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Como Tú No Hay 2 Capítulo 54

9 Jul 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

ricardo: [resuella]

es que--te repetí

hasta el cansancio, charlotte,

que ni luchita, que ni bacalao,

que--que ninguno

de mis supuestos amigos

me hacían ningún sentido

y tú no me creíste.

al contrario,

me confundiste más.

charlotte: ¿cómo me iba

a imaginar que había

dos hombres idénticos?

ricardo: pero es la verdad,

charlotte.

charlotte: yo sé.

ricardo: [resuella]

[suspira]

bueno...

y entonces, ¿mis padres?

charlotte: ¿qué con ellos?

ricardo: pues,

luchita y bacalao

deben de seguir siendo

mis padres,

porque--porque tú misma

me dijiste que los resultados

de adn eran irrebatibles,

charlotte.

charlotte: sí, sí, sí,

por eso pienso que son hermanos,

porque luchita tuvo gemelos.

ricardo: ¿quién te dijo eso?

charlotte: me lo dijo

el bacalao,

pero me dijo que el bebé

había muerto.

ricardo: no, pero--pero eso

es mentira, charlotte.

charlotte: claro, por supuesto

que es mentira,

pero hasta que no encontremos

al verdadero antonio cortés

no podremos decir lo contrario.

mira, se me ocurre

que podríamos empezar

por buscarlo

a través de redes sociales.

la gente que está desaparecida

muchas veces aparece allí.

ricardo: a ver, no, charlotte,

porque eso sería como poner

a ese tipo sobre aviso.

charlotte, ese tipo ha estado

usurpando mi lugar

todo este tiempo a propósito.

charlotte: bueno, entonces,

si lo ponemos sobre aviso,

incluso podría huir del país.

ricardo: claro, claro,

y así jamás daríamos con él.

es que en una de esas

él fue el responsable de que hoy

casi nos atropellaran.

charlotte: pues, a ver, ¿tú

crees que sería capaz

de una cosa tan horrible,

tu propio hermano?

ricardo: si está con el bacalao,

ese tipo es capaz

de cualquier cosa.

charlotte: ¿qué te pasa?

¿qué tienes?

¿qué pasa, qué pasa?

ricardo: [gime]

charlotte: siéntate, por favor,

siéntate.

aquí estoy, aquí estoy.

ricardo: estoy mareado.

charlotte: a ver, respira,

respira.

ricardo: me mareé.

charlotte: eso, aquí estoy.

respira.

ricardo: [respira]

charlotte: ¿estás bien?

está todo bien, respira.

ivette: mm, ay, no, no,

crucita, vámonos,

no vaya a ser que alguien entre

y nos cache.

crucita: no, no, no hay nadie.

todos están

en el curso de sistemas,

eso es lo bueno de que tú y yo

lo hubiéramos tomado

el mes pasado.

ivette: [ríe]

crucita: no hay nadie

en todo el piso, mi mariposa.

ivette: mm, esto es una locura,

parecemos dos adolescentes

besándonos a escondidas.

crucita: bueno, eso fue

tu condición, ¿eh?

que--que nadie se enterara.

si por mí fuera,

se lo contaba a todo el mundo.

ivette: bueno,

pero lo importante

es que tú y yo lo sabemos.

yo sé que a ti no te gusta--

mm...

toño: [resuella]

[llama a la puerta]

¿y ustedes qué hacen, eh?

germán: ¿este?

luchita: sí, ese, ese.

no, hombre, está hermoso.

además, sí le queda,

porque le regaló un anillo

a renata y yo luego se lo vuelo.

germán: ah, pues, se lo probamos

de una vez para estar seguros.

luchita: no, ¿cómo crees?

germán: perdón.

dis--disculpa, no--

luchita: ay, ya, no pasa nada.

germán: me--me lo llevo.

>> perfecto, se lo envuelvo.

germán: y ¿tú cómo has estado?

¿me--me refiero a la herida?

luchita: ay, bien, mucho mejor.

ya nada más me duele

cuando camino, cuando toso,

cuando me río.

germán: [ríe]

no pierdes el buen sentido

del humor, ¿verdad?

luchita: no.

[ríe]

se trata.

germán: [ríe]

luz maría, yo--

luchita: oye.

germán: ¿eh?

luchita: no he tenido

la oportunidad de--de darte

mis felicitaciones.

germán: ¿por?

luchita: por el hombre que eres.

germán: [titubea]

luchita: de ahora en adelante,

nada más tienes que pensar

en ti, en mariana

y--y en el futuro, nada más.

germán: ¿y tú?

luchita: yo haciéndote caso.

tratando de tomar las riendas

de mi vida.

>> hasta luego, señora.

toño: ¿qué, les comió la lengua

el ratón o qué?

ivette: ay, no sé de qué hablas,

ricardo, yo ya iba de salida.

los dejo solos para que hablen.

crucita: sí, está bien.

>> gracias por ayudarme,

crucita.

crucita: ah, ah, sí, de nada,

este--cuan--cuando quiera.

toño: ay, benja, ¿eh?

no pierdes el tiempo.

¿qué?

¿ya se te hizo

con la licenciadita?

crucita: ¿eh?

toño: ¿ves cómo el que persevera

alcanza?

crucita: eh, no--no sé

de qué me habla, patrón,

si entre la licenciada y yo

no ha pasado nada.

toño: ay, por favor, benja,

esas yo las inventé, ¿eh?

bueno, ya después me contarás,

ahorita lo que necesito

es que me ayudes.

toño: mira, aquí está el--pues,

el negocio ese chafa que firmé.

crucita: y ¿como para qué

me lo da?

¿qué quiere que le revise?

todo se ve en regla, ¿eh?

toño: no, eso ya lo sé, o sea,

lo que necesito es

que me ayudes a investigar

quién me quiso poner

este cuatro.

crucita: o sea, ¿usted cree

que alguien lo quiso perjudicar

a propósito?

toño: no, benja, no lo creo,

estoy completamente seguro

y tú me vas a ayudar a descubrir

quién fue, ¿eh?

[suspira]

germán: yo tengo una deuda

contigo que hoy quiero pagar,

¿mm?

mariana: mm, ¿de qué?

¿qué es esto?

germán: ábrelo, ábrelo, ábrelo.

ese es tu anillo de compromiso.

pues, para que sepas

que lo nuestro va en serio, ¿no?

mariana: [solloza]

germán: ¿no te gustó?

mariana: [solloza] sí.

está bien bonito.

germán: ¿te lo pongo?

[ríe]

renata: ¿qué hace aquí, ma?

ah...

ya entendí por qué estás así.

oye, ma,

vete a la casa,

entrega ese pedido de dulces

y vete para allá.

luchita: no.

renata: mamá, jefa,

no te hagas la fuerte.

ya, estás sufriendo aquí,

la estás pasando mal

y para cómo has estado

no conviene.

ve a dejar los dulces,

yo me encargo del changarro, ya.

daniel: remedios.

doña remedios.

ay...

remedios: llegaste al lugar

indicado, chamaco.

daniel: achis, achis,

¿cómo sabe?

remedios: porque yo lo sé todo.

"madame remedius" lo sabe todo.

daniel: y si no, lo inventa,

¿verdad?

ya déjese de payasadas

que necesito un favor.

este...

necesito un remedio

de doña remedios.

es que el amigo de un amigo

tiene que terminar

con una maldición.

remedios: pues, entonces,

cuéntame de tu amigo.

cuenta, cuenta.

daniel: ah, ¿qué le cuento?

es que...

pues, está enamorado

de una mujer que tiene

una maldición.

remedios: ah...

oye, ¿ese amigo

no estará metido con alguna

de las hermanas morales?

tina: hola.

>> ¿qué tal?

buenas tardes.

tina: ¿has visto a un chavo

que siempre está de dorado,

vestido de cupido?

casi siempre se pone por aquí.

>> ajá, sí, de hecho,

hace mucho que no lo vemos.

yo creo que ha renunciado

porque nos dio las gracias

por prestarle el espacio

y nos bendijo en nombre

de la flama divina.

[ríe]

amelia: [resuella]

edgar: sigues triste

porque damián no se va a casar

con nuestra hija.

amelia: no,

fíjate que fabiana me contó

que damián le estaba

poniendo los cuernos

con la esposa de su hermano.

edgar: oye, mujer,

¿viste que cuando te acercas

como la mujer amorosa que eres

y no como la pastora

fabiana te tiene más confianza?

amelia: pero lo que me da coraje

es no haberme dado cuenta

del hipócrita de damián,

que vino con su carita de ángel

y sus vestimentas de clase.

edgar: te lo dije.

yo por eso desconfío de la gente

que es muy amable

y más cuando quiere despojarte

de lo que más quieres,

como nuestra hija.

amelia: tantos años de pastora,

edgar, y no saber leer

a las personas...

creo que son buenos

cuando en realidad

son de lo peor.

edgar: mujer,

la gente siempre va a mostrar

su mejor cara

para obtener lo que quiera.

imagínate si el tal damián

hubiera llegado con nuestra hija

y le hubiera dicho:

"soy muy borracho, infiel,

¿te quieres casar conmigo?".

amelia: [ríe]

oye, y ¿no será

que me esté equivocando

también con toño?

como tú dices,

de él ya sabemos qué esperar.

edgar: y más con la "rompida"

de maceta que se dio.

de verdad, mujer,

como que se le acomodaron

las ideas.

ahora lo escuchas como...

¿cómo te diré?

pues, más maduro,

como--como ya todo un señor.

amelia: y dicen en el mercado

que el fornicario ese

ya está como finito y culto,

como si hubiera nacido

en sábana de seda.

edgar: amelia,

yo creo que todos merecemos

una oportunidad, ¿no?

cuando tú me aceptaste

como padre de tus hijos,

no estabas tan prejuiciosa...

amelia: no, estate.

edgar: ...y mira,

no te equivocaste.

escogiste al hombre

que te va a amar

siempre en la vida.

si tú no me hubieras

dado la oportunidad

de alejarme del alcohol,

hoy no estaría aquí,

a tu lado, diciéndote

lo mucho que te quiero.

amelia: te prometo

que ya en lugar de juzgar,

voy a comprender a la gente

y les voy a dar

una segunda oportunidad.

que la flama te siga iluminando,

mi edgar.

edgar: mi flama, la más divina.

amelia: [murmura]

edgar: achis, achis...

claudio: gracias por venir,

damián.

no quise hablar contigo

en la empresa

porque no quiero que nadie sepa

lo que te voy a pedir.

damián: puedes contar

con mi discreción, claudio.

claudio: voy a ir al grano.

estoy muy preocupado

por ricardo.

no sé

si ese negocio fatal que hizo

se debió a--a una crisis.

damián: para mí

fue negligencia.

tengo la impresión

de que últimamente

no ha revisado

los documentos adecuadamente

y--y creo que en una empresa

como esta

no revisar a profundidad

lo que firmas

es un descuido muy grande.

pero, en fin, no soy yo

el presidente y--y he mantenido

distancia, ¿no?

claudio: puedes hacer mucho

aprovechando la cercanía

que tienes con él.

quiero que lo vigiles,

que no le pierdas la vista

y, sobre todo,

que revises todos los documentos

que él firme.

busca tú la manera

de que no salga de la empresa

ningún documento

que haya firmado mi hijo

sin antes pasar por tus manos.

no me agrada tener

que pedirte esto,

pero lamentablemente ya no puedo

confiar en ricardo como antes.

damián: te entiendo

perfectamente.

luchita: [murmura] ay, félix.

[gime]

[resuella]

[murmura] no puede ser,

tantas cosas en el suelo.

[música]

[música]

bacalao: a ver, ¿"asesinar" será

con ese o con ce?

con ese, ¿no?

no, que ya son muchas.

con ce de--de cecina, ¿no?

sí, con ce, con ce de cecina.

luchita: ¡félix!

félix.

bacalao: acá ando, hija,

pero no sabía

que habías regresado, pues,

nada más salí a comprar unos--

luchita: me vas a explicar

ahorita mismo quién fregados es

ricardo reyes alonso?

bacalao: ¿qué, vino el cachorro

y habla--?

luchita: a mi hijo no lo metas

en tus cochinadas.

¿quién fregados es ricardo?

bacalao: ¿ricardo?

y ¿cómo quieres que conozca yo

a ese güey?

pues, ¿quién sabe?

luchita: dejaste tus pantalones

"tiradotes" como siempre

y me encontré con un papelito.

¿quién es ese cuate?

bacalao: este, ricardo...

ah, claro, pues, es el que me da

las películas--

luchita: ya no me mientas,

bacalao.

¿el que te da a consignación

las películas

te hace un cheque

por el dineral que te lo hizo?

mira...

este cheque lo encontré

en tu pantalón.

¿qué tipo de negocios

estás haciendo con este hombre

para que te haga un cheque

de este tamaño?

dime quién fregados

es ricardo reyes alonso.

remedios: ah, entonces,

sí tiene que ver

con las hermanas morales, ¿eh?

daniel: pues sí, pues sí,

pero, o sea, sí quisiera

tener que ver,

pero no puede tener que ver

por la maldición.

remedios: de casualidad,

¿ese amigo tuyo

no serás tú mismo, danielito?

¿y el otro don fede?

daniel: este...

algo así, pero ¿cómo supo, eh?

remedios: ah, porque tuve

la visión.

no, hombre,

más claro ni el agua.

ya andan tú y don fede

tras las morales siempre.

daniel: bueno, ¿me va a ayudar

sí o no?

remedios: con razón, con razón,

murillo está en el hospital,

por culpa de luna.

damián: o sea, sí, pero no.

sí, pero no es por ella,

o sea, es por la maldición.

y ¿qué le cuento que no es

el primero, eh?

ya van varios.

el viudo velázquez, don chepe

y ahora murillo que se anda

"desvistiendo" entre la vida

y la muerte.

remedios: lo que no entiendo es

por qué la calaca no se lo llevó

por completo.

daniel: no, pues, ¿eso

yo qué sé?

lo que sí sé es que yo estoy

enamorado de mi estrellita

de las patas hasta el cuello,

pero no me quiero arriesgar.

o sea, tampoco quiero

suicidarme.

échenos la mano, doña remedios,

o sea, usted es la única

que puede ayudarnos a don fede

y a mí.

bacalao: ya devuélveme

ese cheque si no quieres--

luchita: ¿qué,

qué me vas a hacer?

¿me vas a matar a palos

o me vas a meter otro navajazo?

bacalao: no, yo no estaba

hablando de eso,

pero tampoco está bien

que andes hurgando

ahí en mi ropa.

luchita: sí, te hubiera lavado

los pantalones con todo

y el chequecito, ¿no?

bacalao: está bueno, ya.

vamos a tranquilizarnos.

ok, te agradezco en el alma

que no los hayas lavado.

¿me devuelves el cheque

que se lo tengo que regresar

a su dueño?

luchita: ¡no soy idiota!

el dueño eres tú.

¿que crees que soy imbécil?

ahí está tu nombre.

¿qué fue lo que hiciste

para que te hicieran un cheque

por tanto dinero?

bacalao: bueno, te lo voy

a decir ya nada más

para que estés tranquila, ¿sí?

tuve que hacer un trabajo ahí

cuando estaba en la sombra, ¿ya?

salí, ya me lo pagaron.

es más, me lo quiero gastar

contigo, mamita.

luchita: ¿qué tipo de trabajo

hiciste para que te dieran

tanto dinero?

bacalao: nada que te importe,

¿sí?

devuélveme el cheque

y ya no te lo estoy pidiendo

de favor.

devuélvemelo.

luchita: está bien.

ahí está tu maldito cheque.

bacalao: maldita vieja--

luchita: ándale, pégame,

para que llame a la policía.

a ver si a ellos les dices

lo mismo que a mí.

a ver si a ellos

sí les puedes justificar

todo ese dineral

y a ver si tu amigo

ricardo reyes alonso

te puede sacar del bote, ¿sabes?

[pitidos]

charlotte: te di unos calmantes

para que te puedas desconectar

y te puedas dormir un rato.

ricardo: gracias, sí,

porque me siento muy cansado.

charlotte: yo lo sé,

cuando te despiertes, mira,

vamos a poder planear todo, ¿sí?

ricardo: [suspira]

ya sé lo que tengo que hacer.

tina: oye, mi amor,

quería que fuéramos a comer

a un restaurante chino

y pasé a buscarte al parque

donde siempre estás trabajando

y me dijeron que hace mucho

que ya no te pones ahí.

adán: ah, lo--lo que pasa

es que cambiaron la ruta

y, pues, por eso

ya no estoy ahí.

tina: mm, y ahora,

¿en dónde estás?

porque puedo pasar

a buscarte mañana.

adán: no, no, no, lo que pasa

es que de verdad

me--me incomoda mucho

que me veas trabajando

en la calle.

pero, si quieres,

yo puedo venir a buscarte aquí,

¿no?

tina: ok.

como tú quieras.

adán: bueno...

tina: terminemos.

sol: pues, parece que a pesar

de todas nuestras desgracias,

vamos a poder abrir

nuestro restaurante.

estrella: sí, lo único

que faltan son clientes,

porque pues no llega ni uno.

remedios: ah, ya entendí, ¿mm?

ya entendí porque me pasaron

a traer hace tiempo,

para sacarles afuera

a los espíritus de don chepe

y del viudo velázquez.

sol: ah, sí,

¿nos puedes explicar

qué fue lo que entendiste?

remedios: siéntense.

pues, entendí

que ustedes son víctimas

de una maldición.

sol: y ¿quién te dijo eso?

remedios: un pajarito.

me dijo que ustedes son

las viudas muleras del mercado.

estrella: ¿un pajarito?

remedios: ajá.

estrella: o ¿más bien

el chismoso de daniel?

remedios: bueno, ya, ya, ya,

morales.

a lo hecho, pecho.

yo antes que nada

soy una profesional, mira...

mm, mm.

estrella: y ¿a poco cree

que lo nuestro tiene solución?

remedios: pues...

sí, confíen en mí,

yo sé lo que tenemos que hacer,

¿mm?

bacalao: así que mi encarguito

salió de maravilla.

ese es mi perro, ¿eh?

[ríe]

sí, hombre,

seguro esa doctorcita

debe de estar temblando, ¿no?

como si fuera a debutar

en la méxico, ¿eh?

ya.

oye, con un par

de apretoncitos más,

yo creo que no va a querer

ni asomar las narices

afuera de su casa.

ey.

¿qué?

sí, sí, sí, pues, si ya sé

que te debo una feria,

aguántame.

pues, lo que pasa es que, pues,

ya sabes, ¿no?

tuve un problemilla ahí

financiero, por la firma, gallo.

ajá.

no, no, no, espérate, hombre,

¿cuándo te he quedado

a deber algo, güey, eh?

mañana, mañana, sin falta,

palabra de bacalao que tienes

tu feria, güey.

oye, síguetela ingeniando ahí,

¿no?

para que "cascabelee"

la doctora.

órale, ya está gallo, bye.

[música]

sol: entonces, tú estás segura

de que sí puedes ayudarnos.

estrella: pues, díganos,

¿cómo le hacemos?

remedios: bueno, bue--momento.

antes deben de pensar

que este servicio

les va a costar una buena lana.

sol: bueno, ya, yo soy capaz

de pagar cualquier cosa

con tal de acabar

con esta maldición.

remedios: eso.

sol: ¿cuánto necesita?

remedios: la mitad, hombre,

total, digo, si no "acompleto",

yo te presto la diferencia.

váyanme juntando fotos

y objetos personales

de sus difuntos papacitos

ya muertos

y, cuando los tengan,

me pasan a avisar.

estrella: no se apure,

que yo me encargo de eso.

sol: acuérdate que de eso

depende nuestra felicidad, ¿eh?

remedios: claro.

adán: qué bueno que pudimos

comer juntos.

bueno, aunque sea aquí.

tina: ya sé, pero otro día

sí hay que ir

a tu restaurante chino favorito,

¿va?

adán: va.

oye...

[tose]

...yo--yo ya me voy

a tener que ir, pero nos vemos

al ratito, ¿va?

tina: ok, mi amor, mi--yo

recojo aquí

y voy a dormir un ratito,

yo creo, antes de ir

al "burro loco".

adán: va, nos vemos.

tina: te quiero.

damián: ey, natalia,

deja absoluta--ey,

natalia, natalia,

deja todo lo que estés haciendo,

todo, todo, todo.

las manos, eso enséñamelas.

escucha con atención

lo que te voy a decir.

natalia: ¿qué pasa?

damián: vengo de tu casa

y ¿sabes por qué?

porque claudio me citó

porque quería una cita

en privado.

natalia: ah, mira,

y por tu sonrisa me imagino

que tiene que ver

con el negocio de ricardo, ¿no?

damián: [ríe]

exactamente.

¿sabes lo que me pidió?

me pidió que supervisara

absolutamente todo

lo que haga ricardo,

que no permita

que un solo documento

vaya firmado por él

sin que yo lo avale,

que nada salga de esta empresa.

evidentemente yo soy

el que le va a dar

los reportes a claudio

y, bueno, pues, voy a decir

lo que me convenga

y eso me va a dar

mucha posición y poder.

a ver, natalia...

[ríe]

...te estoy contando

una muy buena noticia

y--y ¿no estás contenta?

natalia: pues no,

no estoy nada contenta, damián,

no debimos

haberle hecho eso a ricardo.

ivette: crucita...

mm...

¿te preocupa algo?

ah, no me digas que ahora

tú te vas a hacer

el difícil conmigo, crucita.

crucita: no, no, ¿cómo crees,

licenciadita?

no, no.

ivette: entonces, ya sé

por qué estás así.

es porque te gané en calcular

las ganancias netas de este mes,

¿verdad?

crucita: no, si eso me encanta,

amo cuando haces

cálculos mentales, matemáticos,

eso es como muy sexi, ¿no?

ivette: y ¿entonces?

crucita: ay, no tiene

nada que ver contigo, mi amor.

es--es don ricardo.

el pobre anda

arrastrando la cobija

por el dineral que se perdió

por su culpa.

ivette: bueno, no es para menos.

el error que cometió,

francamente, es imperdonable.

oye, y ¿no te pidió consejo

para esa inversión?

crucita: no.

¿tú crees que si me hubiera

pedido consejo,

estaría metido en este problema?

y si yo hubiera tenido dudas,

te hubiera preguntado a ti.

ivette: bueno, no entiendo

por qué no lo hizo

si siempre lo hace, ¿no?

crucita: sí, sí, y ahora, no sé,

a mí se me hace que esto no es

una metida de pata de mi patrón.

ivette: pero ricardo

firmó los documentos.

crucita: aun así,

me temo que aquí

hay gato encerrado

y que alguien

quiere perjudicarlo.

ivette: pero ¿quién querría

hacer algo así?

crucita: eso es lo que quiero

averiguar.

¿tú me ayudarías a investigar

de dónde salió

este proyecto tan chueco?

ivette: y ¿eso

te haría sentir mejor?

crucita: sí, mi cerebrito

de calculadora.

ivette: bueno, pues entonces,

cuenta conmigo,

mi ratoncito de biblioteca.

oye, la puerta está bien cerrada

y, pues, no se ve

nada de afuera.

crucita: ay, mi mariposita.

ambos: mm...

damián: a ver, déjame ver

si te entendí.

¿me estás diciendo

que estás arrepentida

de que por fin,

porque esa es la palabra,

que por fin consigamos

que claudio

se decepcione de ricardo?

¿eso es lo que me estás

diciendo?

natalia: ay, es que no es eso,

damián.

damián: ¿no?

entonces, ¿qué es?

natalia: ¿qué es?

que yo ya no puedo más,

que quiero acabar con todo esto

de una vez,

eso es lo que pasa.

[susurra] eso es lo que pasa.

damián: a ver, natalia,

por eso te estoy diciendo

que vengo de hablar con claudio.

quédate tranquila,

cada vez estamos más cerca

de--de quitar de en medio

a ricardo.

y ¿sabes por qué lo sé?

natalia: ¿por qué?

damián: claudio me confesó,

prácticamente, que ya no confía

en él.

¿entiendes lo que eso significa?

¿lo entiendes?

pues, que confía más en mí.

natalia: damián,

si lo que quieres

es sacar a ricardo de tu camino,

por favor, hazlo ya.

damián: pero ¿por qué?

natalia: porque ya no aguanto

más,

ya no quiero, estoy cansada,

ya no quiero seguir fingiendo,

ya no quiero seguir así.

[solloza]

ya, por favor.

ya.

[solloza]

damián: natalia, discúlpame,

natalia, ey, escúchame bien,

te prometo esto,

esto va a ser así.

ten paciencia,

te pido un último esfuerzo, ¿sí?

hazlo por mí.

hazlo por nosotros.

[música]

[música]

claudio: no se trata solo

de que las cifras

estén correctas.

en este negocio eso no basta.

supongo que no te lo tengo

que explicar a estas alturas.

también se necesita tener

intuición, buen olfato,

manejar información,

datos, redes.

¿cómo no te diste cuenta

de los riesgos que corríamos?

toño: pues, pues,

¿cómo te explico?

pues, no sé.

claudio: ¿participó en esto

también el señor benjamín cruz?

toño: ah, no, no, a él

no lo vayas a regañar,

por favor, porque no,

pues él no tuvo nada que ver.

al contrario,

él hasta me dijo:

"oye, me hubieras dicho

antes de que firmaras

para que yo te hubiera ayudado".

claudio: lamento

que no lo hubiera hecho.

cuando menos, el señor cruz

cuidara que te mantuvieras

sensato en tus decisiones.

toño: ¿sabes qué, señor papá?

a mí nadie me saca de la cabeza

que aquí alguien me la hizo,

¿eh?

alguien me jugó chueco.

claudio: ay, ricardo, por favor.

ricardo: no, no, en serio,

en serio, o sea, y--y me huele

como que--no sé, como que fue

alguien así como muy cercano,

como incluso que trabaja

aquí en la empresa.

claudio: no puedo creer

que culpar a otro

sea tu argumento

para deslindarte

de tu responsabilidad.

toño: no, a ver, si no lo estoy

diciendo por eso, ¿eh?

yo siempre he sido

muy hombrecito para aceptar

cuando la riego

y los tengo muy bien puestos.

claudio: no se trata

solo de aceptar

y que te laves las manos, ¿eh?

este error va a costar

que muchas familias

se queden sin sustento

y otros miles más

que tenemos que despedir.

toño: a ver, a ver, o sea, yo sé

que no tengo todavía

cómo demostrártelo,

pero yo estoy seguro,

te lo juro que--que aquí hubo

algo chueco.

claudio: ya, ricardo, por favor,

deja eso.

eres el presidente

de esta empresa y, como tal,

tienes que aceptar

que cometiste un error

y muy grave.

ricardo: mira, "ultimadamente",

¿sabes qué?

o sea, si no me crees nada

de lo que te estoy diciendo,

entonces, no tenemos nada

que seguir hablando.

¿sabes qué, señor papá?

mejor búscate otro presidente,

¿eh?

porque yo mejor renuncio.

claudio: espera, ricardo,

por favor, así no se resuelven

las cosas.

toño: perdóneme, señor papá.

de veras, lo mejor es

que yo me vaya de la empresa.

claudio: no seas infantil,

no puedes hacer eso.

toño: pues, a lo mejor

me quedó grande

la silla de presidente.

lo que más me duele

es haberte decepcionado.

claudio: entonces, quédate

en tu puesto, ¿mm?

dejemos esto atrás, hijo.

por favor, ricardo.

toño: bueno, nomás me voy

a quedar, ¿eh?

me voy a quedar nomás

para demostrarte

que alguien me metió el pie

para que yo me tropezara--

claudio: [suspira]

ya, démosle la vuelta

a esta hoja

y--y sigamos adelante, ¿sí?

ándale, vete a trabajar.

toño: ¿cómo llegarían

esos papeles

hasta mi natita chula?

natalia: y bien, ahora sí,

¿qué era eso tan importante

que querías hablar conmigo?

ivette: estuve echándole

un vistazo

a esta propuesta de inversión.

natalia: mm, es una nueva.

ivette: no,

es la que ricardo hizo,

la de los 40 millones

que perdimos.

tú la revisaste

antes de que él la firmara, ¿no?

natalia: ay, pues, por supuesto,

ivette, yo siempre lo hago.

pero no entiendo por qué

lo preguntas, ¿eh?

¿hay algún error de cálculo?

porque que yo sepa

los datos están bien.

ivette: sí, las cifras

están correctas,

pero faltan datos importantes

sobre los inversionistas

sudamericanos.

no pusieron su historial

económico ni crediticio

y se me hace raro

que tú no te hayas dado cuenta

de eso.

con ese dato bastaba

para que ricardo no hubiera

hecho negocios con ellos.

dime algo, natalia,

¿de verdad se te pasó por alto

ese detallito?

¿o lo hiciste a propósito?

tina: ah, hola, ¿qué tal?

buenas tardes.

vengo buscando a adán orozco.

hola.

jordi: ¿a quién buscas?

tina: ¿qué tal?

me quedé de ver aquí

con adán orozco.

jordi: se acaba de ir.

solo vino a cobrar

su último cheque.

tina: ¿su último cheque?

jordi: ajá.

tina: y ¿qué clase

de trabajo hizo?

digo, yo soy su esposa.

jordi: el que todo mundo

hace aquí, querida.

y con esa carita que tienes,

¿nos podrías dejar tus datos,

por favor?

tina: ¿mis qué?

jordi: tus datos.

>> ya salieron

los espectaculares.

aquí tengo las fotos de todos,

la revista y, bueno, la campaña

ya está en todas partes.

jordi: perfecto.

ay, per--

tina: este es mi marido.

>> ay, qué guapo.

>> es mi favorita.

amelia: flama divina,

di que es mentira.

no, no, no.

ay...

natalia: ¿estás insinuando

que yo engañé a ricardo?

ivette: solamente

te estoy preguntando,

no te estoy acusando de nada.

natalia: no, a ver, ivette,

para empezar, yo entré

a esta empresa para encargarme

de las relaciones públicas,

no de esto.

ivette: sí, pero estudiaste

finanzas y con el tiempo

formaste parte del equipo.

fue un giro importante

y tú estás empapada del negocio.

natalia: pues sí, por eso mismo

es ilógico que me acuses.

mira, ivette, ricardo

es mi esposo, ¿sí?

y cualquier cosa que le pase,

me afecta directamente a mí,

incluyendo el resultado

de estos negocios.

ivette: ¿de verdad

no te diste cuenta

de que la propuesta

estaba incompleta?

natalia: pues no, por supuesto

que no.

y tampoco entiendo

por qué tú andas revisando

estas cosas,

no es ni tu área

ni tu responsabilidad.

ivette: ya lo sé, pero soy

ejecutiva de esta empresa

y no me gusta

que perdamos dinero

y mucho menos por errores

que perfectamente pudimos

haber evitado.

natalia: mira, ¿sabes qué?

tengo mucho trabajo pendiente,

por favor, déjame sola.

ivette: perdóname, amiga,

no fue mi intención molestarte.

con permiso.

[música]

[música]

adán: ¿jordi?

oye, ¿no me aseguraste

que la campaña iba a ser solo

para sudamérica?

[resuella]

no--

¿una campaña pequeña?

si estoy viendo fotos

de un espectacular gigante

con mi foto.

es que si te cuento,

no me vas a entender,

es algo sobre mi religión.

bueno.

que la flama te ilumine.

[resuella]

hola, tina, mi amor.

[ríe]

¿dónde estás?

no, no, no, solo quiero

contarte un detallito

sobre mi trabajo.

amelia: ¿no vas a decir nada?

edgar: ¿qué, qué quieres

que te diga?

amelia: la culpa

de esta inmoralidad

la tiene la lombriz

de agua puerca.

edgar: no, adán lo decidió

por él mismo,

él mismo me lo dijo.

amelia: ándale, o sea que tú

lo sabías y fuiste cómplice

del maligno, claro.

edgar: no, no, a ver, escúchame,

por favor, ¿sí?

a él le dijeron que la campaña

era exclusivamente

en sudamérica,

no para centroamérica

ni para norteamérica.

eso fue lo que pasó,

así que él no se imaginaba

que ni tú ni tina

se iban a dar cuenta,

eso es todo, por favor.

amelia: no, si la verdad

y la porquería

siempre salen a flote.

pero tu hijo me va a escuchar.

edgar: por favor, amelia,

no condenes a adán por eso,

ya está

suficientemente atormentado

con las culpas,

no es para tanto, amelia.

estrella: ¿quieren que les tome

la orden?

edgar: sí, por favor.

estrella: ay, mire, quién viera

a este su pastorcito

tan--tan bien que se ve.

edgar: no le eches más leña

al fuego, por favor, ¿sí?

tómanos la orden.

¿qué quieres, amelia?

amelia: quiero veneno

para lombrices.

estrella: ay, si quieren,

váyanle pensando

y ahorita vengo

a tomarles su orden.

amelia: la culpa de todo

la tiene la lombriz de agua

puerca.

claro, mi pastorcito

quiso llevar dinero a su casa

y prefirió venderle su alma

al maligno antes de quedar mal

en su compromiso.

edgar: a ver, tranquilízate,

por favor, ya, amelia,

platiquemos de esto en la casa,

¿sí, por favor?

vamos a comer tranquilos.

después.

amelia: después de que ponga

en su lugar

a esa lombriz de agua puerca.

adán: a ver, te lo juro

que yo te iba a comentar

antes de que vieras

la publicación, pero--

tina: a ver, a ver, ¿pensabas

que no me iba a enterar--?

chicas: [hablan a la vez]

tina: ey, ey, "pubertas",

¿qué hacen aquí?

órale.

[chista]

adán: perdón.

tina: adán, ¿en qué otra cosa

me has mentido?

¿al rato me voy a enterar

de que compraste un departamento

enseñando tu...?

todo.

adán: a ver, yo también puedo

decir lo mismo de ti, ¿eh?

tina: a ver, no, no, no,

yo bailo, sí,

pero no en ropa interior.

adán: ah, bueno,

pero si le quitas

la pedrería y las lentejuelas,

viene siendo lo mismo.

además, ya estoy harto

de que siempre

me regañes sin razón,

cada vez te pareces más

a mi mamá.

tina: ¿a quién?

adán: a mi mamá, la pastora,

estás igualita, ¿eh?

qué bárbaro.

tina: me dijo que me parecía

a tu mamá.

o sea, a ver, fabiana,

le puedo soportar

que ande en calzones,

pero eso no, está loco.

fabiana: estás exagerando,

porque estás hablando

como si fueras mi ma--

tina: ni lo digas.

te juro que si me vuelven

a decir que soy un prospecto

de pastora sensual,

no respondo.

fabiana: oye,

pero ni que mi mamá fuera

el diablo en persona.

tina: pues, a mí

no me ha mostrado

su lado angelical.

fabiana: ya, deja de pensar

en mi mamá, ¿sí?

mejor reconcíliate con adán.

mira todo lo que hizo

para estar bien contigo,

para--para sentirse útil,

para ayudarte.

tina: no sé.

natalia: ay, damián, por fin

acabaste tu junta.

damián: me extraña,

ya sabes que siempre que voy

con los corredores de bolsa

es para largo.

¿qué, pasó algo malo?

natalia: no, no todavía,

pero puede pasar

si tú no haces algo.

se trata de ivette.

damián: ¿qué pasa con ivette?

natalia: estuvo en mi oficina,

haciendo muchas preguntas

sobre la propuesta de inversión

que inventaste

para desprestigiar a ricardo.

y por lo que yo pude entender,

ella sospecha algo.

damián: ¿cómo, qué quieres

decir?

¿sospecha algo de--de nosotros?

natalia: no, no, no, no sé

si precisamente de nosotros.

pero ella se dio cuenta

de que hacían falta muchos datos

y está convencida de que eso

fue hecho a propósito.

ella cree que de verdad alguien

quiso engañar a ricardo.

damián.

damián: sí.

natalia: tienes que hacer algo

para detener a ivette,

si no, va a descubrirlo todo.

luchita: ay, mi hijo,

qué bueno que viniste.

ricardo: necesito hablar

algo muy importante.

¿está renata?

luchita: no, no está, ¿qué pasa?

ricardo: ¿y bacalao?

luchita: no, tampoco,

¿qué tienes--?

ricardo: ok, ven, siéntate.

[jadea]

luchita: ¿qué pasa?

ricardo: necesito que me digas

toda la verdad.

luchita: ¿de qué, mi hijo?

ricardo: a ver, quiero saber

todo, todo de mi vida,

y para eso quiero que me hables

de mi hermano,

de mi hermano gemelo.

luchita: ¿por qué estás hablando

de tu hermano gemelo?

es por lo de la amnesia,

¿verdad?

ricardo: a ver, a ver, no,

no importa de dónde sea,

por favor, necesito

que me ayudes.

luchita: yo sí que te ayudo,

mi hijo, nada más

que es que luego me sales

con cada cosa que--

ricardo: ¿tengo

un hermano gemelo, sí o no?

luchita: [solloza]

sí--sí.

sí tienes un hermano.

[solloza]

ricardo: y ¿qué pasó con él?

luchita: lo perdí.

[solloza]

lo--lo perdí, para siempre.

[solloza]

ricardo: [resuella]

damián: tranquila,

déjame explicarte algo.

ni ivette ni nadie

se podrían dar cuenta

de que tú y yo estamos

detrás de este negocio, ¿mm?

natalia: sí, pero es que ella

está muy segura

de que está incompleta

la propuesta

y si se pone a averiguar

en el departamento

de inversiones, nosotro--

damián: si se pone a averiguar

donde sea,

estará perdiendo su tiempo.

ivette no es muy brillante

y lo sabes.

natalia: sí, ya lo--

damián: yo me encargué,

no hay cabos sueltos.

natalia: sí, ya lo sé,

pero de todas formas,

tú tienes que hacer algo,

damián, como bien dijiste,

y para mí sinceramente

que esto no lo está haciendo

por iniciativa propia, ¿mm?

no es su estilo.

damián: ¿cómo?

¿estás insinuando

que podría estar detrás de--?

¿ricardo?

natalia: sí, es que exactamente

eso era lo que te quería decir,

que puede ser una posibilidad.

damián: [murmura] puede ser...

natalia: damián, por favor,

haz algo, ¿sí?

para estar seguros.

damián: si lo que quieres

es estar tranquila, segura,

yo me encargo, ¿está bien?

siéntete segura,

todo va a estar bien,

no va a pasar nada,

te lo firmo.

natalia: ay, gracias.

bacalao: gracias, ¿eh?

quédate con el cambio, órale.

hijo.

toño: jefe, ¿por qué viniste?

ya te dije que no te puedes

estar apareciendo por acá, ¿eh?

bacalao: pues, es que no

me contestabas el teléfono

y tengo un broncón

con el cheque y con tu mamá

y solo tú puedes resolverlo,

cachorro.

toño: sí, pero no aquí.

a ver, trépale, trépale.

bacalao: ¿a dónde?

toño: súbete, órale, trépate ya,

jefe.

en serio, ¿eh?

te van a ver.

bacalao: ¿quién, hombre, pues?

toño: aquí, todos.

[música]

[música]

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