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Como Tú No Hay 2 Capítulo 42

23 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

toño: es la única condición

que te pongo, la tomas

o la dejas, órale.

adelante.

valeria: ok, la tomo.

bueno, oye, renata,

no se te olvide,

es renata.

toño: sí, sí, renata, renata.

pues, ¿cómo se me va a olvidar?

>> todo está listo, sí.

toño: gracias, comandante, ¿eh?

renata: carnal, hermanito,

¿qué haces aquí?

toño: reni.

renata: ¿cómo supiste

que estaba aquí?

toño: ¿eh?

renata: ¿cómo supiste?

toño: este...

ah, un cuate me pasó el pitazo

de que te habían agarrado

por andar de buscapleitos,

¿verdad?

renata: no, pero esta vez

fue por una buena causa.

toño: sí, esta vez fue

por una buena--siempre es

lo mismo, reni, siempre es

por una buena causa.

ya, aplácate, ¿cuándo vas

a entender?

hazlo por mi jefa, ya ves

cómo se pone ella, se mortifica

bien gacho.

acuérdate la última vez

cómo se puso

cuando te agarraron.

renata: bueno, pero no tiene

por qué enterarse, a menos

que uno de los dos raje.

y eso no va a pasar, ¿verdad?

toño: no, no, no--

renata: bueno, ya vámonos.

toño: no, no--eh, ¿sabes qué?

este, tú--tú adelántate,

vete para la casa, yo me voy

a quedar aquí haciendo

unos trámites, este...

vete para la casa, ¿eh?

renata: pero pues te espero

nada más--

toño: a ver, no, no, no,

tú adelántate, mi reni,

esto se va a tardar mucho,

ya ves cómo es aquí

en la delegación, es más,

toma, tómate un taxi.

renata: pero si para qué--

toño: ay, bueno, ya, ¿no?

yo soy tu hermano mayor,

obedéceme, ¿ok?

vete para la casa.

y si no te vas, yo rajo

con mi jefa para que se entere

de dónde te tuve que sacar.

renata: ay, ya no te ensalses,

hombre.

gracias, carnal.

eres el mejor.

bueno, para eso sí no se te va

la memoria, ¿eh?

para ser un buen carnal.

ahorita sí eres

como el de antes.

toño: ¿se te hace?

reni.

te quiero mucho.

renata: yo también te quiero.

toño: bueno, ya no,

porque esto ya parece

despedida de borrachos.

bueno.

cuídate mucho, ¿eh?

renata: sí.

valeria: renata, saliste.

renata: todavía estás aquí.

valeria: sí, estoy esperando

a ricardo, mi hermanastro,

que debe estar terminando

de hacer algo.

renata: ¿él pagó tu fianza

o qué?

valeria: sí.

no sabes qué lindo, bueno--

renata: qué chido que tenemos

carnales así, ¿no?

la neta.

mi carnal y el tuyo

también vino luego luego por mí.

también me sacó, nada más

que se quedó ahí haciendo

unos trámites.

valeria: ah, pero yo pensé...

¿y dónde está?

renata: pues se quedó firmando

unas cosas de no sé qué,

pero ya sabes, los hermanos,

¿no?

ya vete a la casa, que mi mamá

está preocupada y ya.

valeria: claro.

oye, ¿no quieres

que te llevemos?

así conoces a ricardo.

luna: ¡murillo!

valeria: ay, ya, no lo pienses

más, vente, vamos.

renata: no, espérate,

es que, ¿sabes qué?

la verdad es que sí necesito

estirar las patas, ¿no?

porque estoy como tullida,

estuvimos un resto de tiempo

ahí adentro y mejor prefiero

caminar.

valeria: claro.

bueno, sí, digo, como tú

quieras.

renata: oye, pero pues,

una disculpa, ¿no?

por el lío en el que te metí.

valeria: no, claro que no,

¿cómo crees?

a ver, yo también la defendí

y no me arrepiento.

renata: cámara.

valeria: ¿cámara?

toño: ¿qué haces aquí?

te dije que me esperaras

en el coche.

valeria: bueno, sí,

pero me cansé de esperar.

además te pedí que sacaras

a renata y ni siquiera

eso pudiste.

ya no te debo dinero, vente,

vámonos.

vamos.

murillo: ese pecero pudo matarme

y tú...

te debo la vida.

luna: no, pues yo me prometí

que no iba a dejar que nada malo

te pasara y--y lo voy

a cumplir, ¿eh?

murillo: luna...

nunca me había pasado algo así.

me siento como si hubiera

estado destinado a morir

atropellado.

te juro que no me podía mover.

mis piernecitas

no me respondían.

luna: a ver, muévelas ahorita.

ah, ya te responden, no, pues,

¿quién sabe?

murillo: no sé

cómo agradecerte, luna.

luna: pues relajándote,

tranquilizándote.

poniendo más atención.

más cuidado.

murillo: qué suerte tuve

de casarme contigo.

daniel: no, pues con razón está

bien triste.

ni siquiera se alegró

que el--el toñazo le haya metido

gente cantando.

federico: dani, dani,

estoy muy mal.

mira lo que ha hecho solecito

con mi vida.

me ha agarrado mi corazón.

lo ha arrugado y lo ha tirado

a la basura.

daniel: pues sí, pero no se va

a quedar cruzado de brazos así.

federico: dime qué hago, dime.

daniel: usted la pelea,

don fede.

federico: ah, ¿qué pelea?

¿cuántos años llevo luchando

con--?

con solecito, atrás de solecito,

¿cuántos llevo?

daniel: no, pues sí han de ser

hartos, porque ya se ve

retegrande.

federico: ¿qué pasó?

te estoy hablando en serio,

te estoy hablando en serio.

daniel: no, pues si usted

me preguntó, es en serio.

federico: yo no puedo seguir,

ya--ya no tengo más fuerzas

de verdad, no tengo

más fuerzas para eso.

daniel: oh, no se me achicopale,

don fede.

va a haber que ahorita

le regresan las fuerzas.

es más, usted nomás ahí tiene

que estar como cuchillito

de palo, esos que no cortan

pero cómo friegan.

y un día de estos, pues,

la solecito le va a iluminar

su día.

federico: la solecito está

decepcionada de mí.

ya yo perdí todas

las esperanzas.

daniel: ay, don fede,

no me gusta verlo así, ánimo.

sol: no puede ser.

apenas lo puedo creer.

murillo: por poco y el méndigo

pecero me lleva de corbata.

de no haber sido por mi lunita,

ella me salvó la vida.

luna: ay, mi amor, y me salvé

la vida a mí misma,

¿sabes por qué?

porque tú eres mi vida.

estrella: oigan, aquí tienen

sus pescados con aros

de cebolla y papas.

murillo: con esta tensión,

estoy que me como

hasta a un tiburón.

sol: pues come, come.

murillo: ¿y qué?

¿ustedes no van a cenar o qué?

sol: no, la verdad es que yo

ni hambre tengo.

estrella: no, no, la neta

es que yo tampoco, pero coman

ustedes, con el susto

que tuvieron...

murillo: pues sí, yo tengo

mucha hambre.

luna: no, espérate.

espérate, a ver.

murillo: ¿qué--qué pasa, o qué?

luna: este, no, pues es

que tiene muchas espinas

este pescado, déjame te ayudo,

no vaya a ser.

¿verdad?

murillo: sí.

crucita: buenos días.

diego: buenos días, desvelado,

señor cruz.

¿tuvo usted una noche

interesante?

crucita: mm, algo así.

sí, ¿y a ti qué?

¿cómo te amaneció la gastritis?

diego: calmada.

tranquila.

gracias a dios, y esperemos

que no venga oriana

a despertarla, ¿no?

crucita: ah, caray,

¿doña oriana?

diego: eh, sí.

sí, sí, ya--ya la conoces,

ya sabes cómo--cómo se pone

de caprichosa, ¿verdad?

con sus clases de computación,

ya.

crucita: licenciadita,

buenos días.

buenos días--ah, ¿quiere

un antiácido o algo?

ivette: ¿está insinuando

que estoy cruda?

diego.

necesito que me entregues

los balances de contabilidad

de este mes, por favor.

diego: ¿balance de contabilidad?

eso es chamba del señor cruz.

ivette: pero te lo estoy

pidiendo a ti,

¿algún problema?

crucita: ¿ya no me va a tutear?

ivette: ¿me puede explicar

cómo llegué a la habitación

de ese hotel?

crucita: de hecho, pasó allí

toda la noche, licenciada.

ivette: ay, eso es obvio.

pero ¿cómo llegué?

yo sé que estaba un poco

pasada de copas.

¿acaso usted...?

crucita: pues usted insistió

tanto que no me quedó más

que acceder.

ivette: y después, ¿qué pasó?

crucita: pues, lo que tenía

que pasar, licenciadita.

la metí en la cama

y usted ay, jale.

cómo es, ¿eh?

cómo me dio lata

hasta las 02:00 de la mañana.

ivette: insolente atrevido.

crucita: pues eso fue

lo que pasó.

ivette: ¿y luego?

¿qué hicimos?

crucita: ay, a poco

no se acuerda.

pues nos tomamos la selfie.

yo le dije que no,

que luego usted se iba

a arrepentir, pero usted duro

y dale con que quería

una selfie como dios

la trajo al mundo, y yo dije:

"bueno".

ivette: ¿yo hice eso?

¿y dónde está esa fotografía?

crucita: ¿la quiere ver?

ivette: mira, crucita,

si me entero que esta fotografía

está circulando por los pasillos

de la empresa o en redes

sociales, voy a hacer

que se coma la escarcha

y no precisamente por la boca.

¿me entendió?

crucita: sí, licenciadita.

>> ¿sabías que voy

todos los viernes a ver

tu show?

seguramente me hayas visto,

siempre estoy en primera fila.

tina: agradecido que le guste

mucho mi show, pero la verdad

no lo recuerdo.

>> permíteme que te lleve

en mi auto deportivo.

tina: muchas gracias,

pero ya pedí un taxi.

>> y déjame que la invite

por lo menos a un buen--

adán: ¡ey, a ver!

¿qué no entendió?

mi esposa le está diciendo

que no y si no puede conquistar

a una mujer sin dinero,

pues váyase a clases

de autoestima, ¿eh?

que la flama lo fulmine.

tina: ¿adán?

adán: eh...

te lo puedo explicar, mira,

es...

edgar: amelia, de verdad,

¿piensas dejarme ir a trabajar

así de arrugado, por favor?

amelia: ¿qué?

¿quieres que le llame

a un cirujano plástico

para que te ponga--?

edgar: amelia, por favor,

estoy hablando en serio.

necesito la ropa planchada

y limpia para ir a trabajar.

amelia: sí, pues la lavadora

es tuya.

puedes lavar tu ropa, ¿no?

edgar: pues sí, pero tú

te quedaste con la plancha.

amelia: sí, yo me quedé

con la plancha y yo decido

qué plancho.

y a ti no te quiero volver

a planchar.

digo, la ropa.

edgar: amelia, por favor,

somos un equipo, yo me voy

a la pollería a trabajar,

tú te quedas a cargo

de la casa, no mezclemos

las cosas, por favor.

amelia: mira.

después de lo que pasó

entre nosotros, es lo mejor

que cada quien jale

para su lado.

edgar: por vida de dios...

por favor, no exageres,

por la flama divina,

no lleves a ese extremo

las cosas, amelia.

amelia: a mí no me vas

a volver a seducir

con tu bigote de pedro infante

de petatioux.

edgar: ah, ¿no?

amelia: no.

edgar: muy bien, pues entonces

no vuelvo a tocarte

ni con el pensamiento.

amelia: [ríe]

no destruyas la casa.

morboso.

edgar: [balbucea]

toño: ya, mi benja.

de veras me saca de onda

verte así de achicopalado.

crucita: pues es

que la licenciadita me trató

como si fuera yo el peor

hombre del mundo.

toño: pues sí, pero tú--

o sea, tienes que echarle ganas,

mi benja, y mira que yo le sé

a lo de las chavas, ¿eh?

o sea, haz de cuenta que tienes

que--haz de cuenta que vas

en una bicicleta en un maratón,

tienes que pedalearle,

no dejar de pedalear

todo el tiempo hasta llegar

a la meta.

crucita: no, para mí ya todo

está perdido, patrón.

nomás falta que ella vea

la selfie que nos tomamos

y ahí sí.

ahí sí me va a odiar

para siempre.

ivette: de todos podía esperarlo

menos de ti, crucita.

tan buen hombre que te veías.

tina: adán, me dijiste

que estabas trabajando

en un despacho de contadores.

adán: bueno, perdóname.

fue lo único que pude conseguir

y es solo de medio tiempo.

porque--bueno, así me va a dar

tiempo de conseguir un trabajo

de contador, ¿no?

tina: ok.

no tenías por qué mentirme.

adán: bueno, perdón,

me daba pena decírtelo.

tina: ¿pena?

adán, es un trabajo muy honrado.

a ver, flamito, ey.

soy yo, tu esposa flama.

quedamos en que no nos íbamos

a echar mentiras.

adán: sí, pero...

no quería que te avergonzaras

de mí.

tina: estoy muy orgullosa de ti.

y si a ti te hace sentir bien

este trabajo de medio tiempo,

adelante, yo te voy a apoyar.

adán: ¿en serio no te molesta?

tina: ¿cómo crees?

aunque sí.

sí me molestan tus shorts

tan cortitos.

estás enseñando demasiada piel.

adán: no, a ver, bueno, ¿y tú?

tú también en el bar

te pones calzones--

tina: no, es más largo, no--

ambos: [hablan a la vez]

tina: me pongo celosa.

adán: ay, ¿cuál celosa?

charlotte: antonio está

en una etapa de reinserción

para retomar su antigua vida,

así que les pido que me apoyen

para que él pueda reafirmar

su personalidad.

luchita: lo que usted diga

que tengamos que hacer,

lo hacemos para que recupere

la memoria.

charlotte: bueno, luchita,

ese es un tema bastante

delicado.

bacalao: ¿por qué?

charlotte: bueno,

porque los casos de amnesia

disociativa que...

pues no recuperan rápidamente

la memoria, es difícil

que lo hagan en el futuro.

[música]

[música]

fabiana: ¿y ese traje, pa?

edgar: pues es que...

hoy voy a una junta

de alcohólicos, hija.

fabiana: no me digas

que volviste a caer

en la tentación, papá.

edgar: hija, por favor, no,

dios guarde la hora.

no, no, no.

hoy es un día especial,

hoy cumplo diez años sobrio.

fabiana: no.

¿cómo se me pudo haber olvidado,

pa?

edgar: no te fijes, hija,

no pasa nada.

además, como que las ensucié

con eso de mi recaída

de mi nieto, ¿no?

pero de cualquier manera,

no he recaído más.

pues me habló mi padrino y...

ya sabe de lo de mi recaída.

y me dijo que fuera a hablar

con los compañeros,

que hiciera tribuna.

fabiana: ah, ¿y quién te va

a acompañar?

edgar: pues como que no

me atrevo a decirle a tu mamá.

sigue enojada, hija,

¿y por qué crees?

fabiana: ¿por qué?

edgar: por lo bien

que la pasamos la otra noche.

fabiana: no, pues si quieres,

yo te acompaño y le digo

a adán, así vamos todos juntos.

ay, qué emoción, pa.

edgar: no exageres, hija.

fabiana: no, no estoy

exagerando, es importante.

estoy muy orgullosa de ti.

eres mi superhéroe.

edgar: gracias, hija.

prometo no volver a fallarles.

bacalao: entonces, ¿quiere decir

que el príncipe no va

a recuperar la memoria nunca?

charlotte: pues sí,

es que si en todo este tiempo

y bajo todas las experiencias

que él ha vivido, no ha

recuperado su memoria,

es difícil que lo haga.

básicamente es como si él

acabara de nacer, ¿me entienden?

bacalao: a ver, es como...

¿como si toño quisiera ser

toño, pero no lo recuerda

y quiere ser él mismo?

charlotte: exactamente,

y eso es lo que todos tenemos

que hacer con él.

luchita: ¿y qué es

lo que tenemos que hacer?

¿cómo?

charlotte: bueno, doña luchita,

trátalo como antes,

como si fuera su hijo.

luchita: es mi hijo, oiga.

charlotte: no, ya lo sé,

lo que pasa es que hay cosas

en él que han cambiado

y ustedes no tienen

que insistir en que él actúe,

o sea, como solía ser.

renata: como jugar fútbol.

es que se hizo bien maleta, ¿eh?

luchita: o mi comida.

antes le encantaba,

ahora no la puede ver

ni en pintura.

bacalao: no se preocupe,

mi carita de...

digo, doctora, doctora.

este...

yo me--lo que voy a hacer

es que mi hijo recuerde

que él es antonio cortés molina.

eso no se preocupe,

ya es una orden para toda

la familia, ¿estamos?

no te oigo.

renata: sí, sí estamos, dije.

natalia: ay, mejor tomo

otro elevador.

damián: no, no, ven, natalia,

espérate aquí.

espérate.

en serio.

natalia: se me olvidó algo

en mi oficina.

damián: no, natalia, te vas

a quedar aquí.

necesitamos hablar.

ya.

ya fue suficiente,

si lo que quieres es castigarme

por mi supuesta infidelidad,

lo conseguiste, en serio.

natalia: ¿supuesta infidelidad?

¿es en serio, damián?

damián: ajá, sí.

te aseguro que no ha pasado

nada de lo que te estás

imaginando.

lo que sí ha sucedido es que...

no he podido pegar el ojo.

no he podido comer,

no he dormido, no hago más

que pensar en ti.

natalia: por favor.

¿de verdad?

cuánto lo siento, cómo sufres,

¿eh?

damián: sí, ¿y sabes lo que más

sufrí?

natalia: ¿qué?

damián: la angustia

cuando supe que te fuiste

a puebla con ricardo.

natalia: ah, ¿sí?

si tuvieras la conciencia

más tranquila, dormirías

mucho mejor.

suéltame.

damián: ¿qué esperas, natalia?

natalia: ¿de qué?

damián: dime que ya me vas

a levantar ese castigo.

¿qué quieres, seguirme tratando

como si fuera un idiota?

natalia: no, te equivocas.

aquí la única idiota

es la tal fabiana esa.

si la tratas mal, no es

mi problema, pero a mí

me respetas.

damián: está bien.

perdón.

me ofusqué, estoy...

son muchas cosas--

natalia: con permiso, yo me--

damián: natalia, vamos

a algún lugar para aclarar

lo nuestro.

natalia: lo siento mucho,

pero no puedo, tengo

una reunión muy importante

con los corredores de la bolsa.

damián: pues hablas

con los corredores

de la bolsa y les cancelas,

¡o les compones!

es importante que aclaremos

lo nuestro.

crucita: [llama a la puerta]

¿me mandó a llamar,

licenciadita?

ivette: sí, crucita.

aquí está su celular.

crucita: gracias.

ay, a poco sí me borró la foto.

ivette: por supuesto,

¿qué esperaba?

ahora bien, ¿puede explicarme

con lujo de detalles

lo que pasó anoche?

le prometo que no habrá

represalias.

yo asumo mi parte de culpa.

crucita: ¿qué es lo que quiere

saber?

exactamente.

ivette: ¿por qué amanecí sola

en ese cuarto?

¿cómo pudo abandonarme

en ese hotel?

crucita: perdóneme, perdóneme,

licenciadita, pero pues es

que yo no soy jefe aquí.

tenía que llegar temprano.

pero le dejé el letrero

de no molestar en la puerta.

ivette: ¿y por qué dijo

que me quise tomar una foto

como dios me trajo al mundo?

crucita: ay, no, no,

esa fue usted.

usted dijo que estaba harta

de las apariencias.

y que quería poder andar

sin caretas ni falsedades.

sonriendo.

sin complejos, como dios

la trajo al mundo.

ivette: ¿y luego?

¿qué pasó?

crucita: y yo la metí

en la cama para que se durmiera,

pero usted no quería.

ah, qué lata daba, ¿eh?

le digo.

ya después sí se durmió

y yo me pasé al sillón

para vigilar su sueño

hasta la madrugada.

ivette: ¿nada más?

crucita: sí.

¿qué esperaba?

ivette: y...

¿por qué tendría que creerle

que no se aprovechó de mí?

ni damián me ha respetado tanto.

¿por qué usted sí?

crucita: ahí está la diferencia.

yo no soy como el licenciado

fuentes, yo sí la quiero.

la...

la quiero mucho...

como jefa.

y la respeto como mujer.

ivette: gracias, crucita.

confío en que esto se quedará

solo entre nosotros.

crucita: tiene mi palabra,

licenciadita.

ahora que si quiere, le firmo

un acuerdo de confidencialidad.

ivette: no, confío en usted.

gracias por cuidarme, crucita.

se puede retirar, crucita.

eso es todo.

crucita: sí, licenciadita.

[música]

[música]

claudio: siéntate, vale.

me dijo tu mamá que te vas

a europa.

valeria: sí, claudio.

ya tomé la decisión.

claudio: y quiero estar seguro

de que eso es lo que realmente

quieres para ti.

para tu futuro.

valeria: sí.

sí, y no tienes que preocuparte

por mí.

claudio: lo hago por el cariño

que te tengo.

me desconcierta ese encuentro

con tu padre, es extraño

que después de haberlos

abandonado de tan fea manera,

¿ahora te quiera a ti

en su vida?

valeria: yo sé.

es raro, pero la verdad

por eso también quiero ir,

quiero saber

por qué nos abandonó

y ya, pues, cerrar ese círculo.

claudio: cuando tu mamá me dijo

que te ibas, me pregunté

si fui lo suficientemente bueno

contigo, y...

y creo que no fue así.

perdóname si no fui el padre

que esperabas.

si te decepcioné.

valeria: claro que no, claudio.

tú jamás me has decepcionado.

siempre has sido amable

conmigo y siempre me has tratado

como una hija.

claudio: si decides regresar,

incluso antes de que le dé

el divorcio tu papá a oriana,

hazlo por favor.

valeria: ¿de verdad

no te importaría?

claudio: para mí tú eres

lo más importante, hija.

y si no es demasiado tarde,

te pediría que por favor

no te vayas.

no me importa lo que pase

después.

valeria: no, claudio.

yo me tengo que ir.

pero me voy feliz.

me voy feliz de oir

todo lo que me estás diciendo.

porque ahora más que nunca

siento que tú eres más mi papá

que él.

gracias por todo.

damián: ay, con respecto

a mis planes,

fabiana no tiene gran

importancia, ya te lo he dicho

muchas veces, y...

sinceramente espero que sea

la última, natalia.

natalia: ¿y cuál es tu idea,

damián?

¿quieres seguir con todo

como si nada hubiera pasado?

damián: exactamente.

¿y sabes por qué?

porque es lo que tenemos

que hacer si queremos

que nuestros planes

tengan éxito.

natalia: damián...

lo que nosotros planeamos

ya se acabó.

a partir de ahora yo tengo

mis propios planes.

y tú no formas parte

de ellos.

tina: este mes no les voy

a poder pagar a tiempo.

pero si me dan dos semanas,

yo--a ver, yo entiendo

que es una nueva administración

y puedo hablar con la directora.

les consta que nunca les he

dejado de pagar, aunque a veces

me atrase, por favor

no le quite los servicios

a mi abuelita.

no sé cómo le voy a hacer,

pero les juro que les voy

a pagar cada peso, ¿ok?

les llamo en cuanto

les deposite, gracias.

damián: ¿qué dijiste?

piensa bien

antes de contestar.

quiero creer que te escuché

mal, natalia.

natalia: me escuchaste

muy bien.

pero te lo vuelvo a decir

para que no te quede duda.

tú ya no formas parte

de mis planes, damián.

damián: te estoy dando

la oportunidad de recapacitar.

no la desaproveches.

natalia: suéltame, me estás

lastimando--

damián: ¿qué pretendes?

¿que me quede aquí a ver

cómo me traicionas?

tú y yo tenemos planes

y los tenemos que llevar

hasta el final, ¿me oíste?

natalia: no tienes por qué

ponerte así, suéltame.

damián: ¿cómo quieres

que me ponga?

¿pretendes que te felicite?

¿pretendes que te felicite

por sacarme de los planes

que yo mismo organicé?

natalia: pues si tú provocaste

todo esto.

tú te metiste con la fabiana

esa, pero ¿sabes qué?

yo ya me harté.

no puedes venir a exigirme

lealtad cuando tú no me la has

dado.

damián: a mí no me vengas

con estupideces, natalia.

tú y yo tenemos un pacto.

tú lo hiciste con el diablo.

natalia: ese pacto

ya se acabó, damián.

y si tu cabecita no lo quiere

entender, no es mi problema.

damián: ¿ese es el tema?

¿que yo lo entienda?

¿no será que me quieres lejos

porque te enamoraste

de ricardo?

edgar: [tararea]

amelia: ¿y tú qué haces aquí?

edgar: que no se le olvide,

señora.

este terreno que ves aquí

es neutral.

y esta plancha

es de adán, así que ahórrate--

ahórrate tus alaridos.

gracias.

amelia: y planchando tu mejor

traje, ¿eh?

pues, ¿a dónde vas a ir, edgar

orozco?

edgar: voy a ir a--

ay, no.

¿qué tú dijiste?

que cada quien por su lado, ¿no?

entonces no le debo ninguna

explicación, señora.

amelia: está bien.

pero hay una flama que todo

lo ve y nadie se queda

sin castigo.

lo decreto.

edgar: [balbucea]

natalia: [ríe]

ay, damián, por favor.

¿cómo te atreves a decirme

algo así?

si yo me casé con ricardo

por ti.

yo nunca he estado enamorada

de él.

damián: ¿estás segura?

¿segura de no sentir nada

por él?

porque visto desde afuera

pareciera que quieren reflejar

la pareja perfecta.

natalia: ¿es que ahora tú me vas

a intentar voltear las cosas?

no, damián, tú no puedes venir

aquí ahora como si fueras

el engañado o la víctima.

damián: está bien, ya.

¡ya!

¿por qué no iniciamos de nuevo

esta conversación, eh?

estoy harto de discutir.

natalia: es que ya no hay nada

más de qué hablar, damián.

yo ya tomé mi decisión

y más te vale que la respetes.

damián: ¿pretendes que me quede

así?

tranquilo.

como si nada hubiera pasado.

natalia, qué poco me conoces

en todos estos años.

esto puede salir mal.

y más para ti que para mí.

natalia: ¿me estás amenazando?

damián: no, ¿cómo crees?

¿me crees capaz

de amenazar a la mujer que amo?

natalia: sí.

damián: me alegra que lo digas,

sabes de lo que soy capaz.

te voy a pedir algo, natalia.

por favor ya para con esta broma

lo más pronto posible.

es de muy mal gusto.

no quiero que las cosas

terminen mal.

¡la cuenta!

[música]

betty: pero ¿tú qué hacías

en medio de una bronca

con la tal renata?

pues, ¿qué no es la ex

de tu novio?

valeria: bueno...

bueno, ya luis y yo no somos

novios.

pero mira, es que a mí renata

no me cae mal.

¿sabes qué?

si me hubiera tocado nacer

en el barrio en el que ella

nació, me hubiera gustado ser

como ella.

betty: ah, ¿sí?

valeria: sí.

betty: ¿y eso por qué?

valeria: pues porque renata es

una chava con muchos valores,

derecha como ella sola

y además una capacidad

de defender lo que quiere

que bueno, ni te cuento.

betty: pero si tú también

eres bien buena onda.

y eso que eres una chava

consentida, ¿eh?

valeria: ¿sabes qué?

yo me la paso mintiéndole

a todo el mundo

que supuestamente me quiere

para que no me critiquen

y me acepten.

yo te tengo mucha más confianza

a ti que a mi propia mamá.

betty: no, pues si yo también

te tengo a ti más confianza

que a tu madre.

y me parece bien padre que veas

todo lo bueno que tiene

la ex de tu novio.

bueno, de tu exnovio, ¿verdad?

valeria: sí.

pero es que tú la vieras,

es una chava que todo el tiempo

está luchando para ser mejor,

¿y sabes?

tiene mucho más orgullo

que cualquier persona

en esta fa--

oriana: y dale, dale

con seguir endiosando

al dichoso taxista ese, ¿no?

valeria, yo te dije

que no me iba a meter,

pero no entiendo tu obsesión

por ese don nadie.

valeria: a ver, mamá.

si vas a espiar, por lo menos

espía bien, no estamos hablando

de luis.

oriana: ah, ¿no?

peor tantito.

¿ahora a cuántos pobretones

conoces?

valeria: muchos, muchos pobres

conozco.

y no es tu problema, ¿ok?

y para que sepas, ya corté

con luis, ¿contenta?

oriana: muy contenta, mi amor.

contenta por ti.

porque yo no te veía

ningún futuro con ese fulano.

valeria: ma, dinero, dinero,

todo el tiempo estás hablando

de dinero.

oriana: claro que el dinero,

que no es lo más importante,

valeria.

es lo único.

porque si no hubiera sido

por ese dinero, no podrías vivir

en una casa como esta.

ni tampoco tendrías

todas las comodidades

que tienes.

valeria: eso no es lo más

importante.

oriana: ¡claro que sí lo es!

porque ser pobre es horrible.

y si no me crees, pregúntale

a tu amiguita betty.

valeria: pues por esa gente

pobre, como tú les llamas,

he aprendido mucha más dignidad

y orgullo que de ti.

oriana: ¡no seas ingrata,

valeria!

que yo me he sacrificado

mucho para sacar adelante

a mis hijos.

valeria: ah, ¿sí?

¿sacrificio conseguirte

un hombre millonario que te dé

una vida que tú jamás

hubieras podido tener?

¡pues qué sacrificio te das!

espero que hayas disfrutado

la cachetada, porque es

la última que me das en tu vida.

oriana: [suspira]

¿y tú qué miras?

si fuera por mí, hace rato

te hubiera corrido de esta casa.

ponte a trabajar.

amelia: que la flama

los ilumine.

que la flama las ilumine.

chicas.

¿por qué habrá cerrado

la pollería?

es muy temprano.

caray, ¡luisito, luisito!

luis: no, señora, ahorita

no estoy para las cosas

de la flama divina.

amelia: no, pues, ¿qué habrás

hecho?

no es por eso, es...

¿no has visto a mi marido?

luis: pues sí, sí lo vi,

de hecho, me sorprendió,

porque andaba con su tacuche

y perfumadito y toda la cosa.

amelia: ¿cómo?

y...

¿para dónde se fue?

luis: pues para el mole

de las morales.

edgar: ¿señorita sol?

sol: [resuella]

don edgar, qué elegante, oiga,

qué bien se ve.

edgar: pues ahí nomás

para el puro gasto.

fíjese que hoy cumplo

diez años,

pues, de sobriedad.

digo, con su tropezón

y toda la cosa, pero diez años

al fin.

¿cómo la ve?

sol: ay, fantástico.

nos hubiera avisado con tiempo

para hacerle una comida

especial.

edgar: ay, no, no, no era

para tanto, más bien vine

a darle lata, señorita,

usted que sabe de esto,

¿me puede echar la mano?

sol: tampoco crea

que he puesto tantas corbatas,

¿eh?

pero algo sé.

edgar: está usted invitada, ¿eh?

sol: yo sí lo acompaño, ¿eh?

con mucho gusto, claro.

edgar: ah, pero si quiere,

le espero a que cierre

el restaurante, o si quiere,

nos vemos allá, como usted diga,

usted manda.

sol: no, no, mejor espéreme

y nos vamos platicando.

edgar: pues nada mejor que pasar

estos momentos bonitos

con la gente que uno quiere,

¿no?

sol: ay, sí, la pastora debe

estar retecontenta por estos

diez añotes, ¿no?

edgar: pues...

quiero pensar que sí.

sol: ay, no me diga

que andan de pleito.

edgar: pues un poco

distanciados.

pero ya, ya le cuento

en el camino.

sol: no se ponga triste,

don edgar, yo estoy segura

que la pastora debe estar

muy contenta, aunque usted

no le diga nada.

edgar: pues si le da gusto,

lo disimula muy bien.

usted no sabe cómo quiero

a esa mujer.

es la flama de mi vida.

sol: no necesita decírmelo.

todos nos damos cuenta.

edgar: ¿todos?

todos menos ella.

bueno, ¿cómo quedé?

sol: ah, se ve--

un hombre respetable.

tina: ¿y?

¿cómo me veo para el evento?

adán: guau, te ves increíble.

de hecho, ni te reconocí

con tanta ropa, ¿eh?

tina: ay, qué payaso,

qué exagerado.

oye, con las prisas

ya no me dijiste qué vamos

a festejar.

adán: ah, es que hoy cumple

diez años mi papá de sobrio.

bueno, salvo esa recaída

que tuvo.

y su padrino lo quiere celebrar

ahí en la junta de alcohólicos

anónimos, ¿cómo la ves?

tina: ¿de alcohólicos anónimos?

adán: sí.

¿qué, qué tiene?

tina: nada.

eh, pues ya estoy lista,

tú me dices cuándo nos vamos.

adán: va, yo también.

vámonos.

bacalao: no, hombre, la neta

qué bonita vista, mira nada más.

toño: sí, ya, ya, qué bonita

vista, órale que tengo

mucho trabajo.

órale, tómatelo, échatelo

de un jalón, no creo

que te cueste mucho trabajo,

¿eh?

bacalao: a ver, pues tú entonces

afloja la lana, y debe de ser

una muy buena lana, ¿eh?

porque tengo muy buenas

noticias.

toño: ah, ¿sí?

a ver, desembucha.

bacalao: pues se trata

del clon, ya sabes que anda

haciendo ahí preguntas

peligrosas, ¿no?

toño: sí, sí, ya lo sé,

pues ya lo sé, no creas,

por eso últimamente como que no

puedo dormir bien, ¿verdad?

bacalao: sí, a mí me pasa

lo mismo.

este, ¿me puedo echar

el caminero?

pues es del que me gusta.

del gratis, ¿no?

toño: el último, ¿eh?

el último porque no es fiesta.

bacalao: sí, ya, ya,

tranquilo, mi hijo, pues si no

pasa nada.

toño: tranquilo, mi hijo...

bueno, ¿y qué?

¿qué me quiere decir, papá?

bacalao: mira, de lo--

natalia: ¿por qué le dijiste

papá?

[música]

damián: ey.

betty.

betty: señor damián,

estoy muy ocupada, ¿sí?

su mamá va a usar la alberca--

damián: tranquila.

shh.

¿por qué los nervios, eh?

tranquila, solamente te quiero

hacer una pregunta.

ven.

eso.

betty: a ver, dígame.

damián: eso.

a ver, betty, si yo a ti

te pidiera, bueno, bueno,

y te pagara muy generosamente,

¿tú serías capaz de confirmar

que natalia se casó con ricardo

únicamente por su dinero?

natalia: te hice una pregunta,

ricardo.

¿por qué le llamaste papá

a este señor?

bacalao: eh, este, permítame

presentarme, señorita.

lo que pasa es que los muchachos

del taller me dicen papá,

soy el dueño de un taller

mecánico donde le damos servicio

a los carros aquí del señor

licenciado.

toño: exacto, sí.

natalia: ¿es tu mecánico?

pero ¿tú no llevas tus coches

a la agencia?

toño: ah, sí, o sea sí,

pero los nuevos, o sea,

él me revisa ya los viejitos,

los que tenemos ahí en la casa,

los de colección, ¿verdad que--?

bacalao: sí.

sí, claro, es que los carros

clásicos pues hay que darles

el servicio y la atención

como a una bella dama, ¿verdad?

con cariño, con respeto,

con atención, ¿verdad?

por usted, reina.

natalia: ay, gracias.

ricardo, ven.

yo no sabía que te llevabas

tan bien con tu mecánico.

digo, ¿para invitarlo aquí

a tu oficina a tomar

unos tragos?

toño: no, sí, mi chula,

pero pues--pues es que yo

no discrimino y pues hay

que tratar bien a toda la gente,

no importa pues la clase social,

¿verdad?

más que nada, aparte, este,

dicen que un hombre tiene

que tener tres buenos amigos

en la vida, ¿no?

un buen doctor, un buen abogado

y pues un buen mecánico.

y qué mejor que tener aquí

al papá, que es pues el papá

de todos los mecánicos.

bacalao: sí, sí, vengo bañado

y perfumado.

natalia: ah, mira.

bueno, ricardo, te dejo

los papeles aquí

para que los firmes.

toño: sí, mi chula.

natalia: permiso.

bacalao: sí, cómo no, pásale.

madre mía.

toño: sí, ey, ey--

bacalao: espérate, pues regálame

el moño de la caja por lo menos.

toño: te calmas, más respeto

para mi chula.

bacalao: ¿tu chula?

toño: sí, mi chula.

esa señorita, esa damita

que viste bien bonita,

bien hermosa, ah, bueno,

pues es mi señora esposa.

estoy bien casado por todas

las leyes, así que si no quieres

salir volando de esta ventana,

más te vale que la respetes,

¿eh?

bacalao: no, no, tranquilo,

hombre, no, no, si es así,

espérame, déjame servirme.

amerita el doble esto.

de la emoción.

oye, y ya aquí entre nos,

pues, ¿cómo le hiciste?

toño: ¿cómo que cómo le hice?

¿qué no ves la percha?

bacalao: por eso te estoy

preguntando.

toño: a ver.

te calmas, ¿eh?

ahí como la ves, ella--ella

pues se enamoró de mí.

sí, nos conocimos, se enamoró,

yo me enamoré y me ama, ¿ok?

bacalao: sí, claro,

pues con la lana que tienes,

hasta yo te estoy empezando

a querer--

toño: a ver, a ver, a ver,

a ver, ella quiere al toño

que soy por dentro, ¿ok?

a ella no le interesa el dinero.

bacalao: ¿no se habrá dado

cuenta que ya le cambiaron

al príncipe por el méndigo?

toño: mira, te voy a decir

una cosa, jefe, ¿eh?

o sea, a ella no le importa

cómo me llame, si soy toño,

pedro, paco o juan,

ella me quiere a mí, ¿ok?

bacalao: pues disfrútala, hijo.

porque ella no es de tu código

postal.

esta niña se ve que fue

a escuela de paga de billetes,

se ve que es yegua fina.

toño: mira, te voy a decir

una cosa, ¿eh?

desde que dejé de ser el toño,

esa mujer es lo más bonito

y verdadero que tengo

en la vida y por ella sigo aquí.

bacalao: no, pues sí.

la neta sí, te entiendo.

toño: y sigo aquí, y por ella

es que me muero de amor,

y por ella también me muero

de...

pues de miedo, ¿verdad?

de que el verdadero ricardo

recupere la memoria.

bacalao: ay, espérate,

pues si a eso venía,

pero no me has dado oportunidad

de decirte, mano.

toño: ah, bueno, pues dime

entonces.

bacalao: bueno, pero vas

a tener que preparar

un buen fajito de billetes, ¿eh?

digo, para las comisiones, ¿no?

porque mira, hablé

con la doctora.

toño: sí.

bacalao: y resulta que tu clon

a lo mejor se queda desmemoriado

para siempre.

¿cómo la ves desde ahí, eh?

[ríe]

sí me puedo llevar el pomo, ¿no?

¿sí?

damián: betty,

necesito una respuesta

y la necesito

ahora mismo.

en este momento.

cuando te digo que te hablo

de mucho dinero, evidentemente

te estoy hablando

de mucho dinero.

betty: ¿y qué es lo que tendría

que contar?

porque de saber, pues sé

muchas cosas.

y en muchas de esas

pues usted está metido

hasta el cuello.

damián: [tose]

ay, betty, pues tendrías

que contar una versión

de la historia

conveniente para mí,

evidentemente.

mira, vas a ver más dinero

del que jamás has soñado

y además

tú y yo podríamos volver a ser

amigos.

betty: pero si usted y yo

nunca hemos sido amigos.

damián: [tose]

pero...

podríamos intentar serlo.

betty: pues perdóneme

que se lo diga, ¿eh?

pero para mí que a usted

le está saliendo el tiro

por la culata y por eso

ahora me quiere de cómplice,

¿no?

y a mí la mera verdad

pues no me gusta meterme

en problemas ajenos.

yo así estoy muy bien,

muchas gracias

y con su permiso, ¿eh?

que tengo muchas cosas

que hacer.

bacalao: ¿de dónde sacaste

esta nave?

>> pues es de un vecino.

bueno...

era.

ambos: [ríen]

>> ahora es nuestra.

bacalao: esa es mi carilla

de perro, siempre al pie

del cañón.

espérate, mira, ahí vienen,

ahí vienen.

mira, los vamos a seguir

a distancia, ¿ok?

porque quiero comprobar algo.

he venido investigando

dsede hace rato.

estoy seguro que tengo razón.

luego luego se ve

la culpabilidad.

bueno, los vamos a seguir

sigilosamente, ¿ok?

no te pongas nervioso,

estás tranquilo, ¿no?

>> sí.

bacalao: respira, respira.

ahí vienen, ¿eh?

vamos, vamos, así

como que estamos--

>> sí.

bacalao: así es la cosa, ¿no?

órale, sí, sí.

sigilosamente.

¿esto es sigilosamente, guey?

>> no, no, se me--

bacalao: pues, ¿qué materialista

te enseñó a manejar?

ándale, vamos.

[puerta]

ricardo: ¿cómo te fue

con mis papás?

charlotte: mejor

de lo que pensaba.

están dispuestos a ayudarte

en todo.

ricardo: ¿de verdad?

charlotte: sí, de verdad.

al grado de que tu papá le dijo

a luchita y a renata

que por favor cooperaran

y bueno, la verdad es

que lo pienso y finalmente

el bacalao es tu papá

y siempre va a querer lo mejor

para su hijo.

ricardo: bueno, si tú

lo dices...

charlotte: bueno, pero hay algo

que te quiero preguntar.

ricardo: dime.

charlotte: es acerca del beso

que me diste.

toño: ¿y ahora, madrina?

¿a dónde vas con ese ratoncito

con pelos?

dora: ah, pues le voy a dar

una desestresadita,

porque con eso de que la señora

oriana la carga todo el santo

día, se pone de malitas.

toño: más bien a la que deberías

de sacar a pasear es a la dueña,

¿eh?

pues por ahí que le den

una buena desparasitada.

dora: no es mala idea,

déjame lo pienso mientras voy

a pasear a la cosa esta.

entren, chicos.

toño: gracias, aguas,

no la vayas a pisar, ¿eh?

dora: ven acá, ven,

vamos a que te desestreses.

eso de que te estén cargando

todo el santo día,

a cualquier niño lo hace

insoportable.

pero bueno--

bacalao: buenas.

dora: ¿usted?

por dios, ¿qué hace aquí?

[música]

[música]

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