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Como Tú No Hay 2 Capítulo 46

27 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

bacalao: si ahorita entras,

todo se va a perder

y eso es lo de menos,

pero podemos ir a la cárcel.

y a la cárcel sin cuida--

no, tú estás muy tierno,

cachorro.

es más, te lo tengo que soltar.

allí adentro está el príncipe,

vino con la doctora.

¿qué va a pasar si

se encuentran?

nos va a cargar el payaso

a todos y se acabó la función.

¿eso es lo que quieres?

toño: si con esto se va

a desarmar todo, pues de

una vez, que explote la bomba

de una vez, órale.

bacalao: espérate.

si de veras quieres a tu jefa,

no entres.

imagínate en el estado

en el que está.

cuando se entere de todas

las burradas y las mentiras

que le hemos contado.

¿tú crees que se va a alivianar?

la vamos a matar, ¿eso es lo

que quieres?

ya, tranquilo, güey.

la neta, hijo, yo nunca he sido

un pan de dios.

yo sí quiero rete harto

a tu jefa.

a mí manera, pero sí la quiero.

toño: en serio, qué cínico

eres.

qué manera tan bonita

de querer a la gente.

ricardo: pues también, ¿cómo

se va a atravesar justo

cuando estaba a punto

de banderillar a ese güey?

sí me crees, ¿no?

toño: a ver, aquí no se trata

si te creo o no te creo,

eso no importa.

a la que tienes que convencer

es a mi jefa que ya te ha

perdonado varias, y tú lo sabes

mucho mejor que yo.

bacalao: sí, por eso

voy a cambiar.

toño: voy a cambiar.

¿por qué se tardará tanto

la doctorcita y mi clon?

bacalao: a ver, tranquilo.

es mejor esperar aquí

unos minutos afuera que años

a la sombra y todo

por acelerado.

bájale, tranquilo.

toño: oye, ¿y si puso

pie mi jefa y por eso

no han llegado?

bacalao: no, no seas pájaro

tragedias, tranquilo.

toño: no, yo voy a ir.

bacalao: espérate, hombre.

si te estoy hablando en serio.

la verdad me siento remal.

me siento que me quema algo

acá adentro.

toño: ya, ya, bájale.

no te queda ese papelito

de víctima.

dale gracias a diosito que

mi jefa está bien, porque si no,

me cae que no estaríamos

platicando tú y yo aquí

tan tranquilamente.

bacalao: ¿por qué lo dices?

toño: ¿por qué lo dices?

porque estarías tú en otro

lugar, ya sabes dónde.

lo conoces rebién, allá

bien guardadito.

bacalao: ¿sabes, gallo?

hay mona con más pila adentro.

la verdad es que no sé si

tu jefa se atravesó porque yo

no me fuera al otro mundo

que soy su marido o porque

se muriera el pela pescados.

toño: ¿es en serio que eso

es lo que te preocupa?

bacalao: sí, es lo que me

preocupa. te acabo yo de decir.

renata: la verdad es que sí

me hubiera gustado quedarme

en el hospital.

charlotte: pero no tiene

sentido, está en terapia

intensiva.

es mejor que descanses, renata.

renata: no voy a poder.

nada más el hecho de imaginarme

a mi mamá ahí sola, no--

charlotte: mira, ya mañana que

tengan horarios de visita,

van a poder visitarla.

¿y si te doy algo para dormir,

un tranquilizante?

renata: no, yo no uso drogas.

mucho menos para enfrentar

mis problemas.

ricardo: qué bueno que no

recurras a eso para afrontar

tus problemas.

la verdad, yo antes tomaba

muchos medicamentos, pero

gracias a charlotte los dejé.

renata: ¿sí?

no sabía.

digo, qué bueno que los dejaste.

oigan, se pueden ir si quieren.

yo estoy bien sola.

toño: no, yo me quedo contigo.

charlotte: claro. si necesitan

algo, me marcan.

renata: ok.

charlotte: bueno, mañana paso

por ustedes temprano.

trata de descansar.

renata: sí, sí.

charlotte: gracias.

renata: toño, no sé qué voy

a hacer si mi mamá se muere.

ricardo: tranquila.

tranquila, eso no va a pasar.

renata: sí puede pasar.

ya oíste lo que dijo el doctor,

que si no evoluciona, se pue--

ricardo: tranquila, yo estoy

aquí para cuidarte. soy tu

hermano mayor y te voy a cuidar,

¿ok? ya, reni, ven.

ya.

sol: qué horror, qué susto,

qué espanto.

no puedo creer lo que me estás

contando, marianita.

mariana: sí, me hubieras visto,

fue una pesadilla horrible.

el charcotote que dejó luchita

de sangre.

sol: ese maldito bacalao

no debió de haber salido

de la cárcel nunca.

mariana: no, debería de seguir

en la cárcel.

pero no creo que eso vaya

a pasar.

sol: alguien lo tiene que parar.

alguien tiene que hacer que

pague por lo que le está

haciendo a luchita.

mariana: ya oíste lo que le dijo

germán al mp.

estoy bien preocupada por él.

él se anda haciendo el héroe

nada más y por eso casi

lo matan.

ese navajazo iba para él

y no para luchita.

sol: por lo menos estoy segura

que el bacalao no se fue

en limpio.

ya ves que germán tiene fama

de ser muy bueno para

los trancazos.

lástima que luchita se haya

metido entre ellos.

mariana: no sirve de nada

que me preocupe la verdad.

yo a germán le valgo.

él nunca se hubiera arriesgado

así por mí.

germán nunca me ha querido

como quiere a luchita.

[sirena]

toño: jefa, luisita chula,

¿cómo estás?

[solloza]

y yo dándome la vida de lujos

sin preocuparme por ti, jefa.

pero no te vuelvo a dejar

sola nunca.

le voy a prender una vela

a la virgen pa' que

te recuperes, jefa.

jefa, no te mueras.

por favor nunca te mueras

porque yo me voy a morir

contigo, jefa.

luchita: toño, hijo.

toño: no digas nada, jefa.

no digas nada que te puede

hacer daño.

luchita: antonio, no te vuelvas

como tu papá.

toño: sí, sí, lo que tú digas

y mandes.

no te preocupes, por eso ahorita

preocúpate por ti

y por descansar.

yo voy a estar aquí cuidándote.

¿te acuerdas cuando te operaron

de tu pancita y yo estaba

chamaco?

y yo estuve ahí juntito

sin despegarme de ti.

me he tragado tus medicinas,

¿te acuerdas? y tu sopita

así en la boca.

así mismo, jefa, voy a estar

aquí sin moverme y junto a ti.

luchita: ¿te acuerdas?

toño: claro que me acuerdo.

luchita: antonio, pase lo que

pase no le guardes rencor

a tu papá.

me cuidas a renata.

toño: sí, sí, pero por favor

no estés hablando como si

te estuvieras despidiendo, jefa.

luchita: ¿despedirme?

¿adónde me voy? yo no me voy.

yo tengo que buscar a mi hijo.

toño: ¿a tu hijo?

pero yo estoy aquí a tu lado.

luchita: lo voy a buscar.

sol: mariana me estaba contando

lo que le pasó,

¿cómo sigue luchita?

germán: salió bien de

la operación, pero aún sigue

delicada.

cuando me vine del hospital

aun no reaccionaba.

sol: ¿y puedo ir a verla?

me gustaría estar con ella.

germán: no le permiten

las visitas.

cuando salí, el doctor me dijo

que ya nada había que hacer

allá. paciencia.

mariana, ¿puedo hablar contigo

por favor?

sol: sí, sí, aprovechen.

yo voy a hacer un té porque

todos necesitamos algo

para los nervios.

germán: ¿por qué dijiste eso,

mariana?

mariana: ¿qué cosa?

germán: que yo no te quiero

como a luchita, que nunca

te he querido así.

mariana: porque eso es lo que

pienso, eso es lo que siento.

germán: ¿no crees que te estás

haciendo cuentos chinos

en el cabeza?

mariana: ¿ahora me vas a decir

que harías eso

por cualquier mujer?

germán: por supuesto que haría

eso por cualquiera, lo mismito.

parece que no me conoces,

si de algo tengo fama es que

no me gusta la gente abusiva

como el bacalao.

mariana: simón, germán.

germán: y si no lo entiendes,

es porque eres una inmadura.

mariana: perdón que soy

una inmadura y que no te creo.

pero ¿sabes qué, germán?

tú me tratas como si yo fuera

tu hermana menor y soy tu mujer.

germán: sí, sí, eres,

discúlpame, pero también

entiende que me da coraje

que andes pensando que yo

sigo queriendo, que lo hice

porque quiero a la luchita

y no es así.

mariana: ¿me vas a decir que

no es cierto?

germán: no, no, si fuera así,

¿por qué no lo denuncié

para que lo metieran preso?

mariana: ¿por qué?

germán: porque es algo que ella

lo tiene que hacer, ella tiene

que hacerlo pa' estar libre.

mariana: ¿y eso crees?

germán: no sé, ella ha sufrido

mucho.

y la oportunidad que le estoy

dando es para que deshaga

del bacalao de una vez

por todas, pero nada más ella

puede hacerlo.

mariana: ¿crees que se anima

a juzgarlo?

germán: pues ojalá.

ojalá, de verdad, para que esté

en paz.

total lo nuestro ya terminó.

entre el bacalao y la indecisión

de luchita terminaron

por matarlo.

¿no me crees?

que te estoy diciendo la verdad.

bacalao: yo no quería hacerte

daño, cara de dulce.

te juro que no quería hacerte

daño, ¿por qué te atravesaste?

¿cómo te voy a hacer daño

si eres lo que más quiero

en la vida?

y tú lo sabes.

tú tienes que vivir

para perdonarme.

no te me vayas a ir, chiquita,

por favor.

perdóname.

perdóname por favor.

[solloza]

perdóname, chulita.

dora: mi amor, ¿qué tienes?

¿por qué estás así?

toño: mi mamá--

dora: ¿qué tiene que ver

tu mamá?

toño: fue culpa mía.

fue mi culpa.

dora: no, no, no, no me digas

eso por favor porque se me parte

el corazón, ricardo.

tú no tienes nada que ver

con la muerte de tu mamá sofía.

eso fue un accidente,

mi corazón.

toño: yo debí haber estado

ahí.

si yo hubiera estado ahí,

nada le hubiera pasado.

dora: todo va a pasar pronto.

no me gusta verte así.

[teléfono]

amelia: únete a la flama divina

y ganaras el cielo.

¿quién habla?

adán: pastora, soy un feligrés

de la flama divina.

quiero confesarme con usted

porque tengo un cargo

de consciencia y necesito

la absolución de

la flama divina.

amelia: es que todavía no tengo

protocolo para la confesión

anónima de pecados.

adán: bueno, pues no sé,

invente uno.

amelia: bueno, improvisemos,

está bien.

¿qué te pasa, oveja descarriada?

adán: bueno, lo que pasa

es que exhibí mi cuerpo

de una manera escandalosa.

amelia: ¿y qué es exactamente

lo que hiciste?

adán: al rato te hablo, ma.

amelia: ¿adán?

tina: ¿estabas hablando

con tu mamá?

¿ya se reconciliaron o qué?

adán: no, no, era con

un compañero de trabajo.

tina: ¿y le dices mamá?

adán: sí--no, no, es que

se llama ma--mario.

entonces se confundió.

y como estábamos hablando

de carmen, pues ya ni te dije

nada para que no te dé náuseas.

ya ves cómo te da.

tina: claro.

adán: ¿y tú? ¿todo bien?

tina: todo bien.

[música]

toño: esto es pa' ti, benja.

crucita: ¿para qué tanto dinero

a mi nombre, patrón?

¿pa' qué es?

toño: es por todo lo que me

has ayudado.

y pa' que no te quedes

en la calle.

crucita: ¿de qué me está

hablando?

ricardo: [suspira]

hasta aquí me trajo el río.

crucita: ¿cuál río?

toño: es un decir, o sea,

hasta aquí llegué, beja.

hoy me regreso a vivir

a mi verdadera casa.

amelia: a ti te quería ver,

tentáculo del mal, ente maligno.

bacalao: ¿qué quieres,

cara de golondrina?

amelia: me enteré de lo

de luchita, y quiero saber

cómo está?

bacalao: ¿cómo quieres que esté?

mal. y la verdad no me vengas

a sermonear.

nomás me vengo a cambiar,

a bañar y me regreso

al hospital.

amelia: dile, por favor,

que en nombre de la flama

divina, que es infinita

en bondad y tierna

misericordia, que deseamos

su pronta recuperación,

clemencia, paz, fe.

bacalao: a nombre de luz

y clemencia, yo le doy

tu recado.

ahora si me disculpas--

amelia: y otra cosa.

bacalao: ¿qué?

amelia: me dijo daniel que

te había entregado un arreglo

de flores que me mandó edgar.

bacalao: sí, sí, la verdad

es que lo tuve que tirar

porque se secó.

lo mandaron sin agua, ¿a quién

se le ocurre?

amelia: seguramente lo secaste

con tu aliento pútrido

de maligno.

bacalao: ni que fuera dragón.

y aparte eso no te va a costar

tu matrimonio. ya bájale.

amelia: ¿tú qué sabes

de matrimonio?

flama divina, y yo pensando

que andaba con la señorita sol.

bacalao: ¿y no?

amelia: claro que no.

¿sabes qué deseo?

que en cuanto se recupere

luchita te eche de su vida

y encuentre un hombre honrado,

honesto, que la valore,

que la quiera y la aleje de ti.

y no te volvamos a ver

ni el polvo.

lo decreto en nombre

de la flama divina,

ente del mal.

bacalao: órale, caminando

que se hace charco.

méndiga vieja, nomás le faltó

de desearme que el cara

de martillo se quede

con mi vieja.

pero ¿sabes qué? mira, no lo

voy a hacer, no.

maldita vieja.

crucita: ¿cómo está eso de que

se va a regresar a su casa?

o usted me está haciendo

una broma o le pasó algo,

patrón.

toño: no, a mí no, benja,

a mí no, a mi jefa.

no sabes, se puso bien fea

la cosa.

el bacalao casi la mata.

crucita: ¿qué?

toño: sí.

crucita: ándale, ese bacalao

sí que sala todo lo que toca.

¿cómo está su mamá?

¿ya la fue a ver?

toño: sí, sí, estuve ahí

en el hospital hasta las cinco

de la mañana.

fui a donar sangre.

y como no me dejaron pasar,

saz, me les cuelo.

y me pasé hasta el cuarto y ahí

estuve platicando con ella.

no sabes cómo me siento de mal.

es que si yo hubiera estado ahí,

te lo juro que nada de esto

hubiera pasado.

o sea, ¿ahora entiendes por qué

tengo que ir a mi casa?

crucita: sí, sí lo entiendo,

patrón, pero si se destapa

la olla, usted no se va

a ir a su casa, se va a ir

directito a la cárcel.

toño: pues ni modo.

me tengo que arriesgar.

y si me cachan, tendré que

explicarlo todo.

además yo siento que no le hecho

daño a nadie, ¿o sí?

crucita: bueno, eso es cuestión

de enfoques.

desde el punto de vista

de los reyes alonso

y de la justicia, pues sí

ha cometido varios delitos

y eso basta para ponerlo

tras las rejas.

toño: no puedo esperar,

o sea ni pegues.

yo estoy dispuesto a enfrentar

todo. o sea, a mi señor papá,

a la justicia, a todo, ¿sabes?

con que tenga el apoyo

de mi natita chula, me basta.

yo estoy seguro que cuando yo

le cuente a ella, ella me va

a perdonar porque ella me ama,

benja.

crucita: perdón por lo que

le voy a decir, patrón,

pero la señora natalia

se casó con ricardo reyes

alonso, el millonario.

no con toño cortés, el mesero.

toño: a ver, ¿qué me estás

diciendo?

¿me estás tratando de decir

que mi natita chula

es una interesada?

perdón, pero ahí sí

te equivocas.

ella me quiere a mí, a este

que está aquí parado

enfrente de ti.

crucita: ¿seguro?

toño: seguro, claro que

seguro.

yo la conozco, benja.

y yo estoy seguro que ella

se va a quedar conmigo.

eso te lo firmo.

crucita: está bien, está bien.

ojalá yo me esté equivocando

por el bien de usted y también

por el mío.

toño: tú no tienes nada

de qué preocuparte.

si la cosa se pone difícil,

tú vas a salir librado.

tú nomás vas a decir

que yo te engañé y que te hice

creer que era el verdadero

ricardo.

crucita: ya veremos eso, patrón.

porque yo también salí

beneficiado con este engaño.

toño: sí, pero eso no se lo

vamos a decir a nadie.

crucita: bueno, me tengo que ir

a hacer su trabajo que es

mi trabajo que en realidad

sí es su trabajo.

así que, con permiso.

natalia: al fin te veo.

ya ni supe a qué hora llegaste

anoche y hoy en la mañana

te fuiste antes de que

yo me despertara.

así que me debes

una explicación.

toño: tranquila, mi chula,

¿de qué explicación me estás

hablando?

natalia: ah, ¿sí?

¿me vas a decir la verdad

sobre quién te llamó, ricardo?

porque ese cuento de que fuiste

a ver a la mujer del mecánico

que porque estaba muy grave,

no te lo creo nada.

dime la verdad, ¿a quién

fuiste a ver ayer?

[música]

natalia: respóndeme, ricardo,

porque no me creo el cuento

de que estuviste toda la noche

apoyando al mecánico

y a su esposa.

toño: a ver, mi chula, de verdad

te estoy diciendo la verdad.

es más, pa' que veas que no

te estoy mintiendo, mira.

fui al hospital, ve,

fui a que me sacaran sangre.

de veras si no me crees,

puedes ir al hospital

a preguntar.

natalia: mi amor, perdón,

es que anoche que no llegaste

yo empecé a pensar mil tonterías

y luego yo te quería llamar

y me daba mucho miedo

de que me decepcionaras.

toño: no, no, mi chula.

a ver, ¿cómo te voy a

decepcionar?

¿estás celosa?

¿estás celosa?

no estés celosa conmigo.

¿tú crees que yo tengo ojos

para ver a otra mujer?

a ver, tú vales por todas

las mujeres de las que yo

me podría enamorar en la vida.

natalia: perdóname, mi amor.

es que yo nunca me imaginé que

ese mecánico y su familia

fueran tan importantes para ti.

en serio nunca creí que te

relacionaras con ese tipo

de gente.

toño: ¿y por qué no?

natalia: bueno, porque no

tenemos nada en común con ellos,

por eso.

toño: perdón, pero ahí sí

te equivocas.

o sea, a ver, ahí te va un

ejemplo, nomás para que veas.

el benja e ivette, o sea,

¿no podrían formar una bonita

pareja?

natalia: sí, acepto que hay

algo raro entre ellos,

pero, por favor, ivette nunca

tomaría en serio a benjamín.

toño: pero ¿por qué no?

a ver, ivette es mujer,

benja es hombre, los dos

están solteros.

a ver, ¿cuál sería el problema?

natalia: mi amor, porque ivette

estudió en el extranjero,

es de buena familia, es educada,

y benjamín, pues, él era

el mensajero.

toño: o sea, ¿tú me estás

tratando de decir que entonces

ivette no se podría enamorar

del benja solo porque

no es rico?

natalia: mi amor, hay que saber

ubicarse, ¿sí?

ivette está acostumbrada

a un nivel de vida que benjamín

nunca podría darle.

además, hasta con sus amigos

se sentiría súper incómodo.

toño: no, pues, viéndolo

de esa forma, ahí sí no tendría

ninguna chance el pobre

de benja.

natalia: exacto, tú lo has dicho

muy bien, mi amor, pobre benja.

él nunca se va a poder casar

con una mujer como ivette.

o sea, por dios, esto es la vida

real, no es una telenovela

donde el pobre se enamora

a la rica y se quedan juntos

por siempre, no.

mi amor, si en verdad quieres

que tu amigo no sufra,

dile por favor que se olvide

de ivette.

toño: entonces, ¿eso quiere

decir que tú tampoco nunca

te enamorarías de un pobretón

con suerte?

digámoslo así, de un mesero.

natalia: mi amor, si por azares

de la vida yo me cruzara

con un mesero que me pudiera

interesar, eso nunca pasaría

porque yo solo tengo ojos

para ti, ricardo.

nunca me podría fijar

en nadie más.

betty: ¿y si hacemos esta

receta, dorita?

ya ve que a su niño ricardo

le está gustando el chile.

dora: yo creo que no

porque sería muy complicado,

tendría yo que hacer comida

por separado para don claudio

porque si le ponemos

esa cantidad de picante,

no sabes la gastritis

que le da.

y además la pimienta negra

le da una acidez.

betty: [ríe]

qué bien conoce los males

de don claudio.

no dudaría ni tantito que él

también conociera los suyos.

dora: ¿por qué no dejas

de insinuar tonterías, chamaca?

betty: pero si yo no estoy

haciendo ninguna insinuación.

yo nomás estoy diciendo

que se conocen rebién los dos.

dora: don claudio, ¿quiere

usted algo?

claudio: solo vine por un poco

de té, pero yo me lo sirvo,

no te molestes.

¿tú quieres un poco más?

dora: sí, por favor.

claudio: dos de azúcar, ¿verdad?

dora: sí, gracias.

claudio: ¿y ahora lo estás

tomando sin crema?

dora: bueno, es que ahora sí

se me antojó así solito.

betty: bueno, yo voy a ver

qué puso la marrana.

qué bonito cuando dos

se quieren de veras.

dora: [tose]

¿sí se sienta, don claudio,

por favor?

es que pasó algo con ricardo

hoy en la mañana.

empezó a hablar de la señora

sofía.

claudio: ¿de su mamá?

qué raro, él casi nunca

habla de ella.

¿qué te dijo?

dora: me dijo que se sentía

culpable, que estaba muy triste

por lo que le había pasado

a su mamá, que era algo muy feo.

claudio: ¿estás segura que

ricardo te dijo eso de sofía?

dora: sí.

lloraba y lloraba y me decía:

yo tenía que haber estado

con ella, dora, yo tenía

que haber estado con ella.

claudio: ¿por qué mi hijo se

sentiría culpable sobre

la muerte de su madre?

él era muy pequeño cuando

tuvimos ese accidente.

dora: lo sé, señor.

y no sabe cómo le agradezco

todos los días a dios de que

mi niño no haya estado

con ustedes ese día del viaje.

claudio: y yo que tú insistieras

tanto en que ese día se quedara

él contigo.

dora: lo que me preocupa es

por qué a estas alturas

del partido ricardo está

tocando este tema.

lloraba como si fuera un niño

chiquito.

no se--dios no lo quiera,

de verdad, ¿no será que

el bacalao le inventó

una historia a ricardo acerca

de la muerte de su mamá?

>> ¿y cómo está luchita?

>> ¿pudiste verla?

renata: sí, ya la llevaron

a su cuarto.

nomás está bien amolada,

pero lo peligroso ya pasó

y ya está.

>> qué bueno. ay, qué horror

que una no pueda trabajar

tranquila, con miedo a que

llegue cualquier asaltante

y ahí te dé un navajazo porque

te tocó.

no, qué gacho, no se vale, ¿no?

ricardo: voy a trasladarte

al hospital, este lugar

no me da nada de confianza.

luchita: ¿por qué?

si voy rebién.

no hace ninguna falta, mi hijo.

anoche quisimos pasar a verte

y no pude.

bueno, charlotte, que trabaja

aquí, ni siquiera pudo hacer

nada para que la dejaran pasar.

luchita: no, a ver, toño, estás

mal, ayer fuiste el único

que pudo entrar a verme.

¿ya no te acuerdas?

ricardo: mamá.

luchita: ¿qué?

ricardo: yo creo que lo soñaste

o a lo mejor es por

las medicinas, pero yo nunca

he estado aquí.

luchita: no. a ver, estuvi--

no me hagas pensar que ya--

tú estabas bien de la memoria

ayer y ahora hoy ya se te fue

otra vez.

charlotte: doña luchita, ¿por

qué nos está diciendo

una cosa así?

luchita: a usted no le estoy

diciendo nada, se lo estoy

diciendo a él porque estuvimos

platicando anoche cosas

privadas, cosas que solo él

y yo sabemos.

ricardo: a ver, mamá, por fav--

charlotte: no, yo creo que mejor

la dejamos porque está

muy alterada, ¿no?

ricardo: mira, yo creo que voy

a trasladarte al hospital,

de verdad, porque aquí yo creo

que no te están dando

la atención que tú mereces.

luchita: ¿de verdad? ¿y con qué

dinero lo piensas pagar?

a ver, ubícate ya, por favor.

nosotros somos pobres.

ricardo: es que no me gusta

verte aquí sin nadie que te esté

cuidando, mamá.

luchita: bueno, entonces, yo

puedo salir.

digo, me puedo ir a mi casa,

me dijo el doctor que ya estoy

bien, que si sigo como hasta

ahorita, que me da de alta

al rato.

y entonces me cuida renata

y me cuidas tú.

digo, si tienes tiempo.

ricardo: claro que tengo tiempo,

si no, me lo busco.

aunque me tenga que correr

don fede del trabajo.

luchita: ¿cómo crees? eso sí no.

que no te corra don fede.

necesitamos el dinero, mi hijo.

charlotte: ya no hagas hablar

más a tu mamá.

para que usted se pueda

recuperar hay que dejarla

descansar, doña luchita,

así que ya vámonos, pero ya,

vámonos.

ricardo: voy a estar al

pendiente de ti.

luchita: ¿adónde vas?

ricardo: por favor.

luchita: [murmura]

[música]

claudio: ¿crees que el bacalao

se haya atrevido a hablar

con ricardo?

dora: es que si no fue así,

¿por qué esa reacción

de mi niño?

claudio: bueno, no te angusties

de más.

si ese hombre, félix, le hubiera

dicho algo a ricardo,

su reacción tendría

que ser otra.

dora: a lo mejor le está

afectando la noticia que

le dieron de que no puede

tener hijos, sus hijos propios.

además, hace tiempo que no le

dan sus ataques de ansiedad

ni depresión.

¿no será que se está poniendo

muy mal y no nos hemos

dado cuenta?

claudio: no, yo lo he visto

mejor, y por mucho.

en todos los sentido.

dora: y si para estar seguros

de lo que dice, ¿por qué no

mejor le decimos a ricardo

que haga una cita

con su siquiatra?

claudio: no, dora, no, nada

de siquiatras, yo voy a hablar

con él.

ahora mi hijo y yo tenemos

una relación de confianza

que antes no existía.

dora: bueno, eso sí.

claudio: y si le está pasando

algo, yo sé que él me lo

va a contar.

lo que no quiero es que te

angusties demás por esto.

y lo último que quiero es verte

mal a ti.

si eso pasa, esta familia

se va a derrumbar y yo con ella.

[murmullos]

charlotte: ¿estás seguro

que no fuiste a ver a tu mamá

ayer?

ricardo: completamente.

charlotte, estuve platicando

con mi hermana renata, no podía

dormir, incluso estuve

hasta las dos de la mañana

con ella.

oye, ¿tú por qué crees que

mi madre piensa que sí la pasé

a ver?

charlotte: seguramente fue

un sueño.

ricardo: eso pensé al principio,

pero es muy extraño.

o sea, ella de verdad cree

que estuve con ella.

incluso piensa que yo recuperé

la memoria.

tú sí me crees que estuve

con renata, ¿cierto?

charlotte: sí, claro que sí.

ricardo: bueno, le puedes

preguntar que yo no salí de la

casa después de que nos dejaste.

charlotte: sí, yo te creo,

yo creo que de verdad fue

un sueño de tu mamá.

¿me puedes avisar cuando

salga del hospital para

acompañarte a recogerla,

por favor?

ricardo: de verdad te lo

agradezco, charlotte, pero tú ya

has hecho mucho por mí.

prefiero yo encargarme

de llevarla a la casa.

charlotte: bueno, como

prefieras.

ricardo: sí, prefiero hacerlo

solo, si no te molesta.

tengo que empezar a encargarme

de los asuntos de mi familia

como lo hacía antes

de mi accidente.

bueno.

renata: mariana, ¿qué onda?

mariana: oye, ¿cómo sigue

tu mamá?

renata: bien, hoy salió

del hospital.

pero, bueno, eso ahorita

no importa.

necesito hablar con el germán.

mariana: no, no está, pero

regresa en un ratito.

renata: ¿le puedo dejar

un recado?

mariana: sí, pero ¿por qué

no te esperas a que regrese

mejor?

renata: ni siquiera tengo

ganas de verlo.

¿le puedes decir que por favor

no se vuelva a meter en los

problemas familiares?

que si mi mamá tiene quién

la defienda, somos el toño y yo.

mariana: bueno, yo le digo,

pero no creo que lo vaya

a convencer.

renata: bueno, eres más

contundente y le dices que

no lo quiero volver a ver

cerca de mi familia y que

ya no existimos.

charlotte: gracias por venir,

javier, es muy importante.

javier: ¿no podías habérmelo

dicho por teléfono, charlotte?

charlotte: es algo muy delicado.

¿agua?

javier: sí. y por supuesto

se trata de antonio cortés.

charlotte: sí, pero no es acerca

de mi interés personal por él,

como tú debes de imaginar.

han pasado cosas muy extrañas.

javier: si es de su salud

mental, entonces sí quiero

escucharlo.

charlotte: yo estaba totalmente

equivocada, javier.

ahora estoy totalmente

convencida de que existe

otro hombre idéntico a antonio.

mariana: oye, renata, la neta,

¿no sientes que a veces eres

muy dura con germán?

renata: no, mira, el germán

es buena onda y cuando estuvo

viviendo con nosotros

en la casa de brad, yo lo veía

como un hermano, neta.

mariana: bueno, qué bueno

que lo reconoces.

renata: sí, pero también

entiende que esta situación

se está poniendo demasiado

difícil, se está poniendo grave.

mariana: pero ¿sí te das cuenta

de que todo esto es por culpa

de tu papá?

renata: sí, porque germán

lo sacó de sus casillas.

si germán no lo hubiera sacado

de sus casillas, mi mamá

no estaría ahorita

en el hospital, mariana.

mira, yo sé que mi familia

no es ni la mejor familia

ni perfecta, que somos

violentos, hacemos las cosas

con golpes y que somos

explosivos y reaccionamos mal,

pero también germán prendió

un cerillo que no debía.

no tenía motivo.

mariana: ¿no tenía motivo?

renata, todo esto está pasando

por tu papá.

mira, no quiero que te ofendas,

pero si no haces algo ahorita,

las cosas van a acabar muy mal.

renata: pero mi papá es así,

siempre ha sido así, mi papá

no va a cambiar.

mariana: no va a cambiar

y menos si no hacen nada.

renata: ¿qué quieres que haga?

¿qué lo acuse?

mariana: mira, renata, gracias

a la mentira de germán,

tu papá no está en la cárcel.

la única que puede hacer algo

aquí es tu mamá.

ella tiene que hacer algo para

quitarse al bacalao de encima

y que le deje de pegar

y que germán se deje

de estar metiendo.

tu papá le pegó a tu mamá

y por eso se metió germán

a defenderla.

renata, es que neta si no hacen

algo ahorita, las cosas van

a acabar bien mal y ya va a ser

demasiado tarde.

javier: ¿tú pretendes que yo

acepte una nueva teoría

de dos hombres idénticos?

charlotte: exactamente.

olvídate de todo lo que

te dije antes.

javier: ¿y qué te hace pensar

que ahora estás en lo correcto?

charlotte: bueno, a ver, por

ejemplo, ayer se supone

que antonio estuvo

en el hospital con su mamá, ¿no?

pero estaba acompañando

a su hermana y yo lo sé

porque yo los acompañé,

yo los llevé hasta su casa.

javier: pudo salir un momento.

charlotte: sí, pero también

el otro día se supone

que sacó de un problemón

a su hermana.

estaba en un problema

en la delegación y él

supuestamente la sacó

de ese problema.

pero él estaba trabajando

y yo lo sé porque yo estaba

en el trabajo con él.

javier: ¿me estás diciendo

que tú paciente no es

el verdadero antonio cortés?

charlotte: sí, exactamente eso.

bueno, luchita, vino el otro día

y me dijo que dora sí existe.

javier: ¿la mujer que antonio

vio en la panadería y creyó

conocer?

charlotte: sí, y supuestamente

dora fue la que le está

inventando a antonio que

existe otro hombre idéntico

a él y realmente no sé

por qué lo está haciendo

porque además luchita estaba

muy nerviosa y no me pudo

explicar, pero sí.

javier: ¿tienes pruebas de eso?

charlotte: pues no, javier,

son conjeturas, pero obviamente

estoy buscando las pruebas

para comprobar que esto

esto es verdad.

javier: ¿quieres un consejo?

charlotte: por supuesto.

cualquier cosa que pueda

ayudar a antonio, sí.

javier: no le digas todavía

nada de lo que piensas.

vas a confundirlo más.

porque en estos momentos

quien necesita un siquiatra

eres tú charlotte, no él.

charlotte: no pensaba decirle

nada hasta no tener pruebas,

javier.

javier: y como es poco probable

que las consigas, olvídate ya

de esa obsesión, ¿sí?

es lo mejor para todos.

y la próxima vez que tengas

una nueva teoría, no me

la cuentes hasta que tengas

pruebas, ¿de acuerdo?

charlotte: te juro que me voy

a encargar de demostrarte

que existen dos personas

idénticas.

no sé cómo, pero te lo voy

a demostrar.

[música]

[música]

luchita: te pedí que no pelearas

con félix, te lo pedí, germán.

germán: sí, por eso estoy aquí,

para pedirte perdón por lo que

pasó y estoy muy arrepentido.

perdón.

luchita: es muy fácil regarla y

luego tratar de arreglarla, ¿no?

pero, bueno, ya por fin

se lo llevaron.

germán: le dije a la policía

que te asaltaron, que me lo

habías contado antes

de desmayarte.

luchita: ¿por qué dijiste eso?

germán: es que hubiera sido

muy fácil decir la neta.

pero así solo te iba a librar

de él por un tiempo y la verdad

la única que se puede librar

de él, eres tú.

así que, ¿por qué no aprovechas

esto que nos pasó ahora para

decirle a ese desgraciado

que ya no lo quieres y dejarlo?

bacalao: así que eso es lo que

buscas, desgraciado.

que mi vieja me deje pa' que

se vaya contigo, ¿no?

amelia: ¿qué? ¿ya te cansaste

de que tu novia enseñe

hasta las muelas del juicio

en su baile?

adán: mi matrimonio está

muy bien, ma, gracias.

amelia: eso no es un matrimonio.

yo ya te había expulsado

de la flama divina y todavía

no hay ningún artículo

para el matrimonio.

adán: pues ya existe y yo

lo agregaré a los artículos.

amelia: tú ya no puedes

agregar nada porque ni siquiera

estás en la congregación.

adán: oye, pa, ¿te puedo pedir

un consejo sobre el matrimonio?

edgar: hijo, a buen árbol

te arrimas.

pero, bueno, a ver, déjame

adivinar, problemas

de recién casados.

adán: sí, algo así, pero

no es nada infinitamente grave,

pero me tiene muy culposo.

estoy engañando a tina.

germán: claro que sí.

claro que quiero que te deje

porque pa' lo único que sirves

es pa' hacerle daño,

¿o quieres más evidencia?

luchita: ya por favor, no se

vayan a pelear y menos aquí.

germán: yo no sé qué cosas

tenga en contra tuya este

desgraciado pa' que le aguantes

todas las que te hace.

bacalao: es cosa de dos, ¿no?

y déjame decirte otra cosa,

a los enfermos damos la visita

sus familiares, y tú no eres

nada nuestro.

así que ya te puedes ir

largando, órale, vámonos.

germán: adiós luz maría.

bacalao: ¿y de veras piensas

hacerle caso a este imbécil?

luchita: pa' lo que te importa.

bacalao: claro que me importa,

mi luz.

acuérdese que yo la escogí para

que fuera la mamá de mis hijos.

te juro que estoy bien

arrepentido de lo que pasó.

de verdad, créemelo.

luchita: hay algo que sí sé,

que no querías lastimarme a mí,

eso sí lo sé.

bacalao: entonces le pido

otra oportunidad.

te juro que te voy a tratar

con guantes de seda.

para que veas lo que te quiero

y lo que te respeto, chiquita.

luchita: vete, ¿sí? quisiera

estar sola por favor.

bacalao: bueno, ahí voy a estar

afuera por si se te ofrece algo.

crucita: qué bueno que le entró

a la razón y no destapó

todo el chanchullo, patrón.

la verdad es que sí me creí

eso de que se iba a regresar

con su familia de antes.

toño: no, pues, ganas

no me faltan, pero la verdad

es que no me animé.

crucita: no, ¿cómo? si ya se

acostumbró a la buena vida.

toño: no es por eso, benja.

es simplemente porque mi chula--

porque pensé, imagínate que

me meten a la cárcel luego,

¿qué voy a hacer con mi natita?

crucita: no, no, toque madera,

eso no va a pasar.

toño: sí, bueno, voy al hospital

a ver a mi jefa.

crucita: hágale.

ey, no.

¿no que no va a destapar

nada todavía? ¿y se va a ir

a meter a la boca del lobo?

toño: cálmate, ni que fuera

caperucita roja.

crucita: patrón, no haga eso,

hay otras maneras

de averiguarlo.

puede llamar por teléfono para

saber cómo está.

toño: a ver, no, yo no quiero

hablar.

yo tengo que ir y verla con mis

propios ojos y ver que

está bien.

crucita: no, patrón, no sea

terco, pero es que usted

no ha tenido, así que digamos,

buena suerte últimamente.

no vaya hacerla de malas.

toño: sí, pero no me queda

de otra.

crucita: no, patrón, si le queda

de otra. mire, yo voy

y le averiguo todo,

como lo hecho tantas veces.

toño: gracias, mi benja,

te agradezco mucho, pero

esta vez no.

mi madre es mi madre

y yo soy su hijo, ¿ok?

y voy a ir a verla ahorita mismo

pase lo que pase.

[música]

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