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Sin Tu Mirada Capítulo 24

Univision20 Abr 2019 – 12:00 AM EDT

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...

locutor: televisa presenta...

susana: como sea,

es un punto a tu favor.

luis: ¿tú crees?

susana: claro.

cuando alberto se entere

de que ya sabes dónde encontrar

a esa mujer,

pero que decidiste no echarla.

alberto: hay que esperar

a que la inflamación ceda.

marina, ¿qué fue lo que pasó?

marina: no sé, mi amor.

cuando llegué aquí,

estaba todo tirado.

ya toribio me ayudó

a recoger todo.

el cree que pudo haber sido

alguien que intentó robarnos

algo, pero no nos falta nada

y se me hace muy raro.

nadie sabe que vivimos aquí.

alberto: la única que nos puede

explicar lo que pasó es tu mamá.

y si procede,

podemos hacer una denuncia.

marina: ay, mi amor.

nosotras dos no podemos

vivir en esta casa.

el--el doctor isauro

ya nos ofreció irnos

a vivir con él.

alberto: ino!

adonde sea,

menos a casa de isauro.

marina: ay, mi amor.

mi mamá también dijo lo mismo.

alberto: las cosas van a cambiar

radicalmente para nosotros.

mi papá ya sabe que te amo,

que estoy dispuesto a todo.

marina: sí, me lo contó

doña angustias.

por eso te agradezco

por tu valentía, mi amor.

pero tu papá me odia

y cree que soy de lo peor,

y por eso mismo nos tenemos

que ir de estas tierras.

alberto: [suspira]

voy a dejar la casa de mi padre.

voy a buscar un hogar propio

en la ciudad.

y ahí vamos a vivir los tres,

tu mamá, tú, yo.

marina: no sé, muchas gracias,

pero en este momento

no puedes dejar a tu mamá así.

ella te necesita.

alberto: sí, me voy a esperar

a que se recupere y nos vamos,

¿sí?

marina: de todas maneras,

nosotras ya no podíamos

vivir aquí.

alberto: donde sea,

menos en casa del doctor.

marina: podríamos irnos

con baldomero.

a su casa en el panteón.

alberto: eso está mucho mejor.

me quedaría mucho más tranquilo.

oye, tu mamá no ha comido nada.

¿quieres que te ayude

a preparar algo?

marina: no, no te preocupes,

yo le voy a hacer al rato.

alberto: no, en serio,

me pongo a cortar ahí

una zanahoria o algo.

marina: no, ya sé,

¿por qué no me ayudas

a recoger unas verduritas

acá afuera? ¿sí?

alberto: sí.

marina: ¿vamos?

alberto: vamos.

marina: gracias.

vamos.

alberto: dejo esto aquí.

marina: sí.

vamos.

[ríe]

susana: te mantendré al tanto

de mis pláticas con tu hijo.

luis: muchas gracias, muchacha.

la verdad que muchas gracias

por el apoyo que siempre

has tenido conmigo.

lo que yo daría

porque mi mujer me ayudara

a resolver mis problemas

así como lo haces tú,

pero mira,

a la menor provocación,

se deprime o se pasa llorando

entre los rincones de la casa

como la muñeca rota.

[ríe]

susana: tú no te preocupes,

luis.

luis: gracias.

isauro: con este te vas a sentir

mucho mejor, damiana.

alberto: iey, ey!

¿qué le estás inyectando?

isauro: un desinflamatorio.

alberto: eso es justo

lo que tiene,

no necesita más medicamento.

isauro: mire, joven,

no se tome más atribuciones

de las que debería solamente

porque es amigo de marina.

alberto: usted sabe que somos

más que amigos, que la amo.

marina: doctor, yo le agradezco

mucho todo lo que ha hecho

por nosotras, pero,

a partir de ahora,

alberto se va a hacer cargo.

isauro: la camioneta

está afuera, está esperando

llevarnos todo--

alberto: marina y su madre

no se van a ir a su casa.

[puerta se cierra]

luis: epale.

angustias: usted se enteró

dónde vive marina

y mandó a zacarías.

luis: ¿a ti no te da verguenza,

a tu edad?

¿de dónde sacas

tantas estupideces?

angustias: dios lo va

a castigar.

todo el daño que le haga

a esa muchacha y a su madre

se le va a regresar, don luis.

alberto: marina y su madre

tomaron una decisión, respétela.

isauro: marina, ¿tú qué crees

que va a hacer su padre

cuando se entere que están aquí?

las va a echar de aquí.

alberto: antes se va a tener

que enfrentar conmigo.

isauro: ay, por favor, joven.

isauro: doctor, por favor,

usted entienda que ahora yo

estoy con alberto

y él me va a defender.

isauro: no crea que siempre

se va a salir con la suya,

joven.

y tú, marina,

ojalá no te arrepientas

de ponerte de su lado

y en mi contra.

[puerta se cierra]

marina: ay, mi amor.

yo ya sabía que a él

no le gustaba nuestra relación,

pero ahora que sabe que somos

más que amigos

estoy segura de que se fue

enojadísimo conmigo.

alberto: a ver, marina,

tuve que decírselo.

regresando de la ciudad,

le pedí un expediente

y tuvimos una discusión.

se enojó cuando lo acusé

de negligencia.

el sabía que había una reacción

a la luz en tus ojos

y nunca hizo nada para ayudarte,

nunca.

marina: mi amor, ¿por qué

no me habías dicho eso antes?

de todas formas,

yo estoy segura de que el doctor

nunca me haría daño.

alberto: si eso quieres pensar,

prefiero no discutirlo.

marina: ahora lo que me preocupa

es que ya no me va a poder

preparar para mis exámenes,

porque él tiene las guías

de estudio y también tiene

las claves--

alberto: calma, calma.

no lo necesitas, me tienes a mí.

yo te voy a proteger

hasta de mi propio padre.

marina: te amo, alberto.

alberto: nunca más

va a estar sola, nunca.

[llaman a la puerta]

alberto: marina, isoy yo!

ibaldomero!

alberto: voy a ver a tu mamá.

baldomero: [llama a la puerta]

marina: voy.

alberto: vamos a esperar

a que recupere la movilidad

y el habla.

le haré un chequeo general

esperando que el golpe

no haya dejado una secuela.

luis: que no se te olvide

que soy tu patrón, angustias.

a mí no me amenazas, ¿eh?

angustias: yo averigué

dónde vive marina.

y por la mañana la fui a ver.

luis: ajá.

angustias: ¿cómo se pudo ir

contra la madre de esa muchacha?

¿sabe quién es?

luis: ay, me acabo de enterar

que es damiana.

y por supuesto, yo no ordené

que la lastimaran.

angustias: pues, la atacaron.

tiene un golpe muy fuerte

en la cabeza y no puede

hablar ni moverse.

el bárbaro de zacarías

casi la mata.

luis: pues él se defendió.

damiana provocó todo esto

al desafiar mi autoridad.

¿y sabes qué?

me vale, si no me crees.

angustias: don luis,

usted no tiene corazón.

luis: ay, angustias,

me vas a hacer llorar, hombre.

cuidadito con repetir

lo que oíste.

no te atrevas a provocar

un rompimiento definitivo

entre mi hijo y yo,

porque te va a cargar el payaso.

angustias: ¿por qué usted

es tan malo?

¿por qué, virgencita, ayúdalo?

marina: ay, baldomero,

no sabes lo que pasó.

baldomero: sí,

me llamó margarito.

¿cómo está damiana?

alberto: damiana tiene

una contusión fuerte,

se le inflamó el cerebro,

pero ella va a estar bien.

te voy a dejar

unas indicaciones,

porque tengo que ver a mi mamá.

¿te puedes quedar con ellas?

baldomero: claro, claro.

no me muevo de aquí, doctor.

prudencia: ¿y angustias?

hortensia: hace rato

que ya regresó.

si hasta yo pensé que estaría

aquí con usted.

prudencia: quién sabe.

hortensia: si se le ofrece

algo más, permiso.

prudencia: gracias.

baldomero: vas a estar bien,

mi lucero.

te toca ser fuerte,

echar para adelante

como siempre.

por marina,

por la gente que te quiere.

por mí.

ya ves que en la noche

podrá brillar la luna

y en el día el sol,

pero para mí solo tus ojos

iluminan mi corazón.

yo te voy a cuidar,

aquí me voy a quedar.

[suspira]

[música]

[música]

baldomero: ¿te ayudo?

marina: no, gracias.

ay, baldo.

no quiero que alberto y su papá

se peleen por mi culpa.

porque seguramente él se enojó

horrible cuando le contó

que terminó con vanessa

y le confesó lo que siente

por mí.

alberto: bueno, está bien, ¿no?

esa es la única manera

de dejarles claro

que no van a poder hacer nada

en contra del amor que ustedes

se tienen.

marina: ¿qué quieres decir?

baldomero: es que margarito

me contó que--que ya le dijo

don luis que ustedes llevan años

viviendo aquí.

marina: ¿cómo?

baldomero: sí,

pero no te asustes,

también margarito pensó lo peor,

pensó que los iban

a correr del rancho

junto con todos sus hijos,

o que don luis iba a venir

acá a hacerles algo,

pero pues no.

marina: no, pero--

baldomero: bueno, digo,

don luis sí se molestó,

pero dijo que se podían

quedar aquí hasta que consigan

dónde vivir.

marina: ¿de verdad?

baldomero: sí.

marina: ay, baldo,

no sabes lo feliz

que se va a poner mi mamá

cuando sepa que no nos tenemos

que ir de aquí luego luego.

baldomero: de todas maneras,

te dije que se pueden

ir a mi casa y la propuesta

sigue en pie.

marina: muchas gracias, baldo.

gracias, pero ahora las cosas

ya cambiaron.

baldomero: ¿por qué?

marina: bueno, es que alberto

decidió independizarse.

ya quiere irse ahora

a la capital y también me dijo

que mi mamá y yo nos vayamos

con él.

baldomero: bueno,

pues es lo mejor para ustedes,

aunque yo me muera de tristeza

si damiana se va.

angustias: virgencita del rayo,

ayúdame, por favor.

ya no puedo con tantas

que tengo adentro,

aquí en mi corazón.

tantos secretos.

y ahora también me tengo

que callar lo que le hizo

don luis a la pobre de marina.

prudencia: ¿qué dices?

¿qué le hizo luis a marina?

ramona: ya está limpio

el cuarto para sus invitadas.

no sabe qué trabajo

me costó mover el colchón.

isauro: marina ya no viene.

ramona: ¿por qué?

isauro: ino hagas preguntas

estúpidas y déjame en paz!

no quiero ver a nadie.

prudencia: ¿qué le hizo

luis a marina?

angustias: mandó a zacarías

adónde vive,

pero no estaba ella,

sino su madre.

dice que se resistió

y terminó con un golpe

en la cabeza.

prudencia: ¿y cómo está?

angustias: fue un golpe

muy fuerte,

no se puede mover ni hablar.

prudencia: le dije a luis

que no hiciera nada en contra

de marina, pero no me escucha.

angustias: cuando su madre

se recupere y diga la verdad,

tu marido va a tener que asumir

las consecuencias.

margarito: qué bueno que llega,

doctor.

lo estaba esperando.

¿tiene un minuto?

alberto: si es acerca

de doña damiana,

ella va a estar bien,

no se preocupe.

margarito: baldomero

me puso un recado,

que ella va mucho mejor.

alberto: ¿le preocupa decirle

a mi papá adónde vive?

si quiere, yo--

margarito: no, no,

no es eso, doctor.

de hecho, su papá ya sabe

adónde encontrarlas.

alberto: no, no me digas eso.

baldomero: espéreme, doctor,

venga que le explico.

lo que pasa es que su papá

lo tomó de otra manera.

alberto: ¿cómo ha sido?

margarito: bueno,

está decepcionado

porque le escondí la verdad,

pero entendió mis razones

y ya no las va a correr.

alberto: ¿en serio?

margarito: sí, de hecho

les va a dar tiempo

para que busquen un lugar

adónde irse.

vanessa: hola, horte.

ay, qué rico.

hortensia: ¿gusta?

vanessa: no, gracias.

oye, ¿por casualidad

tienes el número de cel de yola?

hortensia: ¿el qué?

vanessa: o sea, el celular.

hortensia: qué chistoso habla.

no, pero tengo el teléfono

de su casa.

vanessa: ah, bueno, perfecto.

¿sí me lo puedes dar?

es que le quiero preguntar

por la receta de guacamole

ese que hace que está deli.

hortensia: qué chistosa.

vanessa: gracias.

hortensia: a ver si le entiende

a mi letra, señito.

susana: ¿qué estás escribiendo?

vanessa: ah, es que me va a dar

la contraseña de wi-fi

de la casa, porque es rarísimo

que no llegue a mi cuarto.

gracias, horte.

adiós, ma.

susana: ¿de verdad

te pidió la contraseña?

hortensia: sí, señito.

prudencia: sabía que correr

a marina traería consecuencias.

luis: ¿no te digo?

ya fue tu nanita

a chismorrearte.

¿por qué no entiende

que te tiene que dejar

descansar, mujer?

prudencia: no, no fue ella.

no me lo quería decir,

lo que pasa

es que yo le insistí.

la verdad es que pudiste

matar a damiana.

luis: epale, no, no,

yo no sé qué datos te dieron,

pero te los dieron mal.

yo nunca di la orden

de que usara la violencia

contra esas mujeres.

prudencia: pues sí,

pero cuando damiana se reponga

y cuente lo que pasó,

tú y quien te haya ayudado

van a tener que asumir

la responsabilidad

y las consecuencias

de lo que hicieron.

luis: mire, señora,

tenga mucho cuidadito,

le recuerdo que usted

es mi esposa y no me puede

dar la espalda.

tampoco puede andar diciendo

cosas que me puedan perjudicar,

¿verdad?

¿está claro?

[música]

[tono ocupado]

[puerta se abre]

susana: te aviso que ya le dejé

bien claro al rancherito ese

que no puede volverse

cerca de ti.

vanessa: ¿qué le dijiste?

susana: además

de que es un atrevido,

que no debió poner sus ojos

en una señorita decente,

lo amenacé.

sí, lo amenacé con acusarlo

con luis para que lo saque

de patitas del rancho

con toda su familia.

vanessa: ¿neta me vas a poner

en evidencia, mamá?

susana: no, no.

por supuesto que no.

para luis tú debes seguir siendo

la esposa ideal.

imagínate cómo reaccionaría

si se entera de tu asuntito

con ese pelagatos.

no te apures.

ya encontraré

la manera de hacer

que lo corran del rancho.

vanessa: mamá, por favor,

no hagas nada en contra de él,

eso ya terminó.

además, lino y su familia

han vivido siempre aquí.

les dolería muchísimo tener

que irse de aquí.

susana: pues sería

la mejor lección para

que ese impertinente aprenda

a respetar a los que estamos

por encima de él.

vanessa: eso sería hacerles

daño por gusto.

susana: entonces,

que no se atreva

ni a volver a mirarte.

y tú, cariño,

mucho cuidado con buscarlo.

alberto, alberto.

por favor.

es que necesito hablar contigo.

alberto: ahorita no,

tengo que ver a mi mamá.

susana: no, no, espérate,

no te quito mucho tiempo,

solo quiero comentarte

lo que platiqué con tu papá.

alberto: ajá.

susana: mira, aunque él

nunca te lo va a decir,

es capaz de ceder en muchas

cosas antes de perderte.

alberto: mira--

susana: por favor, por favor.

te pido que dejes

tu orgullo a un lado

y busques una reconciliación

con él.

alberto: el nunca va a aceptar

a marina, nunca.

susana: ¿y por qué

no lo pones a prueba,

trayendo a cenar a marina

a la añoranza?

luis, es que--bueno,

ya escuchaste que le estaba

diciendo a alberto--

alberto: mira, no la voy

a exponer a los insultos

de mi papá.

luis: mi hijo, a ver.

de varón a varón te lo digo.

no la voy a exponer.

es más, tengo mucha curiosidad

en saber qué tanto

es lo que te ha cautivado

de esa mujer.

¿verdad, muchacha?

susana: ah, sí.

luis: con permiso.

susana: ¿lo ves?

aceptó que la trajeras.

es el primer paso

para que tengas una oportunidad

con ella sin necesidad

de romper con la familia.

alberto: ¿sabes

qué es lo extraño?

que tú me quieras ayudar

con todo esto.

susana: yo te quiero

como un hijo, alberto.

quiero tu felicidad.

y si vanessa

no puede ser feliz contigo,

bueno, por lo menos espero

que tú sí lo seas

al lado de esa muchacha.

vanessa: yola, habla vanessa.

yolanda: ¿qué pasó?

vanessa: me enteré que lino

tuvo una pelea con zacarías,

yo solo quiero saber cómo está.

yolanda: por favor,

deje en paz a lino.

usted nada más le trae broncas.

es mejor que le haga caso

a su mamá y se mantenga

lejos de él.

margarito: hija.

lino y yo ya terminamos

la chamba, nos vamos a ver

a damiana.

yolanda: sí, papá, vamos.

margarito: andale.

alberto: no me gusta nada

tu presión, mamá.

prudencia: bueno, mi amor.

te vas a quedar, ¿verdad?

alberto: hasta que te recuperes.

voy a estar en mi cuarto,

por si me necesitas.

prudencia: no, no te vayas, ven.

angustias: alberto,

yo me quedo a cuidarla.

prudencia: no te vayas.

angustias: alberto.

alberto: sí.

angustias: yo la cuido.

alberto: gracias, por favor, sí.

con permiso.

prudencia: gracias, mi amor.

alberto: bye.

prudencia: gracias

por no decirle nada

de lo que hizo luis.

angustias: ay, no quiero

provocar más discusiones

entre ellos.

si se llega a enterar,

nunca se lo va a perdonar.

marina: mamá, ¿no estás feliz?

don luis nos dejó quedarnos

más tiempo en esta casa.

nos dio tiempo de buscar

otro lugar.

baldomero: finalmente don luis

no resultó tan mala persona

como pensábamos.

toribio: qué bueno

que el joven alberto

la va a atender

y no el doctor soltero.

y más bueno que ya no se van

a ir a su casa.

luis: doctorcito,

¿qué noticias me tiene

de damiana?

isauro: quise ayudarlo,

don luis, pero su hijo

me lo impidió.

ahora es él quien está a cargo

de su recuperación.

luis: muchas gracias

por informarme.

isauro: supongo

que usted seguirá con ese

plan de impedir esa relación.

luis: sí, ¿cómo no?

pero me veo en la necesidad

de usar nuevas estrategias.

isauro: ¿a qué se refiere?

luis: seguiremos en contacto,

doctorcito.

alberto: y esa es mi nueva

realidad, erick.

erick: o sea, ¿cómo?

la mamá de marina y la tuya,

¿las dos están malas de salud?

alberto: lo de doña damiana

todavía no está muy claro,

ya nos explicará qué sucedió.

por ahora, se está recuperando

y espero que todos los síntomas

desaparezcan cuando

se desinflame el cerebro.

erick: oye, y a todo esto,

¿ya hiciste pública

tu relación con marina?

digo, porque la última vez

me dijiste que no

por el compromiso con vanessa.

alberto: no, aún no lo hago, no.

erick: uy, ¿y dónde quedó

mi amigo el romántico?

marina: mi mamá

ya se quedó dormida.

yolanda: mejor es que esperemos

a que despierte para saludarla.

paulino: bueno, lo importante

es que está bien.

marina: sí, lino, gracias.

margarito: aquí, hija.

marina: de verdad,

qué bueno que ya se quitó

ese peso de encima.

gracias por habernos guardado

el secreto.

margarito: de haber sabido

que mi patrón iba a reaccionar

de esa manera,

se lo hubiera contado

desde el principio

y así nos hubiéramos ahorrado

muchas angustias, hija.

marina: sí.

[llaman a la puerta]

yolanda: yo abro.

[resuella]

marina: ¿quién es?

huele rico.

alberto: sí.

marina: ¿son--son de acapulco?

alberto: así es.

todos: [ríen]

marina: qué lindo, gracias.

alberto: tengo algo

para el paladar.

marina: ah, ¿qué?

ay.

mmm.

son chocolates.

todos: [ríen]

marina: muchas gracias, mi amor.

alberto: esta es mi manera

de pedirte oficialmente

que seas mi novia.

todos: [resuellan]

marina: y yo,

oficialmente te digo

que sí quiero ser tu novia.

todos: [aplauden]

[música]

prudencia: me preocupa mucho

que la mamá de marina

acuse a zacarías

cuando se reponga.

imagínate lo que va a decir,

que fue mi marido--

susana: no, tranquila,

relájate.

estoy segura de que luis

sabrá manejar las cosas.

mejor alégrate

por lo que conseguí.

prudencia: ¿qué cosa?

susana: luis aceptó que alberto

invite a la cieguita a venir

esta noche a la añoranza.

prudencia: isusana!

¿qué va a decir tu hija

cuando vea a marina?

no sé, le va a doler muchísimo.

¿no te importa

lo que sufra vanessa?

susana: ¿cómo crees?

claro que me importa,

pero en esta vida

hay que saber perder.

prudencia: susana...

susana: para mí,

lo más importante

es la unidad familiar.

sería terrible que alberto

se fuera de la casa.

bueno, luis le quitaría

su herencia y es el único

descendiente para continuar

con el apellido ocaranza.

¿te das cuenta?

hay que sacrificarlo todo

para que tu hijo no se vaya,

como yo sacrifico la felicidad

de mi vane.

prudencia: gracias.

todos: [aplauden]

yolanda: joven, perdón

como le hablé el otro día,

pero pensé que no le iba

a cumplir a mi amiga.

paulino: yo también quiero

ofrecerle una disculpa.

sé que no me porté muy bien

con usted, joven.

así que ahora sé que va a cuidar

de marina.

margarito: sí, usted ya dio

un primer paso muy importante

en decirle la verdad a su padre

de lo que siente.

alberto: claro.

baldomero: usted sabe cuánto

queremos todos a marina.

así que nos da mucho gusto

que le corresponda,

porque ni se imagina

el tamaño del amor

que ella le tiene.

alberto: sí.

toribio: toribio

quiere que le prometa

que siempre va a hacer feliz

a mi principita.

todos: [ríen]

alberto: toribio, se lo prometo.

toribio: y si falla,

le va a responder a toribio.

todos: [ríen]

alberto: toribio,

no olvido el encargo

que me hizo marina

de hacerte un chequeo.

no se me olvida.

toribio: sí, joven, doctor.

toribio ya no quiere

seguir soñando feo.

alberto: vamos a esperar

a que la señora damiana mejore

y vemos tu caso.

¿te parece?

toribio: sí, muy bien, doctor.

gracias, gracias.

marina: ay, mi amor.

seguramente mi mamá

se va a poner feliz

cuando sepa que ya somos novios.

todos: [ríen]

yolanda: iviva los novios!

todos: [aplauden]

baldomero: damiana siempre

le apostó a este amor,

a pesar de todos los problemas.

y sus arcángeles no le fallaron.

[ríe]

todos: [aplauden]

alberto: mi amor.

angustias: no me niegue

que está sufriendo por paulino.

vanessa: ya se me pasará,

angustias.

angustias: paulino debe estar

desesperado.

yo sé cuánto la quiere

y no está dispuesto a perderla.

vanessa: porque no conoce

más vida que esta.

es natural que no entienda,

angustias.

ay, no sabe lo que influye

la gente en mi vida,

en el círculo social

en el que me muevo.

angustias: entonces,

¿por qué lo hizo ilusionar así?

vanessa: estaba loca.

yo no sé, estar con él

era más fuerte que mi voluntad.

angustias: pero su amor por él

no es más fuerte

que la voluntad de su madre,

¿verdad?

vanessa: no puedo desobedecer.

angustias: le quiero decir

que alberto siempre fue

un muchacho obediente,

un hijo obediente.

sin embargo, ahora ha tenido

el valor de defender su amor

por esa muchacha.

vanessa: es muy distinto,

angustias.

yo no tengo ninguna alternativa.

angustias: ay, señorita.

cómo me da pena su situación.

si usted sigue siendo

lo que su madre le ordena

va a terminar muy desdichada.

vanessa: ya te dije, angustias.

yo no puedo hacer nada.

además, a mí me gusta la vida

que llevo aquí.

la voy a tratar de conservar.

alberto: a ver, necesito

que apriete con ambas manos.

va a recuperar la movilidad.

marina: ¿de verdad?

ma, te tengo una noticia.

alberto y yo somos novios.

alberto: sé que tuvo

dudas conmigo,

espero que de ahora en adelante

confíe en el amor

que le tengo a su hija.

toribio: creo

que está sonriendo.

margarito: mejor dejemos

descansar a damiana.

ya es hora de irnos a la casa.

yolanda: yo me quedo un rato

más a ayudarle a marina,

por si necesita algo.

margarito: muy bien, hija.

con permiso.

alberto: sí, propio.

margarito: gracias.

marina: adiós.

baldomero: yo creo

que yo también me voy,

porque el panteón está cerrado.

alberto: claro.

baldomero: vámonos, toribio.

toribio: no.

no, toribio quiere quedarse

a cuidar a la principita.

no, no me voy.

baldomero: ¿no ves que ya tiene

alguien que la cuide

mejor que tú?

toribio: ah, ¿mejor que yo?

¿qué te pasa?

baldomero: despídete, ándale.

hasta pronto, damiana.

toribio: toribio se va, damiana.

hasta luego, principita.

ambos: adiós.

yolanda: adiós.

luis: mira,

el asunto de damiana,

no sé qué vaya a pasar con ella,

en qué condiciones

vaya a quedar,

si va a hablar o no.

digo, para no estar adivinando,

entre que son peras y melones,

lo mejor será que te ausentes

del rancho unos días.

zacarías: ¿y si le hago

otra visita y la amenazo?

luis: no, si a ti solamente

te hace falta rebuznar.

empeorarías las cosas, burro.

zacarías: mire, patrón,

yo hago lo que usted diga,

mientras no se olvide de mí.

luis: epale.

yo siempre he sabido pagar

muy bien mis lealtades.

zacarías: yo sabré responderle,

patrón.

luis: eso.

zacarías: si damiana

me denuncia,

yo no lo echaré de cabeza

diciendo que usted

me mandó a sacarla.

sabe que puede confiar en mí.

luis: yo sé que puedo

confiar en ti.

sácate.

zacarías: con permiso, patrón.

luis: tengo que tener

mucho cuidadito con este.

tengo que tener

mucho cuidadito con este.

marina: siento mucho

que estés peleado con tu papá,

mi amor, pero al mismo tiempo

soy muy muy feliz

de estar contigo.

siempre lo soñé.

alberto: ¿sabes?

no todo está perdido

con mi papá.

marina: ¿por qué lo dices?

alberto: a ver,

te tengo una propuesta.

marina: ¿cuál?

alberto: vas a ir a mi casa,

pero te voy a presentar

como mi novia.

¿qué te parece?

¿sí?

susana: hiciste muy bien

en pedirle a zacarías

que se fuera unos días

del rancho.

luis: según él,

no me va a pasar a perjudicar.

vamos a ver si es cierto.

susana: y le creo.

te digo que entonces hombre

es el indicado para encargarse

de la añoranza.

quizá cuando esto se solucione

puedas delegarle

más responsabilidades.

luis: pudiera ser, pudiera ser.

vanessa: tampoco te preocupes

por prudencia.

siente remordimientos

por lo que le pasó

a la madre de la ciega,

pero ella siempre va a estar

de tu lado.

luis: no sé, mi chucha.

pero a mí quien me ocupa

es angustias.

[suspira]

vanessa: por no causarle

una pena a tu mujer,

se va a mantener callada.

y el que hayas aceptado

a esa muchacha, aquí en tu casa,

habla muy bien de ti.

nadie pensará que quisiste

lastimarla.

luis: mira, yo no sé

si esa cieguita se vaya a tragar

el cuento, porque acuérdate

que ella y yo hemos tenido

nuestros encontronazos.

susana: en cambio,

yo estoy deseosa de que alberto

la convenza.

luis: ah.

marina: no, alberto,

no me insistas.

yo no voy a ir.

alberto: es la mejor manera

de presentarte con ellos.

que vean todo esto

que estamos sintiendo,

que te conozcan.

marina: mi amor, pero es que

en tu casa no me quiere nadie,

ni tu papá, ni tu mamá, nadie.

solamente doña angustias.

alberto: mi papá--mi papá

tiene mucha curiosidad

de conocerte.

marina: ¿cómo curiosidad?

¿cómo si fuera un animalito

ahí del campo?

alberto,

él me corrió de sus tierras.

me dijo cosas muy feas

y muy hirientes.

alberto: no confiaba en ti.

pero ahora que conoce

mis sentimientos

y ahora que ve que soy capaz

de lo que sea,

ahora te quiere conocer.

marina: bueno, qué hay

de la tal vanessa y de su mamá.

alberto: fue idea de susana.

marina: ¿cómo?

¿ella te quiere ayudar,

aun sabiendo que eso

puede lastimar a su hija?

alberto: está dispuesta a ceder.

y mi mamá es un ángel,

cuando te conozca

se va a enamorar,

así como estoy

yo enamorado de ti.

marina: ay, mi amor.

de todas maneras,

yo no puedo dejar sola

a mi mamá enferma.

yolanda: yo la cuido.

marina: ay, ¿qué?

alberto: problema resuelto.

¿ves, ves?

gracias, yo ahorita regreso.

marina: no, pero ni siquiera

te he dicho--

yolanda: adiós, joven.

marina: iay, yola!

yolanda: amiga, si yo fuera tú,

ya estaría en esa casa.

marina: a ver, yola, entiende.

su papá me odia,

me dijo cosas muy feas.

ay, y ahora también imagínate

la reacción de la pobre vanessa,

cuando me vea ahí presentada

como la novia de alberto.

yolanda: te voy a decir algo

que te vas a ir de espaldas.

marina: ¿qué, yola?

yolanda: la tal vanessa

no quiere a alberto.

¿sabes por qué?

porque está loca por mi hermano.

[música]

[música]

>> ¿qué hubo, tú?

¿y ahora adónde vas con eso?

zacarías: voy a estar fuera

unos días para subir

un encargo del patrón.

no encuentro a margarito

por ningún lado,

necesito avisarle.

>> se fue con damiana,

se puso muy mal, está enferma.

zacarías: ah, mira tú.

le dices de mi parte

que me voy por orden del patrón,

no vaya a querer descontarme

los días.

yolanda: porque está loca

por paulino.

marina: ¿cómo crees?

yolanda: ajá.

yo misma los caché besándose,

bien acaramelados.

¿me regalas un chocolate?

marina: sí, claro, yola.

oye, pero, ¿alberto lo sabe?

yolanda: no, ¿cómo crees?

no lo puede saber nunca.

lino está loco por ella

y la tipa ya no lo pela,

pero bien que le dio entrada.

marina, por favor,

no le vayas a decir

nada a nadie.

si esto llega

a oídos de don luis,

nos corre a todos.

marina: ¿cómo crees?

pero gracias por contármelo,

yola.

ahora sí ya no me voy

a sentir mal por vanessa.

yolanda: bien, pues ahora vas

y defiendes tu noviazgo.

tú no le has quitado

nada a nadie.

que sepan lo que vales.

susana: prepárate,

que muy probablemente

tenemos una visita.

la primera de la ciega

a esta casa.

vanessa: ¿qué?

¿cómo se atreve?

susana: convencí a luis

de que accediera.

vanessa: ah, no, mamá.

¿sabes qué? estás loca.

necesitas que te reseteen

el cerebro de verdad.

susana: a mí me respetas.

y nunca estuvo mejor,

echarme un gran plan

y todo me está saliendo bien,

con lo difícil

que es convencer a luis,

y está haciendo todo

lo que se me pega la gana.

quiero que te arregles muy bien.

sencilla, pero elegante.

vanessa: ¿cómo para qué?

ella es ciega, ¿no?

no me puede ver.

susana: hazme caso y ya.

vanessa: haz el ridículo

por mí, muchas gracias,

pero yo no voy a estar

involucrada en ese plan.

susana: ¿eres bruta?

¿para qué te lo digo?

tienes que estar ahí

para que alberto las vea juntas

y compare entre esa folclórica

y tú.

vanessa: ok, ya, mamá, ya.

por favor, ya.

alberto tampoco merece esto.

no sabes, va a ser horrible

tenerme ahí sentada

con una sonrisa superchafa.

susana: quiere meter

a la ciega en la familia,

pues que pague las consecuencias

de su estupidez.

te quiero en mi plan.

vanessa: pues, lo siento, ma,

yo no voy a estar ahí.

susana: no juegues conmigo.

nuestra sobrevivencia

depende de esto.

limítate a ser dulce

y encantadora con la invitada.

isauro: ilo tenía todo planeado

y ese muchachito consentido

lo echó todo a perder!

ramona: [llama a la puerta]

isauro: ¿qué quieres?

ramona: don luis está aquí.

isauro: ve por pan.

ramona: ya compré.

isauro: más.

me extraña verlo por aquí,

don luis.

¿qué se le ofrece?

luis: quise venir a verte

porque, como comprenderás,

hay cosas que no puedo

tratar por teléfono.

y mucho menos,

preguntarle a mi hijo.

es acerca de la enfermedad

de la tal damiana.

¿cómo va o qué?

isauro: ¿qué quieres saber?

luis: ¿cuánto va a tardar

su recuperación?

isauro: eso es difícil

establecerlo.

conforme baje la inflamación,

ella se recuperará.

claro, siempre y cuando ese

golpe no haya dejado secuelas.

luis: ojalá y sí.

digo que ojalá se recupere,

pues.

lo que te quiero notificar

es que he cambiado

de estrategia.

la cieguita y la damiana

ya no se van de mi rancho.

se quedan.

marina: mamá, ¿estás dormida?

bueno, te dejo descansar.

yola.

yolanda: iestoy en tu cuarto?

marina: ¿qué haces, yola?

yolanda: estoy viendo

qué te vas a poner esta noche.

ya sé cómo te voy a peinar.

marina: yo lo único que quiero

es que piensen que estoy

intentando ser alguien

que no soy.

además, yo todavía no sé

si voy a ir a o no, ¿eh?

[suspira]

como me gustaría que mi mamá

me pudiera aconsejar.

yolanda: te diría que fueras.

marina: oye, ¿y si le pregunto?

yolanda: ¿cómo?

marina: ven, te voy a enseñar.

vamos, acompáñame.

isauro: pensé que usted y yo

queríamos lo mismo, don luis.

luis: así es, así es.

nada más que para conseguirlo

tengo que cambiar de métodos,

eso es todo.

isauro: tiene que echarlas

de ahí.

luis: tú no me gritas.

isauro: mire, don luis,

yo sé muchas cosas de usted.

luis: y yo de ti.

así que vamos a bajarle, ¿sí?

vine a decirte que estamos

en lo mismo.

a lo mejor,

mis acciones te pueden

parecer confusas,

pero te aseguro que no.

isauro: ¿cuáles acciones?

luis: hoy, hoy recibo

en mi casa, ahí en el rancho,

a la cieguita

como novia de mi hijo.

¿qué hubo?

yolanda: ya despertó.

marina: ¿ya?

ma, necesito preguntarte algo.

alberto me invitó

para ir a su casa

a que me presente como su novia.

¿tú crees que debo ir?

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