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Simplemente María Capítulo 67

1 Ago 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

feli: ¡ayúdenme!

¡juan pablo!

¡juan pablo!

¡juan pablo!

¡juan pablo!

¡juan pablo!

¡no se lo lleve, por favor!

¡no se lo lleve!

ay, dios mío.

¡juan pablo!

magdalena: queta, ¿por qué

no han venido a recoger

esta pulsera?

queta: ¿quién sabe?

pero su hermana ya le avisó

a la dueña.

cristóbal: tu nuevo programa

está muy bien, sonia.

cuentas con mi apoyo.

sonia: bueno, si está tan bien,

¿qué te parece si lo celebramos

esta noche?

cristóbal: sonia,

lo siento mucho en verdad.

yo no creo que sea buena idea.

soy un hombre comprometido.

sonia: ¿a poco arreglaste

tus problemas con--?

¿cómo es que se llama

el amor de tu vida?

cristóbal: maría.

sonia: maría.

cristóbal: y sí, decidimos

casarnos lo antes posible.

[celular]

sonia: pues te felicito.

cristóbal: ¿sí?

soy yo, diga.

ahora mismo voy para allá.

sí, gracias.

lo siento, sonia, me debo de ir.

sonia: ¿qué pasó?

cristóbal: mi hermano.

tuvo un grave un accidente.

laureano: pues mejor consulte

con cristóbal

qué se puede hacer, maría.

queta: con permiso.

maría: ¿qué se te ofrece, queta?

queta: ¿me permite hablar

un momento a solas con usted,

maría?

maría: sí, claro.

pina: con su permiso.

maría: sí, dime, ¿qué pasó?

queta: la señora guzmán habló

avisando que ya viene

por su pulsera.

maría: está bien.

por favor, dásela cuando llegue.

queta: es que ahí está

el problema, señora.

la pulsera ya no está.

maría: ¿cómo que no está?

aquí no se ha perdido

nunca nada.

queta: ay, yo--

yo no quiero echarle la culpa

a nadie, pero la última vez

que la vi la tenía su hermana

magdalena.

conrado: estábamos

en un interescolar.

su hermano dribló

a dos jugadores y, cuando estaba

disputando el balón con otro,

le hicieron un "foul" y bueno,

cosas del fútbol.

cristóbal: qué barbaridad.

conrado: pero mire,

el club tiene un seguro

contra accidentes

que va a cubrir todos los gastos

por los que tenga que pasar.

mire, ahí viene el doctor.

doctor, él es el hermano

de gustavo cervantes.

cristóbal: ¿qué tal?

un gusto, cristóbal cervantes,

para servirle.

¿cómo está mi hermano?

doctor: es necesario operarlo.

solo espero autorización

de un familiar

para intervenirlo.

cristóbal: muy bien,

no se preocupe, cuente con eso.

en un momento le firmo

la responsiva.

tiempo, doctor.

hábleme de tiempo.

¿cuánto cree que tarde gustavo

en volver a integrarse

al equipo?

doctor: le voy a ser

muy honesto.

con una lesión como esta,

dudo que el muchacho

pueda practicar profesionalmente

algún otro deporte.

magdalena: ¿me estabas buscando,

maría?

maría: ¿me puedes decir

qué hace esta pulsera

en tus cosas?

magdalena: es que--

maría: pues esta pulsera es

de una de mis mejores clientas.

magdalena: a esa señora

ricachona no le hace falta.

ni ha venido por ella.

maría: ¿y eso qué?

estás tomando algo que no es

tuyo.

eso es robar, magdalena.

magdalena: pues es que yo--

maría: tú no tienes idea

el trabajo que me ha costado

ganarme la confianza

de mis clientas.

los años que he pasado

trabajando, preparándome,

tratando de superarme.

nunca le he robado nada a nadie.

magdalena: a esas señoras

les sobra.

y pues la pulsera me gustó.

maría: yo no sé de dónde sacas

esta ambición

y ese sentido tan tonto

de la justicia.

en esta casa tenemos principios,

magdalena.

y no voy a permitir

que todo mi esfuerzo lo tires

a la basura.

así que hoy mismo te regresas

al pueblo.

magdalena: no, por favor, maría.

no me regreses al pueblo.

ay, te juro que no lo vuelvo

a hacer.

perdóname, estoy arrepentida.

maría: tienes diez minutos

para recoger todas tus cosas

y salir de esta casa.

laureano te va a llevar

a la terminal de camiones.

y cuando llegues a la casa,

le dices a mi padre por qué

no te quedaste conmigo.

era cierto, pina.

magdalena tenía la pulsera.

pina: ¿y qué vas a hacer,

hermanita?

maría: con todo el dolor

de mi corazón, se regresa

al pueblo hoy mismo.

laureano, te voy a pedir

de favor que la lleves

a la terminal de camiones,

que no regreses

hasta que te asegures

de que se sube al camión.

laureano: sí, maría,

yo me encargo.

magdalena: perdóname, maría.

maría: ojalá que te sirva

de lección.

qué pena que hayas cambiado

tanto,

que ya no seas la niña buena

y honesta que eduqué hace años.

magdalena: [llora]

maría: me duele más a mí

que a ella.

pina: ya lo sé, maría.

[teléfono]

maría: bueno.

feli: ay, maría,

acaba de ocurrir una desgracia.

maría: ¿qué pasó, doña feli?

feli: el niño--

maría: ¿qué le pasó

a juan pablo?

feli: se lo llevó su padre.

juan pablo: ¿aquí vamos a ver

a mi mamita?

alejandro: sí, pero qué raro

que no llegue.

yo creo que ya no debe

de tardar, ¿eh?

me dijo que me apurara.

oye, juan pablo, tú quieres ser

doctor cuando seas grande,

¿verdad?

juan pablo: sí.

alejandro: ¿te gustaría conocer

el hospital?

hay aparatos increíbles

que no te imaginas

todo lo que hacen.

parecen naves espaciales.

¿qué dices?

¿quieres verlos?

juan pablo: sale.

alejandro: ¿sí?

chócala.

ven, juan pablo, por acá.

[celular]

maría: le estoy llamando

a cristóbal a su celular.

no contesta.

pina: esa rata cumplió

su amenaza.

es un infeliz.

[celular]

pina: ¿qué haces?

maría: si este hombre

no me entrega a mi hijo,

lo mato.

pina: ¿estás loca, maría?

así no se arreglan las cosas.

lo que debes hacer

es denunciarlo.

maría: ese tipo no me conoce,

pina.

pina: estás muy enojada, maría.

¿por qué no vamos a buscar

al profe cristóbal?

maría: para recuperar a mi hijo

no necesito que nadie me ayude.

yo sé muy bien lo que tengo

que hacer.

tavo: ¿qué dice el doctor?

¿cuándo voy a estar listo

para volver a jugar?

cristóbal: gustavo, no--

no pienses en eso ahora.

tavo: pero claro que sí.

acabo de entrar.

aparte la competencia está

bien dura.

y el profe conrado me prometió

que este domingo iba a jugar.

cristóbal: gustavo,

tú sabes que va a estar difícil

que juegues este domingo,

¿verdad?

tavo: pues sí, pero yo solamente

quiero saber cuándo voy a volver

a jugar.

cristóbal: gustavo, gustavo,

no sé, no sé.

vamos a tener que esperar

y ver cómo evolucionas.

la recuperación puede tardar.

tavo: ¿y cuánto?

¿días?

¿semanas?

cristóbal: varios meses.

tavo: no.

[llora]

[música]

[música]

juan pablo: ¿prueba de sangre?

pero si yo no estoy enfermo.

alejandro: no, yo lo sé.

pero tu mamita nos pidió

que te hiciéramos la prueba

para prevenir

cualquier enfermedad.

juan pablo: ella no me dijo

nada.

alejandro: bueno, pero es

un piquetito.

no te va a doler.

¿verdad que no le va a doler,

vicky?

vicky: no, nada.

mira, aquí tengo unos dulcecitos

para ti.

alejandro: ¿qué tal?

muchos dulces, juan pablo.

[ríe]

tavo: no, yo no puedo esperar

varios meses, hermano.

esta era mi oportunidad.

cristóbal: ey, habrá otras,

tavo.

va a haber--

tavo: ¡no, no, no voy a llegar

a ver otras!

siempre, toda mi vida soñé

con jugar en el américa.

[llora]

por fin me aceptan,

las cosas empiezan a salir bien

y--

impresiono al entrenador.

y pasa esto.

¡pasa esto!

no, no es justo, no es justo,

no es justo, no es justo.

cristóbal: ey, gustavo, gustavo,

gustavo--

tavo: ¿por qué a mí?

cristóbal: escúchame.

todo lo que pasa,

al final de cuentas son pruebas

para hacernos más fuertes.

tavo: todos mis sueños

se fueron a la basura.

cristóbal: no, no,

tus sueños se harán realidad.

tavo: no, no.

cristóbal: tarde o temprano,

voltéame a ver.

el chiste es que a pesar

de los obstáculos no te dejes

vencer.

tavo: iba a debutar

este domingo.

este domingo iba a debutar.

amo el fut, amo el fut, hermano.

tengo miedo.

tengo mucho miedo.

cristóbal: tranquilo, hermanito.

conrado: la lesión que sufrió

cervantes lo va a alejar

mucho tiempo de las canchas.

y es muy probable que no vuelva

a jugar fútbol profesional.

>> y qué lástima

porque el muchacho prometía

mucho.

conrado: ustedes dos.

¡sí, ustedes dos!

¿qué, creen que soy estúpido

o qué?

vi perfectamente bien la jugada

y si no dije nada,

fue porque estaba preocupado

por la salud de tavo.

pero vi perfectamente

cómo se pusieron de acuerdo

para lastimarlo.

>> fue un accidente.

conrado: así que agarran

sus cosas y se largan.

>> profe, no lo toqué.

conrado: yo no quiero gente

así como ustedes aquí

que son malas personas

y malos deportistas.

>> se estaba haciendo.

conrado: sálganse

de la institución, órale.

agarren sus cosas

y se me largan.

rápido.

[timbre]

sonia: ¡voy!

>> ¿la señorita sonia aspíllaga

maurón?

sonia: ¿sí?

>> somos agentes de migración,

señorita.

sonia: ¿de migración?

>> sí, su permiso de estancia

en este país ya venció.

>> este es un oficio

donde se le solicita

que abandone el país.

feli: me siento tan culpable.

belén: no fue su culpa,

doña feli, tranquila.

zacarías: si el tal alejandro

estaba decidido a llevarse

a su hijo, se lo iba a llevar

de aquí o de cualquier otro

lugar, doña feli.

carmina: que los ángeles

nos traigan buenas noticias.

feli: bueno.

sí, cristóbal,

soy yo.

¿cómo?

no, no, no, ¿qué dices?

no, no, no, no.

¿cómo que los ligamentos

de la rodilla?

mi hijo, ¿cómo--?

ay, no.

acaban de operar a tavo.

ay, no.

voy inmediatamente para allá.

cristóbal, pero, además--

¿cómo te digo?

los males nunca vienen solos.

alejandro se metió a la pensión

y se llevó a juan pablo.

[llora]

sonia: pero ¿cómo es que tengo

hasta fin de mes

para regularizar mi situación?

digo, yo tengo novio mexicano

y hasta nos vamos a casar

y todo.

>> entonces debe presentarse

con su novio a las oficinas

de migración y hacer

los trámites correspondientes.

con permiso.

hortensia: cuando el vigilante

me dijo que era usted,

me extrañó mucho.

¿en qué puedo ayudarla?

maría: ¿dónde está alejandro?

vengo por mi hijo.

hortensia: se lo aseguro,

señora maría,

alejandro no ha venido

a la casa en todo el día.

y menos con el niño.

maría: se llevó a mi hijo

como un ladrón.

¡me lo tiene que devolver!

hortensia: la entiendo

perfectamente, como madre

entiendo su desesperación.

para usted esa criatura

lo es todo, pero ¡no está aquí!

maría: entonces,

¿dónde se lo llevó?

[llora]

necesito que me devuelva

a mi niño.

hortensia: puedo llamar

al hospital para saber

si saben dónde está.

maría: alejandro quiere

una prueba de paternidad.

¿me puede dar la dirección

del hospital?

se lo ruego, se lo suplico.

cristóbal: no, pina, escúchame.

hay que denunciar por secuestro

a ese rufián.

pásame a maría, por favor.

[pina] ay, profe,

es que maría no está.

salió como loca de aquí

y se llevó un cuchillo.

dijo que lo va a matar

si no le devuelve al gordo.

hortensia: ay, don adolfo.

le digo que maría flores estuvo

aquí.

vino a buscar a su hijo.

está furiosa

y con toda la razón.

adolfo: ¿por qué piensa

que alejandro tiene al niño?

hortensia: me dijo

que fue por el niño a la pensión

donde estaba.

ya le hablé al joven al hospital

pero no me contesta.

y la señora maría va para allá

hecha una furia.

quiere que se lo entregue.

adolfo: ahora mismo localizo

a mi hijo.

gracias por avisarme, hortensia.

localíceme de inmediato

a mi hijo, por favor.

>> el doctor y el niño

estuvieron aquí hace un rato,

pero ya se fueron.

maría: ¿a dónde?

>> no lo sé, señora.

maría: escúchame bien.

si no quieres ser cómplice

de este desgraciado,

dime a dónde se llevó a mi hijo.

juan pablo: ¿por qué me trae

aquí?

quiero irme a mi casa.

alejandro: mira, solamente

quiero que conozcas

a una persona que te va a caer

muy bien, juan pablo.

juan pablo: ¡quiero a mi mamá!

alejandro: ven, ven, por favor.

olivia: alejandro, alejandro,

¿qué pasa?

alejandro: mira, olivia,

él es juan pablo, el hijo

de maría flores.

olivia: tranquilízate,

yo no te voy a hacer

ningún daño.

alejandro: olivia, ¿nos invitas

un chocolate, por favor?

olivia: sí, claro, pasen, pasen.

alejandro: ¿quieres

un chocolate?

no tardamos, ven, vamos.

juan pablo: no quiero.

alejandro: ven, ahorita

le avisamos a tu mamá.

lucía: ¡juan pablo!

juan pablo: ¡lucía!

¿qué haces aquí?

vanessa: ¿qué hace este bastardo

aquí?

[música]

hortensia: sí, señor.

la señora maría estuvo aquí

buscando a alejandro.

pero ni el doctor ni el niño

están en la casa.

no le estoy mintiendo.

cristóbal: señora, por favor,

entiéndame.

no solamente me preocupa

el niño.

estoy muy preocupado

por la reacción

que maría pueda tener.

hortensia: la señora maría

se fue a buscar a alejandro

al hospital.

alejandro: cuida tus palabras,

vanessa.

nadie va a ofender a mi hijo.

juan pablo: ¡quiero ver

a mi mamá!

vanessa: ¿no oyes?

sácalo de aquí.

olivia: un momento.

nadie va a decidir quién entra

o no a mi casa.

con mucho gusto yo te invito

a quedarte.

vanessa, estás en libertad

de irte.

vanessa: ah, ¿prefieres

a alejandro con todo

y el bastardito que a mi hija

y a mí?

juan pablo: ¡quiero ir

con mi mamá!

lucía: tranquilo, juampi.

todo va a estar bien.

vamos a la casa, ven conmigo.

juan pablo: pero es que, lucía--

lucía: todo va a estar bien.

olivia: alejandro,

eres bienvenido.

vanessa: ¿ya se te olvidó

que diana está muerta

por querer darle un hijo

a alejandro?

y ahora el descarado

de mi hermano te embarra

en las narices a este paria.

olivia: ¡así no fueron

las cosas!

alejandro: lárgate, vanessa.

vanessa: me voy

cuando se me pegue la gana.

¿qué mentira le dijiste

al escuincle para traerlo?

porque es obvio que la mamá

no le dio permiso para salir

contigo.

alejandro: tenía que hacerle

una prueba que maría se negó

a aceptar.

olivia: ¿estás peleando

legalmente por él?

vanessa: eres un idiota.

esa india no va a reconocer

nunca que tú eres el padre.

se casa con otro para darle

un apellido a su hijo.

lo que sea, menos que lleve

los tuyos, alejandro.

y mejor, qué asco

que ese mugroso llevara--

alejandro: ¡ya cállate!

olivia: por favor, por favor,

están muy alterados.

pasen a la casa.

por favor, cálmense.

tranquilos.

feli: tavo,

la fe mueve montañas, hijo.

tavo: pero voy a perder

esta oportunidad, jefa,

esta que ya tenía amarrada.

feli: no, no, no.

tavo: ¿qui--quién sabe

si se vuelva a presentar?

coral: ay, seguro te va a llegar

otra oportunidad

y muchísimo mejor.

feli: voy a ver si te traen

algo de comer, hijo.

tavo: sí.

feli: [suspira]

tavo,

no te olvides,

dios nunca, hijo,

se equivoca, ¿mm?

tavo: aunque nadie

me lo dice derecho,

yo sé que ya no voy a ser

futbolista.

esto ya me dejó tocado.

ningún equipo me va a aceptar

con esta lesión.

zacarías: nunca pensé

escucharte hablar así, muchacho.

tú que eres un necio

hecho y derecho,

¿ahora vas a dejarte caer?

me prometiste

que harías feliz a mi pollita.

pues bien, hazla feliz,

luchando por tus sueños.

ella confía en ti.

¿y sabes algo, tavo?

[resopla]

yo también.

juan pablo: y ese señor

me llevó a un hospital

y me sacaron sangre.

y ahora me trae aquí.

me engañó.

me dijo que me iba a llevar

con mi mamá

y no era cierto.

yo ya quiero irme a mi casa.

lucía: ¿y sabes dónde queda

tu casa?

juan pablo: pues más o menos.

lucía: pues vámonos,

que yo te acompaño.

vanessa: alejandro,

por primera vez en tu vida

piensa bien las cosas.

no tienes idea del problema

en el que te estás metiendo,

esa mujer te puede acusar

de secuestro.

vas a terminar en la cárcel.

alejandro: no, porque voy

a demostrar que es mi hijo.

vanessa: [gime]

olivia: pero según nos acabas

de explicar,

los resultados de esos análisis

pueden tardar y, mientras,

¿qué vas a hacer?

¿traer a ese pobre niño

de allá para acá?

haya pasado lo que haya pasado

entre tú y maría,

te ruego que le tengas

un poco de consideración.

esa madre debe estar como loca

buscándolo.

vanessa: y ya debe saber

que tú te lo llevaste, ¿eh?

alejandro: podría llevármelo

a provincia, lejos de maría.

vanessa: pero qué necedad

la tuya de quedarte con el niño

solo porque ella

se casa con otro.

es por eso que lo haces,

¿verdad?

cristóbal: vengo a denunciar

por secuestro al doctor

alejandro rivapalacio.

agente: ¿está seguro?

mire que ese delito

está considerado como grave.

cristóbal: sí,

totalmente seguro.

y vengo a hacer la denuncia

en nombre de la madre.

agente: ¿y por qué no está aquí

la madre del menor?

cristóbal: porque está buscando

a su hijo por todas partes.

señor, escúcheme, si usted

no quiere que esto termine

en una desgracia,

deben de detener a ese hombre

de inmediato.

laureano: cristóbal.

aquí está el celular

que dejaste en la oficina.

cristóbal: muchas gracias,

laureano.

agente: voy a ver que lo reciban

para que le tomen su declaración

y pueda levantar la denuncia.

cristóbal: ¿han tenido

alguna noticia de maría?

laureano: no.

agente: señor cervantes,

en un momento le toman sus datos

para que haga la denuncia,

pero es necesario

que venga la madre del menor

a ratificarla.

alejandro: [resuella]

fue un error haber traído

a juan pablo aquí, olivia.

puedo meterte en un problema

y es lo que menos quiero.

solamente deseaba

que lo conocieras.

olivia: te lo agradezco,

alejandro, pero recapacita.

lo que piensas hacer

es una locura.

eusebia: perdón, allá afuera

hay una señora maría flores

que viene a buscar

al señor alejandro.

¿qué le digo?

vanessa: ¿qué hace usted aquí?

maría: vengo a buscar a mi hijo

y más le vale a su hermano

que me lo entregue.

vanessa: mi hermano

no está aquí.

alejandro: déjanos solos,

vanessa.

vanessa: yo me voy a buscar

a mi hija en esta casa.

y tú devuélvele su hijo

a esta señora

y acepta de una buena vez,

la criada se enamoró

del profesor cts.

[música]

maría: devuélvamelo, es mi hijo

y nadie me lo va a quitar,

ni siquiera usted.

alejandro: así quería verte,

sufriendo y sintiendo

en carne propia

lo que me has hecho sufrir

al impedirme ver a mi hijo.

juan pablo tiene que saber

que soy su padre

y que estoy vivo.

maría: tráigame a mi hijo,

que me lo voy a llevar.

alejandro: sí, ¿para qué, maría?

¿para que el imbécil

del profesor

se convierta en su padre?

nunca.

primero me matas.

maría: es lo que pienso hacer.

matarlo.

alejandro: ah, ¿sí?

hazlo.

no te creo capaz.

maría: puede estar seguro

de que sí.

alejandro: anda pues.

¡hazlo!

¡hazlo, maría!

quiero ver hasta dónde llegas.

pero sabes qué, no vas a poder.

¿y sabes por qué?

porque me quieres.

a pesar de todo

no has dejado de amarme.

maría: entrégueme a mi hijo

o lo mato.

olivia: señorita, por favor,

comuníqueme

con el doctor rivapalacio.

es muy urgente.

[claxon]

juan pablo: cuidado.

lucía: [gime]

¿seguro que tu casa es por aquí?

juan pablo: pues no.

creo que es por allá.

lucía: vamos.

alejandro: anda, hazlo.

¡dale, vamos, hazlo!

vanessa: alejandro,

mi hija no está en la casa,

se largó con el bastardo.

juan pablo: [llora]

lucía: ¿qué pasó, juan pablo?

juan pablo: ya no puedo.

me perdí.

lucía: tranquilo, juan pablo,

vamos a llegar a tu casa.

juan pablo: [llora]

feli: tú que eres el santo

de las causas desesperadas,

te imploro,

te suplico,

que no permitas

que mi muchachito,

mi pobre tavo,

pierda la fe.

que encuentre

la fuerza necesaria

para reponerse de este golpe

y también te pido

que ablandes el corazón

de ese mal hombre.

ilumínalo para que nos devuelva

a mi nietecito.

[solloza]

alejandro: por favor,

que no les pase nada.

por favor.

cristóbal: maría, tranquila,

voy para allá.

maría: no tardes, por favor.

[gime]

cristóbal: no encuentran

a juan pablo por ningún lado.

pina: ay, virgen santa.

por favor, háblenos

en cuanto tenga noticias, ¿sí?

cristóbal: sí, sí.

pina: mira nomás

lo que causó ese desgraciado.

adolfo: fuiste un inconsciente,

alejandro, ¿cómo se te ocurrió

semejante tontería?

alejandro: maría no me dejó

ninguna alternativa, papá.

escondió al niño, ¿qué hago?

maría: justamente,

para protegerlo de usted,

de su vileza,

para que nunca supiera

la verdad.

y así debió ser.

pero no.

usted tuvo que buscar la manera

de vengarse de mí,

de impedirme ser feliz.

alejandro: eso no es cierto.

juan pablo: mamita, mamita.

maría: mi amor.

marco: tesoro, tesoro.

[gime]

nos tenías muy preocupados.

lucía: es que quise llevar

a juampi con su mamá.

entonces, nos perdimos,

y solo supe regresar hasta acá.

marco: nunca,

nunca te vayas así,

por favor, sin avisar.

lucía: es que quise ayudar

a juampi.

vanessa: ya hablaremos

en la casa.

vámonos ahora mismo.

lucía: ya estás con tu mamá.

juan pablo: gracias.

vanessa: ¿qué esperan?

marco: lo siento mucho.

con permiso.

vámonos, tesoro.

adolfo: olivia,

¿podrías invitarle un refresco

a juan pablo

mientras hablo un segundo

con su mamá?

no tiene de qué preocuparse,

maría.

le doy mi palabra de honor

de que no le va a pasar nada.

maría: ve con la señora,

mi amor.

de aquí no me voy a mover.

olivia: ¿te parece bien

si al refresco le ponemos

una bola de nieve de limón?

alejandro: todo sería más fácil

si reconocieras

que juan pablo es mío.

aunque te cases con otro hombre,

maría, debe llevar mi apellido.

maría: no.

cristóbal será su padre

legalmente.

alejandro: ¿y tú crees

que lo voy a aceptar?

primero me llevo a mi hijo

lejos de aquí.

adolfo: ¡basta!

haz hecho sufrir injustamente

a maría, tú no tienes

ningún derecho a ese niño.

alejandro: a ver, pero, papá,

tú me aconsejaste

que luchara por mi felicidad.

adolfo: si tu felicidad se basa

en la desdicha de una madre

que ha dado todo por su hijo,

entonces, no lo voy a permitir.

maría: jamás esperé

que usted se pusiera de mi lado.

adolfo: creo que mi hijo

se equivocó

al igual que yo me equivoqué

hace años.

maría: el pasado

ya no tiene arreglo,

doctor rivapalacio.

ni mi hijo ni yo

queremos nada de ustedes.

alejandro: ¿la oyes, papá?

adolfo: sí.

y tiene toda la razón.

alejandro: ¿cómo?

¿ahora quieres que renuncie

a mi hijo?

adolfo: sí.

debiste proceder limpiamente

como lo haría un hombre de bien.

no robarte a un niño

que nunca te verá como su padre,

porque te guste o no

hay otro que ya ocupa ese lugar.

alejandro: no puedes hacerme

esto, papá, no puedes.

adolfo: puedo

y lo estoy haciendo.

maría,

vaya por su hijo.

espero que su buen corazón

sepa perdonarnos.

y, por favor,

no denuncie a mi hijo alejandro.

sería lamentable ver a mi hijo

en la cárcel.

marco: ¿por qué me mentiste,

vanessa?

juan pablo y lucía

nunca dejaron de ser amigos.

yo no sé qué le dijiste

o cómo hiciste para convencerla

de que me pidiera

cambiarla de escuela.

vanessa: ay, ya, no alucines.

ya sabes cómo son los niños.

un día se pelean y al rato

son los mejores amigos.

pero ya la cambiamos de colegio

y ni modo,

ahí se queda y punto.

marco: te desconozco, ¿eh?

ya no eres la misma mujer

de la que me enamoré.

vanessa: ya bájale a tu drama,

marco.

ya vamos a la casa

que me estalla la cabeza

de coraje.

eusebia: ya llegó el taxi

que pidió la señora flores.

olivia: gracias, eusebia.

fue un placer conocerte,

juan pablo.

lamento el mal momento

que pasaste.

juan pablo: no se preocupe.

maría: vamos.

adolfo: sigue sacando

buenas calificaciones

para que te hagas acreedor

de muchas medallas

y pueda ser yo

el que te entregue los premios.

me daría mucho gusto

volver a verte.

maría: voy a cambiarlo

de colegio, señor riva palacio.

le aseguro que mi hijo

seguirá siendo

un buen estudiante

y un hombre de bien.

adolfo: no tengo ninguna duda,

maría, gracias.

alejandro: ¿de mí

no te despides?

juan pablo: no, usted me engañó.

es un mentiroso.

yo me quiero ir a mi casa, mamá.

maría: sí, mi amor.

vamos.

alejandro: suéltame.

[resuella]

[música]

[música]

cristóbal: maría, juan pablo,

¿cómo están?

maría: bien.

dame un segundo.

juan pablo: padrino,

qué alegría verte.

maría: perdón,

ya no lo vamos a necesitar.

cristóbal: ¿cómo están?

maría: por favor, vámonos ya.

vámonos.

alejandro: ¿por qué te pusiste

de su lado, papá?

¡tengo derecho

de estar con mi hijo!

adolfo: ¿arrebatándoselo

a su madre?

¿enloqueciéndola de dolor?

alejandro: ¡ella me obligó

a hacerlo, se va a casar

con otro!

adolfo: claro.

ahora lo entiendo todo.

a ti no te interesa

recuperar a tu hijo.

lo utilizaste para hacer sufrir

a maría.

alejandro: eso no es cierto.

adolfo: estás despechado,

alejandro.

nunca te importó juan pablo

ni el sufrimiento de maría.

eso no es lo que yo te enseñé,

alejandro.

eso no es de hombres.

te exijo que desistas

de cualquier recurso legal

en contra de maría.

alejandro: ¿ya terminaste

con el sermón sobre el dolor

de la madre sufrida?

¿eh?

me arrebataste a mi hijo

para devolvérselo a maría

y eso nunca,

nunca te lo voy a perdonar.

olivia: adolfo.

adolfo, sé que te duele,

que tú también

querías acercarte a ese niño,

pero no justifico

lo que hizo alejandro

ni la manera en que actuó.

puedes estar seguro

de que hiciste lo correcto.

sonia: [resopla]

ay, ¿qué voy a hacer?

[resopla]

no puedo regresar a mi país.

[resopla]

no sé lo que tenga que hacer,

pero yo no me voy a ir.

pina: ay, qué gusto

que estés de regreso,

mi gordo lindo.

maría: bendita sea la morenita

que lo trajo con vida.

pina: ¿qué tal un baño

bien calientito

y una rica cena?

juan pablo: sale.

pina: vamos.

laureano: voy con ustedes.

cristóbal: bueno, por lo menos

el padre de ese tipo

tiene decencia.

maría: nunca esperé esa reacción

del padre de alejandro.

cristóbal: maría,

denuncié por secuestro

a alejandro.

pero para que lo detengan,

tú tienes que ir a ratificar

esa denuncia.

maría: no, no, no, cristóbal,

no lo voy a hacer.

siento que se lo debo

a don adolfo.

cristóbal: ¿y lo que esa gente

te debe a ti?

¿las humillaciones?

maría: sí, pero...

un maestro muy sabio me dijo

que la venganza no iba conmigo,

¿te acuerdas?

además, no quiero perjudicar

a alejandro.

cristóbal: ey, ese hombre

se merece un castigo.

maría: lo tendrá.

lo tendrá, cristóbal.

el tiempo se va a encargar,

no yo.

cristóbal: pina también me contó

que saliste de aquí dispuesta

a enfrentar a ese desgraciado.

yo tenía miedo

de que te hiciera algo.

maría: mm.

cristóbal: no soportaría

que algo te pasara.

maría: mm, estoy bien

y recuperé a mi niño.

cristóbal: bueno.

hablando de otro tema,

¿ya le dijiste a juan pablo

de nuestra boda?

maría: no, todavía no.

han sido muchas emociones

para él.

es mejor esperar un poco

para darle la noticia,

¿no crees?

cristóbal: sí.

cuando tú lo decidas.

maría: ay.

juan: magdalena,

pues, ¿por qué te retachaste,

mi hija?

no me digas que decidiste

rejuntarte con isauro.

si ese ya se juntó con otra

y se fue del pueblo,

a dios gracias.

magdalena: no, pa.

regresé porque maría me corrió.

juan: ¿maría?

pues, ¿que no te fuiste

a buscar a crispina?

magdalena: sí.

pero pina vive con mi hermana,

que ahora es modista

y muy buena.

muchas clientas ricas.

maría tiene un gran negocio

que levantó ella sola.

juan: [ríe]

pues será porque no hubo

un hombre que la quisiera--

magdalena: no, papá.

está usted muy equivocado.

el padre de su hijo la buscó

para casarse con ella,

pero maría no quiso

y ahora ella se va a casar

con un buen hombre que la adora.

juan: ¿qué?

magdalena: mi hermana

no es una mala mujer

como usted nos hizo creer.

la mala

soy yo.

juan pablo: madrina pina,

dime una cosa.

¿por qué ese señor me engañó

y me llevó a ese hospital

para que me sacaran sangre?

¿por qué me quería llevar

con él?

pina: [resopla]

mira, ya mejor olvídate

de eso, gordo.

juan pablo: ¿por qué

la mamá de mi amiga lucía

dice que soy un bastardo?

por favor, madrina,

dime la verdad.

no quiero más mentiras.

ya no.

tú me vas a decir la verdad.

por favor, madrina.

pina: está bien, mi niño.

te lo voy a decir.

pero prométeme

que no le vas a decir

nada a tu mamita.

si ella no te lo dijo,

fue para que siempre recordaras

con mucho cariño a tu papá.

juan pablo: ¿a mi papá?

pina: sí, juan pablo.

la verdad

es que--

[resopla]

tu papá no se murió.

juan pablo: ¿no?

pina: ese señor,

el que te llevó

con engaños.

alejandro

rivapalacio--

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