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Simplemente María Capítulo 66

31 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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maría: ¿hacerlo realidad?o reali

cristóbal: ¿te quieres casar

conmigo?

maría: cristóbal,

¿estás hablando en serio?

cristóbal: yo te adoro.

he esperado años por ti,

por una palabra tuya.

he esperado a que tu corazón

sane, que puedas verme

con otros ojos.

maría, si para ti ahora

alejandro representa tu pasado,

déjame ser tu futuro.

déjame ser tu compañero

de vida, un padre para tu hijo.

por favor, cásate conmigo.

maría: sí, cristóbal.

sí quiero casarme contigo.

>> keta...

¿y esto?

>> ah, son cosas que luego

las clientas dejan olvidadas

cuando se prueban un vestido.

la señora maría les avisa

y ya cuando regresan

se los llevan.

mejor deje eso en el cajón,

señorita.

no se vayan a perder.

>> ha llegado a lugares

tan lejanos

como a tlalepancla, eh,

como a ciudad nexahualcoyo,

etcétera, etcétera.

>> si ese naco de ahí abajo

cree que puede burlarse de mí,

está muy equivocado.

ahorita mismo vamos a acabar

con el negocito

de ese charlatán.

te voy a decir exactamente

lo que vamos a hacer.

>> bueno, pues,

¿quién se decide?

>> ah, primero el dinero,

luego el producto.

primero el dinero,

luego el producto.

úselo con mucha fe.

con mucha fe, compañera, colega.

¿eh?

úselo, por favor, con mucha fe.

la crema va a querer, ¿verdad?

[ríe]

>> ay, ayer cuando nayeli

nos platicó que andabas

de merólico otra vez

y vendiendo tus menjunjes,

no, no lo pude creer.

pero ahora veo

que hasta los vendes aquí

afuera del despacho.

inocencio: [ríe]

es que el sobrino del dueño

me prohibió que vendiera adentro

y yo, pues, armé mi puesto

aquí afuera.

>> inocencio, ¿no le estás

buscando tres pies al gato?

inocencio: para nada,

tú tranquila.

y ve cómo mis productos

se venden como pan caliente.

>> yo también quiero una pomada.

inocencio: ¿cómo no, compañero?

por favor.

úsela con toda la fe.

¿ya ves?

>> ay, inocencio, yo que tú,

no abusaba de mi suerte.

inocencio: me encanta hacer esto

marcela, tengo un don.

así que, ¿por qué no puedo

combinar el litigio

y la venta de mis productos?

>> ay, ay, ay...

miren, me quema, me quema.

ay, me quema.

te voy a denunciar a la policía,

no te la vas a acabar.

¡charlatán!

[gime]

fabián: ¿en serio quieres

asociarte conmigo

en esto de la ferretería?

>> sí, fabián, ¿por qué no?

hay que pensar en el futuro,

"man".

además, ¿qué mejor

que asociarnos entre hermanos,

no crees?

fabián: bueno, sí,

pero es que a la ferretería

no le está yendo tan bien

como te había comentado.

>> bueno, ¿y eso qué?

seguramente le puede ir mejor.

es nomás cuestión

de que le echemos ganas,

que le echemos un ojo

a las cuentas.

fabián, yo te puedo mandar

unos chavitos y te puedo traer

mercancía del otro lado.

fabián: bueno, pues es que--

>> fabián, ¿no quieres

ser mi socio o qué?

fabián: bueno, o sea, este...

sí, sí.

pero lo que yo no quiero

es atarte.

mira, seguramente tú

ya tienes una vida hecha

allá en hollywood.

y como nunca hablas

de tu vida privada, pues yo

no sé si tú ya andas con una--

o con un...

pues, tú me entiendes, ¿no?

>> mira, fabián,

no hay nada más

importante para mí en esta vida

más que ustedes, hermano.

mi raza.

mi sobrinita.

por supuesto...

yola.

>> lo voy a mandar a la cárcel.

inocencio: no, te aseguro

que mi producto es bueno,

no sé qué pasó.

>> es que eres un charlatán,

eso pasó.

inocencio: no sé qué pasó.

>> ¿qué pasó, celeste?

celeste: que el abogado

buenroso resultó ser un fraude.

inocencio: no, fraude no.

marcela: no, no, esperen.

esperen.

yo le compro sus productos

a este señor desde hace años.

y me atrevo a meter las manos

al fuego por él.

es más, les voy a demostrar

que la pomada no causa

ningún efecto dañiño.

a ver, permítame.

permítame, suelte acá.

traiga.

miren, miren.

>> no, ¿qué hace, qué hace?

marcela: miren, miren.

miren, miren, miren.

no pasa nada.

vean, prueben.

es mentira.

maría: debí dejar

que me besaras hace tiempo.

cristóbal: te besé con todo

el amor que he tenido guardado

por ti desde que te conocí.

ahora que me correspondiste,

no me lo puedo creer.

maría: [ríe]

yo tampoco lo puedo creer.

nos vamos a casar.

y mi hijo tendrá

un padre fabuloso.

yo, yo seré la mujer más dichosa

teniendo como esposo un hombre

que admiro, que respeto,

que me ha enseñado tanto

y que hoy, hoy me enseña

algo más.

que mi corazón no está muerto.

mi corazón ha vuelto a latir

con toda su fuerza

por ti, cristóbal.

>> tírale, mauricio, tírale.

todos: ¡gol!

alejandro: hola, ¿cómo estás?

>> bien.

alejandro: ¿te acuerdas de mí?

>> sí, claro.

alejandro: oye, ¿juan pablo

no vino a jugar?

>> no, su mamá no le dio permiso

de venir al parque.

adiós.

marcela: ¿lo ven?

nada, nada.

pueden comprar con toda

tranquilidad estos productos.

productos que son elaborados

al 100 por ciento

con conocimiento, conciencia

y mucho cuidado.

inocencio: ¿quién va a querer?

¿quién va a querer?

¿cómo les voy a fallar,

compañeros?

>> ahora sí que don inocencio

fue salvado por doña marcela.

>> buenos días,

licenciado mérida.

>> bueno, ya, ¿no?

que ya se acabó la hora

de la comida.

a trabajar, que para eso

se les paga.

órale, a trabajar, todos.

esto también va para usted,

licenciado buenrroso,

a trabajar.

inocencio: sí, licenciado, sí,

claro.

ahora subo, ahora subo.

te agradezco profundamente

que hayas salvado mi reputación.

yo no soy ningún charlatán.

marcela: lo sé.

y espero que esto haya servido

para que me des la oportunidad

de ser tu amiga.

no pido más.

sé que tuve mi oportunidad

y la perdí.

pero por lo menos,

seamos amigos.

inocencio: si es solo eso...

si es solo eso, adelante.

seamos amigos.

marcela: amigos.

maría: quiero casarme contigo

lo más pronto posible.

no quiero una fiesta grande

ni nada de gastos.

ya celebraremos más adelante.

cristóbal: bueno,

pero sí tenemos una celebración

pequeña en mi casa,

solo con las personas

que nos quieren y que se van

a alegrar mucho con la noticia.

maría: sí, será como tú digas.

[timbre]

magdalena: yo abro.

voy a la tienda.

maría: con cuidado, magdalena.

cristóbal: ¿cómo te atreves

a traerle flores

a mi futura esposa?

alejandro: ¿tu esposa?

dudo mucho que maría

se case contigo.

lo dijo para amenazarme,

¿verdad?

cristóbal: eso no es asunto

tuyo y tú eres un intruso

en esta casa.

vete antes de que te saque

a patadas.

alejandro: aquí el intruso

eres tú, cristóbal.

quieres ocupar un lugar

que no te corresponde.

maría fue mi mujer.

maría: mire, doctor rivapalacio.

es mejor que se vaya

y se resigne.

en unos días voy a ser la esposa

de cristóbal.

alejandro: este matrimonio

es una farsa para quitarme--

cristóbal: no es ninguna farsa.

ya no significas nada

para maría.

alejandro: tú no te equivoques,

cristóbal.

siempre seré su primer

y más grande amor,

porque soy el padre de su hijo.

cristóbal: juan pablo

es más hijo mío que tuyo.

yo le he dado mi cariño,

mi protección, todos estos años

que tú lo abandonaste.

por eso va a llevar mi apellido.

[música]

[música]

juan pablo: mira, madrina.

el tren ya está armado--

>> sí, amor, está padrísimo,

pero es hora de que te metas

acá, ¿sí?

ambos: [hablan a la vez]

>> yo te la paso.

alejandro: voy a recurrir

a la ley.

maría: la ley no va a estar

de su lado.

alejandro: lo estará

cuando demuestre que me están

quitando un derecho natural,

maría.

maría: no es su hijo,

sino de cristóbal.

alejandro: esa mentira

se va a caer de inmediato.

hay pruebas de sangre que pueden

confirmar que juan pablo

es mi hijo biológico.

alejandro: ¿y qué?

con eso solo comprobarás

tu abandono.

¿o piensas también demostrarle

al niño lo infeliz y cobarde

que eres?

¿cómo vas a explicarle

a juan pablo

que solamente jugaste,

que te burlaste de su madre?

alejandro: ya veré

lo que le digo, por lo pronto

sabrá que estoy vivo.

alejandro: ¡lárgate ya de aquí!

maría: por favor--alejandro--

¡paren, por favor!

¡paren!

>> ¿te lavaste bien el pelo?

[gritos]

juan pablo: sí.

>> ¿y detrás de las orejas?

juan pablo: también.

>> pues, no te creo.

vuelve a bañarte.

y también los pies.

juan pablo: pero, madrina--

>> no me contradigas,

juan pablo.

juan pablo: está bien.

maría: por favor, paren.

ya, ya.

ya veo que tengo

quién me defienda.

sus amenazas no me asustan.

váyase de mi casa.

cristóbal: ¿qué esperas

para largarte?

alejandro: se van a arrepentir.

voy a quitarles a mi hijo,

como sea.

cristóbal: ¡lárgate!

ese idiota no va a volver

a aparecer.

te lo juro.

maría: es un inmaduro.

nunca se sabe de lo que es

capaz.

tengo miedo que regrese

y le diga todo a juan pablo.

de que quiera llevárselo

a la fuerza.

cristóbal: no.

no lo hará, cálmate.

maría: cristóbal,

por favor llévatelo,

llévatelo a tu casa.

por favor, te lo suplico.

cristóbal: ¿estás segura?

maría: sí.

cristóbal: muy bien.

si eso te deja más tranquila,

me lo voy a llevar.

¿qué le vas a decir

a mi ahijado?

maría: pues no sé, no sé.

le voy a decir que vamos a hacer

algunos arreglos

en el departamento, no sé.

que van a fumigar el taller,

lo que sea.

lo que sea, pero no quiero

que si ese hombre regresa,

lo encuentre aquí.

sé que tú sabrás protegerlo.

cristóbal: [jadea]

cuenta con eso.

adolfo: me equivoqué

con maría flores, marco.

marco: no se sienta culpable,

don adolfo.

adolfo: si en aquel entonces

hubiera permitido que alejandro

se casara con ella,

hoy mi hijo sería un hombre

feliz.

y yo tendría un nieto

maravilloso.

marco: por favor, mire,

de alguna manera u otra todos

nos opusimos a ese matrimonio,

¿no?

creímos que, no sé, con el paso

del tiempo alejandro

lo olvidaría, qué se yo.

adolfo: o que sería feliz

con otra mujer,

como diana, por ejemplo.

marco: sí, pero bueno,

diana murió y bueno,

alejandro nunca olvidó

a maría, ¿eh?

adolfo: mi difunta esposa

me pidió tanto que apoyara

la relación entre maría

y mi hijo...

pero yo nunca le hice caso.

marco: pues creo que todos

los que queremos a alejandro

le debemos mucho a maría.

al final de cuentas, fue ella,

¿no?

la que consiguió

que él se recibiera.

y que a juan pablo no le haya

faltado nada durante todos

estos años.

lo educó tan bien...

sorprendente.

adolfo: mis prejuicios fueron

más fuertes que el amor.

y por eso condené a alejandro

a una vida de soledad.

lo alejé de su propio hijo.

y eso es algo que jamás me voy

a perdonar.

jamás.

maría: cristóbal se va a quedar

a cenar, pina.

tenemos que explicarle

a mi hijo que se va a ir

unos días a casa de su padrino.

pina: ¿tan fea se puso la cosa?

cristóbal: sí, pina.

maría cree que lo más

conveniente es que juan pablo

se vaya para allá.

juan pablo: padrino,

ya armé el tren.

¿quieres verlo?

¿jugamos?

cristóbal: claro que sí.

llévame.

corre y te alcanzo, córrele.

pina: ay, manita.

entré y vi la discusión.

me dio harto miedo

que ese empiringotado entrara

a buscar al gordo.

y pues por eso me fui

a su cuarto y lo metí a bañar.

ay, pues, para que no escuchara

tanto grito.

maría: muchas gracias, pina.

no sé qué hubiera pasado

si mi hijo sale y ve aquí

a ese hombre

así, dispuesto a todo.

pina: ahora sí me sorprendió.

yo creí que eran puras habladas,

manita.

maría: pues, ya ves que no,

pina.

pero esto se va a terminar.

ya tomé una decisión.

me caso lo antes posible

con cristóbal.

fabián: bueno, quiero dedicar

este brindis a mi "bro",

que no solo está hoy aquí

cenando con nosotros,

sino que también es mi socio

en el "business"

de la ferretería.

el chapetón de la sultana.

todos: salud.

fabián: y para que todo

el mundo sepa que es de los dos

le voy a cambiar el nombre.

desde hoy, será ferretería

los garzas, en plural de dos,

de dos hermanos, ¿eh?

>> no, pero no se lo cambies.

a mí me gusta mucho el nombre

que le pusiste.

fabián: bueno, siéntese.

como usted diga, socio.

yo mientras le voy a hacer

unas cuentas más claras que agua

de manantial.

>> y yo ya te dije que te voy

a estar enviando mercancía

de allá, de los united states.

>> y pues, yo puedo ayudar

haciendo el inventario

de lo que fausto nos va

enviando.

fabián: no, no, mulilla,

ya sabes que a mí no me gusta

que las esposas trabajen.

para eso estamos los maridos.

¿a poco no, bro?

>> pero pues, no me va a quitar

nada de tiempo.

>> déjala, man.

así será un negocio

de toda la familia.

fabián: de acuerdo, bro.

mi mujer se ocupa de recibir

el material y de hacer

el inventario.

pina: pero ¿lo haces

nomás para ponerle un alto

a ese miserable?

maría: por un lado, sí, pina.

pero por otro...

pina: ay, no me digas que tú...

maría: sí, pina.

cristóbal me besó.

y en ese beso, sentí

que mi corazón despertaba

de un largo, largo sueño.

sentí que la sangre volvía

a correr por mis venas.

pina: ay, manita, diosito

escuchó mis ruegos.

no sabes cuántas noches

le he pedido que por fin

te enamoraras del profe.

maría: tal vez

llevo queriéndolo

desde hace mucho tiempo.

pero mi rabia, mi rencor

hacia alejandro, no me dejaban

ver mis sentimientos

hacia cristóbal.

pina: ay, vas a ser tan feliz,

manita.

vas a tener al mejor hombre

del mundo a tu lado.

bueno, al segundo mejor.

porque el mejor es mi prieto

lima.

ambas: [ríen]

[música]

[música]

alejandro: perdí,

perdí el control y el imbécil

ese se puso a defender

a la que según él

será su esposa.

marco: bueno, ya confirmaste

que lo de la boda entre él

y maría es en serio

y no una cosa de celos, ¿no?

alejandro: a ver, no.

maría no puede casarse

con ese imbécil.

lo hace para mantenerme lejos

de ella, marco.

no pudo haberse enamorado

de ese don nadie, por favor.

marco: alejandro, ya acéptalo,

por favor.

deja que otro hombre le dé

a maría lo que tú no le pudiste

dar hace años, ¿no?

se lo negaste.

deja que sea un buen ejemplo

para--

alejandro: ¡no, no!

es mi hijo.

marco: ¿y?

alejandro: me importa un bledo

lo que maría haga con su vida.

a mi hijo nadie

me lo va a quitar.

voy a consultar con el abogado

que tú me mencionaste.

marco: mira, alejandro,

¿por qué no te calmas, eh?

tómate unos días de descanso,

vete de viaje, vete a pensar

bien las cosas.

meterte en un pleito legal

no te va a garantizar

que tu hijo te quiera,

¿entendiste?

ni que perdone mucho menos

lo que le hiciste a su madre.

¿vas a cometer otro error?

alejandro: ¡siempre cometo

errores!

abandonar a maría fue uno,

haberme casado con diana

fue el siguiente.

¿a quién diablos le importa

si ahora cometo otro error, eh?

hortensia: ¿qué te pasó?

juan pablo: pero ¿por qué

me tengo que ir a casa

de mi padrino?

maría: porque--

pina: ah, pues porque van

a fumigar el taller, gordo.

juan pablo: ¿fumigar?

¿qué es eso?

pina: van a echar un liquidito

para matar los bichos.

ay es que están saliendo

unas cucarachas bien grandotas.

juan pablo: ay ¿y la escuela,

mamita?

maría: no te preocupes,

tu padrino te va a llevar

todos los días bien tempranito

y a la salida va a pasar por ti.

voy a avisarle a la directora.

así que te tienes que portar

muy bien y nada de darle lata

a doña feli.

cristóbal: ah, mi mamá

va a saltar de gusto

teniéndote en la casa.

juan pablo: y yo voy a poder

jugar fut con tabo

todas las tardes.

cristóbal: uh.

juan pablo: y contigo, padrino.

cristóbal: claro.

juan pablo: ¿y me puedo llevar

mi tren?

maría: sí, mi amor,

yo te lo mando después.

lo tengo que desarmar

y guardarlo en su caja.

juan pablo: mm, mejor no, mamá,

tú no sabes cómo desarmarlo,

ya sé cómo eres.

mejor no me lo lleves.

todos: [ríen]

maría: mi amor,

te quiero tanto.

nunca lo olvides.

pina: y yo voy a ir a verte

bien seguido.

maría: te voy a extrañar mucho,

mi amor, mucho mucho.

alejandro: voy a recuperar

a mi hijo.

no me importa quién pague

las consecuencias.

no voy a renunciar a él.

hortensia: alejandro, por favor,

cálmate, cada vez que actúas

por instinto sales perdiendo,

hijo--

alejandro: ¡hortensia!

ya no quiero que ni tú ni nadie

me diga nada.

déjame solo, salte.

¡salte!

zacarías: ¡muchacho!

laureano, qué bueno que

te apareces por aquí.

laureano: no, pues es que

la chamba se pone re pesada

y pues me ocupa todo el día,

don zacarías.

zacarías: pues qué bueno que

tienes tanto trabajo, mi hijo.

y oye, ¿para cuándo viene

el primer hijo?

laureano: no, pues--

pues no sé, don zacarías.

juan pablo: buenas noches.

zacarías: mira.

tabo: ¡juan pablo!

¿cómo estás?

cada día estás más pesado, ¿eh?

felicitas: ¡uy, mira!

¡juan pablo!

qué sorpresa, mi vida.

juan pablo: vine a quedarme

unos días a casa de mi padrino,

¿no te importa?

felicitas: mm, no.

mi vida, qué alegría tenerte

aquí.

coral: juan pablo, ¡hola!

juan pablo: hola, coral.

lili.

laureano: ¿así que vas

a quedarte unos días

con tu padrino?

juan pablo: sí,

por las cucarachas enormes

del taller.

zacarías: ah...

felicitas: eh--

cristóbal: sí.

es que van a fumigar el taller

y toda la casa.

felicitas: pues para darte

la bienvenida tengo un flan

de leche y vainilla

que está buenísimo.

juan pablo: ¿me invitas,

abue feli?

felicitas: pero por supuesto,

te está esperando

en el refrigerador,

¿vamos por él?

cristóbal: vamos, vamos.

felicitas: ¡vamos todos!

zacarías: ¿ustedes creen que

me voy a perder ese flan?

están equivocados.

felicitas: pásale, hijo, pásale.

¡pásenle!

cristóbal: alejandro fue a ver

a maría, insiste en acercarse

al niño y maría me pidió

que lo trajera por si el tipo

decide regresar.

laureano: es un miserable,

como no estuve para echarlo

y sacarlo como un maldito

animal.

cristóbal: estaba yo,

no te preocupes.

¿y tú qué haces por aquí?

laureano: no, pues es que

la mera verdad pues vine

a buscarte.

quiero platicar contigo

pues como mi amigo.

lo que pasa es que--

pues tengo una bronca

con la pina,

pues necesito tu consejo

de hombre a hombre.

maría: por favor, morenita,

por favor cuida a mi niño,

que se hombre entienda

que haga lo que haga

ya no puede recuperar

el cariño de mi solecito.

por favor, morenita,

ilumíname,

protégenos con tu sagrado manto.

felicitas: juan pablo se acabó

su flan y se fue a dormir

al cuarto de tabo.

la verdad no peca pero incomoda.

eso de las cucarachas

en el taller no te lo cree

nadie, bueno,

sólo un alma inocente

y limpia como la de juan pablo.

cristóbal: el engreído ese

sigue insistiendo en acercarse

a mi ahijado.

maría lo que teme, mamá,

es que termine diciendo

que es su padre.

felicitas: ¿y qué va a hacer

maría, cristóbal?

no puede esconder al niño

de ese hombre toda la vida.

yo creo que es mejor

que le diga la verdad.

cristóbal: no, yo también

lo creo pero solamente ella

puede decidirlo.

por lo pronto, ven.

me caso con maría.

¿no dices nada?

¿mamá?

felicitas: ay, hijo, es que

maría si se casa solo por--

cristóbal: no, mamá,

maría me quiere,

lo sentí en ese beso

tan anhelado,

lo sentí en su cuerpo

temblando en mis brazos.

felicitas: ay, cristóbal, hijo.

mi vida.

[música]

pina: te estuvimos esperando

para merendar.

laureano: pues yo ya cené

por ahí.

pina: alejandro rivapalacio

vino y se armó

la de san quintín.

laureano: ya lo sé.

pina: ¿y cómo lo sabes?

laureano: pues me lo contó

cristóbal.

pina: ¿estuviste en casa

del profe?

laureano: pina,

ven, chulita.

sabes lo mucho que te quiero,

¿verdad?

pues ya estoy listo para hacerme

esos análisis como tú

te los hiciste.

pina: ay ¿de veras, prieto?

laureano: sí, sí, chulita.

pina: ay te quiero, laureano,

te quiero.

licenciado: firme aquí

si es tan amable.

alejandro: con esto inicia

el trámite de reconocimiento

de maternidad, licenciado.

licenciado: sí, en cuanto tenga

la aprobación del juez,

la señora maría flores

estará obligada a presentar

al niño para que se le realice

la prueba correspondiente.

alejandro: [piensa] te vas

a arrepentir el resto

de tu vida,

te vas a arrepentir.

>> esto es como más

concepto industrial.

maría: si.

>> este es más concepto--

maría: sí.

>> ajá.

a plazos el precio de la máquina

sube un poco.

cristóbal: si, si,

pero podríamos adecuarnos

a un plan de crédito.

maría: si es necesario

a un financiamiento

porque en este momento

no contamos con el capital

necesario para pagar de contado.

>> pero podrían encontrar

un socio que esté interesado

en invertir con ustedes, ¿eh?

maría: no, no,

estamos bien así,

solamente nosotros dos

ya que el señor cervantes

no solamente es mi socio

en este negocio

sino que muy pronto

será mi esposo.

>> pues muchas felicidades.

cristóbal: y bueno,

usted puede estar seguro

que no fallaremos en los pagos,

somos personas de palabra.

>> entonces firmemos

el contrato, ¿le parece?

[timbre]

pina: ¡voy!

¿qué hace usted aquí?

alejandro: vengo a hablar

con mi hijo.

pina: ¡usted no puede

entrar aquí!

alejandro: ¿dónde está?

¡juan pablo!

pina: ya le dije que no está

aquí.

alejandro: ¡hijo!

pina: ¿está sordo o qué?

alejandro: ¡juan pablo!

pina: que se largue le digo,

no tiene nada que hacer

en esta casa.

¡lárguese!

¡fuera!

alejandro: hijo, ¿dónde estás?

pina: ¿cómo se atreve

a venir de esta manera?

¡que se largue!

le digo que aquí no está.

alejandro: ¡juan pablo!

pina: ¡lárguese!

¿qué no está oyendo?

maría: ¡juan pablo!

¡juan pablo!

pina: ya se dio cuenta

que el niño no está,

¡ahora lárguese!

alejandro: ¡juan pablo!

¡juan pablo!

hijo, ¿dónde estás?

pina: no puede entrar.

sálgase.

alejandro: juan pablo.

pina: ya le dije--

alejandro: ¡hijo!

pina: no está en el departamento

ni en el taller--

alejandro: juan pablo.

pina: ya revisó todo,

por favor váyase de aquí.

¿ahora sí me cree?

aquí no está ni el niño

ni maría.

alejandro: traigo esta orden,

es para que maría lleve

a mi hijo a este hospital.

pina: juan pablo está bien

y sanito.

alejandro: es para hacerle

una prueba que demuestre

de una vez por todas

que lleva mi sangre

y que yo soy el padre.

pina: esto no le va a servir

de nada porque usted

no va a volver a tener noticias

de juan pablo.

[grita]

alejandro: ¿dónde lo tienen?

[grita] ¿dónde?

[música]

todos: [aplauden]

tabo: [grita]

[llora]

>> ey, ey, ¿qué pasó?

esto es serio, lo tenemos que

llevar a una clínica, ¡rápido!

>> voy por una ambulancia,

ahorita vengo.

>> ¡rápido!

tabo: ¡mi rodilla!

>> una camilla, órale, rápido.

¡una camilla!

tabo: [llora]

>> tranquilo, tranquilo, tabo,

ey, tranquilo.

pina: ¡suélteme, desgraciado!

alejandro: ¿dónde lo tienen,

pina?

¡dime!

pina: ¡no sé!

y aunque supiera no se lo iba

a decir así que no pierda

su tiempo y lárguese--[grita]

alejandro: esconderlo

no va a servir de nada.

voy a encontrar a mi hijo

donde quiera que esté.

voy a ir a hacerle esas pruebas

y mi hijo se va a quedar

conmigo, ¿oíste?

¡conmigo!

pina: [tose]

tabo: [llora]

doctor: el chico sufrió

una rotura de ligamentos

cruzados.

tabo: por favor, profe,

deme algo para el dolor

o enyésenme, ¡o hagan algo,

por favor!

>> tranquilo, no es tan fácil

como eso, tranquilo.

tabo: [grita] ¿entonces?

doctor: vamos a tener

que operarte.

tabo: ¿qué?

doctor: avísele

a sus familiares.

tabo: no, no, no, no, no--

>> tranquilo, todo va a salir

bien--

tabo: [grita] no, no, no--

[gime]

[llora]

te escuché tan asustada

te escuché tan asustada

te escuché tan asustada

te escuché tan asustada

que pues me vine para acá

de volada, pues ¿qué pasó o qué?

pina: ese méndigo de alejandro

llegó así nomás y pues

me jaloneó todita.

laureano: hijo de la mañana,

vas a ver nada más que lo voy--

lo voy a--

pina: tranquilo.

laureano: le voy a romper

la cara.

pina: quería saber dónde estaba

el gordo.

llegó con una orden del juez,

me la enseñó pero pues

la hice cachitos.

laureano: no, pues hay que

avisarle a maría.

pina: pues ya le llamé

pero no me contesta.

ojalá que no se tarde.

anda con el profe cristóbal

viendo lo de comprar unas

máquinas para eso de la fábrica.

laureano: ¿y dónde quedaron

los cachitos de ese papel?

pina: acá los puse.

laureano: a ver.

pásamelos, vamos a pegar

los pedazos a ver si

se entiende, ¿no?

maría: ay me gustaría mucho

que la boda fuera en la iglesia

de mi pueblo.

cristóbal: va a ser como tú

quieras, mi amor.

por lo menos ese cobarde

no ha regresado a molestarte.

maría: no, ya entendió

que es demasiado tarde

para recuperar a juan pablo.

cristóbal: me tengo que ir

a ver unos pendientes

en la escuela.

maría: no.

cristóbal: sí,

nos vemos más tarde.

maría: [ríe]

[teléfono]

inocencio: [ríe]

cómo pasa el tiempo,

mira nada más cómo has crecido,

juan pablo, qué barbaridad.

juan pablo: sí, eso me dice

siempre mi mamá

cuando me va a comprar ropa.

ambos: [ríen]

inocencio: pues tu mamá

es una mujer maravillosa,

tienes que quererla

y respetarla siempre, ¿eh?

juan pablo: sí, ya lo sé,

don inocencio, mi mamá trabaja

mucho para que a mi

no me falte nada.

como mi papá se murió.

inocencio: eh--

felicitas: sí, el pobre falleció

en uno de esos países

donde trabajaba como médico.

inocencio: si, si, claro,

ya se me había olvidado.

bueno, pues yo los dejo

porque ya se me hace tarde.

felicitas: que dios lo bendiga,

don inocencio.

inocencio: sí.

¿sabes otra cosa, juan pablo?

eres un muy buen niño, ¿eh?

felicitas: oiga, ¿qué estoy

pintada en la pared?

inocencio: ay perdón, señora,

todos mis respetos.

me voy a trabajar porque pues--

sino con qué le pago la renta.

felicitas: pero si nunca me ha

pagado.

inocencio: [ríe]

con permiso.

maría: hola, ya regresé.

pina: ay, manita,

no te escuché entrar.

maría: llegué hace un momento,

¿qué hay de nuevo?

laureano: pues--pues dile,

chulita.

maría: ay ¿qué pasa, pina?

pina: ay es que vino

el empiringotado a buscar

al gordo, que dizque el juez

le dio un papel

para que le hicieran

pues no sé qué pruebas.

maría: ¿y por qué esta

todo roto?

pina: ay perdón, maría,

es que me encanijé tanto

que pues se lo rompí en la cara.

maría: quiere que le hagan

una prueba de paternidad.

alejandro: le llevé a maría

la resolución del juez

y pina me la rompió en la cara.

marco: bueno, es que es

increíble.

al parecer después de todos

estos años a la tal pina esa

no le ha mejorado el caracter--

alejandro: me están escondiendo

a juan pablo pero te juro

que lo voy a encontrar, marco,

y cuando le cuente al juez

la reacción neurótica

que tuvo maría

seguramente fallará a mi favor.

marco: ¿de verdad piensas

que así vas a recuperar

a tu hijo, alejandro?

vanessa: ¿recuperarlo?

por dios, alejandro,

ni siquiera puedes cuidarlo.

deja que maría y su futuro

marido se encarguen.

alejandro: no.

no se van a salir con la suya.

no van a usar a mi hijo

para pretender ser la familia

feliz.

vanessa: mm, ¿entonces lo que

tienes son celos?

marco: es que maría al parecer

se llevó al niño quién sabe

a dónde, lo corrió, no sé.

vanessa: pues hizo muy bien.

como la criada ahora

tiene dinero no me extrañaría

que lo haya mandado

al extranjero.

alejandro,

deja de atormentarte.

olvídate de ese escuincle

y de esa gata.

alejandro: maría no sería capaz

de esconder a mi hijo

en el extranjero.

marco: por supuesto que no,

yo tampoco lo creo, alejandro,

maría lo adora.

alejandro: ¿dónde demonios

está, marco?

marco: no sé, seguramente

con alguien de su entera

confianza, qué se yo.

¿tú crees que maría

lo deja con cualquiera?

claro que no.

alejandro: ya sé.

marco: alejandro, espérate--

ale--

carmina: entonces ya lo sabes,

velas rojas y amarillas.

>> claro que sí, doña carmina,

muchas gracias.

carmina: que te vaya bien.

>> hasta luego.

ey, ¡hola!

¿cómo estás?

felicitas: no nos vamos

a tardar.

en lo que yo descuelgo la ropa

tú juegas un ratito, ¿te parece?

juan pablo: ah, ¿entonces puedo

ir al cuarto de tabo

por otro carrito, abuelita?

felicitas: sí.

nada más cuidado al bajar

las escaleras, ¿eh?

juan pablo: ajá.

alejandro: juan pablo.

juan pablo: hola.

alejandro: juan pablo,

tú mamá me pidió que viniera

por ti.

juan pablo: ¿por qué?

alejandro: porque ella no pudo

venir, me pidió que pasara

por ti.

¿nos vamos?

está esperándonos.

juan pablo: si, nada más

le aviso a mi abuela--

alejandro: no, no,

no te preocupes, tu mamá

le va a llamar.

vámonos para alcanzarla.

juan pablo: bueno.

alejandro: córrele.

felicitas: [grita] juan pablo.

¡juan pablo!

¡se llevan al niño!

¡ayúdenme!

¡juan pablo!

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