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Simplemente María Capítulo 16

20 May 2020 – 12:00 AM EDT

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locutor: televisa presenta...

vanessa: no, no, pero

¿cómo se le ocurre?

¿cómo puede pensar algo así?

no, me entendió mal.

lo que necesito es que

vigile a una persona.

mire, será mejor que nos veamos

y le explique directamente

lo que quiero.

georgina: [llora]

hortensia: ¿otra vez el

insomnio?

a mí no me engaña, señora.

usted tiene algo más.

¿qué le dijo el médico?

georgina: [llora]

hortensia: no...

[solloza]

adolfo: ¿georgina?

¡georgina!

hortensia: no, no puede ser.

virgen santa.

no, señora, no.

[llora]

georgina: desgraciadamente

sí lo es, hortensia.

hortensia: seguro que el doctor

adolfo hallará qué hacer.

georgina: el señor, el señor

no lo sabe.

y por favor, no lo debe de saber

ni los muchachos tampoco.

hortensia: señora, no creo

que eso sea bueno.

su esposo es un gran doctor.

el mejor oncólogo que hay

en este país--

hortensia: por favor.

¿no te acuerdas que yo decidí

que quería que me atendiera

otro médico después de la

operación?

es que yo precisamente

estaba temiendo esto,

esto que está sucediendo.

yo no quiero que

mi familia vuelva a pasar

por el infierno que pasamos

cuando yo me enfermé.

hortensia: no, señora, no.

no puede resignarse, no puede.

por favor, no puede resignarse.

no lo haga.

georgina: me voy a hacer otros

estudios.

vamos a tratar de resolver

el problema, pero--

[solloza] a mí--

temo que [indistinto]

[llora]

hortensia: no, no diga esas

cosas, señora.

no diga esas cosas, por favor,

no. [llora]

georgina: ¡por favor!

¡tú sabes lo que yo he luchado!

¡tú sabes a los tratamientos

a los que ya me he sometido!

yo ya no sé si pueda volver

a cruzar ese camino.

yo te lo suplico, no te me

angusties.

va a ser una lección de vida...

de la poca vida que me queda...

vamos a disfrutar cada minuto

así fuera el último.

hortensia: [llora] [indistinto]

la escucho y se me parte

el alma, señora.

una mujer tan buena,

tan generosa como usted.

la única que me ofreció

ayuda ante mi desgracia.

no, no es justo, no es justo.

no es justo, no.

georgina: yo no sé cuánto tiempo

me queda.

lo que sí te ruego,

esto tiene que quedar entre

nosotras.

adolfo: ¿qué tanto están

hablando a estas horas

de la madrugada?

georgina: nada, adolfo.

es otra vez el insomnio

del que ya te había yo hablado.

bajé a--

a hacerme un té.

desperté a la pobre

de hortensia.

hortensia: con permiso.

adolfo: ¿qué le pasa

a hortensia?

bebé: [balbucea]

maría: ah...

¿tienes hambre, mi bien?

ahorita te doy de comer.

chiquito lindo.

ya, ya.

georgina: mira, ya me revisó

y me dijo que todo está

en orden.

es solo que a veces, pues,

yo no sé.

como que me abruman sentimientos

que no me dejan dormir.

adolfo: ¿qué clase

de sentimientos?

georgina: pues--

de nostalgia, adolfo.

si vieras cómo me siento

tan lejos de mis hijos.

adolfo: eres una madre

sobreprotectora, georgina.

siempre te lo he dicho.

no puedes tenerlos como cuando

eran niños, pegados

a tus faldas.

georgina: como quisiera

regresar a ese tiempo.

volver a vivir tantas cosas

hermosas, y hasta tomar

otras decisiones.

adolfo: a ver, a ver.

a ver, ven acá.

dime de qué hablas, mujer.

georgina: mira, por ejemplo.

vanecita.

¿tú no crees que si vanecita

hubiera sabido desde niña--?

adolfo: no, no, no, no.

ese tema quedamos en no volver

a tocarlo nunca y no lo vamos

a hacer.

georgina: bueno, entonces

vamos a hablar de alejandro.

adolfo: ¿qué con alejandro?

magdalena: amor, él trata

desesperadamente de seguir

tus pasos, de hacerte sentir

orgulloso; pero la medicina

no es lo suyo.

adolfo: le tengo que exigir

que sea el mejor.

mejor que los demás,

incluso mejor que yo.

si no, ¿cómo va a encargarse

de los hospitales cuando

ya no esté?

georgina: adolfo, no se trata

de cuando ya no estemos

en este mundo.

se trata de ahora.

amor, te pido que seas

más flexible con alejandro.

permítele volver a competir,

permítele volver a montar--

adolfo: no, no, no, no, no.

de ninguna manera.

eso sería tanto como volver

a darle una carta abierta

para que vuelva a ser el mismo

muchacho irresponsable

que tantos dolores de cabeza

nos ha dado.

georgina: ¿qué hay de esa

muchacha?

¿qué hay de esa muchacha

humilde de la que se enamoró?

¿qué hay?

adolfo: ¿qué hay con esa mujer?

georgina: ni con la compañía

de karina ha logrado borrar

su recuerdo, ¿qué no te das

cuenta?

adolfo: mira, georgina,

no voy a discutir eso otra vez.

esa mujer no era, ni es,

ni será para alejandro.

y tengo muchas razones para

pensarlo.

georgina: ¿qué razones?

¿que no pertenezca a nuestro

círculo social?

adolfo: es mucho más que eso

y no pienso discutirlo a estas

horas de la madrugada.

he dicho y punto.

vamos a dormir.

a dormir, a dormir, a dormir.

es muy tarde, estás cansada.

nayeli: tavo, tavo.

[susurra] despiértate, tavo.

tavo, tavo.

despiértate, tavo.

tavo: [gime]

[golpean]

cristóbal: tavo, ¿puedo pasar?

tavo: ¿qué onda?

cristóbal: ven, tavo, levántate.

quiero que me acompañes

a comprar el pan.

tavo: ay, naranjas.

es muy temprano y estoy

de vacaciones.

cristóbal: a ver, a ver,

gustavito.

ultimadamente quiero hablar

contigo y muy seriamente.

así es que te levantas,

te vistes, vienes conmigo y ya.

¡rápido!

tavo: chale, me va a dar

un regaño.

¡nadita!

qué susto me metiste.

yo pensé que eras el monstruo

de la cama.

nayeli: qué sonso eres.

y a ver si vas encontrando

otro lugar para guardar

tu ropa sucia.

necesito hablar contigo.

tavo: pues, en otra ocasión,

güereja.

¿no ves que el capitán

me está esperando y trae

muy mala cara?

nayeli: justo de eso quiero

hablarte.

mira, lo que pasó es que--

>> ¡apúrate, tavo, te está

esperando tu papá--!

nayeli: espera, espera.

tavo: déjame cambiarme.

nayeli: te juro que es súper

importante, te--

tavo: luego, me dices lo que

quieras, pero salte.

¡ya salte!

nayeli: ay, está bien.

maría: aquí está su desayuno,

señorita úrsula.

ahí está.

úrsula: vaya, estás mejorando,

maría.

maría: solo quiero que usted

y su hermana estén contentas

con mi trabajo.

¿sería mucha molestia

que se probara la falda,

señorita?

úrsula: ¿ya está lista?

maría: pues, nomás está

hilvanada pero para que

se la pruebe.

le hago algún ajuste y

si le queda bien, la coso

en la clase.

úrsula: se ve muy bien.

voy al baño a probármela.

alejandro: ¡qué más quieres, pa!

o sea, estoy casi al día

con las materias que debía.

¿no te causa alegría eso

o qué?

adolfo: ¿alegría?

es tu obligación, alejandro.

es lo mínimo que espero de ti.

tienes muchas ventajas

a comparación de lo poco

que recibo de ti.

alejandro: pero para mí

ha sido una gran esfuerzo--

adolfo: ¡para mí no!

y no esperes que aumente

tu mesada.

te tengo al mínimo para ver

si así te aplicas.

alejandro: está bien, está bien.

no estoy esperando nada.

y te entiendo.

créeme que voy a poner

lo mejor de mí para que me vaya

mejor el próximo semestre.

¿satisfecho?

adolfo: estaré satisfecho

cuando finalmente hayas

olvidado por completo

a la sirvienta esa.

alejandro: ¿a maría?

¿qué tiene que ver ella

en mis calificaciones, pa?

adolfo: hasta tu propia madre

se ha dado cuenta que sigues

pensando en esa mujer.

y no quiero que tu mamá

se preocupe por nada.

y mucho menos que se entere

de las consecuencias

que hubo por tus amoríos

con esa criada.

eso si fuera cierto que

el hijo es tuyo--

alejandro: esa criada,

como tú la llamas,

es una pobre mujer que la está

pasando muy mal, pa.

y todo por alimentar a un hijo.

adolfo: cállate, cállate,

cállate.

tu madre puede escucharte.

la mataría saber lo estúpido

que fuiste al enredarte

con esa clase de gente.

alejandro: por lo visto

nada de lo que yo haga

compensará el error que cometí,

¿verdad?

adolfo: hijo.

hijo, aunque--

aunque no lo creas, yo lo único

que quiero es lo mejor para ti.

quiero que tengas un futuro

brillante.

sé que lo vas a conseguir

si sigues mis consejos.

alejandro...

por favor, no vuelvas

a defraudarme.

[música]

[música]

úrsula: me queda perfecta.

es un modelo sencillo,

pero elegante.

la tela luce muy bien.

maría: qué bueno que le quedó

bien, señorita.

úrsula: termínela, para

estrenarla.

maría: sí, señorita.

thelma: maría, ¿qué pasó con mi

desayuno?

ay...

¿y esa falda?

úrsula: es la que me hizo

maría.

thelma: pues, yo quiero una

igual.

hoy mismo voy a comprar la tela.

maría: con gusto se la hago,

señorita thelma.

thelma: a ver.

está muy bonita.

vanessa: quiero que vigile

muy de cerca a una empleada

doméstica que trabaja en casa

de unas señoritas amigas mías.

¿entiende?

>> sí.

vanessa: conocí a la muchacha

cuando trabajó en otro lugar.

me dio mucha lástima, porque

anda de casa en casa

con su hijo recién nacido.

quisiera ver la manera

de ayudarla.

siento que no está muy a gusto

trabajando con mis amigas.

pero no sé si merezca

mi esfuerzo, no la conozco bien.

>> está bien, señorita.

vanessa: sus patronas

se expresan pésimo de ella.

piensan que es...

¿cómo decirle?

una ofrecida.

y obvio, yo quiero comprobar

si es verdad antes de apoyar

a la muchacha.

sí me entiende, ¿verdad?

>> sí.

vanessa: aquí tiene la dirección

donde trabaja y su descripción.

lo que tiene que hacer

es muy sencillo.

tiene que seguirla a donde vaya

sin que se dé cuenta.

¿capta?

>> claro que sí, señorita.

vanessa: quiero saberlo

todo de ella antes de tomar

una decisión.

estoy confiando en usted

porque hipólito me dijo

que no tiene trabajo;

y sobre todo porque es

una persona muy discreta.

obvio le voy a pagar muy bien.

¿está de acuerdo?

>> sí, señorita.

acepto.

yo le hago esa chamba

con mucho gusto, señorita.

pina: ay, manita,

conscientes mucho

a esas cacatúas.

les haces tortillas a mano,

les preparas todo a su gusto

y hasta les coses la ropa

de a gratis.

¿ya le dijiste a la vieja mayor

que te pague la [indistinto]

de la falda?

maría: ay, pina,

¿cómo vas a creer?

si le voy a hacer otra falda

a la señorita thelma.

pina: ay, mírala.

qué abusada, ¿eh?

no, manita, no.

estás dejando que abusen

chorronales de ti.

y así se empieza.

luego no van a querer

pagarte tu sueldo;

y si te descuidas, hasta

les vas a tener que pagar

por limpiarles su casa.

maría: ay, pina, dices cada

cosa.

hasta me haces reír.

la verdad, no me quejo.

porque aparte de que

puedo practicar, tengo trabajo,

no paso hambre.

y lo más mejor es que tengo

un techo para mi solecito.

cristóbal: gustavo, sé que

estás creciendo.

tavo: seguro, y mucho.

voy a ser bien alto

para rematar los mejores goles.

cristóbal: [ríe] no me refiero

a la altura.

tavo: ¿entonces?

cristóbal: hablo de los cambios

que debes de estar teniendo.

tavo: ¿yo? ¿cuáles?

cristóbal: por ejemplo,

¿no sientes que te está

creciendo algo así como

la barba, eh?

tavo: naranjas.

cristóbal: ese es solamente

un cambio, pero habrá otros

que ya habrás notado.

tavo: pues, sí.

los zancos de "fut"

ya me aprietan y los pantalones

me quedan "abrigacharcos".

cristóbal: me refiero a--

¿no has notado que

te inquieta una niña,

que te gusta una compañerita

del salón? ¿eh?

tavo: ¿una niña?

¡no, huacala!

¡si todas son chismosas,

feas, chillonas y molonas!

y además hablan pura tarugada.

cristóbal: a ver, gustavo, ya.

dime la verdad.

yo sé, te gusta una niña

de tu escuela, ¿eh?

tavo: ¿a mí?

primero perro.

las mujeres nomás

dan puras broncas.

inocencio: mira, fausto.

antes que nada, yo quiero

que sepas que yo no tengo

nada en contra de, este--

¿cómo las llamo?

pues, tus aficiones,

tus preferencias,

tus gustos, ¿me entiendes--?

fausto: sí, ya entendí.

anoche toda la pensión

escuchó lo que hablé

con mi hermano, ¿ah?

inocencio: pues, es que

lo hablaron a un volumen

para que lo oyera no solo

la pensión, sino toda

la cuadra entera.

y si alguien se perdió

la escena, todos los que estaban

ahí con el oído pegado

a la puerta, tuvieron a bien

informarnos.

dar el reporte, la crónica.

fausto: mire, don inocencio.

yo le aseguro que por parte

mía--

inocencio: mira, lo único

que yo te puedo asegurar

es que nuestra relación

profesional no se verá

afectada por tus inclinaciones.

así que no te preocupes.

si alguna vez tú me presentas

a tu novio, yo como los monos:

mero ir y callar.

o sea, que cada quien, este--

pues, sus cosas.

fabián: no es fácil.

yo lo vi crecer, lo eduqué

como machito desde que murieron

mis papás, que dios los tenga

en su gloria.

y ahora me sale con estas.

zacarías: será por falta de

madre.

fabián: falta de madre

tendría yo si dejara

de quererlo.

porque sea lo que sea, pues,

es mi sangre.

zacarías: eso, tú lo has dicho.

es tu sangre y a la familia

hay que aceptarla y apoyarla

en las duras y en las maduras.

no importa lo que sean,

no importa lo que hagan.

no se puede abandonar

a un hermano, menos a un hijo.

pase lo que pase.

fabián: cálmese, cálmese, don,

que le puede dar un algo.

yo le prometo que nunca

de los nuncas abandonaré

a mi hermano, se lo juro.

pero tranquilo, tranquilo

que no pase nada.

¿sabe qué?

mire--ah, aguánteme tantito

don zacarías.

eh, yola, yola, espérate.

mira, yo sé que no quieres

hablar conmigo, criatura,

pero te juro por esta

que sé que yo no me medí

anoche con lo que hice y dije.

mira, si me dieras otra

oportunidad, yo te lo prometo--

yolanda: ¿estás loco?

¿otra oportunidad?

si acepté salir contigo fue

para--

fabián: sí, ya sé, ya sé.

para darle celos al cristóbal.

y en cuanto a él, pues,

nos hubiera visto salir,

tú me ibas a botar en la

esquina, ¿eh?

¿a poco no?

yolanda: pues, sí, justo así.

fabián: pues, le entro.

yolanda: ¿le entras?

fabián: sí.

le entro a eso.

yolanda: ¿estás seguro?

porque yo puedo buscarme otro,

¿eh?

fabián: ¿para qué?

si aquí me tienes a mí, ¿eh?

¿cómo la ves?

[música]

[música]

alejandro: tornado, ven.

toma.

karina: wow, es precioso.

alejandro: es el mejor caballo

de todos los que he tenido.

toma, chiquito.

karina: lo sé, se nota cada vez

que lo montas.

de verdad, es un placer

verte competir.

qué lástima que ya no lo hagas.

alejandro: lo tengo prohibido.

hasta nuevo aviso.

karina: ¿y no montarías para mí?

alejandro: no, no tengo muchas

ganas.

karina: ¿por?

oye, te he notado

muy distraído últimamente,

alejandro.

y no me pongas de pretexto

la universidad, ¿eh?

alejandro: tengo otras

preocupaciones en la cabeza.

es eso.

karina: ¿cuáles?

digo, si se puede saber.

thelma: quiero que mi falda

quede mucho mejor que la de

úrsula.

yo tengo mejor cuerpo

y sobre todo, soy más joven.

si la haces bien, tal vez

hasta me olvide de insistirle

a mi hermana de que te eche

a la calle con todo y escuincle.

bebé: [llora]

maría: sí, señorita thelma.

le va a quedar retelindo.

thelma: ay, ya calla

a ese chamaco, que me tiene

harta con sus berridos.

bebé: [llora]

karina: en serio, alejandro.

si queremos ser una pareja padre

yo necesito que me digas

cuáles son esas otras

preocupaciones.

alejandro: tonterías que no

me dejan dormir.

karina: pues, si no te dejan

dormir, es que no son tonterías.

alejandro: ¿sabes qué es

lo que necesito en este momento?

karina: ¿qué?

alejandro: uno de esos besos

que solo tú sabes dar

y que tanto me encantan.

karina: ¿qué te pasa?

alejandro: eh, nada, cambié

de opinión.

siempre sí quiero montar.

¿me esperas?

voy a cambiarme.

¡erubiel!

¡ensilla a tornado!

fausto: te cae.

¿de veras te ofreciste

para darle celos al cristóbal,

así por tu propia voluntad?

fabián: como lo oyes, bro.

fausto: pues, no entiendo.

es como meterte solito

al matadero, pues.

fabián: no, bro.

a ver, esa mulilla cree

que me va a usar,

pero chica sorpresota la que

se va a llevar cuando descubra

que yo tengo un arma secreta

que no va a poder resistir.

fausto: de veras que no

entiendo, morro.

fabián: mira, tú déjamelo todo

a mí y nos vemos al rato

en el restaurante donde tocamos

y ahí te lo voy a explicar.

tavo: ay, guareja, en qué lío

me metiste.

con razón cristóbal me echó

el rollón del crecimiento,

que los cambios, que nomás

no entendí ni papa.

nayeli: a ver, pero

no le dijiste nada, ¿verdad?

tavo: ¿qué le iba a decir,

si no sabía nada?

y no me preguntó por ninguna

loción.

nayeli: ay, qué bueno.

de la que me salvé.

así no tengo que echarle

mentiras a cristóbal.

cristóbal: a ver, nayeli.

¿me quieres explicar?

[llaman a la puerta]

>> ¿sí?

secretaria: señora--

vanessa: ¿usted es la encargada

de este negocio?

>> soy la dueña.

vanessa: mucho gusto.

yo soy vanessa rivapalacio.

quiero contratar los servicios

de un modelo profesional.

>> ¿qué tipo de modelo quiere?

¿cómo para qué trabajo?

vanessa: mire, necesito

que sea joven y guapo.

muy guapo, ¿capta?

>> [habla francés]

vanessa: ¿qué tal este?

maría: [piensa] esta falda

me tiene que quedar mejor

que la otra para ganarme

a la señorita thelma.

me entregué a ese mal hombre

en cuerpo y alma.

él nunca me quiso.

[solloza]

lo único que ahora tengo

es a mi solecito.

mi hijo no va a tener

el alma negra como ese.

karina: [aplaude]

¡no, no!

¡alejandro! ¡alejandro!

[música]

alejandro, ¿estás bien?

¿no te lastimaste?

alejandro: estoy bien,

estoy bien, estoy bien.

me distraje y me caí.

karina: la próxima vez

no vengo tan guapa para

no distraerte.

erubiel: híjole, patrón,

mejor chéquese.

luego esos golpes son

bien traicioneros.

alejandro: no, ¿cómo crees?

erubiel, no hay de qué

preocuparse.

¿quién es el doctor aquí?

erubiel: pues, usted.

alejandro: lo que sí es que

hay que ir por tornado, mira.

erubiel: vamos, patrón.

karina: yo mejor los espero

aquí, por lo de los tacones.

erubiel: oiga, patrón,

¿qué pasó con la nueva que trajo

el otro día?

esa sí estaba bien bonita.

alejandro: esa mujer se quedó

en mi corazón, erubiel.

ya no la veo, pero no puedo

olvidarla.

maría: pina, me asustaste.

toca la puerta.

pina: ¿para qué?

si sé que siempre la tienes

abierta.

¿y ahora qué traes, manita?

andas toda achicopalada.

maría: hay recuerdos

que nomás con traerlos

abren heridas.

pina: ay, no.

¿otra vez ese canijo?

maría: [llora]

¿a cuántas mujeres les habrá

dicho lo mismito?

yo fui la única que le creyó.

piedad: manita, deja

de atormentarte.

te haces daño tú solita.

saca a ese infeliz

de tu corazón para siempre.

maría: pues, eso estoy haciendo.

pero a veces se me olvida

que tengo que olvidar.

cristóbal: que entiendo por qué

lo hicieron, pero no es

la forma correcta de hacer

las cosas.

y tú, güerita, debes saber

que no es bueno decir mentiras

para conseguir lo que quieres.

nayeli: sí, ya aprendí.

ya no me vas a meter

a la escuela nueva, ¿verdad?

cristóbal: una cosa no tiene

que ver con la otra.

no te preocupes.

es más, ya hice la cita

para inscribirte.

nayeli: ¡gracias!

entrar a esa escuela

es lo que más quiero

en el mundo.

cristóbal: [ríe]

>> querida, no sé cuál

es el límite de tu presupuesto,

pero déjame decirte que didier

es uno de nuestros top models.

actualmente tiene mucho trabajo.

no creo que tenga--

vanessa: no tengo límites

en el presupuesto.

y obvio, eso será una buena

noticia tanto para tu agencia

como para el mismo didier.

>> claro, claro.

pues, mientras didier pueda

cumplir con los compromisos

adquiridos por la agencia,

no le veo problema.

solo es cuestión de ponerse

de acuerdo en el aspecto

económico.

¿puedo preguntar para qué

lo necesita exactamente?

vanessa: lo necesito para que

finja ser mi pretendiente.

karina: supongo que has traído

muchas niñas a verte montar,

¿no?

alejandro: algunas.

karina: ay...

y yo pensando que me trajiste

porque soy alguien especial.

es que eso quiero ser

para ti, alguien especial.

inolvidable.

y que termines locamente

enamorado de mí.

pina: pues, entiendo

que quieras quedar bien

con las cacatúas codas.

pero prométeme que otra cosa

que les hagas, ahora sí

se las vas a cobrar, manita.

thelma: ¿y tú? ¿qué no tienes

nada que hacer en casa

de doña hilda?

pina: no, ya acabé.

uy, la señora debe de estar

bien dormida.

thelma: pues, vete a cuidarle

el sueño.

te la pasas aquí quitándole

el tiempo a maría.

pina: no, pues, por eso

yo digo que mejor me voy.

ahí nos vemos, manita.

con permiso, señorita.

maría: ella nada más viene

a ver a mi solecito.

lo quiere mucho, pues va a ser

su madrina.

thelma: no abuses de mi

paciencia, maría.

que no se te olvide

que te aceptamos por pura

caridad.

vanessa: aquí está el anticipo.

ahora, didier, te voy

a explicar lo que tienes

que hacer.

¿hablas español?

didier: eh--

>> lo entiende, pero

no lo habla muy bien.

vanessa: divino, es mejor

que hables en francés.

ninguno de mis amigos

habla el idioma, pero yo sí.

obvio, seré tu intérprete

y traductora.

y te diré qué hacer y cuándo

hacerlo, ¿captas?

didier: [habla francés]

vanessa: eso es todo por ahora.

yo te aviso cuándo será

nuestra primera cita.

au revoir.

didier: madmoiselle.

tavo: neta que no se me ocurre

quién fue a contarle todo

a cristóbal.

nayeli: a mí tampoco, tavo.

coral: fue mi abu.

nayeli: ¿y él por qué?

coral: es que yo escuché

cuando nayeli le pidió

la loción a don inocencio.

y pues, yo le conté a mi abuelo.

tavo: y él se lo contó

a mi hermano.

bonito armaste, tachuela.

por eso me caes gorda,

por metiche.

coral: de verdad, lo siento

mucho, nayeli.

nayeli: pues, por andar

diciendo cosas que ni te

importan, mi hermano

nos regañó horrible.

zenaida: ¿qué está

pasando aquí?

nayeli: nada, ma.

solamente estábamos platicando.

zenaida: ¿platicando?

ay, ay, ay.

a ver, ven. ven, coral.

se enojaron, ¿verdad?

ay, no te angusties.

nayeli es muy explosiva.

ya sabes que no hay mal

que dure 100 años.

al rato se le pasa, mi amor,

y tan amigas como siempre.

ya quita esa carita, ¿eh?

[música]

[música]

alejandro: arriba, arriba,

pero fuerte, fuerte.

ahí. [gime]

karina: hola, vane.

vanessa: hola.

alejandro: yo las dejo, ¿eh?

corro a bañarme y te llevo

a cenar.

karina: ok.

alejandro: no me tardo.

vanessa: hola, hermanito.

alejandro: hola, hermanita.

vanessa: cuéntame.

¿cómo vas con alejandro?

karina: bien, pero estoy

hiper preocupada, vane.

vanessa: ¿cómo? ¿por qué?

karina: el recuerdo de esa

gata todavía pesa mucho

en tu hermano.

vanessa: ya lo sé, pero

te aseguro que eso va a cambiar

muy pronto, amiga.

karina: ¿y cómo lo sabes?

vanessa: porque ya sé

a dónde se fue a meter esa

infeliz guarachuda.

karina: ¿y eso de qué nos sirve?

vanessa: mira, contraté

a alguien que la vigile

para demostrarle a alejandro

que no significó nada para ella.

estoy segura que a estas alturas

la guarachuda ya se buscó

a otro hombre, ¿captas?

porque así son todas esas

bajadas del cerro.

si no les funciona con uno,

luego luego van y se enredan

con el segundo, con el tercero.

vas a ver cómo muy pronto

alejandro va a terminar odiando

a la tal maría.

[música]

[aplausos]

fabián: ¡gracias, muchachos!

¿cuántos fueron?

>> nomás tres.

fabián: nomás fueron tres.

>> ahí están.

quédese con el cambio, ¿eh?

fabián: gracias.

fausto: salió bien, mano.

oye, entonces el plan

es traerte a la yolita a cenar

aquí mero.

fabián: pues, sí.

fausto: pero ¿es que no se

supone que no van a llegar

ni a la esquina?

lueguito lueguito que los ve

cristóbal, te va a cortar.

fabián: pues, veremos.

capi, oiga, ¿puedo hablar

con usted al ratito?

capi: sí, claro.

fausto: ¿por qué quieres hablar

con el capi?

fabián: pues, porque voy

a negociar con él una cena

a todo lujo aquí merengues,

¿cómo ves, eh?

y lo voy a hacer con todas

las propinas que nos ganemos

en toda la semana.

fausto: ¿qué?

maría: esta falda también

me está quedando muy bien.

a la señorita thelma le va

a gustar mucho.

alejandro: [gime]

[gime]

georgina: alejandro, por dios,

pero ¿qué fue lo que te pasó?

alejandro: nada--

georgina: ¡cómo nada--!

alejandro: me caí del caballo,

pero estoy bien.

georgina: ¿quieres que te ponga

algo?

alejandro: no, está abajo

karina esperándome, ma.

ya me voy.

georgina: ¿estás contento,

saliendo con ella?

alejandro: eh, sí.

me la paso bien.

es--

es divertida, inteligente.

georgina: ¿pero?

alejandro: pero ¿qué?

georgina: falta algo más.

alejandro: ¿algo más?

¿algo más como qué?

georgina: como lo que sentías

cuando salías con la dichosa

maría.

alejandro: por favor, eso está

más enterrado que nada.

georgina: ¿enterrado?

ay, hijo, enterrado, quizás.

pero no olvidado.

mi hijo, tú sabes que te amo

por sobre todas las cosas.

lo que más ansío en esta vida

es que seas feliz en todos

los aspectos,

pero principalmente

en el sentimental.

yo adoro a tu papá.

y aunque es poco demostrativo,

él es el hombre de mi vida.

y yo quisiera que cuando tú

decidas unir tu vida a alguien

estés seguro de eso.

las diferencias sociales

no existen, mi amor,

cuando hay amor.

ven acá.

ándale, vístase ya.

no hagas esperar a una dama.

alejandro: ma.

georgina: ¿qué pasa?

alejandro: te quiero mucho.

georgina: yo te adoro.

alejandro: yo más.

georgina: [ríe]

úrsula: mira, maría.

¿qué tal nos vemos con

nuestras faldas?

maría: retechulas, señoritas.

thelma: te ganaste salir

este domingo.

pero eso sí, regresas temprano.

maría: sí, señorita.

no se apure por eso.

úrsula: vamos.

thelma: vamos.

maría: mi amor, mi amor.

ay, mi chiquito.

tú y yo nos vamos a ir

a ver al maestro cristóbal,

a doña feli,

a toda la gente buena que vive

en la pensión.

¿quieres ir?

ay, ¿sí?

nos va a acompañar tu madrina

pina.

abuelo: mira, pollita.

la película que querías ver

ya la pasaron a un cine

cercano.

podemos ir en la tarde,

¿qué dices?

podemos invitar a nayeli.

coral: no creo que nayeli

quiera ir.

abuelo: pero ¿qué te pasa,

mi pollita?

coral: es que nayeli y tavo

la cortaron conmigo.

me aplicaron la ley del hielo.

abuelo: ¿ah, sí?

la ley del hielo.

coral: se siente bien gacho.

abuelo: no te preocupes,

no te preocupes, pollita.

te prometo que voy

a hablar con doña feli--

coral: ¡no, no hables con nadie!

por eso dicen que soy

una chismosa.

abuelo: entonces, ¿qué quieres

que haga?

coral: quiero que nos vayamos

de aquí.

abuelo: ¿qué?

[música]

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