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Sin Tu Mirada Capítulo 105

Univision20 Ago 2019 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

lucrecia: estoy de acuerdo

con el doctor muñoz de baena.

era tu deber.

alberto: sí, pero también

lo podría haber dejado morir,

también, pues ya ves.

lucrecia: bueno, pero cumpliste

como médico.

como lo hubiera hecho mi papá.

y te aseguro que si fue

tan reservado en este caso

es porque isauro sotero

se lo pidió.

no quiero...

que se manche la reputación

de mi padre.

alberto: no, no,

eso no va a pasar.

el doctor muñoz de baena

va a investigar

y todos vamos a salir de dudas.

todos.

lucrecia: [suspira]

yo no sé cómo...

cómo voy a soportar

lo que viene, alberto.

ni siquiera puedo organizar

el velorio.

lo único que quiero

es que la gente que amaba...

que respetaba a mi padre,

pues...

esté ahí para despedirlo.

alberto: ey.

ey, ven, yo me encargo de todo,

¿ok?

yo me encargo.

lucrecia: gracias.

gracias.

te agradezco mucho

que estés conmigo en esto.

alberto: ve a tu casa

a cambiarte, ¿sí? ve.

yo te aviso cómo van

los trámites.

vale.

paulino: vanessa.

¿cómo estás?

vanessa: bien.

paulino: ven, siéntate,

siéntate.

tengo que celebrar esto contigo.

vanessa: ¿qué pasa?

paulino: pues...

adivina quién está interesado

en mis canciones.

vanessa: ¿quién?

paulino: adivina.

vanessa: ¿ah?

paulino: adivina.

vanessa: ¿quién?

paulino: josé manuel figueroa.

ijosé manuel figueroa!

[ríe]

me dijo que las composiciones

son muy buenas,

que mi música es muy buena,

que las letras son muy buenas

y que podemos hacer un dueto

o una cosa así.

[ríe]

y todo te lo debo a ti.

todo es gracias a ti, mi amor.

marina: sí, claro que sí.

yo le paso su recado

al doctor bazán.

usted es el doctor... resende.

resende: es correcto.

alberto: marina.

resende: gracias.

alberto: perdóname.

pude... pude quitarte

a ese infeliz de encima

y no lo hice.

perdóname, marina.

perdóname, por favor.

vanessa: por favor.

por favor, lino,

no podemos seguir así.

dejándonos llevar

cada vez que nos vemos.

paulino: no, yo no puedo

evitarlo, te amo.

vanessa: en serio, yo también

te amo, pero...

tú te vas a casar con ana.

y yo no puedo ser "la otra".

no, me hace sentir como--no sé.

paulino: van... vane.

vane.

tú nunca vas a ser la otra.

¿eh?

no.

bueno, esto nos tocó vivir,

y sí, va a ser

un poco complicado, pero ya.

yo solo estoy esperando

que nazca el niño para decirle--

vanessa: no, no, paulino, no.

va a ser peor.

yo lo sé, tú vas a descubrir

la alegría de ser padre.

yo me quedo feliz sabiendo

que te ayudé a lograr todo eso

que has deseado.

y lo mereces.

yo sé que vas a llegar

muy lejos.

paulino: no...

vanessa: no, paulino, por favor,

ya... ya no me busques.

no me llames.

no me pidas que nos veamos.

paulino: vanessa, pero--

vanessa: entiéndeme.

yo me necesito ir.

necesito poner distancia.

bueno, entonces nos podemos

seguir viendo

hasta que te vayas.

¿sí?

¿sí?

¿sí?

marina: yo no tengo nada

que perdonarte, alberto.

alberto: sí, sí, tuve...

la solución a todos

tus problemas.

pude quedarme... ahí.

sin hacer nada.

esperando mientras veía

cómo se moría...

marina: eso te convertiría

en un asesino.

alberto: sí, así me imaginaba.

no existiría ningún derecho

sobre rafa.

te habría quitado de encima

un...

monstruo que no merece

vivir, marina.

marina: alberto, por favor,

no digas eso.

tú no eres así.

alberto: era tan fácil, tan...

fácil, marina, pero algo...

algo dentro de mí me gritaba,

me gritaba que tenía

que salvarlo, era...

era mi... mi...

marina: hiciste lo correcto.

alberto: ¿por qué siento

que te fallé, marina?

¿por qué?

marina: no, tú no me fallaste.

las cosas siempre pasan

por algo,

y tal vez...

no sé, tenías que estar ahí tú

y salvarle la vida a isauro.

a lo mejor el destino

te puso en ese lugar para...

no sé, para darle

una segunda oportunidad y que...

y que él se convierta

en una mejor persona.

alberto: no sé, no sé, ojalá...

ojalá no te equivoques.

marina: ojalá.

prudencia: no, no lo puedo

creer.

¿cómo que el doctor zamudio

estaba operando a isauro?

fernando: horacio fue

muy discreto

con ese paciente, prudencia.

incluso se internó

con otro nombre.

yo mismo reviso todos los casos

que entran a quirófano.

me hubiera dado cuenta

enseguida.

no sé, no entiendo por qué

horacio lo marcó de esa forma.

prudencia: [suspira]

pues tendríamos

que preguntarle, ¿no?

fernando: ya es imposible,

prudencia.

horacio falleció.

prudencia: ¿qué?

fernando: estaba iniciando

la operación

cuando se sintió mal.

fue un infarto fulminante.

de hecho, alberto terminó

entrando al quirófano

a resolver la situación.

así es, gracias a tu hijo

isauro sotero sigue con vida.

prudencia: [suspira]

alberto: lo que todavía

no me explico es cómo...

llegó con el doctor zamudio.

qué relación había entre ellos,

por qué--por qué tanto misterio,

por qué.

marina: no sé, ricardo y yo

nos hacemos las mismas

preguntas.

pero ahora...

tendremos que esperar

a que despierte de la anestesia

y así resolveremos

todas nuestras dudas.

y...

bueno, ahora...

lo más importante

es que estés con lucrecia.

yo la vi destrozada.

ella te necesita más que nunca,

alberto.

ve con ella, por favor.

[solloza]

alberto: [suspira]

prudencia: ¿y ya lo sabe marina?

fernando: sí.

prudencia: no--voy para allá.

para verla y hablar con alberto.

fernando: tu hijo se está

haciendo cargo del funeral

de horacio

y apoyando a lucrecia.

prudencia: oh, fernando.

gracias, gracias por decirme

todo lo que pasó.

fernando: prudencia...

te prometo que vamos

a investigar ese asunto.

y ese tipo tendrá que responder.

prudencia: gracias,

muchísimas gracias por...

por preocuparte por mi familia.

tener tu apoyo me tranquiliza

muchísimo.

sí, sí, claro.

ya tienes la dirección

donde estoy viviendo.

[tema musical]

fernando: por favor tráigame

de inmediato el expediente

del paciente aarón cervero.

es urgente, ¿eh?

[suspira]

marina: aquí tienes los estudios

que recogí en el laboratorio.

ricardo: ay, gracias.

marina: ricardo...

me encontré con alberto.

sí, él está muy conflictuado

por haber tenido que intervenir

en esa cirugía.

también...

no sé, lo vi...

se siente muy culpable

por haber tenido que salvar

la vida de ese hombre.

ricardo: mira, marina,

alberto hizo bien.

si no lo hubiera hecho,

ahora estaría en un gran

problema.

había mucha gente

en el quirófano

que lo podía responsabilizar

por la muerte de isauro.

marina: alberto tampoco sabía

que el doctor zamudio

lo estaba atendiendo.

ricardo: le pedí a rita

que estuviera pendiente

para cuando pasen a isauro

de recuperación a su cuarto.

marina: sí.

prudencia: [suspira]

¿qué haces aquí?

luis: ¿se te hace correcto

que una mujer casada

se esté viendo con otro hombre?

prudencia: ¿y a ti se te hace

correcto que mi marido

se acueste con susana

en mi propia casa?

luis: supéralo, prudencia.

no fue nada, soy hombre.

prudencia: ay.

luis: ya hasta terminó.

prudencia: ya encontrarás

otra diversión.

luis: [suspira]

prudencia: oye,

¿por qué al señor ocaranza

le parece un grave pecado

que yo tenga una amistad

con fernando

cuando él se revuelva

con quien se le da la gana?

¿y sabes qué? sí.

soy una mujer casada.

pero espero estar divorciada

muy pronto.

luis: claro.

o sea, tu hija

tiene su doctorcito

y tú tienes el tuyo, ¿verdad?

prudencia: oye,

ide verdad tengo que explicarte

lo que quiero hacer

con mi vida en el futuro?

es lo único que me faltaba, ¿no?

luis: ese futuro que hablas,

prudencia,

yo quiero estar ahí.

a tu lado.

echémosle ganitas.

nuestra hija nos necesita--

prudencia: ay, por favor.

eres el colmo del cinismo.

ahora sí estás preocupado

por marina cuando te cansaste

de despreciarla,

arruinarle la vida,

mandarla al matadero,

¿qué más?

luis: ¿me lo vas a cantar

siempre?

nunca juegues mi juego.

tú no eres como yo, prudencia.

prudencia: [ríe]

luis: tú tienes un corazón

grande, noble.

prudencia: ajá.

luis: regresa a la casa.

tú me podrías perdonar

si quisieras.

se siente fría, sola,

como un cementerio.

yo me salgo, ve tú,

¿qué haces aquí?

prudencia: no.

no te quiero perdonar.

¿y sabes una cosa?

estoy muy a gusto aquí,

con pura gente que me quiere...

a angustias y a mí

nos han recibido como parte

de esta familia.

¿mm?

luis: me da gusto por ti.

ya quiero recuperarte.

prudencia: ay, por favor.

luis: recuperar a mi nieto,

recuperar a mi hija,

me necesita ahora más que nunca.

está sola.

quiero estar a su lado

con el asunto este

del chamuscado ese,

porque a mí nadie me dora

la píldora.

ese está tramando algo.

prudencia: pues sí.

adivina.

isauro se internó en el hospital

donde trabajan marina y alberto.

luis: ¿para qué o qué?

prudencia: que se quiere hacer

una cirugía reconstructiva.

[música]

lucrecia: [solloza]

aunque es una pena

que te hayas ido, papá...

te llevaste a la tumba

un secreto que...

es mejor enterrar.

ahora nadie sabrá

que ese niño es de alberto.

a tu salud.

[pitidos]

isauro: [resuella]

necesito...

hablar con el...

doctor zamudio.

quiero...

preguntarle si logró...

reconstruir mis músculos

de la cara.

>> en un momento más

vendrá un doctor

a explicarle, señor cervero.

isauro: ¿cómo un doctor?

¿cómo que un doctor?

no, no...

yo necesito hablar

con el doctor zamudio.

no quiero que me atienda

nadie más.

>> el doctor zamudio falleció.

isauro: ¿eh?

paulino: ioh!

[ríe]

anita, pasé de dolores y me dijo

que estaba aquí mi patrón.

¿dónde anda o qué?

ana: ya se fue.

y se me hizo raro

que no anduvieras con él.

paulino: ah, bueno,

es que le pedí permiso

para ir a ver a una persona.

ana: ¿de casualidad esa persona

es vanessa?

paulino: no.

¿por qué dices eso tú?

es... waldo.

fui con waldo.

me presentó a una persona

muy importante

y adivina quién es.

josé manuel figueroa

está interesado

en mis canciones, anita.

ana: [grita]

ay, qué gusto, qué gusto.

paulino: ya sé, ya sé.

hasta me dijo que igual

y gano un chorro de dinero

y que hasta quiere hacer

un dueto conmigo

y no sé qué tanto, ¿eh?

¿ah?

>> [ríen]

isauro: ¿qué...?

¿qué estás diciendo?

>> sí.

el doctor zamudio se sintió mal

durante su cirugía.

por eso dejó el quirófano.

lo atendieron de inmediato

en urgencias,

pero no pudieron hacer nada

por él.

isauro: pero ¿terminó

mi operación?

>> no pudo terminar

el procedimiento, señor cervero.

tranquilo.

prácticamente

estaba iniciándolo.

tuvo usted mucha suerte

de que llegara otro doctor

y evitara una desgracia.

isauro: [balbucea]

>> tranquilo.

isauro: no...

>> va a estar bien.

isauro: [solloza]

no...

>> tranquilícese.

isauro: [solloza]

no...

>> que alberto haya salvado

a ese hombre es increíble,

de veras.

ricardo: a mí se me hace

muy raro que el doctor zamudio

haya entrado al quirófano

sintiéndose mal.

prudencia: pues sí.

no sé cómo nadie se enteró

de que ese hombre estaba

internado en este hospital.

ricardo: ingresó con otro

nombre.

marina: sí, y es la segunda vez

que lo hace.

siempre lo ha hecho

con mucha discreción,

como si el doctor zamudio

estuviera de acuerdo

con que nadie supiera

su identidad.

damiana: ¿cómo que la segunda

vez, hijita?

o sea que el doctor sabía

quien era

el doctor isauro sotero.

fernando: no, no tengo

que explicarte nada, luis.

luis: ¿cómo de que no?

¿tú no eres el director

del hospital o me vas a salir

con que no estás enterado

de todo lo que sucedió aquí?

fernando: estoy recabando

información apenas.

y no creo que tenga

que mantenerte al tanto de nada.

este asunto solo compete

al hospital.

luis: y también le compete

a mi hija, señor.

ella es la que está involucrada

en este asunto.

es por eso que quiero hablar

con el chamuscado ese.

fernando: aún no despierta

de la anestesia.

y como tú no eres su pariente

no puedes entrar.

luis: ah, porque no soy

su pariente.

¿y qué tal prudencia?

¿a ella sí?

pelos y señales.

fernando: con permiso, luis.

luis: adelante, doctor.

>> la enfermera del quirófano

me contó que el doctor

que entró a suplir

al doctor zamudio

apenas logró suturar

la arteria dañada.

isauro: ¿me está diciendo usted

que...

que yo podría estar muerto?

>> sí, señor.

ya vendrá el doctor

que debería haber asistido

al doctor zamudio.

le vendrá a dar instrucciones

a ver qué procede.

descanse.

en un momento

lo llevamos a su cuarto.

[música]

[música]

margarito: oye, baldomero,

me dijo toribio que...

como que te andas acercando

mucho a doña chole, ¿no?

baldomero: [ríe]

¿y qué con eso?

margarito: no, nada,

nomás te estaba preguntando.

baldomero: ay, margarito.

¿por qué no eres directo,

hombre?

mejor pregúntame si ya pasó

lo de damiana.

margarito: bueno, pues ya

que lo pones así...

tú sabes que de tu respuesta

depende que seamos pareja o no.

así que tú decides.

baldomero: damiana siempre va

a estar en mi corazón.

pero pues tú estás

en el de ella,

así que ¿para qué se tardan,

hombre?

ya no se cuecen al primer

hervor.

margarito: nos cocemos, hijo,

en otro.

baldomero: dile que ya

no se preocupe por mí.

margarito: está bueno.

gracias, baldomero.

baldomero: de nada.

nada más no dejen de invitarme

al huateque, ¿no?

margarito: cómo crees.

baldomero: [ríe]

gracias, hermano.

marina: gracias por preocuparte

por mí,

pero hasta que ese hombre

despierte

no vamos a saber lo que pasó.

ricardo: yo voy a estar contigo

si decides ir a verlo, ¿sí?

marina: gracias.

[teléfono]

ricardo: sí, rita.

gracias.

isauro sotero se despertó

y lo pasaron a un cuarto.

[pitidos]

isauro: [gime]

¿dónde quedó mi celular?

>> en el cajón.

isauro: pásemelo.

>> su ropa y sus demás cosas

están abajo, en el buró.

por favor...

señor cervero, descanse.

lo veo muy nervioso.

recuerde que estuvo muy mal

y la libró de milagro.

isauro: déjeme solo.

>> con permiso.

isauro: [suspira]

[puerta se cierra]

>> por el momento no puedo

atenderte. deja un mensaje.

isauro: [jadea]

me tengo que largar de aquí.

[gime]

paulino: la cita fue

con mi representante.

me presentó un cantante

requetefamoso.

[ríe]

me quiere comprar mis canciones

él.

bueno, es por eso que el waldo

me está recomendando

que solamente me dedique

a componer mis canciones.

luis: deja de estar jugando

al bolerito de quinta.

eso no te va a llevar

a nada bueno.

y no seas estúpido.

no tires tu chamba.

paulino: mire, patrón.

usted no cree que me pueda

hacer famoso, ¿verdad?

pero muy modestamente

ahí la llevo, don luis.

por eso tengo que concentrarme,

enfocarme,

echarle todas las ganas a esto.

luis: ay, no puede ser,

no puede ser.

famoso, uh.

te voy a dar un consejo,

tómalo o déjalo.

mira, ese medio artístico

es muy incierto, paulino.

no votes tu chamba.

además, yo te necesito aquí.

¿cómo voy a saber de marina,

de mi nieto?

bueno, y ahora resulta

que hasta de mi vieja.

paulino: patrón, ya le dije

que yo no sirvo para eso.

luis: ¿y todo lo que he hecho

por tu padre qué?

¿así me lo estás pagando?

paulino: mi padre se ganó

a pulso su ayuda.

luis: eh.

paulino: le trabajó por años

fielmente a usted en el rancho.

con todo respeto, patrón,

no creo que le debamos nada.

luis: ah.

paulino: me quedo a trabajar

en la comercializadora

hasta fin de mes, patrón,

que es cuando me voy a casar.

luis: ¿te vas a casar?

isauro: [jadea]

marina: ¿adónde cree que va,

doctor?

ricardo: tiene mucho que

explicar, señor sotero.

isauro: yo no tengo nada

que explicarles.

en todo caso,

pregúntenle al doctor zamudio.

ricardo: el doctor zamudio

sufrió un infarto y falleció,

¿no le han informado?

isauro: vea.

ya me parecía extraño

que no me viniera a explicar

lo que ocurrió en el quirófano.

bueno, supongo que alguien más

me va a atender, ¿no?

ricardo: nadie más lo va a hacer

hasta que no explique

qué está haciendo aquí.

isauro: me sometí a un

procedimiento

para quitarme las cicatrices.

¿es un delito eso, eh?

no es ningún delito

querer deshacerme

de estas cicatrices.

marina: ¿y el dichoso viaje

que pensaba hacer qué?

isauro: [jadea]

mi idea

era que nunca te enteraras

de esta operación, marita.

por eso le pedí

al doctor zamudio

total discreción.

quería ser un hombre nuevo

para ti,

para que ya no me vieras

con asco.

ricardo: pues al parecer

no le funcionó.

marina: ¿y cómo dio

con el doctor zamudio, eh?

¿por qué se registró

con otro nombre?

isauro: para mantener el

secreto.

el doctor zamudio fue...

mi maestro.

yo sabía que era muy padre,

que era una eminencia,

y por eso me puse en sus manos.

marina: entonces,

¿el doctor zamudio sabía

quién era usted?

isauro: no tengo que responder

a tus preguntas.

marina: no, claro que sí,

usted va a tener que responder

a muchas cosas, doctor.

para ingresar a este hospital

usted presentó documentos

falsos, y eso es un delito.

ricardo: si se comprueba,

va a perder todos los derechos

que tiene como padre de rafael.

isauro: ah.

[ríe]

de eso se trata esta...

[ríe]

pues déjeme decirle algo,

doctor bazán.

eso está por verse.

y me van a disculpar,

pero acabo de salir

de una cirugía

que me pudo costar la vida,

así que por favor sálganse,

porque necesito descansar.

ricardo: vámonos.

vámonos.

isauro: fuera.

>> ¿qué hace?

no puede quitarse la venoclisis.

tengo que administrarle

los medicamentos.

acuéstese, por favor.

a ver, lo ayudo.

con cuidad, con cuidado.

siéntese con cuidado.

ahí, ahí, recárguese.

despacito.

[música]

[música]

luis: pues mira, ojalá tengas

mucha suerte

para que tu "representranza"...

que te va a cobrar...

si bien te va,

pues más del 20 %,

pero bueno, mira, ya te vi.

ya te veo cruzando esta puerta

con la cola entre las patas.

[teléfono]

sí.

pásamelo.

margarito, ¿no te vas a morir?

estoy aquí platicando

con tu chilpayate, y qué crees.

quiere renunciar el señor.

margarito: pero ¿cómo, patrón?

si necesita el trabajo

para ahora que aumente

la familia.

luis: ay, ay, ay,

ya salió el peine.

se comió la torta

antes del recreo,

pues por eso la prisa

de casarse, ¿verdad?

margarito: pues ¿qué se le va

a hacer?

yo aquí hablo con él, patrón,

pero no le llamo para eso,

don luis.

se trata de zacarías.

luis: ¿qué pasa con ese?

margarito: mire, me da pena

molestarlo,

pero como nadie en el rancho

se atreve a decirle nada,

me siento con la obligación

de informarle.

hace como dos días

que los trabajadores

no saben nada de zacarías.

luis: espérate, espérate, ¿qué?

¿dos días?

pero eso no puede ser.

margarito: pues si usted

quiere preguntar directamente

a cualquier trabajador

de la añoranza

o al erasmo, que anda por allá,

para confirmarlo.

paulino: ¿algún problema,

patrón?

luis: no, si son...

si son...

[gruñe]

>> el número que usted marcó

está apagado o se encuentra

fuera del área.

luis: [gruñe]

sígale.

vamos a la añoranza, vamos.

paulino: ¿qué--có--?

[suspira]

fernando: dio datos falsos.

engañó al personal

y no dudo que también haya hecho

lo mismo con el doctor zamudio.

cometió un delito, señor sotero,

y ya estamos definiendo

en qué términos

vamos a denunciarlo.

isauro: ¿denunciarme?

fernando: hay elementos

para hacerlo.

por eso pusimos un guardia

en la entrada,

por si se le ocurre

intentar escapar.

isauro: lo único que hice

fue cuidar mi identidad.

yo no le he hecho daño a nadie

al usar otro nombre.

no he sacado provecho

como aarón cervero.

y lo que es más importante

no tienen pruebas

de que yo haya presentado

ninguna identificación falsa.

fernando: ¿y la fotocopia

de su credencial?

¿qué es?

isauro: nada,

porque no es la original.

bien podrían haberla

alterado para perjudicarme.

fernando: la solicitud

de ingreso está a nombre

de cervero.

isauro: ¿y si fue un error

de la secretaria?

fernando: usted firmó

la solicitud.

isauro: esa no es mi firma,

y no tienen argumentos de peso.

fernando: los abogados

los encontrarán.

créame.

isauro: y yo veré la manera

de defenderme.

por cierto,

¿y ustedes cómo van a enfrentar

mi denuncia por negligencia

médica?

yolanda: amiga.

erick me acaba de poner al tanto

de lo que pasó.

no lo puedo creer.

marina: sí, me sorprendió mucho

descubrir que isauro

estaba internado

en este hospital.

y más que era paciente

del doctor zamudio.

yolanda: ¿ese doctor lo conoce?

marina: según él,

que fue su maestro.

erick: ¿hablaste con él?

marina: sí.

no saben su actitud.

está comportándose

como si no hubiera hecho

nada malo, cuando sí lo hizo.

porque se registró

con otro nombre para ingresar

en este hospital.

yolanda: ah, con eso vamos

a probar que el tipo

se pasa las leyes por el--

erick: ¿y por qué quería

operarse?

marina: porque, según él,

quería tener otro rostro

para poder conquistarme

ahora sí.

hazme el favor.

yolanda: bueno, ahora sí

se volvió loco.

fernando: ¿de qué negligencia

médica habla?

isauro: entré a cirugía

con un médico

que no se sentía bien.

y nunca llegó el doctor

que lo tenía que asistir.

sé exactamente qué sucedió.

soy médico,

no lo olvide.

tengo un corte aquí en el cuello

que es fácil identificar

como un descuido,

y me dijo la enfermera

que pude haber muerto.

tardaron en atenderme

y prefirieron atender a zamudio

que a mí.

fernando: está totalmente

equivocado.

entraron a auxiliarlo enseguida.

isauro: veremos qué dice

el anestesiólogo

y la enfermera

que estaban presentes.

no soy estúpido, doctor.

si usted piensa denunciarme,

prepárese para una demanda

que puede perjudicar enormemente

la reputación de este hospital.

ricardo: ¿por qué no te vas

a descansar?

ya es tarde.

marina: [suspira]

ya sé.

yolanda: vámonos, amiga.

erick nos puede dar un aventón

a la casa.

erick: sí, claro,

y de ahí me paso al funeral.

marina: me encontré

con lucrecia.

a mí me gustaría darle

el pésame, pero no creo

que sea prudente

ir a la funeraria, ¿verdad?

yolanda: no, no creo

que sea buena idea.

ricardo: yo voy a ir cuando

termine con mi último paciente.

si quieres, te veo y te llevo.

encarnación: ay, marina.

[suspira]

cuando ricardo me platicó,

no lo podía creer.

¿cómo es posible que no tengan

control en este hospital?

deberían investigar más

a la gente que admiten.

ricardo: mamá, ya te dije

que no es una cuestión

del hospital.

encarnación: ¿qué, no piensan

sacar a ese hombre de aquí?

no puede estar cerca de marina.

es un peligro.

yolanda: yo estoy de acuerdo

con doña encarnación.

tienen que echar a ese hombre

de aquí.

marina: no creo que se pueda,

yola.

erick: no, y las reglas

del hospital no lo permiten.

yolanda: [suspira]

encarnación: pero ¿cómo?

si ese hombre es un infame.

ricardo: isauro sotero

acaba de salir

de una operación delicada.

hubo complicaciones.

no se lo puede sacar a la calle

así nada más.

luis: ahorita, ahorita va

a salir el peine. pásenle.

paulino: es que está la cosa,

patrón.

yo la verdad no vi nada

en el sembradío extraordinario,

algo así dañado, una plaga,

yo no vi nada, patrón.

a mí se me hace que el zacarías

le quiere...

pues ver la cara.

luis: eh, ¿y tú?

erasmo: ¿eh?

luis: sí, tú.

¿viste los aguacates o no?

pues yo sí los vi

y estaban negros.

erasmo: yo nunca los vi, patrón.

lo único que sé de los aguacates

es porque el mismísimo zacarías

me lo dijo,

pero yo nunca los vi.

luis: pero yo los vi.

paulino: a ver, patrón,

pero ¿usted vio todos los

aguacates o solo unos poquitos?

luis: estaban en una cesta...

eran unos pocos nomás.

paulino: es que ahí está

la cosa.

a mí se me hace que zacarías

lo hizo plan con maña.

nada más le enseñó

poquitos aguacates

y la siembra que sí estaba buena

la vendió y se quedó la lana.

erasmo: claro.

paulino: lo traicionó, patrón.

yolanda: te siento bien triste,

amiga.

por lo menos ya sabemos

qué planeaba ese desquiciado.

marina: es que no es solo

lo que pasó con isauro, yolanda.

también estoy así por una

plática que tuve con alberto

antes de que empezara todo esto.

me preguntó si me casaba

con ricardo por amor.

yolanda: ay.

y le tuviste que decir que no,

que lo quieres,

pero aún no lo amas.

marina: no, no le dije eso.

yolanda: ¿por qué?

marina: pues porque no, yola.

cuando hablamos,

yo lo vi muy desesperado,

con muchas ganas de seguir atado

a un recuerdo.

yolanda: para él no eres

un recuerdo, amiga.

el te ama y tú también lo amas.

marina: fue por su bien.

por su bien le dije

que yo amo a ricardo.

para que así él pueda liberarse

de algo que ya no pudo ser

y que siga con su vida.

yolanda: ¿y tú?

¿cómo vas a seguir con tu vida

si aún lo amas?

marina: solo necesito tiempo.

vas a ver que voy a llegar

a amar a ricardo

con todo mi corazón.

[música]

[música]

luis: ¿dónde apunté la

contraseña...?

¿dónde?

¿dónde?

¿cuál es la maldita contraseña?

nada.

nada.

la contraseña, vamos.

inecesito ver

mis estados de cuenta!

nada.

zacarías: y también...

tráeme unos pulpos a las brasas,

por favor.

habitación 78.

zacarías ocaranza.

zacarías...

ocaranza.

zacarías...

ocaranza.

lucrecia: gracias.

vanessa: ¿quieren cenar algo?

no sé hacer mucho,

pero ¿quecas?

lucrecia: no, yo no.

alberto: no, sí, sí,

por favor hazle algo, por favor.

vanessa: sí.

lucrecia: ¿te quedarías esta

noche conmigo?

alberto: lucrecia...

lucrecia: por favor.

solo como amigos.

tengo un cuarto de visitas.

alberto: no sé si sea

conveniente. es...

lucrecia: por favor.

no me quiero quedar sola

esta noche.

y más con todos esos recuerdos.

vanessa: eh, no hay tortillas,

pero igual puedo hacer

un sándwich.

alberto: vane, ¿te podrías

quedar esta noche

para acompañar a lucrecia?

lucrecia: alberto--

alberto: es que--

vanessa: no sí.

alberto: no quiere estar sola...

vanessa: no hay bronca.

¿me prestas una piyama?

lucrecia: sí, sí, claro.

vanessa: ya.

alberto: por favor,

trata de descansar.

si lo requieres,

tómate un calmante suave.

mañana paso por ustedes, ¿sí?

vanessa: sí.

alberto: bye.

buenas noches.

gracias, vane.

vanessa: no, no te preocupes.

[puerta se abre]

[puerta se cierra]

entonces, ¿te hago un sándwich?

lucrecia: sí, gracias, vanessa.

eh...

[celular]

isauro: [gime]

[gruñe]

[suspira]

por fin, doctora.

lucrecia: escúcheme bien.

voy a borrar todo el registro

de sus llamadas y sus mensajes

y usted va a hacer lo mismo,

¿entendió?

no debe quedar ninguna huella

de que nos conocemos.

isauro: supe lo de su padre.

lo siento mucho.

lucrecia: por lo menos su muerte

evitó que nos delatara,

porque estoy segura

que le hubiera dicho a alberto

que el hijo de marina es suyo

y no de usted.

más vale que no me haya

mencionado.

isauro: me preguntaron

de dónde conocía a su padre

y les inventé que fue

maestro mío en la universidad.

lucrecia: esto pudo haber salido

muy mal.

tuvimos mucha suerte.

isauro: usted quizás, doctora.

porque yo no.

no tengo el rostro que buscaba

y ahora el director del hospital

me amenaza con meterme

a la cárcel por haber

entregado documentos falsos

cuando me interné.

lucrecia: ay, no sea tonto.

usted tiene la sartén

por el mango.

dígales que va a demandar

al hospital por negligencia

médica

y que les va a armar

un escándalo,

a ver si proceden en su contra.

isauro: por supuesto

que lo hice.

así que espero

que el director piense bien

lo que va a hacer.

vanessa: ¿mayonesa o mostaza?

lucrecia: estamos en contacto.

y recuerde, usted y yo

no nos conocemos.

mostaza, vane.

vanessa: ok.

paulino: [suspira]

iay! hermanita, ¿qué hace ahí?

yolanda: ¿dónde andabas?

paulino: ¿qué haces ahí?

yolanda: no me digas

que con don luis

porque mira nada más

la hora que es.

paulino: sí...

[suspira]

hermanita, estaba con don luis.

lo acabo de dejar en su casa--

¿qué, no te dijo mi papá

que fuimos a la añoranza

de entrada por salida?

yolanda: no.

paulino: ah, pues ahí está.

yolanda: ¿y esa cara?

paulino: pues nada, hermanita.

resulta que...

creo que ahora sí

se armó grueso.

el patrón don luis

cachó a zacarías

haciéndole tranza

ahí en los negocios

y, al parecer,

susana está detrás de todo eso.

[pitidos]

isauro: [jadea]

¿qué haces aquí?

alberto: vas a renunciar

a todos los derechos

que tengas sobre el hijo

de marina.

isauro: ah, ¿sí?

¿y eso por qué?

alberto: porque me debes

la vida.

yolanda: a ver, lino,

te recuerdo que erasmo

es un mentiroso de lo peor.

acuérdate lo que se inventó

para hacer quedar mal a erick.

paulino: ay, hermanita,

eso lo hizo

porque no quería perderte,

porque quería estar contigo.

yolanda: ah, pues mira

qué bien le resultó

que conmigo hasta la...

amistad terminó.

paulino: [ríe]

hermanita, es que tú eres

muy extremista.

o es blanco o es negro,

o es sí o es no. ino!

a ver, ¿qué se ganaría el erasmo

inventando que detrás

de todo esto

está doña susana también?

yolanda: no, pues no sé.

a mi papá también se le hizo

bien raro.

paulino: bueno.

yolanda: pero erasmo siempre

le ha tenido mala voluntad

a zacarías,

y capaz que lo dijo nada más

para hacerlo quedar peor.

paulino: espérate, espérate,

¿ahora estás defendiendo tú

al patán ese?

yolanda: no, no, no,

¿cómo crees?

yo nada más te digo aguas, lino.

no le vayas a decir nada

al patrón de doña susana

hasta que no estés seguro

de que sea cierto,

porque si le vas con el chisme

y era puro cuento,

nada más vas a salir embarrado,

y no está bien andar

de chismoso.

isauro: así que fuiste tú

quien entró a resolver esta...

situación al quirófano.

alberto: para mi desgracia, sí.

no sabes las ganas que tenía

de dejarte desangrando ahí...

que te murieras ante mis ojos.

isauro: [ríe]

ya me imagino tu tentación.

matar...

o salvarme.

[ríe]

qué gran dilema el tuyo.

ser o no ser.

tú no me hiciste ningún favor.

sabes muy bien que como médico

estabas obligado--

alberto: conozco el juramento

hipocrático,

por eso te salvaste.

isauro: entonces,

no me la vengas a cobrar

como si me hubieras hecho

un favor.

porque,

escúchame bien,

no pienso renunciar a mi hijo.

[música]

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