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Como Tú No Hay 2 Capítulo 69

31 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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ricardo: ¿o no pagaste

una fortuna en mi educación?

dora: aquí está tu ensalada.

toño: ya no tengo hambre.

germán: ¿te pasa algo,

luz maría?

te ves como preocupada.

luz: ¿sabes qué?

no, porque ahí anda mariana,

y siempre que nos ve platicar

piensa mal.

germán: ¿qué tiene?

si no estamos haciendo

nada malo.

luz: no.

germán: y a leguas se ve

que te pasa algo.

¿qué tienes?

luz: es que, ¿qué crees?

[susurra] fui a la casa

por algo de ropa,

y estaba buscando mis zapatos

en la parte de abajo del clóset,

y estaba una maleta de félix.

pues la sentí medio pesada,

y que me da curiosidad.

la saco, la abro,

llena de dinero.

germán: tú sabes que ese bacalao

siempre anda metido

en cosas bien raras.

luz: sí.

seguro, ese dinero

es mal habido, porque...

germán: [carraspea]

mariana: ¿de qué

estaban hablando, pues?

[murmullos]

daniel: pásale, pásale.

¿qué transa?

¿por qué traes cara

de muerto viviente, o qué?

toño: [suspira]

daniel: ¿qué pasa?

toño: ¿te digo una cosa, daniel?

no sabes cómo extraño

a mi chula.

daniel: ¿a la doctorcita?

toño: ah, sí, sí.

daniel: ah, es que, te cuento,

yo también ando retetriste,

porque pues entre beatriz

y yo no puede pasar

nada de nada de nada.

toño: ¿cómo?

¿qué, ya no te quiere o qué?

no me digas que tu soldadito

de plomo ya se volvió

de plastilina.

daniel: ah, qué pesado, hijo.

no, si mi general está listo

para la batalla en el frente

el día que quieras.

no, si es por la maldición.

toño: ¿maldición?

daniel: pero, pues,

estamos solteros, ¿no?

digo, podemos ser

los mismos de antes.

toño: a ver, no,

no te confundas, carnal.

yo ya recuperé la memoria, pero

yo no soy el mismo de antes.

no voy a ser el mismo borracho,

y yo ya no tengo ojos

para ninguna mujer.

sí, solo para una.

daniel: ¿te sientes bien?

¿ya te dio esa cosa del virus

que anda por ahí?

[balbucea]

¿qué, sentiste el llamado

de la flama divina o qué?

¿vas a ser sacerdote...?

toño: no, no, carnal,

simplemente que...

¿te acuerdas que antes no dejaba

a ninguna para comadre?

daniel: no, pues sí,

me dejabas el puro pellejo.

toño: ah, bueno, pues ahora

te voy a dejar el pellejo

y hasta la maciza,

porque ya no tengo ojos

para ninguna mujer

más que para mi chula.

cliente: mesero.

toño: ¿qué te pasa?

nosotros no somos meseros.

daniel: no, no, es que sí somos,

sí somos.

pero no somos de aquí,

estamos en nuestro tiempo

de descanso.

cliente: ah, perdón.

toño: por eso.

bueno, a ver, ¡mesero!

daniel: oh, espérate.

germán: eh,

luz maría me estaba contando

cosas privadas de ella, ¿no?

mariana: no,

pues parece que últimamente

le están pasando muchas cosas

que nadie puede saber.

luz: eh, lo que pasa

es que se trata de mi marido,

y son cosas legales.

mejor, no sepas.

mariana: ok.

pues, mira, aquí hay tres

departamentos que podemos ir

a ver mañana.

germán: yo creo que lo podemos

hablar en privado, ¿no?

mariana: ¿sabes qué creo yo?

creo que, si no te mudas

conmigo, me voy a mudar sola.

luz: ¿ya encontraste casa?

esa es buenísima noticia.

ojalá esté cerca del mercado,

digo, por el transporte y eso.

mariana: usted sabe

que yo no soy sangrona, pero ya

estoy harta de esta situación.

mejor, no se meta con cosas

de mi prometido y yo...

germán: no le estés

hablando así...

mariana: es que ya

estoy harta...

luz: a ver, ya, por favor.

lo que creo que necesitan

ustedes dos es hablar.

yo me voy.

mariana: es que, ¿sabes qué?

es horrible que entres

a un lugar y, de repente,

se callen.

es como si pues están

hablando de mí...

germán: estaba hablando

cosas de bacalao...

[balbucea]

mariana: ya no me importa

de lo que estaban hablando, ¿sí?

solo quiero que escojas

un departamento ya.

germán: está bien,

mañana los veo a los dichosos

departamentos.

ya.

abrázame.

damián: mamá,

no me has dicho nada.

¿qué pasa?

oriana: hiciste que se llevaran

a mi cosita.

quiero mi cosita de regreso,

es lo único que tengo

en esta vida.

damián: mamá, ya basta

de tonterías, en serio.

te lo voy a explicar, mira,

yo tengo muchas cosas

en la cabeza,

necesito concentrarme

y, si esa bella bolita de pelos

está [bip] toda mi casa

y corriendo por todos lados,

no puedo.

oriana: pero es que es

mi perrita.

damián: sí, lo sé.

escúchame, no soy el único

que tiene que estar concentrado.

también necesito que tú estés

enfocada al 100 %

en nuestro plan de venganza

contra los reyes alonso.

te lo voy a explicar

de otra manera.

esta es nuestra

última oportunidad

de hacernos de su dinero.

de esto depende

el resto de tu vida.

si no, no tendrías

ni para las croquetas de cosita.

y te voy a preguntar una cosa.

¿cuento contigo o no?

oriana: [suspira]

claudio: ricardo

está totalmente distinto.

fue muy grosero contigo

en la mesa.

dora: pero tiene esa mirada

extraña, esa mirada que me hace

estremecer y me da miedo.

claudio: parece que mi hijo

volvió a ser el mismo

que era antes.

dora: ¿no será el bacalao?

seguramente,

él tiene que ver con todo esto.

renata: ¿qué, no te gusta?

digo, te puedes preparar

tu comida también, si quieres.

félix: no, no es eso.

estaba pensando dónde habrá

quedado el disco duro,

aquel que tiré a la basura,

¿te acuerdas?

renata: ¿cuál...?

¿dónde sale el video

donde está toño con un tipo

que es igualito a él?

claudio: no creo que el bacalao

haya hablado con ricardo,

ya nos habría reprochado

a los dos.

dora: pues, con esas miraditas,

parece que eso es

lo que está haciendo.

lo que no he terminado

de entender

es por qué está tan enojado.

claudio: tal vez descubrió

que le pedí a damián

que lo vigilara en la empresa.

[suspira]

ya le expliqué mis motivos,

pero me duele esa actitud fría

de ricardo.

eso y mi separación de oriana

son dos pérdidas demasiado

importantes en tan poco tiempo.

dora: bueno, todo parece indicar

que va regresar con ella, ¿no?

claudio: pues hay momentos

en que pienso que debería

de darle la vuelta a la página

y comenzar un nuevo capítulo

en mi vida.

¿tú crees que eso sea

lo más conveniente?

dora: don claudio,

eso es algo que solamente usted

puede resolver.

pero, si me permite

darle un consejo,

creo que lo más importante

es que resuelva su presente

y no estar pensando

en su futuro.

es solamente cuestión

de sentido común.

si necesita algo,

voy a estar en la cocina.

algo más.

no se aferre a alguien

por ese miedo que tiene

a quedarse solo.

félix: híjole,

¿tú también los "vistes"?

son re parecidos.

renata: sí, son igualitos, ¿no?

yo ya lo vi al otro, mira,

cara a cara,

para que te lo sepas.

y, cuando lo fui a ver,

¿sabes con quién estaba?

félix: ¿mm?

renata: con el cara de ratón.

félix: mm, mira.

renata: como si no supieras.

¿tú de veras crees

que soy tonta?

¿qué te traes tú con ese tipo,

el cara de ratón?

félix: luego luego a echarle

las pulgas a tu jefe, ¿no?

hombre, bájale.

¿tú sabes cómo llegó

por primera vez

ese cara de ratón a la casa?

porque se encontró a tu hermano

toño en la calle, y tu hermano

anda mal de la choya, ¿eh?

y le empezó a platicar

dónde vivíamos,

que teníamos un negocio

ahí en el mercado.

luego, ya el toño me dijo:

"¿sabes qué?

ya no, vamos borrón

y cuenta nueva, vamos a dejar

la cosa tranquila", ¿o no?

renata: sí, sí,

a mí también me lo dijo.

félix: ah, ¿ya ves?

renata: y no dije nada.

¿sabes por qué?

por mi jefa, que no le quería

dar más preocupaciones.

félix: haces bien, cachorra,

pues eres una muy buena niña.

renata: ¿sabes qué?

un día me voy a enterar qué es

lo que te traes con ese tipo

cara de ratón.

tina: ya tengo listo

el nuevo vestuario del show.

¿quieres verlo?

andrés: no, después, mi burrita.

mira, antes tengo que decirte

algo que igual va a herir

tus sentimientos.

tina: ok, mientas no me digas

que eres heterosexual

y que quieres ser mi suegro,

porque te juro

que me pongo a llorar.

andrés: no, no, no, nada de eso,

no seas loca.

mira, te estoy hablando

en serio.

hablé con mi amigo, el hotelero,

el que quiere poner el show

en la convención de veteranos.

tina: está increíble.

ya puedo bailar,

ya me alivié el tobillo.

andrés: sí, no, es que quieren

que baile la pastora.

tina: a ver, a ver, a ver,

andrés, ¿no les dijiste

que la pastora era mi suplente

y que yo soy la bailarina

principal del show?

andrés: sí, no fue idea

de mi amigo, es su esposa

la que vio a la pastora bailar

y la quiere usar en el show.

tina: no puede ser.

andrés: ya sé.

tina: ¿por qué todo el mundo

quiere a esa señora?

¿hay algo que no haga bien?

andrés: mira,

si te sirve de consuelo,

los burritos dijeron

que no van a bailar

si tú no estás de acuerdo.

pero, ey, acuérdate que ellos

necesitan trabajar, mi burrita.

tina: eso es chantaje, andy.

pero ¿qué te digo?

está bien,

que bailen con la pastora.

aunque falta ver si ella quiere,

con lo mocha que es.

andrés: no, no te preocupes,

yo de eso me encargo.

oye, ¿y...?

¿me prestarías tu vestuario

para el show...?

¿"please"?

>> es que no entiendo

por qué en el hospital

no nos dejaron ver a murillo.

oigan, ¿y cuánto tiempo

va a estar murillo

en cuarentena?

>> ¿"cuarentena"?

¿a qué número te recuerda

esa palabra?

tina: [resuella]

¿40 años?

ay, no, qué fuerte.

>> ay, de veras.

a mí lo que me intriga

es por qué aislaron a murillo,

si ni que tuviera pues un virus

de esos raros chinos

que están de moda,

ni nada de eso,

ni es contagioso.

>> no te preocupes, si quieres,

mejor, les explicamos

que es por culpa de la maldición

de las morales, ¿cómo ves?

y, entonces,

el otro pobre en cuarentena,

y nosotras

directito al manicomio.

fabiana: mayo,

tu cama ya está preparada.

edgar: no, hija,

déjalo otro ratito.

fabiana: papá, pero si mañana

tiene que ir a la escuela,

y el otro niño tiene que ir

a su casa a cuidar a sus gatos.

edgar: a ver, fabiana,

ven para acá.

hija, ¿qué pasó?

¿has visto a toño?

fabiana: no, pero sé que ahora

está trabajando con don fede.

amelia: y te mueres

por ir a verlo.

fabiana: mamá, si lo quisiera ir

a ver, le tocaría la ventana,

y él sabe que ya no soy

la misma, ahora...

ahora me quiero.

amelia: a mí no me gusta

verte pegada a ese fornicario.

edgar: me gusta mucho escucharte

hablar así, hija,

me gusta mucho lo que pienses.

porque, hija,

nadie puede pedir que le quieran

si antes no se quiere uno mismo.

ya hemos hablado de eso.

amelia: hay que darse

a respetar, hija.

tampoco vas estar

cuando él te truene los dedos.

fabiana: mamá,

hablas como si toño

me controlara mentalmente.

amelia: no tienes idea

de la capacidad de manipulación

que tienen algunas personas

cuando agarran a los otros

en sus 15 minutos de estupidez.

[chasquea los dedos]

mi amor, ¿chiquito,

podrías subir a tu cuarto,

ponerte el pijama,

lavarte los dientes

y acostarte y contar hasta 100

mientras te duermes?

mayo: sí, sé contar hasta 100.

amelia: vaya, vaya.

y tú, mi corazón, ¿podrías ir

a tu casa, agarrar un plumón,

pintarte unos bigotes

y abrazar a tus gatos?

¿harías eso por mí, mi amor?

andrés: sí, voy a mi casa,

me pinto un bigote con un plumón

y abrazo a mis gatos.

"bye".

fabiana: me das miedo, amelia.

amelia: mm.

fabiana: vámonos, mayo,

vamos a que te duermas.

edgar: ¿dónde aprendiste

a hacer eso?

amelia: no sé.

mi corazón, ¿podrías apagar

la tele, traerme mi tejido,

y todo hacerlo en un pie?

¿harías eso por mí?

[tema musical]

[tema musical]

valeria: ¿qué onda?

¿y renata?

luis: ¿yo qué voy a saber?

valeria: ¿cómo que tú

qué vas a saber?

todo el tiempo

se la pasaban juntos, ¿no?

ella siempre estaba aquí.

luis: bueno,

igual que tú con el tal gustavo

en europa, ¿no?

valeria: a ver, no me quieras

voltear la tortilla, luis.

tú y renata

están muy sospechosos.

¿no será que regresaron,

o que otra vez están enamorados?

luis: [suspira]

vale...

dejemos de discutir, por favor.

mira, tú acabas de llegar,

y yo creo que lo mejor

es que dejemos que esto pase.

tina: [chista]

por fin se quedó dormido.

andrés: [suspira]

ambos: [balbucean]

andrés: ahora sí ya vamos

a poder dormir, por fin.

[suspira]

[llaman a la puerta]

mayo: ¿todavía

no se han cambiado?

se me hace tarde

para ir a la escuela.

andrés: pero ¿y nosotros

qué tenemos que ver con eso?

tina: [gruñe]

mayo: me dijo la pastora

que ustedes me iban a llevar,

que si no pueden con ese paquete

y con este paquete,

mejor, ella me lleva.

tina: la pastora.

ok, ok, ok, en lo que me cambio,

puedes ir desayunando.

¿qué se le hace primero,

primero desayuno...?

andrés: pues no sé.

tina: ¿qué desayunan

los niños de tu edad, mayo?

mayo: yo como de todo,

menos coliflor, pasta dental

y jarabe para la tos.

natalia: hola.

claudio: hola, ¿qué tal?

natalia: ¿qué tal, claudio?

oye, me enteré que oriana

se fue de la casa.

la verdad es que siento mucho

que las cosas hayan llegado

a ese extremo.

claudio: gracias

por tus consideraciones,

natalia.

¿y ricardo?

natalia: ricardo, pues...

él se fue muy temprano

y ni siquiera se despidió de mí.

claudio: tal parece

que el cambio de ricardo

no solo es con dora y conmigo,

sino con todos.

natalia: pues sí, así es.

las cosas entre nosotros tampoco

van muy bien que digamos.

¿y sabes qué es lo peor?

que ni siquiera entiendo

qué es lo que le está pasando

a ricardo conmigo.

claudio: no te preocupes

más de la cuenta, natalia.

esperemos que solo sea

una de sus crisis

y que se le pase pronto.

natalia: pues sí.

bueno, ya me tengo que ir.

adiós, hasta luego.

toño: [silba]

[silba]

daniel: ¿y ahora?

¿qué pasó, hijo?

toño: [balbucea]

me dolió bien gacho la panza,

me dio un retorcijón.

daniel: ah, no manches...

[balbucea]

¿qué pasó, güerito?

adelante,

pásele a su mueblería favorita.

¿qué le servimos?

claudio: eh, no.

>> señor, señor, ¿qué tal?

bienvenido, buenas tardes.

[balbucea]

excelente restaurante...

claudio: mire, realmente

no tengo intenciones de comer.

>> ¿turista?

claudio: mire, si fuera usted

tan amable de darme informes

sobre el bacalao cortés.

¿dónde puedo encontrarlo?

>> ¿bacalao cortés?

sígame, señor.

por favor, sígame,

sígame, sígame.

¿usted ve la tercera tienda

que está ahí?

esa tercera tienda

se llama "dulcería luchita".

ahí le pueden informar.

claudio: muchas gracias,

muy amable.

luz: pásele, marchante.

¿qué va a llevar?

aquí los mejores dulces típicos

de todo el mercado buenaventura.

claudio: buenas.

luz: ¿qué se le antoja?

claudio: en realidad,

nada por el momento.

luz: ¿dulce de leche?

claudio: disculpe, en realidad,

vengo buscando a alguien.

me dijeron que aquí

puedo encontrar informes

sobre el bacalao cortés.

luz: ¿y quién lo busca, o qué?

claudio: es para un asunto

de negocios.

¿usted lo conoce?

luz: pues sí, es mi marido.

claudio: usted es su esposa.

luz: pues, por el momento.

pero de una vez le digo

que aquí no está, así que,

si lo está buscando, pues...

>> hola, luchita.

vengo a pagarle a su hija

un cargador de celular

que le debo.

luz: ah, sí, me dijo.

¿está completo?

>> sí.

luz: órale, gracias, flaco.

>> a ti.

natalia: oriana,

¿qué haces aquí?

oriana: visitándote.

vine a aclarar algunas cositas.

natalia: si vienes a hablar

de damián, créeme que yo

ya no tengo nada más que decir.

oriana: escúchame muy bien,

natalia, no te permito

que sigas traicionando a damián,

así que dime qué te traes

con ese jueguito absurdo

de que ya no te interesa mi hijo

porque te enamoraste de ricardo.

natalia: pues sí, es la verdad,

yo me enamoré de él.

oriana: ay, por favor,

ni tú te lo crees.

¿sabes qué está pasando?

que te estás vengando

por la aventurita

con la tal fabiana, ¿verdad?

natalia: ay, oriana,

me da igual lo que creas.

tu hijo me decepcionó

por completo, así que,

si vienes a interceder por él,

créeme que no...

oriana: estás muy equivocada,

él ni siquiera sabe

que yo estoy aquí.

a ver, natalia, ustedes dos

tenían un plan juntos,

y eso te coloca en una posición

bastante comprometedora.

estoy convencida

de que esa farsa de que estás

enamorada de ricardo

es para vengarte de damián,

para dejarlo sin un centavo

de los reyes alonso.

natalia: [ríe]

me da igual lo que creas,

ya todo cambió, oriana.

yo estoy enamorada de ricardo

tanto como él lo está de mí.

oriana: tú no me puedes

hacer eso ahora.

natalia: en serio, sí,

¿sabes por qué?

porque estoy harta

de tanta mentira,

harta de todo esto.

la única verdad

es que yo amo a ricardo,

y es lo único que me importa.

oriana: ya, espero que tengas

la misma seguridad

cuando claudio se entere

de tus verdaderas intenciones

para casarte con su hijo.

luz: pues verá, yo, la verdad,

no tengo nada que ver

con los negocios y las cosas

del bacalao así que, pues,

si tiene que hablar con él

o algo, lo va tener que ir

a buscar a la casa.

claudio: ¿y usted

sería tan amable

de darme la dirección?

luz: ¿no será usted policía?

porque, la verdad,

así como que facha de amigo

de mi marido no tiene.

claudio: si fuera policía,

¿le estaría preguntando

por la dirección a su esposa?

no creo.

luz: mm, quién sabe, la verdad.

claudio: es más bien

por un asunto de negocios.

para mí es muy importante

hablar con él.

luz: negocios.

está bien, se lo voy a dar.

claudio: gracias,

se lo agradezco mucho.

y le aseguro que no tiene

por qué preocuparse.

luz: pues,

tratándose de mi marido,

siempre hay que preocuparse.

[suspira]

ahí está.

claudio: gracias.

luz: nada más que,

si es algo que él le debe dinero

a usted o algo así,

no le vaya a decir

que yo le di la dirección.

claudio: cuente usted con eso.

¿salgo por acá?

luz: pues por donde entró.

claudio: gracias.

oriana: claro que aún

estás a tiempo de quitarle

el castigo a mi hijo.

natalia: ah, ¿sí?

oriana: ajá.

natalia: pues,

si vas a hablar con claudio,

piensa muy bien

lo que le vas a decir,

porque te recuerdo

que tu palabra

ya no vale nada ante él.

oriana: [ríe]

cómo se nota que no has vivido

lo suficiente, natalia.

aquí la única que está

en desventaja eres tú.

¿te has puesto a pensar...?

digo, porque me imagino

que a veces piensas, ¿no?

¿si ricardo se entera que tenías

una relación con damián?

¿que desde el día

que los presentó ya tú tenías

un plan orquestado

para metértele por sus ojos,

y ese era solo el principio?

no quieres que siga, ¿verdad?

porque tengo una lista así

que me sé de memoria

de todas las cosas

que le has hecho

al hijo de claudio.

natalia: si tú hablas, tu hijito

también puede salir perdiendo.

oriana: fíjate que no,

porque a él no le interesa nada

si tú no estás a su lado.

reconsidéralo, natalia.

¿qué mujer podría aspirar

a un perdón cuando engañó

al marido desde el día

en que lo conoció?

natalia: oriana, créeme que yo

lo único que quiero

es terminar con todo esto.

oriana: es imposible.

ya es muy tarde.

piénsalo bien.

yo estoy dispuesta

a olvidar todo

y a aceptarte otra vez

como la nuera maravillosa

que eres, pero tienes

que regresar con damián,

porque eso es precisamente

lo que te conviene.

damián: ¿qué estás

haciendo aquí?

luz: ay, hijo de mi vida,

ya te escuché con tus gorgoritos

ahí con don fede.

[ríe]

no sabes qué gusto me da,

porque, cuando perdiste

la memoria, también perdiste

el oído, y eras un desentonado

que daba pena.

digo, es la verdad.

toño: ¿así, de plano?

¿cantaba así muy gacho?

luz: sí, horrible, la verdad.

toño: bueno,

lo bueno es que ya volví a ser

el mismo ruiseñor del mercado.

luz: eso sí.

mira, ruiseñor del mercado,

yo sé que estás un poco sentido

con tu madre porque te ha estado

insistiendo en que busquemos

a tu hermano, pero...

toño: jefa, jefa, espérate,

espérate tu carro.

no, por eso ya ni te preocupes.

lo importante

es que nos queremos,

eso es lo más bonito.

luz: no, sí, mi amor,

es muy bonito.

sería más bonito si me fueras

a visitar a casa de las morales,

¿verdad?

si tanto me quisieras.

tu hermana sí va,

tú ni siquiera te apareces.

toño: ya, jefa,

no te tires para que te levante.

está bien, te prometo

que lo voy a hacer, pero...

ay, jefa, ¿qué estabas

platicando con el señor ese

con el que te vi?

luz: ¿por?

¿lo conoces o qué?

toño: o sea, no.

o sea, de que lo conozco, no.

no lo conozco,

pero es que se me hizo raro,

porque como nunca

lo había visto por aquí.

y, por lo que vi,

ni compró nada.

luz: o sea,

¿te regresó la memoria

y también lo metiche, mi amor?

toño: no, jefa,

yo no soy metiche,

soy curioso, nomás.

entonces,

¿qué estaban platicando?

luz: nada,

no estaba hablando de nada.

nada más me estaba diciendo

que quería ver a félix,

que dónde estaba, porque tiene

un negocio con él o algo así.

damián: contéstame.

¿qué estás haciendo aquí?

¿mm?

oriana: tenía una plática

pendiente con natalia.

damián: una plática pendiente

con natalia.

oriana: mm.

damián: yo pienso que lo mejor

es que te vayas, y ya después

voy a hablar contigo, ¿sí?

permíteme tantito, ma.

natalia, ¿estás bien?

natalia: ¿yo?

damián: sí, tú.

natalia: sí.

damián: no, no lo estás,

te conozco mejor que nadie.

¿de qué estaban hablando?

por la cara de natalia, es fácil

suponer qué le viniste a decir.

¿por qué no respetas las cosas

que tienen que ver con natalia

y conmigo únicamente?

oriana: discúlpame, damián,

yo pensé que podía ayudar...

damián: no,

no trates de ayudarme,

porque cada vez

que abres la boca,

lo complicas todo aun más.

ahí tienes lo que sucedió

con claudio.

vete.

permíteme.

natalia, por favor, antes, dime,

¿hay algo que te haya dicho

mi madre que yo deba saber?

natalia: no.

no, no hay nada, damián.

y, si me disculpan,

tengo mucho trabajo que hacer.

todo esto no tiene

ningún sentido.

oriana: eso me pasa

por querer ayudar.

discúlpame, de verdad, no vuelvo

a meterme en tus asuntos.

y, en cuanto a ti, natalia,

me vas a comprender

cuando seas madre.

ay, perdón, perdón, lo siento,

no quise recordarte

que no puedes tener hijos.

natalia: y tú nunca

debiste tenerlos.

[tema musical]

[tema musical]

toño: jefa,

¿qué se traen esos dos?

a ver, ya dime...

[balbucea]

luz: hijo,

de los negocios de tu padre,

mientras menos sepamos, mejor.

tú lo sabes perfectamente.

yo lo único que hice fue darle

la dirección de la casa y ya.

toño: jefa, no.

a ver, no andes haciendo eso,

jefa.

¿le diste la dirección?

pues es muy peligroso.

luz: pero ¿cómo va a ser

peligroso, hijo?

¿no lo viste?

se ve así

como un hombre decente, no tiene

facha como esos malandros

delincuentes amigos de tu padre.

toño: no, no, jefa,

pero no te dejes llevar

por las facha.

luego, caras vemos,

mañas no sabemos.

no andes dando información,

y menos la dirección de la casa,

jefa.

luz: sí, mi hijo, tienes razón.

perdóname, mi amor.

toño: oye, y dime una cosa,

¿no te dijo nada más ese señor,

así como su nombre o algo así?

luz: a ver, ¿por qué

tanto interés así de pronto?

¿qué, lo conoces o algo?

no me vayas a decir que tienes

negocios con él y con tu padre.

toño: no.

luz: es lo último que necesitas,

y menos ahorita,

que ya te estás poniendo bien.

toño: no, no, jefa, no,

por eso, ni te preocupes.

no, hombre, no, yo con mi jefe

ahora sí que de lejitos

mucho mejor, cosa que tú

también deberías hacer.

luz: sí, bueno, de ti,

eso espero.

toño: pues ya me voy, jefa,

porque tengo harta chamba.

luz: ok, mi amor,

al rato te veo.

[llaman a la puerta]

félix: voy.

¿usted?

esta sí es

una verdadera sorpresa.

¿qué, se le perdió algo

por aquí o qué?

claudio: justamente

por eso vengo a verlo.

temo haber perdido algo,

y por su bien, espero

que no se trate de mi hijo.

félix: a ver, como que

no le estoy entendiendo.

écheme las cartas más despacio.

claudio: usted no cumplió

su palabra.

juró no acercarse a ricardo y...

félix: a ver, a ver, a ver,

ahí sí pare su caballo.

cuando el bacalao da su palabra,

la cumple.

yo no he abierto el pico ahí

con su hijo.

y, la neta, pues,

no le estoy entendiendo nada

de lo que me está diciendo.

claudio: ricardo no es

el mismo desde hace días.

está extraño conmigo,

con su esposa,

con toda la familia,

y eso solamente pudo ser

porque usted le dijo algo.

¿qué le contó, eh?

y dígame la verdad.

félix: yo no lo he visto

ni he abierto el pico

con su hijo,

y esa es la "puritita" verdad.

ya le dije que cuando el bacalao

da su palabra...

félix: para mí,

su palabra no tiene valor.

usted le prometió a dora

no acercarse a ricardo

y no lo cumplió.

¿por qué tendría

que creerle ahora, eh?

félix: porque esa es

la "meritita" verdad.

créamelo, yo no he visto

ni me he acercado

a ese muchacho.

¿no con el último pago

que me hizo ya quedamos tablas

para siempre?

¿no hasta me mató?

yo, la verdad,

no sé si el chamaco tenga

problemas con su familia,

en la chamba, o está enfermo,

pero le juro por esta

que yo no he visto a su chamaco.

claudio: por su bien, más vale

que lo que me dice sea cierto,

porque, si no, le juro

que se va a arrepentir.

félix: a ver, ¿escuché mal

o me está amenazando?

claudio: escuchaste

perfectamente bien.

no es algo que quisiera hacer,

pero, si me veo obligado,

para mí, no va a ser difícil

meterte a la cárcel otra vez.

félix: ¿así que vamos a empezar

el jueguito sucio?

claudio: eso depende de ti.

así como te compré a ti,

puedo comprar a mucha gente.

más vale que lo que me digas

sea cierto, porque, si no,

vas a recibir noticias mías,

y no te van a gustar.

damián: ¿sabes lo que pienso

de ti?

que eres la mejor,

por mucho, por mucho.

oriana: [ríe]

te amo.

lo bueno es que natalia

va a pensar mejor las cosas

antes de querer ir a hablar

con claudio,

y mucho menos con ricardo.

damián: mm, y lo importante

es que nuestra primera etapa

de este objetivo ya se cumplió.

ella sabe que su relación

se puede ir al demonio

en cualquier momento

si nosotros abrimos la boca.

oriana: sí,

y lo mejor es que le quedó claro

lo que tú querías, ¿no?

ella no piensa que eres tú

quien la amenaza,

sino todo lo contrario,

que la quieres tanto

que la proteges hasta de mí.

damián: pues sí, así debe ser,

¿sabes por qué?

oriana: ¿por qué?

damián: porque mi intención

es volver con ella.

oriana: ah.

damián: ajá.

oriana: yo te puedo ayudar

a volver con ella,

pero tú me tienes que apoyar

a que yo regrese con claudio.

damián: y cuenta con eso, mamá.

pero, por lo pronto,

yo sí pienso que lo mejor

es que te vayas, porque,

hablando de claudio, si él viene

y te llega a ver aquí,

no sé qué pueda pasar.

lo mejor es que primero

yo hable con él.

mm...

oriana: ok.

ya, ya, ya me voy, ya me voy.

te quiero tanto, tanto.

eres el mejor hijo del mundo.

qué día.

[ríe]

toño: a ver, yo bien clarito vi

a don claudio reyes alonso

saliendo de esta casa,

así que me vas a decir

qué negocios traes

con mi señor papá.

félix: a ver, un momento,

cachorro.

primero,

vamos aclarando las cosas.

tu verdadero padre soy yo.

mira, es una verdad tan grande

como que cristóbal colón lloró

en el árbol de la noche triste.

toño: [balbucea]

me cae que cómo estás

de ignorante,

si cristóbal colón no lloró

ni cuando le quemaron las patas.

pero, a ver, de todos modos,

don claudio siempre ha sido

bien buena onda conmigo.

félix: sí, pues, ¿cómo no?

si pensaba que eras el príncipe,

pero deja que se entere

que tú eras el que andaba

usurpando su lugar

y vas a ver cómo te va a ir.

toño: sí, pero no tiene

por qué enterarse.

pero a mí sí me vas a decir

qué negocios traes con él.

órale, afloja.

félix: ¿negocios?

no, yo, ninguno.

toño: no te hagas que la virgen

te habla, si te conozco.

ahora sí que lo andas

"bacaleando", ¿verdad?

seguramente,

lo andas chantajeando.

félix: mira, los negocios

con el cara de licenciado

pues se acabaron, hijo, ¿no?

estaba yo aquí sentado viendo

la tele, y que tocan el timbre,

me asomo, y era él.

ni modo de dejarlo ahí afuera,

pues, lo invité a pasar.

toño: ay, sí, mira,

qué buena onda,

qué buena onda eres.

seguramente, estuvieron aquí

hablando del cambio climático,

tomando café y galletitas.

félix: mira, para que sepas

quién es tu verdadero padre,

te voy a cantar la neta,

pero ahorita mismo.

toño: pues órale, órale, afloja.

que salga de tu pecho.

félix: mira, antes de que

las cosas se pusieran

color de hormiga, yo hice

un pacto con el viejo, sí,

donde no entras ni tú

ni tu clon, ¿cómo ves?

toño: a ver, o sea,

no te estoy entendiendo.

félix: bueno, para que te quede

más claro, don claudio pensó

que yo me había ido de la lengua

con el príncipe porque dice

que anda actuando ahí medio raro

con la gente que trabaja.

pues, ¿cómo no?

si no eres tú.

[tema musical]

[tema musical]

[llaman a la puerta]

benjamín: eh, don ricardo,

antes que nada, buenas tardes.

quería ver si...

ricardo: ¿qué quiere?

benjamín: bueno, tampoco sé

si meterme así como así

a su vida personal, ¿no?

ricardo: pues se ha metido mucho

últimamente, ¿no cree?

benjamín: pero fue sin querer.

ricardo: bueno,

dígame qué quiere.

benjamín: eh,

es sobre su señora esposa.

ricardo: ¿qué pasa con natalia?

benjamín: pues es que ha estado

pregunte y pregunte

cosas de usted, de por qué

está tan raro con ella,

que lo ve muy cambiado, ya sabe,

así por el estilo.

ricardo: espero

que no le haya dicho nada.

benjamín: no, don ricardo,

¿cómo cree?

no, no, casi, casi, pero no.

¿yo por qué le diría

a "la seño natita"

que usted y su hermano

hicieron cambalache de nuevo?

ricardo: bueno,

nadie tiene que saber

que yo tengo un hermano.

síguele haciendo creer

a toda la gente que toño y yo

somos la misma persona,

eso es lo que tienes que hacer.

benjamín: sí, señor.

si usted así lo quiere,

así será.

damián: ricardo.

disculpa que te interrumpa,

pero necesito hablar contigo...

a solas.

¿nos dejas, "crucita"?

ricardo: su nombre es benjamín.

¿qué quieres?

damián: eh, recibí una llamada

de carlos y, básicamente,

me comentó que la inversión

que presentaste está excelente.

ricardo: sí, lo sé.

damián: bueno, pues,

necesitamos que presentes

dos más con las mismas

características y la empresa

estará recuperando el dinero

que le hiciste perder.

felicidades.

amelia: ¿tendrás unas gotas

de valeriana para los nervios?

los tengo destrozados,

hecho pedazos.

>> sí, pero tengo "vale queso".

amelia: me serviría más

"vale lombriz",

pero, bueno, está bien.

>> ay, no me diga que está usted

así por su nuera.

ay, mire que es buena muchacha

y quiere bien harto

a su hijo de usted.

amelia: no, pues, ¿quién sabe?

>> pastora, pastora.

amelia: ¿qué pasó, mi amor?

>> ¿puedo ir a visitar a mayo

a su casa este fin de semana?

amelia: claro que sí, mi reina.

es más, pídele permiso a tu mamá

de quedarte

todo el fin de semana.

>> ¡sí, qué buena idea!

¡le voy a decir a mi mamá

de una vez!

amelia: sí, córrele.

>> ay, bueno, pues,

¿no que tiene usted los nervios

destrozados y todavía

se echa ese bulto

al lomo el fin de semana?

pues, ¿quién la entiende, oiga?

amelia: yo, yo me entiendo.

y lo hago por el bien

de mis futuros nietos.

mayo y julia pueden ser

excelentísimos maestros.

>> ¿para usted?

amelia: no, remedios,

para adán y tina.

[canta]

damián: me vengo a disculpar

contigo por la actitud

de mi mamá.

aunque también la justifico

un poco, tú sabes, está pasando

por un momento muy malo.

natalia: no te hubieras

molestado, damián.

aunque creo que todo esto

se me hace un poquito raro.

damián: ¿raro por qué?

¿qué tiene de excepcional?

bueno, a lo mejor,

que te esté pidiendo disculpas.

natalia: pues sí, exactamente.

te estás tomando demasiadas

molestias y, en el fondo,

a mí se me hace

que tienes otras intenciones.

damián: pues, entonces, dímelas.

¿cuáles?

natalia: yo estoy segura

que tú le dijiste algo malo

a ricardo de mí, ¿verdad?

por eso está tan raro conmigo.

damián: entonces, sí es cierto,

están enojados.

ey, lo noté por dos cosas.

número uno, porque te conozco

mejor que nadie, y segundo,

porque, cuando llegué

a su oficina, alcancé a notarlo,

estabas llorando.

aunque después fui y le pregunté

si pasaba algo, y me dijo

que todo estaba mejor que nunca.

natalia: ricardo últimamente

está muy raro conmigo.

no sé qué le pasa,

parece otra persona, y estoy

segura que es por tu culpa.

¿tú qué le dijiste?

damián: nada, te lo juro.

te voy a explicar por qué.

porque no está en mis planes,

porque, ¿sabes algo natalia?

al final de todo esto, yo pienso

que tú y yo pues estamos hechos

el uno para el otro.

porque mis planes son esos,

volver contigo,

retomar nuestra idea original.

sé que no lo consideras

por lo de fabiana,

pero te aseguro una cosa,

fabiana...

nunca hicimos nada.

nunca fue nada importante

para mí.

¿por qué, al menos,

no empiezas por perdonarme eso?

ya, perdóname.

claudio: según el bacalao,

él no tiene nada que ver

con el cambio de ricardo.

insistió en que no se le

ha acercado a él para nada.

dora: ¿y usted le creyó?

claudio: me pareció

que decía la verdad.

dora: bueno, ambos sabemos

que es un sinvergüenza

y que es un hombre

en el que no podemos confiar.

claudio: precisamente por eso

hice algo que...

algo de lo que no estoy

muy orgulloso

ni que sería capaz de cumplir.

dora: ¿qué?

claudio: lo amenacé con volverlo

a meter a la cárcel utilizando

dinero o influencias.

después de haber pagado

por tener a ricardo,

juré que no haría

nada incorrecto, pero

es que yo estaba tan alterado

que no se me ocurrió otra cosa.

dora: bueno, esperemos

que con esto no se acerque

a ricardo y vaya a hablar.

claudio: no le conviene hablar

si más adelante

piensa volverme a pedir dinero.

dora: lo que no entiendo

es por qué ricardo

está así de extraño.

claudio: tal vez,

será una de sus crisis

que le regresaron.

¿sabes a quién también conocí

en el mercado buenaventura?

dora: ¿a quién?

claudio: a la esposa

del bacalao.

dora: no, no, no, porque, mire,

esa señora murió

cuando ricardo...

claudio: no, no, no,

hablo de una segunda esposa.

el bacalao debe haberse casado

de nuevo.

dora: ah.

claudio: y también me enteré

que tiene una hija,

y eso es bueno, porque, tal vez,

por esta nueva familia,

se anime a dejar esta ciudad

para siempre.

dora: claro.

toño: no sabes cómo extraño

a mi natita.

lo peor de todo,

¿sabes cómo me siento?

así como perro amarrado, así que

ni siquiera me le puedo acercar.

benjamín: fíjate que yo tuve

la oportunidad de hablar

con "la seño natita"

y pude confirmar

que tú eres el amor de su vida.

ella está sufriendo,

igual que tú.

toño: ¿será verdad?

benjamín: sí.

toño: ¿qué, te dijo algo?

benjamín: sí, sí, me dijo

que extraña mucho a su marido,

y quedó clarito que se refería

al ricardo de los últimos días.

y yo te pregunto, ¿quién es ese?

a ver, ¿quién es ese?

tú, tú mero.

toño: ¿en serio te dijo eso?

benjamín: sí.

claudio: la esposa del bacalao

me pareció una buena mujer,

muy diferente del marido.

dora: ay, pues yo no creo

que sea tan diferente.

el que con lobos se acuesta,

a aullar se enseña.

claudio: ¿te das cuenta

que mi hijo

tiene una media hermana?

dora: espero que ricardo

no se entere de esto jamás.

claudio: sería el principio

del fin, porque una cosa

llevaría a otra,

y ricardo se enteraría

de su verdadero origen

y de lo que tú y yo hicimos.

dora: yo creo que esta plática

la dejamos por la paz,

porque la verdad es que recordar

nos hace mucho daño a los dos.

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