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Rubí Capítulo 10

Univision4 Feb 2020 – 12:00 AM EST

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[música]

maribel: no, no, estoy bien.

ambas: [hablan a la vez]

>> doctor, disculpe,

es que la señorita insistió

en pasar.

alejandro: eh, no te preocupes.

muy bien, gracias.

>> con permiso.

rubí: hola, maribel,

¿cómo estás?

me gustaría hablar contigo

cuando quieras.

maribel: yo solo quiero

aire fresco.

nos vemos luego.

rubí: chau.

maribel: ¿dónde está el baño?

>> en el pasillo,

en la puerta derecha.

¿se encuentra bien?

¿necesita ayuda?

maribel: sí, estoy bien.

rubí: exageró un poquito, ¿no?

o sea, entiendo su reacción,

pero tampoco es como que soy

la villana del cuento.

alejandro: [suspira]

me dijo cristina

que no podías venir.

¿qué haces aquí?

rubí: es mi mamá.

la amo.

alejandro: no sé, rubí,

hace mucho que ya no sé

ni quién eres.

rubí: gracias por salvarle

la vida a mi mamá.

alejandro: la razón

de ser médico es salvar vidas,

así que no tienes

nada que agradecer,

no te preocupes.

rubí: ¿me odias?

maribel: [vomita]

alejandro: mira, te aconsejo

que estés muy al pendiente

de tu mamá, por favor,

tiene que ser muy rigurosa

con su tratamiento

y llevar una vida

mucho más calmada,

se lo comenté ya a cristina.

rubí: te ves guapo

cuando te pones todo serio.

doctor, no se preocupe,

voy a seguir sus instrucciones

al pie de la letra.

alejandro: ¿vuelves a españa?

rubí: no.

alejandro: ¿y héctor?

rubí: me voy a divorciar.

alejandro: no sabía.

lo siento mucho.

rubí: [ríe]

¿lo sientes?

ni tú te la creíste,

lo único que has de sentir

es felicidad.

[ríe]

alejandro: ¿perdón?

¿de qué hablas?

rubí: no te queda la hipocresía.

alejandro: mira, rubí,

tengo una junta médica,

me están esperando.

si me disculpas,

tengo que estar allá con ellos

unos minutos.

rubí: como siempre.

el tiempo y los relojes en medio

de nosotros.

ok, gracias, doctor,

por su tiempo.

>> tú más que nadie sabes

cuánto tiempo llevo atrás

de este congreso.

>> ¿de qué?

>> del congreso de oslo,

¿dónde tienes la cabeza?

no me digas que te tengo

que volver a convencer

de que me acompañes.

cristina: ya te sientes mejor,

mamá?

refugio: claro,

después de tener a mis dos hijas

juntas, por supuesto.

cristina: ¿cómo, rubí está aquí?

refugio: sí.

pasó hace rato.

no sabes, casi me da

otro infarto de la emoción.

cristina: ay, mamá,

eso no lo digas ni de broma,

por favor.

refugio: en serio, mi amor.

no sabes la emoción que me dio,

es que es justo

lo que mi corazón necesitaba.

me urgía tener

a mi familia unida.

>> buenas tardes,

¿cómo se siente la paciente?

refugio: bien, gracias.

>> qué bueno, me da mucho gusto.

vamos a aprovechar

que se siente mejor

para sacar unas muestras,

¿está bien?

refugio: sí, perfecto.

>> ¿me permite cinco minutos?

cristina: claro que sí.

ahorita regreso.

refugio: gracias.

>> no se preocupe,

no le va a doler nada.

cristina: no pensé que me diera

tanto gusto verte.

rubí: yo también sonreí, tonta.

cristina: hoy estaba

muy asustada por mi mamá.

rubí: ¿qué le pasó?

cuéntame cómo fue.

cristina: no sé, la verdad

no he tenido tiempo

para hablar con ella

y prefiero no agitarla.

eso me recomendó alejandro.

rubí: justo vengo de hablar

con alejandro.

cristina: ¿y?

rubí: nada, le di las gracias.

cristina: ¿pasó algo?

rubí: no, ¿tenía que pasar algo,

cristina?

cristina: ¿y tu esposo

vino contigo?

rubí: ¿por qué todo el mundo

pregunta por mi esposo?

qué afán...

cristina: se pelearon.

rubí: ¿por qué no me cuentas tú

de romeo?

cristina: no sé de qué hablas.

rubí: ay, claro que sabes

de qué hablo.

andas con un chofer.

cristina: ¿cómo que me importa?

amo a finlandita,

es como mi hija.

no voy a dejar que su papá

sea un chofer.

cristina: ay, rubí,

ya me tienes harta.

estoy cansada de decirte

que no te metas en mi vida.

además, por lo menos, yo

soy honesta con lo que siento.

tú y yo somos muy diferentes.

rubí: ¿muy?

cristina: sí, muy.

tú no tienes cara para decirme

lo que está bien

o lo que está mal.

rubí: tú andas con un chofer,

¿ubicas eso?

>> listo, ya pueden pasar.

cristina: gracias.

>> con permiso.

>> ¿todo bien?

alejandro: ¿eh?

>> ¿pasó algo?

alejandro: no, no pasó nada.

todo bien.

>> sería precioso

que me dijeras la verdad.

alejandro: te cuento

terminando la junta.

>> aprovechando que estamos

todos aquí, ¿ya podemos empezar?

digo, sí está medio largo

el orden del día.

>> muy bien, comencemos.

refugio: rubí, no puedo creer

que estés aquí,

de verdad pensé que no te iba

a volver a ver en la vida.

rubí: no digas eso.

refugio: ¿cómo no voy a decir

eso?

no sabes lo que me afectó

que te fueras con ese hombre

sin avisar.

hiciste un desastre.

lastimaste a mucha gente, rubí.

rubí: lo sé.

¿me perdonas?

refugio: rubí, ¿eres feliz?

rubí: ¿eso qué?

refugio: ¿cómo eso qué?

¿valió la pena

todo lo que hiciste, eres feliz?

rubí: mamá, qué importa eso,

vamos a hablar ahorita

de cómo te sientes.

estás en el hospital.

refugio: necesito que hagas

algo por mí, rubí.

rubí: sí, lo que quieras.

refugio: necesito que vayas

y le pidas una disculpa

a maribel.

rubí: claro que no, mamá.

refugio: no, claro que sí.

rubí: no, mamá.

refugio: ¿por qué no?

rubí: porque no.

me la acabo de encontrar ahorita

en la oficina de alejandro.

refugio: ¿qué pasó?

rubí: me odia,

no sabes cómo me veía.

refugio: ¿y cómo

no te va a odiar, rubí,

después de lo que hiciste?

hiciste lo peor que se le puede

hacer a una mujer.

rubí: ay...

refugio: rubí, la lastimaste.

eras su mejor amiga

y le quitaste a su novio.

necesito que vayas

y le pidas una disculpa.

es lo mejor que puedes hacer

para sentirte bien,

por favor, rubí.

es lo único

que te estoy pidiendo.

>> ya mi tía rubí

vio a cayetano.

cristina: ¿cayetano?

cayetano: es mi nuevo nombre.

tu hermana me conoce

como cayetano.

cristina: ¿cómo te fue con ella?

cayetano: ya después te cuento.

arturo: buenas tardes.

espero no interrumpir.

traje unas flores para tu madre,

a ver cómo estaba.

cristina: no se hubiera

molestado.

arturo: cayetano,

¿no era tu día libre hoy?

cayetano: sí,

hoy es mi día libre.

pero, pues, vine a ayudar

en lo que se pueda.

arturo: muy bien.

tú debes ser fernanda.

fernanda: fernandita.

arturo: fernandita, claro, sí.

tu mamá me ha hablado mucho

de ti.

rubí: hola.

arturo: ah, hola, rubí.

no sabía que estabas aquí

en méxico.

rubí: charán.

arturo: bueno, yo ya me tengo

que ir.

cualquier cosa que necesites...

ha sido un placer, fernanda.

fernanda: fernandita.

arturo: fernandita, claro.

cristina: gracias

por las flores.

arturo: de nada.

rubí: uy...

nada mal, hermana.

así sí, el jefe sí,

para que veas.

cristina: rubí.

rubí: muy bien.

y luego dicen que soy yo.

muy bien.

cristina: no le hagas caso.

>> y bueno, pues,

esa es toda la presentación.

como pueden ver,

falta mucho por hacer,

pero vamos poco a poco.

>> muy buen trabajo.

[aplausos]

todos: [hablan a la vez]

alejandro: sonia.

ay, mira, eh...

quiero contarte algo.

la verdad es que...

sonia: rubí,

eso es lo que me quieres contar

y no puedes.

que rubí regresó.

tampoco me veas así,

la acabo de ver.

alejandro: ¿cómo, te dijo algo?

sonia: no.

alejandro, justamente por eso

no quería volver contigo.

alejandro: por favor, no digas

esas cosas, sonia.

esta vez, todo será diferente.

nada más confía en mí,

por favor.

sonia: si no se trata

la infección,

la herida no cicatriza.

eso no es nada que un médico

no sepa.

loreto: si por usar el celular

quemaras calorías,

estarías así de flaca, mi reina.

¡venga, dale, dale!

¿qué?

¿qué haces aquí?

estás divina, mi amor.

rubí: tú estás divino.

loreto: ay, no, claro que no,

no me peiné.

claro que no.

no me puedes hacer esto,

no puedes venir aquí

sin anestesia.

avísame, me va a dar un infarto

a mí también.

rubí: ja, ja, ja.

loreto: ay, no, perdón.

soy una bestia.

¿cómo está tu mamá?

rubí: pues, ahí va, mejorando.

loreto: no, es que claro,

con ese bombón de alejandro.

rubí: ay, no, ni me digas,

no sabes, no sabes

lo que sentí cuando lo vi.

loreto: no, claro,

tú sigues loca,

estás loca por él.

rubí: cállate, no digas eso.

loreto: que lo diga no cambia

nada.

rubí: cállate, loreta.

lo último que quiero ahorita

es pensar en hombres.

no sé ni en qué va

mi matrimonio con héctor.

loreto: ay, pues,

¿cómo que en qué?

en el divorcio.

rubí: ojalá fuera tan fácil.

loreto: lo abandonaste.

rubí: exacto, justo eso

es lo que me preocupa.

[música]

[música]

>> confirmado, don héctor.

su esposa abandonó el país.

héctor: ¿dónde está?

>> aterrizó en la ciudad

de méxico.

héctor: ¿sola?

>> sí, señor.

héctor: ¿seguro?

>> cien por cien seguro,

don héctor.

héctor: si esa imbécil piensa

que me puede dejar así de fácil,

está muy equivocada.

ahora me va a conocer.

loreto: ¿quieres

que venga héctor

a armar un escándalo a méxico?

rubí: no, un escándalo

es lo de menos,

lo que creo es que no me quiera

dar el divorcio.

loreto: así son

los heterosexuales.

tú tienes que tener paciencia,

algún día se tienen

que divorciar.

pero ¿cuál es la prisa?

rubí: la prisa es que tengo

un nuevo proyecto.

loreto: ¿qué es?

rubí: lucas fuentes morán.

loreto: guau, eso sí es

un "upgrade", mi reina.

ese hombre tiene

mucho más estilo que héctor

y eso ya es mucho decir.

rubí: ¿podemos no nombrarlo?

loreto: ah, no puedo nombrar

a nadie ya.

no puedo nombrar a héctor,

a alejandro, a lucas, a nadie.

ah, pero ya sé por qué,

te vas a ir a madrid con lucas.

rubí: no, no voy a ir a madrid,

me quiero quedar aquí.

no, al revés, la idea es que él

venga a mis brazos.

loreto: lo va a hacer.

rubí: claro, ya lo hizo.

cayó redondito.

loreto: ¿qué es eso?

rubí: te quiero enseñar esto.

loreto: ¿una cigarrera

me quieres enseñar?

rubí: ay, no es una cigarrera.

es una llave.

loreto: ¿una llave?

¿y esto qué?

yo no me haría ilusiones

con esto.

rubí: es la llave de su mansión

en las lomas.

loreto: ¿y eso para qué?

rubí: para que viva ahí.

loreto: ¿qué? ok.

¿cuándo nos mudamos?

gracias.

loreto: guau.

cuando sepan que vivo

en esta casa, mira,

así me caso.

así me da el anillo, te lo juro.

>> bienvenida, bienvenidos.

esta es la casa

del señor fuentes morán.

soy boris.

rubí: rubí, mucho gusto.

boris: la alberca

es también parte de la casa,

además tenemos un sauna,

un spa con la última generación.

loreto: este palacio

y yo estamos hechos

el uno para el otro.

boris: una sala de cine

para 20 personas,

lugar donde están las golosinas

que yo mismo atiendo.

[ríe]

en cuanto a la colección

de arte, le pertenece

al señor fuentes morán,

la decoración, los muebles,

son traídos directamente

desde milán, italia.

loreto: estamos muertos,

llegamos al cielo, amiga.

rubí: ay, cállate.

loreto: ¿otra sala?

boris: hay tres salas como esta,

cada una, también, con diferente

decoración.

loreto: esto es demasiado,

demasiado.

boris: además,

tenemos diez habitaciones,

cada una con su sauna,

con su jacuzzi.

rubí: ¿diez?

boris: así es. diez.

loreto: ¿hay una libre?

boris: hay varias libres.

loreto: ¿hay una para mí?

rubí: estás loco,

esta no es mi casa,

esta es casa de lucas.

boris: eh, por favor,

usted ordene.

lo que usted ordene,

tiene que ser realidad.

¿qué dice?

¿alguna habitación

para el señor?

rubí: bueno, si es así...

boris: ¿alguna cerca de la suya

puede ser?

rubí: hágalo,

pero que no esté cerca

de la mía,

que esté lo más lejos posible.

boris: ¿algún jugo

o algo refrescante?

rubí: fíjese que sí.

yo ando como con sedecilla.

¿champagne?

loreto: [ríe] sí.

rubí: ¿champaña fría?

boris: por favor.

órdenes de mi patrón,

sus deseos deben ser

una realidad.

siéntase en casa.

permiso.

loreto: el último que dijo eso

amaneció en mi casa, boris.

ambos: [ríen]

loreto: bien.

rubí: óyele,

tú bájale dos rayitas

porque parece que nunca

estuviste en un lugar así.

loreto: pues, nunca había estado

en un lugar así, y tú tampoco.

rubí: bueno,

hay que acostumbrarnos,

porque ahora vivo aquí.

loreto: vivimos aquí.

yo también vivo aquí.

eres tan bella como perversa.

>> y desde entonces,

boris se convirtió

en su perro fiel.

rubí: efectivamente,

desde entonces trabaja para mí,

hasta el sol de hoy.

no voy a perder mi tiempo

hablando de boris.

[celular vibra]

>> ¿qué significó para usted

regresar a méxico?

¿un fracaso?

rubí: regresar a tu patria

nunca es un fracaso, carla.

carla: sí, pero--

rubí: pero nada.

méxico es mi país, siempre

he tenido una relación de amor

y de odio con él.

me ha dado muchas cosas

y me ha quitado varias también.

obviamente, no era mi intención

encontrarme con viejos enemigos

ni con viejos amores.

carla: ¿segura?

rubí: el país siempre,

por una razón u otra, te llama.

carla: claro, y ese país

se llama alejandro cárdenas.

rubí: ese país se llama tamales,

pozoles,

se llama familia,

se llama día de muertos.

boris: eh, señorita,

yo creo que usted debería

terminar con la entrevista.

tiene otras obligaciones.

rubí: ¿qué día es hoy?

boris: hoy toca.

permiso.

[música]

[música]

carla: ¿te puedo hacer

una pregunta?

>> por supuesto.

carla: ¿desde hace cuánto tiempo

vives aquí?

>> más de lo que me recomendó

el médico.

carla: supongo que conoces

la mansión que está en el medio

del bosque.

>> imposible de ignorarla.

carla: ¿y sabes la historia

de la mujer que vive ahí?

>> sé lo mismo que el pueblo.

nada, bueno, casi nada.

es una mujer muy misteriosa.

carla: ¿y qué se dice de ella?

>> hay varias versiones.

algunos dicen que es

una fugitiva que huyó

porque cometió un delito.

otros, que es una viuda

millonaria que está esperando

a morir sola.

dice que tiene todos

los cadáveres de sus ex maridos

enterrados en el sótano

de su casa.

carla: ¿de verdad dicen eso?

>> lo bueno es que ahora tenemos

a alguien que nos va a sacar

de las dudas.

usted.

carla: ¿y sabes de un visitante

que va de vez en cuando

para allá?

>> no tengo idea.

carla: ok.

ya veo que el misterio

es una vocación en este lugar.

>> usted no entiende también

que se ha convertido

en nuestro nuevo misterio.

carla: bueno,

gracias por tu tiempo.

con permiso.

[suspira]

rubí: ¿me vas a decir

que esta casa está mejor

que la de lucas?

cristina: ¿y quién es

ese tal lucas?

rubí: mi novio.

cristina: ¿y de dónde salió?

¿a qué se dedica él?

rubí: no es chofer,

no te preocupes.

cristina: ¿y ser chofer

qué tiene de malo?

fernanda: ¿hay algún problema?

rubí: no hay ningún problema,

mi amor.

le estoy contando a tu mamá

que tu abuela se va a ir a vivir

conmigo a casa de mi amigo.

cristina: ah, un amigo.

¿no me acabas de decir

que era tu novio?

fernanda: ¿y tu esposo?

rubí: no le voy a contar esto

a la niña.

nos estamos separando, mi vida,

nos vamos a divorciar, ¿ok?

perfecto, ya lo sabes.

tienes la pobreza en los huesos.

me das pena y me das asco.

lo único que te voy a pedir

es que mi sobrina no sea

una pusilánime como tú.

fernanda: ¿qué es pusilánime?

rubí: significa vete a dibujar.

cristina: ¿qué te pasa?

rubí: ella se merece

un mejor futuro que yo.

cristina: no te permito

que le metas esas cosas

en la cabeza.

rubí: las ideas que tú le metes

en la cabeza es de ser

una mediocre perdedora.

aguas.

[teclado]

rubí: empezamos.

carla: estábamos cuando regresó

a méxico y se reencontró

con viejos enemigos.

[timbre]

rosario: yo abro, irmita,

no te preocupes.

irma: está bien, señora.

rubí: hola, rosa.

rosario: pero tú no tienes

el mínimo de vergüenza, ¿verdad?

¿cómo te atreves a poner un pie

en esta casa?

esta es una casa decente.

te quedaste muda, ¿verdad?

rubí: no, estoy

dejando que me diga todo

lo que me tiene que decir,

está en todo su derecho.

rosario: sí, también estoy

en todo mi derecho de soltar

a los perros para que ellos

te digan lo que piensan de ti.

lárgate de mi casa,

si no quieres que llame

a la policía.

rubí: me imagino lo que piensan

de mí.

rosario: no, no te imaginas

lo que pensamos de ti.

a mí me han preguntado,

¿y sabes qué digo?

que eres una arribista

y una trepadora--

maribel: ya, mamá, basta.

rubí.

pasa.

rosario: no, no, maribel, no.

esta mujer no entra a mi casa.

maribel: entonces

voy a tener que hablar con ella

en el medio de la calle,

¿eso es lo que quieres?

rosario: hablen en el jardín.

no sé cómo tienes estómago

para hablar con esta...

mujer.

maribel: pasa.

alejandro: agua mineral

así como nos gusta.

>> hay quien dice que el whisky

con agua mineral es de pelados,

pero me vale madre.

alejandro: [ríe]

por los pelados entonces.

>> oye, ¿y no vamos a brindar

mejor por el regreso de rubí?

alejandro: ¿qué quieres

que te diga?

>> nada, no me tienes que decir

nada.

nomás escuchas su nombre

y te cambia la cara,

te quedas...

alejandro: por favor,

no exageres.

¿sabes que es lo que pasa?

justo cuando apenas

lloraba de tomar mi relación

con sonia, aparece rubí.

entonces sonia evidentemente

está muy a las vivas

con todo esto, la conoces.

>> claro, sí,

¿sabes quién

no está a las vivas?

alejandro: ¿quién?

>> tú, mano, porque nomás dije

el nombre de rubí y otra vez

la misma cara.

[ríe]

ambos: [hablan a la vez]

>> oye, ¿y el esposo cómo está?

tu mejor amigo.

ya no creo

que sea tu mejor amigo.

tu ex mejor amigo.

alejandro: no, no,

no es mi mejor amigo.

según lo que me dice ella,

se va a divorciar de él.

y bueno, conociéndolo,

debe estar supermolesto.

>> y, pues, debe estar

que se lo lleva la mismísima

rubí.

oye, ¿qué vas a hacer

cuando ella venga por ti?

alejandro: eso no va a pasar.

y si pasa,

tengo perfectamente claro

qué es lo que no quiero

en mi vida.

y en la lista de lo que yo

no quiero en mi vida,

en el primer lugar,

ahí arriba en el top,

está el nombre de rubí,

¿cómo ves?

>> [ríe]

alejandro: claro, por favor,

no me la vuelve a hacer.

>> que tus palabras

no se hagan agua, mano.

alejandro: que se hagan whisky.

>> [ríe]

que se hagan whisky.

con agua mineral.

alejandro: por favor.

ay, ay, te quiero, hermano.

>> yo a ti, viejo.

ambos: [ríen]

maribel: mi fiesta de bodas

estuvo increíble, mira,

allá estaba la mesa de postres,

muy cerquita de esa mesa

estaba el pastel de bodas,

que ni lo probé.

[ríe]

bueno todo el jardín

estuvo lleno de flores,

ya sabes cómo es mi mamá,

pero lo mejor de mi fiesta

no sabes qué fue.

tuve una idea increíble

con mi vestido de novias.

mira, lo rompí, me lo quité

y lo quemé justo ahí

detrás de ti.

[ríe]

no, ni cuando me quedé coja

me he sentido tan mal.

ay, perdón, ya sé

que te aburro con este tema,

así que cambiemos de tema,

hablemos de otra cosa,

cuéntame cómo está

el que iba a ser mi esposo

hasta que tú me lo robaste.

rubí: perdóname.

[música]

maribel: ¿cómo, es un chiste?

rubí: perdóname, por favor.

maribel: ¿por qué?

rubí: porque lo que te hice

no está bien y necesito

que me perdones.

maribel: ay, rubí, no mientas,

tú lo planeaste todo,

lo sabes.

rubí: no, nada más pasó y ya.

maribel: pasó y ya.

rubí: no pude evitarlo,

era como un desastre natural.

maribel: no, no, aquí

el desastre natural eres tú

que vienes a mi casa

sin avisar y sin motivo.

eso eres.

rubí: vengo a pedirte perdón.

maribel: [suspira]

no entiendo.

rubí: éramos mejores amigas

y no es justo que un hombre

se ponga en medio de las dos.

maribel: ningún hombre se metió,

tú te metiste por los ojos

de héctor, como haces con todos

los hombres, eso pasó.

rubí: yo te salvé

de un tipo nefasto

que te iba a hacer infiel,

y deberías agradecerme.

maribel: agradecerte, claro.

solo uno, aquí la señora

ya se tiene que ir,

no tiene tiempo.

>> aquí, señora.

maribel: sí.

gracias.

>> por nada.

maribel: perfecto.

>> con permiso.

maribel: ¿y, me decías?

rubí: espero que con el tiempo

me puedas perdonar.

maribel: no te confíes

en el tiempo.

[aplausos]

[llora]

[disparo]

[disparo]

[disparo]

héctor: [grita]

fernanda: ¿entonces

ya nos podemos ir?

refugio: sí, mi amor,

ya nada más

que tu tía pague la cuenta

y que me den de alta.

fernanda: ¿cómo que de alta?

¿en serio estás tan chaparrita,

abu?

refugio: [ríe]

rubí: ¿qué creen?

ya está la cuenta pagada.

cristina: ¿cómo, si mi mamá

ya no tiene seguro?

rubí: ¿quieren saber

quién la pagó?

refugio: ¿qué, tu esposo?

rubí: no.

cristina: alejandro.

rubí: don arturo.

yo creo, hermana,

que tienes que ir personalmente

a darle las gracias.

cristina: sí, eso voy a hacer.

alejandro: buen día a todos,

¿cómo están?

voy a ser breve, porque sé

que ya se quieren ir.

refugio, todo está muy bien,

quedó fuera de peligro,

pero sígase cuidando

y lleve una vida

mucho más calmada, por favor.

eso es lo más importante,

nada de esfuerzo físico, ¿sí?

de todo corazón,

espero que me entienda,

espero no verla nunca más

por acá.

refugio: sí, yo también.

bueno, por aquí.

ambos: [ríen]

alejandro: que dios la bendiga.

cayetano: gracias, doctor.

alejandro: cuídese mucho.

con permiso.

rubí: oye, alejandro.

¿adónde vas?

¿no te ibas a parar?

alejandro: ¿qué pasó?

rubí: te quiero dar las gracias

otra vez.

alejandro: más allá

de lo que haya pasado

entre nosotros, es tu madre,

es imposible

no darle mi atención.

rubí: ¿será que algún día

vamos a poder platicar

otra vez,

sin que estés a la defensiva?

alejandro: cuídala mucho,

por favor.

rubí: a ver, hazte para allá.

cristina: cayetano, no te pongas

así.

cayetano: ¿y cómo quieres

que me ponga?

don arturo acaba de pagar

un cuentón, es mucho dinero.

cristina: ¿y qué quieres

que haga?

cayetano: no sé.

yo, por mi parte, voy a trabajar

día y noche para pagar

hasta el último centavo.

no sé qué vas a hacer tú.

cristina: cayetano, no pongas

las cosas más difíciles.

cayetano: yo te la pongo

muy fácil.

ve y dile, habla con él,

y dile que tú y yo somos novios.

cristina: cayetano, eso

ya lo habíamos hablado.

cayetano: y no has hecho nada.

cristina: pues, no puedo ir.

es mi jefe, no voy a llegar

y decirle: "buenas,

tengo novio".

cayetano: ¿por qué no?

¿porque se va a decepcionar,

porque se va a poner triste,

porque te va a correr o qué?

cristina: cayetano,

sabes muy bien que yo

necesito ese trabajo.

cayetano: y yo necesito

que aclares las cosas con él.

cristina: lo voy a pensar.

cayetano: ah, lo vas a pensar.

no te preocupes,

yo hablo con él.

cristina: cayetano, no hagas

las cosas más difíciles.

cayetano: no quiero seguir

discutiendo.

o se lo dices tú

o se lo digo yo.

cristina: [suspira]

arturo: cayetano,

¿dónde andabas?

cayetano: fui tempranito

a la clínica,

le avisé a raquel.

¿no le dijo?

arturo: se me pasó.

¿cómo sigue refugio?

cayetano: ya mejoró,

ya le dieron de alta.

de hecho, acompañé a cristina

a su casa a dejarla.

arturo: qué bueno, qué bueno.

raquel, trae dos cafés.

por favor, siéntate, siéntate

y relájate.

es una orden, cayetano.

cayetano, en la vida

hay que tomarse de vez en cuando

un tiempo libre.

no se puede ir corriendo

de aquí para allá todo el rato.

además, no vas a negar un café

de estos.

cayetano: no,

¿cómo cree, don arturo?

para nada.

arturo: [ríe]

cayetano: ¿anda de buenas hoy?

arturo: ¿y por qué no?

estamos vivos,

me late el corazón.

nos late el corazón.

[ríe]

no es muy común a mi edad,

no te creas.

cayetano: ¿y se puede decir

por qué anda de buenas hoy?

arturo: por eso, cayetano,

porque me late el corazón.

cristina.

cristina: con permiso,

aquí están los cafés.

arturo: no sabía

que estabas aquí.

cristina: vengo llegando.

pasamos a dejar a mi mamá

y luego cayetano me trajo.

arturo: ah, muy bien.

cristina: sí, quería pedirle

cuando tenga un momento,

para ver si puedo platicar

con usted.

arturo: cuando quieras.

cayetano: ¿y por qué

no aprovechan de una vez?

yo tengo muchas cosas que hacer,

puedo esperar.

cristina: eh, no, quédate.

digo, si a usted no le molesta.

arturo: no, para nada.

de hecho, termínate el café

con nosotros, siéntate.

cayetano: claro.

cristina: bueno,

primero que nada,

quiero darle las gracias

por lo que hizo por mi mamá.

arturo: no tienes

nada que agradecer,

lo importante es que tu mamá

está sana y salva.

cristina: gracias.

y lo segundo

es que quiero que sepa

que, en cuanto yo

tenga el dinero,

le voy a pagar cada centavo.

arturo: no, cristina,

de eso me encargo yo,

ya te lo dije.

no tienes por qué.

cristina: bueno, la verdad

es que para mi familia y para mí

lo que hizo es demasiado

y luego esas cosas

se pueden malinterpretar

y yo prefiero...

arturo: ¿y eso por qué?

¿se va a enterar su novio o qué?

cristina: pues, prefiero tomarlo

como un préstamo,

porque, pues, sí, mi novio

podría malinterpretarlo.

arturo: ah, no sabía

que tenías novio.

cristina: sí.

arturo: ¿y se puede saber

quién es?

cristina: cayetano.

arturo: ¿cayetano?

ah, mira, qué sorpresa.

esa sí no me la esperaba.

pues, felicidades a los dos.

cristina: bueno, gracias.

y con permiso.

les dejo su café.

arturo: gracias, sí.

pues, hay que celebrarlo,

con café o con lo que sea.

pero cuéntame cómo--

¿cuchara?

fernanda: cayetano

también me compra helados.

rubí: sí, pero no es lo mismo.

estos son helados de verdad,

son italianos.

¿quién sabe qué porquería

llena de azúcar te compra

el chofer ese?

>> bienvenida tu barrio,

mamacita.

oye, fernandita, dime,

te ha de haber traído

hartos regalos tu tía, ¿eh?

anda, ¿cuántos euros te regaló?

fernanda: ese es el mismo hombre

que estaba cuando mi abuelita

se cayó al piso.

no, no, no vayas con él,

por favor, ese hombre

me da mucho miedo.

rubí: no te preocupes, chorrita,

no te va a hacer nada,

vámonos, vente.

>> me las vas a pagar, rubí,

me las vas a pagar.

[música]

alejandro: [tararea]

sonia: ya, ¿en serio, usted,

doctor cárdenas, preparó

esas tapas?

alejandro: ya va siendo hora

de que te convenzas

de que no has conocido

mejor cocinero que yo.

sonia: bueno, yo no sé si mejor,

pero de que te aplicas,

la verdad te aplicas.

alejandro: bueno, vaya,

ha sido un pequeño

reconocimiento, doctora,

muchas gracias por ese detalle.

sonia: no, yo de verdad

tengo que reconocer

que te estás esmerando

para que todo parezca normal.

alejandro: ¿yo?

¿de qué hablas?

sonia: tú sabes

de qué estoy hablando.

alejandro: ah, sí, ya me acordé.

[ríe]

de rubí.

bueno, el informe indica

que esta vez no ha habido

reporte de sismos

desde la llegada de rubí.

ahora sí que doctora,

no se preocupe,

todo está bajo control

y no va a pasar nada.

¿cómo ve?

sonia: si supieras cómo odio

que seas tan encantador.

alejandro: ¿eso qué quiere

decir?

sonia: bueno,

que eres un peligro,

que me vuelves a poner

en la cuerda floja,

y que yo lo único que pido

es que no lo estés diciendo

de los dientes para afuera.

alejandro: confía en mí, ¿sí?

por favor.

y hablando de dientes,

no sabes las ganas que tengo

de morder esos labios.

sonia: ay, pensé que me ibas

a emborrachar primero.

alejandro: no, ¿para qué?

prefiero que recordemos

cada segundo del próximo beso

que nos vamos a dar.

salud.

sonia: salud.

refugio: no, no, a ver,

yo no me voy a mover de aquí,

yo no me voy a meter en la casa

de ningún señor que no conozco.

rubí: nada más te digo

que te tienes que salir

de este cuchitril asqueroso.

refugio: yo nada más te voy

a pedir que no te metas

en más relaciones extrañas.

rubí: ay, ¿tú qué sabes, mamá?

yo sé qué estoy haciendo

con mi vida, muchas gracias.

refugio: ay, sí, eso dijiste,

y mira cómo estás con héctor.

rubí: ¿qué iba a saber

que héctor era un psicópata?

refugio: ay, si tú sabías

perfectamente--

rubí: mamá, shh.

¿qué acaba de decir el doctor?

no puedes discutir.

refugio: ese doctor se llama

alejandro.

rubí: [suspira]

mamita linda,

con todo el amor del mundo,

necesito que te mudes de aquí,

¿ok?

no te lo voy a decir

una vez más.

sonia: ¿falta mucho

para que regrese

a sus actividades,

doctor cárdenas?

alejandro: [ríe]

ya voy, doctora.

sonia: gracias.

alejandro: salud.

sonia: ¿estás bien?

alejandro: estoy muy bien,

solo que es la falta de vino.

salud, otra vez.

rubí: gracias.

lucas: bienvenida

a tu nuevo hogar.

rubí: [ríe] ¿qué haces aquí?

¿cuándo llegaste?

lucas: acabo de llegar.

me encanta la ciudad de méxico,

por eso compré esta casa,

¿sabes?

pero ahora que estás aquí,

me gusta mucho más.

rubí: ¿te vas a venir

a vivir aquí?

lucas: no, yo vivo

en un avión, rubí.

lo único que va a cambiar

es que los vuelos van a salir

desde aquí.

rubí: me encanta esta noticia.

lucas: ¿te gusta?

qué bueno.

hay otra cosa, ¿te acuerdas

que te prometí algo?

rubí: no, ¿qué me prometiste?

lucas: que te voy a convertir

en la nueva estrella de la moda

internacional.

y tu base va a ser la ciudad

de méxico.

y prepárate porque vamos

a viajar por todo el mundo.

rubí: ay...

tengo tanto que agradecerte.

lucas: ya tendrás tiempo

para hacerlo.

por lo pronto, más importante,

estoy cumpliendo con mi promesa

de hacerte feliz.

>> señorita, ¿me ayuda

con su asiento, por favor?

gracias.

caballero,

perdón por despertarlo,

¿me ayuda a levantar su asiento,

por favor?

héctor: no se preocupe,

hace días que no duermo.

para eso regreso a méxico,

para por fin conciliar el sueño.

>> gracias.

señorita, ¿me ayuda

con su asiento, por favor?

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