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Simplemente María Capítulo 87

1 Sep 2020 – 12:00 AM EDT
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locutor: televisa presenta...

juan pablo: [gime]

iván: ¿qué?

¿te dolió que me acostara

con tu noviecita?

[gritos]

juan pablo: ¡mentiroso, cobarde!

¡ella te noqueó!

[gritos]

abusar de una mujer

no es de hombres.

y te advierto que si vuelves

a intentarlo con lucía,

te voy a buscar,

y no nada más

para partirte la cara.

hortensia: es infame

lo que ese muchacho

quiso hacerte.

yo me encargo de que ese tipo

no vuelva a poner

un pie en esta casa, vas a ver.

lucía: a mí me preocupa

que juan pablo

se agarre a golpes con iván.

hortensia: pues se lo merece

iván.

lucía: lo único bueno

de todo esto es que vi a juampi.

y su amor sigue ahí,

tan fuerte como el mío, nana.

sigue dispuesto a todo

para defender lo que sentimos.

hortensia: pues me da gusto

por los dos,

pero desgraciadamente, niña,

ahora es cuando las cosas

se van a poner más difíciles.

lucía: por lo menos ya vamos

a poder estar en contacto,

porque me dio su celular

para poder recibir

llamadas suyas.

teniendo su celular

siento que lo tengo cerca.

maría: mi vida, ¿qué te pasó?

juan pablo: nada,

me dieron un golpe

para robarme el celular, mamá.

maría: ¿estás bien?

juan pablo: sí, estoy bien.

luego me compro otro.

maría: bueno,

lo resolvemos después.

lo importante es que estás bien.

ahora tenemos que salir

corriendo al aeropuerto.

juan pablo: dame dos minutos

para hacer mis maletas, ¿sí?

maría: sí.

>> sí,

¿podría hablar con maría?

¿no sabe a qué hora regresa?

no, no, está bien,

yo luego la busco, gracias.

alejandro: deberías desistir.

maría odia que la presionen.

>> ¿tú me hablas

de no presionar?

alejandro: entre maría y yo

hay una historia,

tenemos un hijo.

>> sí, un hijo que ella

crió sola.

y sí, conozco toda la historia.

una historia de decepción.

que se repitió al creer

en el amor de ese tal cristóbal.

pero conmigo todo va a ser

distinto.

yo le ofrezco un amor nuevo.

así que eres tú quien debería

dejar de insistir.

pina: ay, virgencita.

también te pido por la salud

de don juan.

que le haga ver a maría

que no puede quedarse

para vestir santos.

[teléfono]

¿bueno?

alejandro: buenas noches, pina.

¿me puedes comunicar con maría,

por favor?

pina: maría no está.

alejandro: ¿sigue en la oficina?

para marcarle allá.

pina: no, no, ni se moleste,

porque maría se fue

para el rancho de su papá.

alejandro: en san pedro,

zimatlán, ¿verdad?

pina: ándele,

qué bien se acuerda.

alejandro: ¿y por qué se fue

para allá?

pina: porque don juan,

su papacito, se enfermó.

así que no la ande molestando.

magdalena: ay, qué bueno

que ya están aquí.

maría: ¿cómo sigue mi papacito?

magdalena: lo dejé dormido

en su cuarto hace rato.

tú, juan pablo,

cada vez estás más guapo.

juan pablo: gracias,

tía magdalena.

tomás: maría, pero qué gusto

verte por el rancho.

maría: gracias, tomás.

¿y tú, diego, no saludas?

diego: ¿qué hubo?

¿tuvieron buen viaje?

maría: sí, diego.

juan pablo manejó

desde el aeropuerto para acá.

tomás: eso quiere decir

que ya es todo un hombre

mi sobrino.

juan pablo: gracias, tío tomás.

magdalena: ¿y ese golpe?

juan pablo: me robaron

el celular.

diego: debió haber sido

bien caro, ¿no?

porque tú puras cosas

finas has de tener.

maría: bueno, vamos a pasar

a ver a mi papá.

tomás: sí, sí, por favor.

maría: vente, juan pablo.

juan pablo: ahorita vuelvo.

juan: [tose]

maría: papacito, ya estoy aquí.

véngase, lo ayudo.

juan: ¿qué pasó, mi hija?

maría: siéntese, papacito.

a ver.

juan: dichosos los ojos.

ay, así cualquiera

se siente mejor.

maría: a ver, aquí estoy.

juan: no te acerques tanto,

mi hija, no te vaya

yo a contagiar.

maría: no se fije, papacito.

cuando magdalena me llamó,

me quedé muy preocupada

por usted.

juan: qué muchacha.

le dije que no te molestara.

ahí la llevo, mi hija.

ya seguro mañana, vas a ver,

me levanto bien.

y ahora que me vinieron

a visitar--

[tose]

¿no se quieren ya quedar

a empezar a sembrar

para usar ese tractor

tan bonito que compraste,

mi hija?

juan pablo: pues no se le ve

tan buena cara como para que ya

quiera volver a trabajar,

abuelito.

juan: qué bonito mirarte,

mi tocayito.

mira, mi hija,

cómo está de grande ya.

cada día más plantado,

más hombre.

maría: a ver...

papacito,

está usted ardiendo.

mi amor, por favor,

pide a la cocina

que te den una cazuela

con hielos.

juan pablo: sí, mamá.

maría: hay que bajarle la fiebre

a tu abuelo.

juan pablo: sí.

juan: a ver, mi hija, cuénteme,

¿cómo va su vida?

maría: ay, tuve un problema

con cristóbal tan grande

que ya no trabaja en la fábrica.

juan: [tose]

¿y eso por qué, maría?

maría: pues hay cosas

que es mejor no hablar,

papacito.

juan: ¿a poco sigue casado

con esa mujer?

maría: no, ya no, se divorció.

juan: pues hasta me alegro.

ya te lo digo,

él nomás ha tenido

ojos para ti, mi hija.

maría: no, papacito.

no es así.

juan: ¿cómo no?

ese hombre y tú

siempre se han amado, mi maría.

maría: eso creí, pero no.

mire, mejor luego hablamos.

procure dormir y descansar.

magdalena: aquí

está el medicamento

que mandó el doctor.

maría: perfecto.

yo se lo doy, magdalena.

a ver si con eso

se le apaga la fiebre.

gracias.

tome, papacito, a ver.

diego: y tú, ¿qué?

¿no te piensas ir a dormir

o qué?

juan pablo: ¿y cómo quieres

que me duerma?

mi abuelito está muy enfermo

y pasó muy mal la noche.

nunca lo había visto así.

diego: y seguro ya estás viendo

cuánto te va a tocar

de herencia del rancho, ¿no?

juan pablo: ¿qué pasó, tío?

¿por qué dices eso?

diego: siempre has sido

su favorito.

para mí que te quiere

más que a sus propios hijos.

maría: no le baja la fiebre

y no puede seguir así.

magdalena: ¿qué vamos a hacer?

maría: no sé.

tenemos que pensar

en alguna solución.

tomás: perdón,

pero aquí buscan

a la señora maría.

maría: ¿a mí?

¿quién será?

bueno, qué pase, por favor.

no puede ser.

alejandro: buenos días.

¿puedo ayudar en algo?

maría: ¿qué haces aquí,

alejandro?

alejandro: te llamé anoche,

maría.

me comentó pina que tu padre

está muy enfermo.

juan pablo: usted no tiene nada

que estar haciendo aquí.

a mi abuelito ya lo están

atendiendo.

alejandro: vengo como médico,

juan pablo.

y si me lo permites, maría,

me encantaría poder revisar

a tu padre.

maría: muchas gracias,

está en su recámara.

acompáñame.

juan pablo: mamá.

maría: por favor, juan pablo.

se trata de la salud

de tu abuelo.

vamos.

tomás: ¿y ese doctor

de dónde salió?

magdalena: yo ya había visto

a ese señor antes, hace años,

cuando vivía en casa de maría.

juan pablo: desgraciadamente

llevo su sangre.

diego: ¿qué cosa?

magdalena: entonces,

ese doctor alejandro,

¿es tu padre?

juan pablo: sí.

maría: papacito.

aquí está el doctor rivapalacio

que vino a revisarlo.

juan: ¿para qué?

gracias, doctorcito,

pero pues, ¿para qué vino?

estoy igual, pero mejor,

pero ¿para qué vino

desde tan lejos?

alejandro: no se preocupe,

señor.

vine porque soy un muy buen

amigo de su hija

y estoy aquí para ver

en qué puedo ayudar.

maría: papacito, por favor.

deje que alejandro--

digo, el doctor rivapalacio

lo revise.

él es muy buen médico.

juan: ay, bueno, hija.

mándele, doctorcito.

juan pablo: ahora ese señor

se está aprovechando

de que mi abuelito está enfermo,

y de que mi mamá se peleó

con mi padrino cristóbal.

tomás: ¿cómo que se peleó?

juan pablo: mi padrino cristóbal

ya le había confesado

su amor a mi mamá,

y ella ya lo había aceptado.

magdalena: pero ¿qué?

¿el profesor no es casado?

juan pablo: ya no, se divorció.

diego: vaya, vaya.

cuántas cosas han pasado

por allá.

pero como siempre,

a nosotros nunca

nos cuentan nada.

maría siempre

nos tiene olvidados.

hasta parece que no somos

de su familia.

tomás: no digas eso, diego.

maría decide qué decirnos

y qué no.

magdalena: y porque tu mamá

se enojó con tu padrino,

¿ahora le va a hacer caso

a otro hombre?

juan pablo: ese señor

está haciendo hasta lo imposib

por ganarse el perdón

de mi mamá.

ahora ya hasta le está haciendo

al héroe.

maría: ¿qué tiene mi papá,

alejandro?

alejandro: neumonía.

maría: ¿se va a poner bien?

alejandro: tiene que, maría,

pero...

con el tiempo que lleva enfermo

y los medicamentos

que le están recetando,

ya debería estar mejor.

maría: bueno, entonces,

¿qué podemos hacer?

alejandro: practicarle

estudios específicos

para poder recetarle

el antibiótico adecuado.

lo mejor es llevarlo

al hospital lo más pronto

posible.

juan: no, ¿qué hospital

ni qué nada?

yo ni loco me muevo de aquí.

maría: ay, papacito,

el doctor sabe lo que dice.

lo van a llevar, le guste o no.

juan: no, mi hija, no.

si me voy a morir,

aquí me muero, en mis tierras.

y entiérrame

al lado de tu santa madre.

maría: papacito, usted no se va

a morir, usted se va a aliviar.

alejandro: maría,

si tú me lo permites,

puedo pedir el helicóptero

en este momento para llevarlo

al hospital.

juan: ¿qué me voy a subir

yo en esas cosas?

maría: papá, sí,

vamos a hacer lo que dice

el doctor.

juan: no, mi hija, estoy bien.

hortensia: ¿todo bien, mi niña?

lucía: sí, nana.

si tan solo ese celular sonara.

me urge que juan pablo

se comunique conmigo.

hortensia: recuerda que está

con lo de su abuelo.

[llaman a la puerta]

marco: tesoro.

[ríe]

hola, mi amor.

lucía: hola.

marco: ¿se te antoja

salir a comer fuera, eh?

lucía: gracias, pa,

pero no tengo muchas ganas

que digamos.

marco: lucía, lucía.

mi amor, la intención

del viaje era que tomaras

distancia y que te olvidaras

de ese chico.

que retomaras tu vida

de antes, lucía.

¿qué me dices de salir

con otros muchachos, eh?

¿qué tal iván?

a tu madre le encanta

para tu novio, ¿eh?

es un gran--

lucía: ¡iván no!

iván es el último de la lista

de los tipos

con los que saldría.

juan pablo: pues yo no estoy

de acuerdo.

lo llevamos adonde sea,

menos a ese hospital.

maría: mi amor, no es momento

de discutir.

juan pablo: ¿qué no te das

cuenta que este señor solamente

se quiere aprovechar

de la situación

para quedar bien contigo, mamá?

maría: claro que no.

nosotros vamos a pagar

todos los gastos

que esto ocasione.

no le vamos a deber nada

al doctor.

magdalena: con tal

de que mi papacito se alivie.

alejandro: aquí lo más

importante es bajar la fiebre

y evaluar las condiciones

de su padre.

le voy a aplicar una inyección,

maría.

con permiso.

juan pablo: ¿y qué?

¿mi abuelo está de acuerdo

con esto, mamá?

maría: por supuesto que no.

diego: pero como maría

es la que manda...

tomás: diego, gobiérnate.

no le hables así a maría,

que siempre nos ha ayudado.

diego: claro.

como ella fue la que compró

este rancho y pagó

para levantar todo esto...

maría: a ver, no, diego.

este rancho lo han levantado

ustedes con su trabajo,

con su esfuerzo.

tomás: maría nomás

compró las tierras.

magdalena: y con esto le dio

una alegría bien grande

a mi papacito.

su vida es esta tierra.

sembrarla y ver crecer

las milpas.

maría: diego, entiende

que ustedes son mi familia,

mi sangre.

y a magdalena le debo mucho

por cuidarlos a todos.

a ti, tomás,

les debo que este lugar

sea lo que es.

magdalena: somos nosotros

los agradecidos, maría.

por todo lo que nos has ayudado.

y por lo mucho que procuras

a mi papacito, que ahora está

tan enfermo.

maría: no.

eugenio: ¿llego en mal momento?

tomás: no, don eugenio,

¿cómo cree?

pase.

eugenio: su padre, ¿sigue mal?

magdalena: sí, mi hermana

y el médico lo van a llevar

a un hospital de la capital.

eugenio: espero que sea

para su bien.

tomás: mira, maría,

el señor eugenio galindo.

ella es mi hermana maría,

y su hijo, juan pablo.

maría: mucho gusto.

juan pablo: mucho gusto.

eugenio: un gusto.

tomás: maría, don eugenio

es quien nos compra

toda la cosecha y la leche.

maría: ah, muchas gracias.

ya mi hermana magdalena

me había hablado de usted.

eugenio: espero que le haya

dicho puras cosas buenas.

[música]

marco: discúlpame, estela,

en verdad...

haber llegado así como así

a tu departamento, sin avisar.

es que necesitaba

despejar la mente.

estela: ¿siguen los problemas

con vanessa?

marco: los problemas

con ella ya no importan.

mi matrimonio está más

que acabado

desde hace mucho tiempo.

es lucía, mi hija.

me está matando de tristeza,

estela.

el viaje no le sirvió para nada.

y aunque no me lo diga,

la conozco.

sigue pensando en ese muchacho,

que...

es que bajo ninguna

circunstancia puede ser

su novio, estela.

estela: marco,

dale tiempo al tiempo.

ella se va a dar cuenta sola.

yo creo que tu hija

es una chica mucho más madura

y prudente de lo que yo fui.

para mí solo...

solo importaba una cosa

en la vida.

y era el amor.

y solo tuve un amor.

de verdad.

marco: ¿cómo me pude

haber alejado de ti, estela?

mi vida sería tan distinta

a tu lado.

sería--sería como--

estela: [chista]

alejandro: espero que con esta

inyección le baje la fiebre

en lo que llega el helicóptero.

juan: mejor deme algo

para quitarme esta tos.

tengo un dolor de pecho

que no me deja en paz.

ándele, doctor,

ahora dígame la verdad.

usted no vino aquí

como amigo de mi hija nomás,

¿verdad?

usted la quiere.

alejandro: sí, don juan.

no se lo voy a negar.

la quiero desde hace muchos

años, desde que la conocí.

y sé que le debo

una explicación y una disculpa

por no estar a la altura

de las circunstancias

y por no ser el hombre

que su hija necesitaba.

no me casé con su hija

y le negué un hogar

a juan pablo.

juan: usted es ese infeliz

desgraciado que perjudicó

a mi hija, ¿verdad?

alejandro: don juan, por favor.

yo soy ese canalla.

sé que fui un cobarde

por no valorar lo que su hija

me estaba ofreciendo,

y no sé, me ofrecía

la bendición de un hijo,

su amor, pero puedo asegurarle

que cada día de mi vida

he pagado las consecuencias

de mi error.

eugenio: magdalena, si quiere

irse a la capital con su papá,

yo con gusto la puedo llevar.

magdalena: yo quisiera,

pero como decida mi hermana

maría.

eugenio: no me gusta verla

tan angustiada.

¿qué hago para quitarle

esa cara de preocupación?

¿decirle que su papá

es un buen hombre?

usted ya lo sabe,

y esto no lo va a tumbar.

maría: sí, pina.

estamos esperando

el helicóptero que pidió

alejandro para trasladar

a mi papá al hospital

en méxico.

pina: ¿cómo?

¿alejandro está contigo?

maría: sí, vino al rancho.

pina: ay, manita.

yo tengo la culpa, por bocona.

se me salió decirle,

para que no molestara.

maría: está bien, pina.

mira, creo que fue para bien.

los medicamentos

que le recetaron no han servido

para nada.

pina: ¿y lo vio tan mal

que lo van a traer para acá?

maría: sí, tiene neumonía.

pina: ¿y tú papá ya sabe

que es el--?

maría: no, no, ¿cómo crees?

lo presenté como el doctor

rivapalacio.

mi papá nunca supo el apellido

del padre de mi hijo,

así que no, no sospecha nada.

y mira, mejor así.

juan: ¡lárgate de mi casa!

¡ya no quiero que usted

me toque!

¡lárguese!

[tose]

alejandro: lo único

que le pido es...

es que tenga

compasión de un hombre

que por falta de madurez

y torpeza, perdió

a la mujer que amaba.

perdí la posibilidad de...

de ver crecer a mi hijo

y ahora me odia.

hoy...

hoy soy un hombre

que está luchando por ser

el compañero que su hija

se merece, por ser el padre

que no he sido.

mire, don juan,

yo sé que hace muchos años

debí de hablar con usted,

y mire, discúlpeme por ser

un miserable,

pero le juro que la vida

me ha cobrado mi estupidez.

hoy--hoy estoy dispuesto a...

a darle mi vida

con tal de conseguir

el perdón de su hija

y de mi hijo.

[música]

[música]

marco: ¿te arrepientes?

estela: ¿qué?

claro que no.

si alguna vez en mi vida

deseé estar con alguien,

ese alguien eras tú.

y ahora, muchos años después,

finalmente, pues, ocurrió, ¿no?

fue--fue mucho mejor

de lo que pude imaginar.

marco: sí.

lo que menos quiero es...

es dañar esta amistad

que ha surgido entre nosotros,

estela.

te quiero.

te respeto demasiado

como para convertirte en mi...

estela: ¿en tu amante?

no importa.

marco, dilo.

te juro que no le tengo miedo

a esa palabra,

porque describe exactamente

lo que siento.

te amo.

y sí, no me importa,

soy tu amante, ¿y qué?

y estoy segura que tú también

me amas.

así que venga para acá, doctor.

no le tengamos miedo

a los nombres

ni a las etiquetas.

marco: ¿de verdad?

estela: sí, claro que sí.

a ver, te voy a proponer

algo de gente adulta.

¿qué te parece si mientras

tu hija siga siendo

menor de edad,

tú y yo simplemente

vivimos esto?

aquí, ahora.

sin culpas, sin expectativas.

porque además, por ahora

no podemos hacer nada.

¿cierto?

marco: cierto.

juan: usted no sabe el daño

que le hizo a mi muchacha.

no sabe cuántas lágrimas

derramó por usted.

el abandono en que dejó

a mi nieto.

¿sabe?

yo no se lo puedo perdonar.

alejandro: tiene razón.

tal vez para lo que hice

no haya perdón.

juan: va a ser dios

el que lo juzgue.

maría: ¿cómo se siente,

papacito?

¿bajó la fiebre?

alejandro: bajó,

pero el medicamento

le va a dar mucho sueño, maría.

es mejor que lo dejemos

descansar.

ven, vámonos.

laureano: pues parece

que es neumonía.

es lo que le dijo maría a pina.

maría se fue al rancho

desde ayer.

yo sé lo mucho que estimas

a don juan.

así que tú sabes y le llamas.

cristóbal: sí, sí, laureano.

muchas gracias por avisarme.

ahora mismo lo voy a llamar.

laureano: cristóbal,

lo que yo--

[teléfono]

diego: rancho

de la familia flores.

cristóbal: hola, ¿diego?

soy cristóbal cervantes,

¿me recuerdas?

diego: sí, claro.

el profesor, ¿no?

cristóbal: oye,

me estoy enterando

que tu papá se enfermó.

¿cómo sigue?

diego: pues no muy bien.

lo van a llevar a la capital.

cristóbal: ¿tan mal está?

diego: parece que sí,

al menos eso es lo que dice

el doctor rivapalacio,

que es quien lo está atendiendo.

cristóbal: ¿el doctor

alejandro rivapalacio?

diego: sí,

el papá de juan pablo.

juan pablo: me da mucho gusto

verte mejor, abuelo.

juan: es que el doctor

rivapalacio

no es mal doctorcito.

juan pablo: no lo soporto,

abuelo.

juan: estás muino con él,

verdad, y con razón.

me dijo que es tu papá,

y también me dijo otras cosas

que nunca creí que ese hombre

iba a decir, mi hijo.

juan pablo: no dejes

que te convenza, abuelo.

yo lo odio.

juan: a ver, venga para acá.

tocayo, mire, venga.

odiar no es bueno.

el odio enferma el alma

y es lo primero

que hay que cuidar.

juan pablo: no quiero

hablar de él, abuelo.

juan: está bueno.

a ver, cuénteme, usted.

¿sigues queriendo

estudiar leyes?

juan pablo: sí.

juan: ¿el corazón

cómo anda por ahí?

¿hay alguien?

ande, dígame.

juan pablo: sí, abuelo.

sí hay alguien.

hay una persona maravillosa.

estoy muy enamorado.

juan: me alegra oír eso, hijo.

pues, ¿qué es la vida sin amor?

el amor que yo le tengo

a mi maría encarnación,

con la que un día

me voy a reunir,

sigue aquí adentro,

tan vivo como el primer día,

mi hijo.

juan pablo: por eso te quiero

tanto, abuelo.

juan: y yo a usted, mi hijo.

venga para acá.

venga, mi hijo.

mi tocayito.

[música]

[música]

maría: alejandro,

te agradezco mucho

que estés haciendo

todo esto por mi padre.

alejandro: no tienes nada

que agradecer, maría.

de lo contrario.

tuve la oportunidad

de pedirle perdón a tu padre.

maría: ¿le dijiste quién eres?

alejandro: sí.

tenía que hacerlo.

tenía esa deuda con él.

y espero que algún día

me gane su respeto como busco

ganarme tu cariño, maría.

maría: yo dejé esta tierra

hace casi 20 años.

salí con el corazón destrozado.

me enamoré de ti como una tonta.

me entregué al amor

sin reservas.

luego la vida

me dio una lección.

no una, sino dos veces.

no confiar en las palabras

de amor de los hombres.

alejandro: maría, no te cierres,

por favor.

cometí el peor error de mi vida

y llevo años pagándolo.

y hoy que estoy aquí contigo,

donde están tus raíces,

solamente quiero pedirte

y suplicarte, maría,

que me des una esperanza,

por favor.

cristóbal: ¿qué no ves?

ahora son muy cercanos.

sí, el tipo

que se burló de ella,

que la dejó

con un hijo en brazos,

ahora está a su lado.

feli: cristóbal, hijo.

aunque yo no te la mencione,

es un hecho que maría

sigue clavada en tu corazón.

¿por qué no la vas a buscar?

a brindarle tu apoyo.

cristóbal: mamá,

no fue a mí a quien buscó,

lo buscó a él.

magdalena: chaparrita,

llévate eso a la cocina,

por favor.

[celular]

alejandro: ¿bueno?

sí, él habla.

¿ya se acerca el helicóptero?

muy bien, lo estamos esperando,

muchas gracias.

ya no tarda.

hay que ir preparando

a don juan.

magdalena: maría,

¿yo puede ir con ustedes?

alejandro: lamentablemente

no hay espacio para todos.

pero si ustedes quieren,

puedo pedir otro transporte.

maría: no, no es necesario,

alejandro.

puedo reservar los pasajes

de avión.

no hay ningún problema,

magdalena.

magdalena: es que no me quiero

separar de mi papacito.

alejandro: maría,

yo voy a salir.

quiero checar que todo

esté bien con el helicóptero,

¿sí?

maría: sí.

ay.

magdalena viene a la capital.

¿algún otro quiere venir?

tomás: no, yo mejor me quedo

para atender el rancho

junto con diego.

diego: ¿y tú por qué andas

decidiendo por mí?

maría: ¿te quieres

venir a méxico, diego?

diego: no, a mí no me gusta

la capital.

maría: por eso no quisiste

aceptar mi ofrecimiento

de estudiar allá una carrera.

diego: yo no soy de libros,

maría.

yo quería criar ganado de lidia

y ni tú ni mi papá me dejaron.

magdalena: y dale con eso,

diego.

no había dinero para tanto.

tomás: y eso no quita

que no hubieras querido

estudiar.

yo estudié agronomía

y de mucho ha servido, diego.

diego: ¿y por qué siempre

me están criticando?

la magdalena

apenas si terminó la prepa.

magdalena: ¿y para qué tanto

estudio, si nomás los cuido

a ustedes?

y al paso que voy,

voy a terminar en el convento.

maría: ay, ¿no tienes ningún

pretendiente, magdalena?

diego: pues don eugenio la ve

con ojos de borrego

a medio morir.

magdalena: no seas hablador,

diego.

ulises: nayeli,

voy a una junta fuera de aquí,

espero no tardar,

para ver si comemos juntos.

nayeli: suerte.

ulises: gracias.

alejandro: ya está listo

el helicóptero.

¿nos vamos?

juan: no me subo

a esa porquería.

tomás: vamos, papá.

maría: ándele, papacito.

magdalena: es por su bien.

tomás: diego.

¿qué te pasa, pues?

ayúdanos.

vámonos, papá,

es para que se mejore.

juan: no, mi hijo, no.

maría: me adelanto

con tu abuelo, mi amor.

juan pablo: sí, ma.

mi tía y yo ya vamos

para el aeropuerto.

maría: bueno,

nos vemos en el hospital.

juan pablo: sí.

>> el doctor alejandro

avisó que el helicóptero

ya viene en camino.

ya estamos listos

para recibir al señor.

marco: correcto--

vanessa: ¿de qué señor

están hablando?

bertha: hola, noemí.

¿me recuerdas?

nayeli: sí, claro.

usted es la--la esposa

del licenciado mérida.

bertha: exactamente.

nayeli: y yo soy nayeli,

no noemí.

bertha: cierto, una disculpa.

nayeli: su esposo no está.

salió a una junta.

bertha: bueno, realmente

no vengo a verlo a él.

vengo a verte a ti.

vanessa: supongo que es

alguien muy importante

como para traerlo

en helicóptero, ¿no?

marco: así es.

se trata de un amigo de tu papá.

lo trasladan de otro hospital

para que lo atienda alejandro.

vanessa: ¿no hubiera

sido más fácil que mi hermano

hubiera ido a verlo?

marco: no.

vanessa: qué extraño.

en fin, me imagino

que vas a comer en la casa,

ahora que tu tesoro

está de regreso en méxico.

marco: haré lo posible, vane.

bertha: quiero platicar contigo,

pero fuera de la oficina, ¿sí?

podría ser perjudicial

para las dos.

nayeli: está bien, señora.

deme dos minutos

y la alcanzo en la cafetería

de la esquina.

bertha: perfecto, ahí te espero.

pina: ¿para qué le dijiste,

prieto?

laureano: tal vez si cristóbal

se acerca a maría

en este momento

tengan oportunidad, pues,

de arreglar sus cosas.

pina: ¿le avisaste que alejandro

estaba en el rancho?

laureano: no, no me dio tiempo.

iba a hacerlo,

pero pues cristóbal me colgó.

pina: pues no va a tardar mucho

en enterarse.

a lo mejor no debiste decirle

nada a cristóbal.

laureano: en ese caso,

pues tú tampoco le hubieras

dicho nada a alejandro.

pina: ah, ahora resulta

que yo tengo la culpa.

laureano: ya, chulita,

por favor.

no quiero discutir.

bertha: para mí no es fácil

estar hablando aquí contigo.

es más, jamás pensé que llegaría

a algo semejante, pero...

necesito tu ayuda.

estoy sospechando que mi marido

se ve con otra mujer.

[música][música]

[celular]

lucía: ¿bueno?

cristóbal: ¿quién habla?

lucía: ¿con quién quiere hablar?

cristóbal: con juan pablo

flores.

lucía: este era su número,

pero ya no.

cristóbal: ¿ya no?

está bien, bueno, disculpe.

[llaman a la puerta]

hortensia: ¿qué pasó, niña?

lucía: acaban de llamar

al celular de juampi.

era su padrino.

tal vez su abuelo empeoró

y lo están localizando.

hortensia: ay, no, no lo digas.

¿para qué pensar negativamente?

[celular]

lucía: ¿bueno?

juan pablo: hola, hermosa.

lucía: hola, mi amor.

¿cómo está tu abuelo?

juan pablo: sigue muy mal.

lo trasladaron a méxico.

yo voy a tomar el avión

de regreso con mi tía magdalena,

la hermana de mi mamá,

porque mi mamá se regresó

con mi abuelito

y con alejandro rivapalacio.

lucía: ¿con tu papá?

digo, ¿con mi tío?

juan pablo: sí.

ese señor se apareció

en el rancho

y convenció a mi mamá

de trasladar a mi abuelito

a su hospital.

lucía: bueno, si lo aconsejó,

es porque es necesario.

mi tío es un gran médico.

juan pablo: mi amor,

ya voy a abordar.

luego te llamo.

lucía: sí,

no olvides que te amo.

juan pablo: tú tampoco olvides

que yo también te amo.

le dije a mi abuelito

que estoy enamorado.

lucía: ¿y le dijiste quién soy?

juan pablo: no, pero él está

a favor del amor.

en mi abuelito tenemos

un aliado muy fuerte.

estoy seguro

de que cuando se mejore,

va a apoyar nuestra relación.

alejandro: hay que hacer

los estudios necesarios

para determinar el tratamiento

adecuado, señor flores.

juan: [tose]

ahora sí me choca el hospital.

muchas porquerías que le ponen

a uno.

con tanta aguja--

[tose]

[balbucea]

alejandro: no se preocupe.

lo vamos a atender muy bien,

ya verá.

maría: papacito,

mejor descanse.

se ve usted muy cansado

y sudoroso.

juan: ¿y cómo no, mi hija?

primera vez que me subo

al "chunche" que ese cristiano

me trepó.

laureano: ya no me diste

tiempo de decirte.

pues don juan ya está

en el hospital rilanda.

cristóbal: por lo visto,

maría ya tiene quien la apoye

en estos momentos.

laureano: tampoco hay que ser

tan orgulloso, cristóbal.

los dos sabemos

lo que don juan te aprecia, ¿no?

y si yo fuera tú,

pues iría a visitarlo

al hospital.

marco: vanessa se enteró

del paciente que llegó

en helicóptero.

le dije que era un amigo

de tu papá, ¿ok?

alejandro: es mejor

que se quede con esa idea.

marco: no quiero ni imaginarme

su reacción si se llega

a enterar de quién se trata,

¿eh?

pero es que ahora odia

más que nunca

a maría y a su familia.

alejandro: estoy muy preocupad

por el señor don juan.

presenta una neumonía atípica

muy severa,

un fuerte dolor en el pecho

y dificultad para responder.

temo que se presente

una sepsis respiratoria.

marco: ¿y ya consultaste

tu diagnóstico

con el especialista?

alejandro: sí,

ya está al tanto de todo.

marco: entonces no entiendo

por qué te quieres hacer cargo,

si no es tu especialidad.

alejandro: lo sé, marco,

pero es una manera

de apoyar a maría.

demostrarle que estoy con ella

y que puede contar conmigo

de ahora en adelante.

juan: [tose]

maría: papacito, tranquilo,

por favor, tranquilo.

¿cómo va?

¿cómo va, papacito?

juan: igual, pero mejor.

vea nomás cuánto chunche

me pusieron.

maría: sí, es incómodo,

pero es muy necesario.

[llaman a la puerta]

adelante.

cristóbal: buenas tardes.

me avisaron que se puso mal,

don juan.

¿cómo está?

juan: me da harto gusto verlo.

estoy bien, hombre.

nomás una gripita.

cristóbal: pues qué bueno

que se está atendiendo.

se tiene que recuperar

por sus hijos, por maría,

y por su nieto.

lo necesitamos muchos años más.

maría: gracias por venir

a ver a mi padre, cristóbal.

los dejo solos un momento.

juan: maestro,

¿qué se traen usted y mi hija?

¿por qué está tan enbuenada

con usted?

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