con que

quiere que adopte

a la cieguita esa, pero mira,

a mí no me preocupa porque

cuando les apriete el dinero,

se va acordar que tiene padre.

susana: como que ya no tiene

mucho caso seguir aquí,

en la añoranza, ¿o sí?

luis: no lo sé,

dejé a zacarías a cargo de la

administración del rancho,

es algo inexperto, entonces

tengo mis dudas.

susana: mira, la experiencia se

gana con el tiempo, que aprenda

sobre la marcha.

estoy segura que te va a dar

mejores resultados que el tal

margarito, sobre todo porque

en él sí puedes confiar.

luis: sí, puede que tengas

razón.

susana: avísame cuando decidas

irte, porque mi hija y yo

nos vamos con ustedes.

luis: orale, me organizo,

nos vamos mañana temprano,

¿vale?

prudencia.

yolanda: gracias a todos, pero

marina decidió irse lejos.

ella dice que los quiere mucho

y que nunca los olvidaremos.

que san gabriel arcángel

los bendiga siempre, damiana.

alberto: no entiendo por qué

me hace esto.

yolanda: ¿ella a ti o tú a ella?

paulino: a ver, ¿le hizo algo,

joven, o qué?

yolanda: que él les explique, si

marina se fue, fue porque la

orilló a que se fuera.

margarito: a ver, ya,

¿qué está pasando?

yolanda: andele, dígale.

paulino: yo entiendo que tener

un hijo ha de ser algo

complicado, pero nada que no se

pueda solucionar platicando

porque ella--

alberto: ya--

[puerta]

prudencia: mi amor, qué bueno

que todavía estás aquí.

alberto: mamá,

marina se fue y no dijo dónde.

vanesa: ay, no lo puedo creer,

por fin nos vamos a ir de aquí.

susana: por un lado me da gusto

y por otro me preocupa.

vanesa: ¿y eso por qué?

susana: ya no estaremos tan

cerca de los ocaranza y yo

necesito que tu relación con

luis se fortaleza.

vanesa: no pasa nada,

podemos seguir visitando y ya.

susana: no es lo mismo,

debemos mantener el lazo

afectivo que ya te une a él.

vanesa: hemos vivido a sus

costillas un buen tiempo,

¿no te parece?, sería pésimo

instalarnos ahora su casa.

susana: ay, amor, no te das

cuenta de lo que dices, pero ya

estás aprendiendo a pensar.

vanesa: no.

no vamos a seguir de arrimadas,

nos vamos a nuestro de depa,

que para eso lo tenemos.

susana: amor, teníamos,

del verbo, checa si lo vendo.

lo anuncié en una página

del extranjero,

no quiero que llegue a oídos

de nuestras amistades

que lo estamos rematando.

vanesa: ma, ¿de plano estamos

tan mal como para

que lo malbarates?

mi papá adoraba ese

departamento.

susana: ¿y tú crees que yo no?,

así que el tiempo apremia,

pon de tu parte para no

quedarnos en la calle.

alberto: voy a buscarlas

al pueblo, a la central

de autobuses.

paulino: te acompaño.

margarito: espero que no se

hayan ido.

qué bárbara,

¿por qué no me dijiste nada?,

ya me imagino el calvario que

está viviendo marina por culpa

de ese maldito doctor.

yolanda: perdón, pero marina

y alberto no querían que

se supiera nada.

al final, todos en la casa

grande y el pueblo se enteraron.

margarito: y con eso de que no

le gusta el chisme, ¿verdad?

yolanda. si se supo fue porque

marina quiso que ese hombre

recibirá su castigo.

no se le pudo comprobar nada y

para colmo ramona

se puso de su parte.

prudencia: ¿pero por qué se

fue así, sin decirme nada?,

sabía que cuenta con apoyo.

ni siquiera le dio tiempo a

alberto para recapacitar.

margarito: ¿y si se fueron a

casa de baldomero?

prudencia: ¿tú crees?

yolanda: no, papá, en la nota

dice que se fue lejos.

margarito: lo mejor es salir de

dudas, voy a ir a preguntarle.

yolanda: tranquila,

marina está con damiana

y a lo mejor ella la hace

recapacitar y regresa.

vanesa: ¿muy ocupado?

luis: no, no, para ti nunca,

pásale, mi hija.

vanesa: me dijo mi mamá que

mañana regresamos a la ciudad.

luis: así es.

ya nada me retiene aquí,

vanesita.

vanesa: voy a extrañar mucho el

rancho, sobre todo porque ya

disfrutaba montar contigo.

luis: y yo contigo, pero mira,

el próximo año regresamos y

retomamos las clases de cacería,

ahora que salgas de vacaciones

en canadá, te vienes para aquí

para el rancho.

vanesa: no sé si quiero seguir

estudiando.

luis: ¿cómo?

vanesa: es que muchas cosas han

cambiado en mi vida.

llegué aquí con un novio que me

amaba, con el que me iba a casar

y me voy con el corazón

destrozado.

luis: ay, me duele todo esto que

está pasando, de verdad.

vanesa: regresar a canadá sería

regresar a todos los lugares

que compartí con alberto,

y no quiero.

luis,

me siento muy sola,

extraño mucho mi papá.

luis: ay, hija, qué te puedo

decir yo, él era mi mejor amigo.

animo, mi hija,

y si tú me lo permites,

me gustaría que me vieras

como un padre.

alberto: perdón, perdón,

con permiso.

perdón, perdón.

estoy buscando a una jovencita

bastante bonita,

ojos de color, ciega.

paulino: iba con una señora,

damiana, la partera, seguro

la conoce, todos la conocen.

>> ah, sí, claro.

paulino: ¿dónde está?

>> bueno, sí vinieron y sí

compraron unos pasajes.

alberto: ¿sí compró boleto?

paulino: mire, la persona que

estamos buscando en la esposa

de mi amigo,

nos urge localizarla.

¿sabe dónde fueron?,

¿qué boletos compraron?

>> sí, compraron dos pasajes

para la ciudad de méxico,

pero ya se fueron en el primer

camión que salió para allá,

a estas alturas ya deben estar

llegando.

alberto: gracias, gracias.

[música]

[música]

marina: no, pues lo primero que

hay que hacer es encontrar

dónde vivir.

damiana: sí, pero yo no conozco

la ciudad.

marina: yo tampoco, pero--

damiana: quizá es bien

diferente.

marina: pues, hay que preguntar

dónde podemos encontrar algo

barato.

damiana: ay, ¿aquí a quién

le vamos a preguntar?,

si aquí la gente camina como

si no existieran los demás.

marina: no sé, ahorita

le preguntamos a alguien.

damiana: una muchacha de tu

edad, pregúntale.

marina: hola.

>> ¿qué onda?

marina: hola, ¿qué tal?

oye, perdón, es que estamos

buscando un lugar dónde vivir,

pero la verdad es que no tenemos

mucho dinero.

>> aquí en la esquina,

a la izquierda, terminando

los comercios, rentan

unos cuartos para estudiantes.

yo vivo ahí, chance y encuentran

algo.

ambas: muchas gracias.

>> de nada, suerte.

marina: adiós.

vamos, vamos.

isauro: ¿no se te ocurrió

acercarse al patrullero para ver

qué querían?

ramona: no, ¿cómo cree?,

¿qué tal si me acerco, me ven

y me corren de ahí?

isauro: seguro que esto tiene

que ver con marina y en esa casa

está sucediendo algo

y yo sin enterarme de nada.

¿tú te llevas con la muchacha

de ahí, de esa casa--

ramona: hortensia.

isauro: con ella.

ramona: sí, es mi amiga, pero

hace mucho que no la veo y desde

que están sus patrones aquí,

menos.

isauro: vas a tener que

verte con esa muchacha.

ramona: oiga, doctor,

¿no le parece que ya debería--

isauro: llámala.

toribio: toribio

se encontró el rebozo

de su principita, mira, mira.

valdomero: yo se lo llevo

a damiana cuando la vaya a ver.

>> baldomero, baldomero,

porfirio: ahí van.

margarito: oye, ¿no andarán

por aquí damiana y marina?

baldomero: ¿por qué me vienes

a preguntar a mi casa?,

¿qué no están en la tuya?

margarito: estaban,

se salieron en la madrugada y

nadie sabe para dónde agarraron.

luis: siete, me falta uno,

aquí está, ocho.

mañana nos regresamos a méxico.

toma, aquí tienes para los

gastos.

más adelante te voy abrir una

cuenta para hacerte los repasos

de lo que vayas necesitando.

zacarías: váyase tranquilo,

don luis,

yo me encargo de la añoranza.

luis: ah, y estas son las fechas

en las que hay que hacer la

recolección.

todo esto de acuerdo al orden

que ha manejado margarito.

ahí está.

zacarías: como usted diga,

patrón. quería hablarle

del proyecto de paulino.

la verdad es que ocupa mucho

espacio para hacer sus menjunjes

esos orgánicos.

luis: es un proyecto a largo

plazo, hombre, vele lo positivo,

ha reducido el costo

de los fertilizantes

y herbicidas en esa zona.

zacarías: sí, pero no sabemos

cómo va a afectar la calidad

del aguacate, patrón.

luis: mis aguacates

van a hablar por sí solos, así

que ya deja en paz a paulino.

zacarías: como usted diga.

luis: eso. sácate.

lo trae atravesado.

hortensia: ¿y ese milagro?

ramona: es que hace mucho que no

nos vemos y me acordé de ti.

hortensia: es que he estado

bien ocupada con eso de que

los patrones están aquí y todos

sus invitados,

ya te imaginarás.

ramona: sí, tenemos mucho

que chismorrear.

hortensia: ya será después

porque ahorita ando bien

apurada, es que mañana

los patrones dejan la añoranza

y los estoy ayudando, pero yo

te llamo cuando se vayan.

adiós.

isauro: pues, ¿qué te dijo?

ramona: que los ocaranza

mañana se van del rancho.

prudencia: ojalá que encuentren

a mi hija.

yolanda: no, no se preocupe.

le voy a hacer un cafecito,

mejor me voy hacer un té.

prudencia: gracias.

¿la encontraron?

alberto: no, se fueron a la

ciudad.

prudencia: ¿a méxico?

paulino: sí, sí, a méxico,

seguramente ya están allá.

yolana: no inventen, ¿y ahora?

prudencia: ¿y saben si conocen

a alguien allá, damiana o...

paulino: no, no, que yo sepa no

conocen a nadie en la ciudad.

alberto: no, estoy seguro que

no, marina me hubiera dicho.

luis: epale,

¿no que te ibas temprano

del rancho?

prudencia: marina se fue

temprano méxico con damiana

y no sabemos dónde están.

luis: ah...

damiana: derecho, hija.

yo creo que este es el último.

¿estás bien?

marina: sí, gracias.

damiana: cuidado, cuidado

con la falda,

vas a dar vuelta a la izquierda

hay un escalón grande

como de triángulo.

muy bien, derecho,

una, dos, tres, cuatro, cinco,

seis escalones más,

mi hijita.

ya llegamos.

uno más, muy bien.

ahora cuidado, aquí hay

como un topecito

y un pasillo muy, muy angosto.

¿estás bien?

marina: sí, mamá.

híjole, seguro estamos bien

alto, ¿verdad?

damiana: sí, hija.

marina: ¿y cuál es nuestro

cuarto?

damiana: pues la portera me dijo

que tenía la llave pegada

en la chapa, que estaba al lado

de los lavaderos.

ah, mira, es aquí derecho, aquí

está la llave, es el número 12.

con cuidado.

pues mira, la verdad está

chiquito, pero nos alcanza

para más y todavía tenemos que

comprar los catres,

tenemos que comprar una

parrillita para poder cocinar...

marina: bueno, mamá,

con que estemos seguras es

suficiente.

oye, dime una cosa,

¿desde aquí arriba se puede ver

toda la ciudad?

damiana: pues...

no.

se ve uno que otro edificio,

un montón de cables, lo que sí

te puedo decir es que está

muy cerquita del cielo.

marina: ay, a partir de ahora

este va a ser nuestro hogar

y tú, mi amor, tú vas a ser

mi angelito porque como dice

mi mamá, aquí estamos bien

cerquita del cielo.

[música]

[música]

>> no puede ser que marina

se haya ido así, sin decirle

a nadie y menos puedo creer que

damiana la haya seguido

en esa locura.

luis: me cae que a esa chamaca

no hay ni como echarle la mano,

la cieguita turulaca

vive en otro planeta.

prudencia: bueno, ya, ya, ya,

ya.

¿ni en estos momentos pues

cambiar tu actitud?

marina tiene muchos motivos

para sentirse rechazada aquí,

por eso se fue.

luis: sí, cómo no, con la cola

entre las patas,

está esperando un hijo

del doctor sotero--

prudencia: ese niño

es tu nieto--

alberto: ya dejen de discutir,

aquí lo importante es encontrar

a mi esposa.

susana: ¿cómo?, ¿encontrarla?,

¿de qué me perdí?,

¿que no estaba en casa

de margarito?

luis: mi chucha,

la señora esposa de mi hijo

se fue porque no aceptó

ni mi dinero, ni mi apellido,

nada.

se esfumó así, se largó

con la damiana pues.

damiana: perdón, perdón.

respira, respira.

hay una rampa para subir.

camina.

vamos a la izquierda,

ahí está el mercado, a lo mejor

hay un local ahí adentro,

vamos a ver.

marina: sí, vamos a preguntar.

damiana: a ver, a la derecha,

cuidado con el escalón

más adelante, ahí.

vamos a cruzar una calle,

cuidado.

para. vamos.

marina: ¿de dónde vienen

los coches?

damiana: del lado izquierdo.

ya vamos a entrar, hijita,

tranquila.

aquí adelante hay un escalón,

sube, es chiquito.

otro grande.

cuidado.

>> bueno, ¿y si llamamos a la

policía?

alberto: no tiene caso,

tiene que pasar 72 horas

para poder reportarlas

como desaparecidas.

prudencia: no, no,

y además no están

desaparecidas, marina se fue

porque quiso.

>> dios mío, protégelas,

por favor.

prudencia: algo tenemos que

hacer, mi amor.

no nos podemos quedar

con los brazos cruzados

esperando a que se comuniquen.

alberto: bueno, lo mejor es que

me vaya a la ciudad, es más

factible que pueda ayudar

desde allá.

prudencia: sí, mi amor, creo que

va ser lo mejor.

vete con cuidado.

>> por favor, no vayas a correr

en la carretera.

alberto: no, no se preocupen.

si tienen alguna noticia

de mi esposa, ¿me llaman?

prudencia: claro.

alberto: voy a hacer mi maleta.

vanesa: ¿ya se van?

alberto: a méxico.

vanesa: ¿y no conseguiste que

marina se hiciera los análisis?

alberto: marina se fue

del rancho sin avisar.

susana: este tiene que ser otro

truco de la condenada ciega,

quiere medir su fuerza contigo,

que todos se den cuenta

de hasta dónde puede llegar.

luis: la mera verdad, yo ya

no sé ni qué pensar.

susana: por favor, no vayas

a creer que esto de largarse

sin decir nada es

porque no le interesa tu fortuna

o tu apellido.

luis: todo depende de si va a

dar señales de vida o no,

y si realmente quiere renunciar

a todo, incluido su matrimonio

con mi hijo.

con suerte, no volveremos a

tener noticias de ella.

esa mujer lleva mi sangre,

solo me ha traído verguenza

y desgracia

a esta familia.

ique se largue y no regrese!

margarito: ¿qué tanto lees ese

recado?

baldomero: estoy viendo a ver

si hay algo que me diga dónde

están.

paulino: ya sabemos que se

fueron a la capital.

baldomero: es que no me cabe en

la cabeza que no te dieras

cuenta cuando se fueron.

margarito: de vez en cuando

duermo.

yolanda: mi papá tiene el sueño

muy pesado.

baldomero: pero estabas

durmiendo aquí y no las viste

pasar, ni las escuchaste.

yolanda: ya, todos estamos

muy nerviosos, mi papá no tiene

la culpa.

toribio: ¿y qué va a hacer

mi principita en esa ciudazota?

baldomero: marina siempre

ha confiado en mí y damiana

también, ¿por qué no me dijeron

nada, por qué no me pidieron que

la llevara?

yo las hubiera llevado hasta

el fin del mundo, si quisieran.

margarito: por eso lo hizo

porque no quería que nadie

supiera, ¿te queda claro?

toribio: no, yo no puedo vivir

sin mi principita.

vámonos a la ciudad grande,

vámonos ya, vámonos.

isauro: voy a hacer

una pregunta.

inecesito hacer una pregunta!

necesito saber si una muchacha

ciega, bonita, con su madre vino

a comprar algún boleto.

[música]

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