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Como Tú No Hay 2 Capítulo 37

17 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

natalia: te amo tanto, mi amor.

toño: fabiana.

fabiana: te quiero, toño.

charlotte: antonio.

toño: [gime]

charlotte: antonio, antonio.

antonio.

despierta.

toño: [suspira]

charlotte: estabas soñando.

ricardo: [gime]

charlotte: tranquilo.

ricardo: [jadea]

charlotte: ¿estás bien?

ricardo: estaba soñando

que iba a mi casa.

estaba mi papá, dora

y ella.

charlotte: ¿quién?

¿la vecinita?

ricardo: bueno, fabiana

también estaba,

pero--pero yo me refiero

a otra mujer,

es natalia.

soñé con mi prometida, natalia.

charlotte: a ver,

estabas soñando,

tú no estás comprometido

con nadie, antonio.

ricardo: es que todo era

tan real,

tan--tan claro, charlotte.

la casa, la gente...

yo pertenezco ahí.

¿te das cuenta, charlotte?

definitivamente,

yo soy otra persona,

yo soy ricardo.

charlotte: entiendo

que te sientas así,

pero nada más fue un sueño.

ricardo: un sueño bastante real.

charlotte: a ver, me dijiste

que viste a tu papá en el sueño

y que no era el bacalao,

entonces, ¿quién era?

ricardo: no sé, no sé,

era un--era un hombre

muy serio, muy--muy elegante.

charlotte: bueno, esa es

una proyección

de la imagen paterna

que inconscientemente

deseas tener

y que, evidentemente,

no tiene el bacalao.

ricardo: a ver, charlotte,

no es ninguna proyección,

¿cuántas veces quieres

que te lo diga?

ese señor era mi padre,

el--el padre de ricardo,

charlotte, y--y dora...

esa mujer es alguien

muy cercano a mí,

tal vez sea mi madre.

bueno, hasta--hasta un mayordomo

había ahí.

charlotte: bueno, entonces,

ricardo tiene mucho poder

y mucho dinero, ¿no?

ricardo: y esa otra mujer...

natalia,

yo me iba a casar con ella.

en el periódico

que vi la otra vez

decía ahí que se iba a casar,

¿te acuerdas que te conté?

yo me iba a convertir

en su esposo.

charlotte: y ¿fabiana qué hacía

entre tanto lujo y esplendor

en tu sueño?

ricardo: bueno, charlotte,

por lo visto,

tú nunca vas a creer nada

de lo que yo diga, ¿verdad?

charlotte: yo prefiero esperar

los resultados de los exámenes,

antonio.

ricardo: pero no me digas

antonio, por favor,

¿que no te das cuenta que estoy

a punto de recuperarme?

¿qué--qué clase de doctora eres

o qué?

charlotte: yo estoy haciendo

mi mejor esfuerzo,

si no te parece, dímelo ahorita.

ricardo: bueno, perdón, perdón,

de verdad, perdón,

pero últimamente estoy cansado

de que nadie crea

lo que yo digo.

charlotte: javier, discúlpame

por mandarte un mensaje

tan temprano,

pero estoy muy angustiada

por antonio,

yo ya no sé qué voy a hacer.

la verdad es

que se está poniendo

muy agresivo

y yo no sé

si voy a necesitar internarlo

en un hospital psiquiátrico

o qué voy a hacer, pero necesito

tu consejo, por favor.

damián: ¿sabes lo que debemos

hacer, mamá?

asegurarnos de que valeria

se vaya a europa.

si eso pasa, tú te vas a casar

con claudio

y ella también se olvida

de--de un taxista

con el que está saliendo.

oriana: ¿tú sabías

lo del taxista?

damián: ajá.

oriana: ay, qué pena

si se entera la gente, por dios.

ay, ¿tú te imaginas que se casen

y que tengan hijitos

y que anden manejando

"minitaxitos" por ahí?

[jadea]

a mí me va a dar algo,

me va a dar algo, cosita.

damián: mamá, por favor, ya,

no seas ridícula,

es una--es una cosa

de una niña rica.

dos semanas en europa...

oriana: ajá.

damián: se le olvida

el chofer ese.

oriana: ¿tú crees?

damián: pero sí, sí,

y no--no te preocupes,

nada de "minitaxitos",

nada de cositas de esas.

oriana: ¿no te vas a despedir

de tu hermanita?

damián: no, ya me voy, ya, ya.

oriana: damián, damián,

no seas grosero.

tu hermanito te quiere,

mi amor, ¿eh?

tu hermanito te quiere,

no te sientas mal.

fabiana: a ver...

aquí está el cafecito.

natalia: gracias.

fabiana: no está muy caliente,

¿eh?

no te preocupes.

natalia: gracias.

fabiana: mira el anillo

que me regaló damián.

está muy bonito.

natalia: ah...

guau, es un anillo de...

qué lindo.

entonces, te lo regaló ayer.

fabiana: ayer.

pero yo no se lo quería aceptar.

no, imagínate.

pero me dijo cosas tan bonitas.

ay, me dijo que sí quería

algo en serio conmigo.

natalia: ah, ¿sí?

fabiana: ajá.

natalia: oye, y ¿tú

qué le dijiste?

¿qué sientes, cuéntame?

fabiana: pues, creo que damián

sí quiere algo en serio conmigo.

creo que sí me quiere de verdad.

ricardo: con tantas cosas

que tengo en la cabeza,

ni siquiera he ido a abrir

el puesto en el mercado.

oye, ¿no se supone

que tenías un paciente?

charlotte: ah, sí,

pero lo cancelé,

no era importante.

ricardo: ah, perfecto.

o sea, ahora, ninguno de los dos

va a trabajar.

o sea, ¿qué--qué estamos

haciendo con nuestras vidas,

charlotte?

charlotte: te estamos ayudando.

ricardo: pues, más me ayudaría

encontrar a damián.

charlotte: ah, ¿sí?

y ¿cómo piensas lograrlo?

ricardo: no sé.

a lo mejor en--en internet,

buscarlo, no sé.

ah, y ¿tienes algún apellido

o qué?

ricardo: no, bueno,

pero qué pesimismo el tuyo, ¿eh?

o sea, ¿qué pasa contigo,

charlotte?

se supone que tú eres

la única persona

que me puede ayudar

y siempre recibo un no

como respuesta.

charlotte: bueno, es

que si me estás preguntando

a mí,

yo creo que no quieres

encontrar a tu hermano,

lo que tú quieres

es ir a buscar a damián

porque estás celoso

porque está saliendo

con tu vecina.

ricardo: a ver, eso es mentira,

por favor, tienes que creerme.

[llaman a la puerta]

ah, eres tú.

daniel: amárrenlo.

no me vayas a morder, hijo,

que no estoy vacunado.

ricardo: bueno, y ¿a qué vienes?

¿qué quieres o qué?

daniel: uh, no te emociones

tanto de verme, hijo,

no te voy a dar un algo.

además, no te vengo

a buscar a ti,

la vengo a buscar

a la doctorcita, ¿eh?

le tengo una misión imposible.

charlotte: ¿una misión?

daniel: sí.

"salvando al soldado 'bryan'".

charlotte: [balbucea]

pasa, pasa, pasa.

daniel: sí, con permiso, ¿eh?

charlotte: siéntate, por favor.

daniel: sí, gracias, gracias.

charlotte: eh, ¿salvando al...?

ricardo: ¿"soldado bryan"

le pusiste a tu...?

daniel: pues sí, sí,

la verdad es que originalmente

se llama "el soldado del amor",

pero como anda atrincherado

últimamente, pues, lo tuve

que degradar a "soldado bryan".

charlotte: está tímido.

daniel: ajá.

ricardo: bueno, los dejo para--

daniel: no, no, no, espérate,

carnal, no, no, no, te necesito

de--de apoyo para la caballería.

mariana: oye, ¿para qué

nos habrá citado sol

a todas las mujeres del mercado?

julia: solo falta remedios,

pero ni va a venir,

porque se fue a su pueblo

a hacer unos trabajitos.

mariana: ¿de brujería?

julia: claro y también

una limpia a su mamá,

porque se enfermó requetefeo

y tiene que ir a cuidarla

por unos días.

mariana: pero yo no sabía

que remedios tenía mamá.

digo, lo digo por su edad,

¿verdad?

no por nada más.

renata: ya estoy aquí.

ay, dios...

hola, julia.

mariana: ¿a poco sigues enojada

conmigo?

renata: y ¿qué esperabas?

sol: ay, muchísimas gracias,

qué bueno que llegaron.

eh...

[carraspea]

eh, las citamos aquí porque...

renata: no, pero espere,

espere, espérese,

es que mi jefa le manda a decir

que yo le voy a dar el recado

porque tuvo que ir a hacer

un encargo y así,

pero bueno, ya, ¿para qué

nos juntó?

sol: eh, bueno, no importa.

eh, las citamos aquí para--

renata: no, ya sé, ya sé,

usted quiere poder femenino

para quitarle la administración

al don fede, ¿verdad?

porque si es así,

yo jalo, ¿eh?

hay que derrotar

el control masculino

que impera en este mercado, ¿no?

arriba las mujeres, la neta.

todas: [vitorean]

sol: [titubea] bueno, sí,

pero no.

no vamos a hablar ahorita

de política.

bueno, además,

se me había pasado decirles

que en realidad

no pienso contender

por la administración

del mercado.

renata: uh, no, bueno, sol,

qué gallinita me saliste.

luna: bueno, bueno, bueno,

ya estuvo bueno de esas cosas.

vamos a decirles por qué

las trajimos aquí,

cuál es el motivo, la razón

y la circunstancia.

mariana: pero ya, dinos, pues.

sol: las citamos aquí

porque queremos hacerles

una atenta y cordial invitación

para que asistan

a la despedida de soltera

de lunita.

>> [aplauden]

[música]

fabiana: es el único hombre

que ha tenido un detalle

así de bonito conmigo.

natalia: ah, ¿y--y el otro novio

del que estabas muy enamorada?

¿él nunca te regaló un anillo

como este?

fabiana: ¿toño?

natalia: ajá.

fabiana: no, ¿qué va?

toño no tiene esos detalles.

no, él no es así.

no, él--él es muy diferente.

natalia: mm.

y ¿tú estás enamorada de damián?

¿o sigues pensando en toño?

fabiana: [resuella]

estoy confundida.

es que los dos son

tan diferentes.

no sé...

si conocieras a toño

lo entenderías.

[teléfono]

ay, a ver, perdón, permíteme.

sitio de taxi "la liebre".

charlotte: a ver, francamente,

cuando te vi la cara,

pensé que era algo mucho peor,

daniel.

daniel: ¿le parece poca cosa?

si no sirvo para nada.

charlotte: a ver, es

un padecimiento

muy común en los hombres.

la disfunción ere--

daniel: no.

[chista]

no diga eso en voz alta, no,

ni esa ni la de "impotencia",

esas son las--las innombrables.

charlotte: claro, sí, sí.

bueno, la innombrable,

como le dices tú,

y la depresión son padecimientos

muy comunes,

así que no te angusties.

daniel: entonces, ¿usted cree

que me pueda ayudar

a que los niños

salgan al recreo?

charlotte: eh, sí, eh,

vamos a empezar con una cita

para un tratamiento.

y yo creo

que te va a caer muy bien

hablar con tu mejor amigo.

daniel: híjole, no, es que...

charlotte: con antonio.

daniel: ah, ah.

¿unas chelas o qué?

ricardo: sí, sí,

yo no tengo problema

de que hables conmigo

de tu problema de impotencia.

daniel: espérate, no digas eso,

te estoy diciendo que no digan--

coopera, hijo,

¿no ves que ando muy sensible?

no se vaya a sentir mal.

fabiana: perdóname

la interrupción,

pero tenía

que contestar la llamada.

natalia: no te preocupes.

fabiana: ¿en qué nos quedamos?

natalia: me estabas hablando

de lo que sientes tú por damián.

fabiana: ay, bueno,

me siento conquistada,

creo que esa es la palabra,

como mujer, no sé si me explico.

tiene muchos detalles conmigo,

siempre me halaga,

me regala flores

y ahora este anillo...

toño: [ríe]

¿es que para qué me hago güey?

o sea, entre más leo

estos números,

menos les entiendo.

pero ¿qué tal, toñito?

¿qué tal yéndote de pinta

cuando eras niño, no?

y que para qué,

para qué entraba a la escuela

y, mira,

¿quién iba a pensar

que la vida te iba a poner

de presidente

de una empresa de finanzas

y yo que ni siquiera me aprendí

las tablas de multiplicar?

pero ¿qué tal, eh?

muy bueno para la fiesta,

para la bailada,

para el billar

y ¿para las matemáticas?

estás remenso, toño, de veras.

bacalao: ¿estás solo?

toño: ¿qué haces aquí?

ya, a ver, ¿no te dije

que no quería que vinieras?

bacalao: espérate, hombre,

necesito hablarte

y que pares la oreja.

toño: bueno, pero rapidito,

por favor, porque es

muy peligroso que estés aquí.

bacalao: espérate, pues,

me subí por la escalera...

[jadea]

toño: ¿y qué?

bacalao: espérame, pues,

vengo sofocado,

déjame agarrar aire.

se trata del cara de toño.

toño: [resuella]

¿estás hablando de mi doble?

¿así le dices?

bacalao: pues sí,

cuando estoy contigo, pues,

es el cara de toño.

cuando estoy con él, pues,

ya sabes, es el cachorro,

el príncipe--

toño: ya, ya, órale, rapidito,

y desembucha, órale.

bacalao: a ver, voy a pasar

por alto esa agresión

y, aparte, ese tonito golpeador

que traes.

estás hablando con tu jefe,

yo ya soy un hombre nuevo.

toño: un hombre nuevo,

pero resulta que el hombre nuevo

es más gandaya

que el hombre viejo, ¿no?

bacalao: "oras", cárgale, ¿no?

bueno, te tengo que avisar,

ponerte sobre aviso, ¿eh?

ya tu fotocopia anda

ya haciendo preguntas,

anda como ya recuperando

la memoria, ¿eh?

parece que va a recuperar

su memoria totalmente.

y si digo totalmente,

es totalmente, gallo, ¿eh?

[música]

toño: ¿qué estás diciendo?

bacalao: pues lo que te vengo

platicando es eso,

ya que allá el fotocopia

ya se está dando cuenta

de que no es el actual, ¿no?

como que había otro, ¿no?

digo, sí me entiendes, ¿no?

y yo como tu padre responsable,

¿no?

como tu tutor, ¿no?

quise venir a ponerte

sobre aviso.

toño: a ver, a ver,

¿me estás diciendo que mi doble

ya se está empezando a acordar

de quién él era antes?

bacalao: así es.

sí, se está dando cuenta

de que no eres tú, ¿no?

un muerto de hambre cualquiera.

toño: ya, ya, a ver, momento,

era un muerto de hambre,

pero ahora es--es muy distinto,

ahora ya no.

bacalao: pues, mira, estás

a una colita de ajolote

de regresar a ser eso, ¿eh?

y ¿sabes por qué?

porque él ya te vio,

ya, ya te picó, hijo,

ya te trae ahí.

toño: y ¿eso qué?

tú mismo has dicho que--

la otra vez me lo dijiste,

¿te acuerdas?

que todos en este mundo

tenemos un doble.

está bueno.

mira, ahorita lo más importante

es que mi doble

no recupere la memoria, ¿ok?

bacalao: pues, yo no estaría

tan seguro, hijo.

si se vuelve a dar

otro golpe en la choya, pues,

igual viene

y te tumba del caballo, ¿eh?

ya lo veo aquí, mira,

como moreno reyes, ¿no?

sobre el picador--

toño: no, no, eso no va a pasar,

ni--ni lo digas, ¿eh?

no va a pasar,

por lo menos no ahorita, ¿ok?

bacalao: mira, hijo,

déjame decirte algo, ¿eh?

tú te encontraste la gallina

de los huevos de oro, ¿mm?

pero no te cuelgues,

porque la puedes perder.

ahora, que hay una solución

para eso.

toño: y ¿de qué solución

estamos hablando?

bacalao: pues, es cosa

de que tú me ordenes

y yo ya sabes.

toño: a ver, no te estoy

entendiendo,

¿ordenarte qué o qué?

bacalao: a ver, mira,

lo que pasa es que yo tengo

unos amigos ahí, ¿no?

que conocí allá en la sombra.

¿cómo te diré?

son como magos de circo,

de esos que aparecían elefantes,

¿no?

ahora, desaparecen personas...

[sopla]

damián: ¿qué estás haciendo

aquí, natalia?

fabiana: bueno, creo

que los secretos

ya se terminaron.

natalia: [ríe]

damián: ¿secretos?

¿qué--qué secretos?

fabiana: natalia me dijo

que hablabas muchísimo de mí,

entonces, quiso venir

a conocerme.

natalia: sí y te quedaste corto,

¿eh, damián?

fabi es mucho más linda

y más simpática

de lo que tú me contaste.

damián: sí, pero...

no me has contestado

qué estás haciendo aquí.

¿qué pasó?

¿de pronto se hicieron amigas?

fabiana: sí, sí.

íbamos a guardar el secreto

hasta que tú nos presentaras,

¿verdad?

natalia: sí, sí, sí,

pero no te enojes, damián.

digo, no estamos haciendo

nada malo, ¿o sí?

¿no te gusta

que nos llevemos bien?

damián: sí, claro, claro que sí.

natalia: bueno, creo que ahora

prefieren estar solos, ¿verdad?

yo me voy.

adiós.

fabiana: adiós.

natalia: bye.

permiso.

fabiana: damián, no--

damián: ¿sabes qué, fabi?

permíteme tantito.

natalia.

a ver, espérate,

tenemos que hablar.

natalia, claro que tenemos

que hablar, espérame.

natalia: yo no tengo nada

que hablar contigo, vete.

damián: ¿nada que hablar?

¿por qué no empiezas, entonces,

por explicarme por qué

me estabas espiando?

natalia: ah, o sea, tú andas

a escondidas con esa tipa

y ¿yo soy la que te tengo

que dar explicaciones?

eres un cínico.

damián: yo no puedo creer

lo que me estás diciendo.

por ejemplo, tú aceptaste

que yo saliera con ivette.

natalia: sí.

damián: y ahora,

¿te escandalizas

por esta simpleza?

natalia: pues sí, pero era

para hacerle creer a ricardo

que entre nosotros

no había nada,

pero ahora ya no sé

si fue por eso.

eres un mujeriego.

damián: muje--

qué bárbara,

¿de dónde sacas la cara

para reclamarme algo así?

si yo le traigo florecitas

a fabiana,

si--si salgo con ivette,

por favor, tú duermes

todos los días con ricardo.

esa es una imagen

que yo no me puedo sacar

de la cabeza y ¿sabes qué?

la acepto.

natalia: pues sí, la aceptas

porque a ti se te ocurrió,

¿o ya se te olvidó?

damián: no, no, no, no,

la acepto porque nosotros dos

tenemos un pacto,

porque los dos lo acordamos.

deja de hacerte la inocente,

somos exactamente iguales

y también nosotros dos

nos amamos, ¿qué más da...

si conozco un poco a fabiana

o salgo con ella?

natalia: ay, ¿ves?

la estás reconociendo.

damián: natalia, por dios,

¿qué esperabas?

si yo te busco todo el tiempo,

me ignoras.

necesito distraerme.

¿qué más da

si--si veo a fabiana?

además, tú eres la única,

la única mujer que me importa,

eso es algo que tú sabes, ¿eh?

natalia: me encantaría creerte,

pero yo ya no puedo

confiar en ti, damián.

yo nunca te he engañado.

damián: natalia,

no me digas eso, por favor.

sabes perfectamente que puedes

confiar en mí

y lo sabes porque te amo.

tenemos planes

y--y ya verás

cuando nuestros planes

salgan adelante, entonces--

natalia: a ver, ya, damián,

ya basta, ya.

ya lo pensé demasiado,

yo no puedo seguir así.

lo nuestro se acabó.

damián: natalia, no me digas

esto, por favor.

natalia: ¿no?

damián: no, no lo puedes

dejar así--

natalia: ah, y entonces,

¿qué quieres que haga, eh?

¿que te aplauda

por salir con fabiana?

le has hecho creer

que quieres algo serio con ella.

damián: sí, pero eso sucede

porque fabiana

es una muchacha así, ingenua,

es completamente diferente a ti,

yo no podría tener

una relación seria...

natalia: [ríe]

pues sí, todo esto

lo hubieras pensado antes.

damián: y ¿tú?

¿tú ya lo pensaste?

¿qué vas a hacer?

¿pasar una vida entera

al lado de ricardo?

eso suena aburridísimo, ¿no?

natalia, por dios,

tú y yo tenemos planes,

tenemos un pacto.

natalia: no, damián,

un pacto se rompe

cuando ya no hay confianza.

y yo ya no te creo nada.

llévale las flores a fabiana,

a ella le encanta que tengas

estos detalles.

toño: ¿en serio sí te das cuenta

de la estupidez

que me acabas de proponer, eh?

o sea...

es que en serio

no lo puedo creer.

¿qué tienes en la cabeza o qué?

¿cómo crees que yo

me voy a prestar

para semejante tontería?

bacalao: ya, hombre, tranquilo,

no te sulfures.

toño: ¿no te sulfures?

bacalao: mira,

ya hasta derramaste la bilis.

tranquilízate, hombre,

te va a hacer daño, ¿eh?

yo creo que me entendiste mal.

toño: no, no te entendí mal,

sí te entendí.

me estás proponiendo

que mandemos a mi doble

al otro mundo, ¿eh?

¿te imaginas si hacemos

semejante tontería?

¿estás loco o qué?

bacalao: no es eso, ¿eh?

yo lo que quería proponerte

era que lo sacáramos

de la jugada al príncipe, ¿eh?

pero no mandarlo de minero,

pues, nos va a apestar

el pastel.

toño: en serio, en serio,

de verdad, no lo puedo creer,

te lo juro

que no lo puedo creer, o sea,

imagínate que hacemos eso,

lo desapareces y ¿luego?

¿mi jefa cómo estaría?

¿mi hermana?

y toda la gente que me quiere

estaría, pues, llorando

porque me extrañaría.

bacalao: sí, la neta sí,

después de la misa, pues sí,

te vamos a extrañar.

toño: en serio, en serio

te pasas,

te lo juro que me dan ganas de--

bacalao: a ver, a ver, bueno,

pues, ya, ¿muy gallo?

a ver, ¿qué va a proponer

el genio?

debe de ser algo así, ¿no?

contundente, échala,

órale, venga.

toño: ok, ¿sabes qué voy

a proponer?

bacalao: ¿mm?

toño: pues, que lo dejemos

en manos de mi san juditas.

él, él sabe cómo

arreglar las cosas.

si él por algo me metió aquí,

pues, él sabrá cómo me va

a ayudar para salir

bien librado de esta, ¿ok?

bacalao: debes de ponerle

una veladora también

a la flama divina,

ya ves que es remilagrosa.

en serio, ella te saca

de esta bronca.

toño: te estás burlando,

¿verdad?

¿te estás burlando?

bacalao: no.

toño: [titubea] ahora,

pensándolo bien, a la mejor,

pues, esto ya estaba escrito

en el destino, ¿no?

o sea de que yo tuviera

un cuate igualito a mí

y que estemos

cambiando de lugar.

pues, a la mejor, ¿no?

bacalao: yo creo que esto

está adulterado,

ya te está haciendo daño

tomar whisky bueno.

debes de regresar

a tu origen, al tanguarniz,

ahí vas que le pegabas--

toño: ya, ya, ya, deja de decir

babosadas.

ahorita ya vamos a ver

qué pasa, vamos a dejar, ¿no?

a aguantar vara

y mientras mi doble

no recupere la memoria, pues,

todos estamos tranquilos,

¿verdad?

ya cuando la recupere,

ya veremos si le rezo

a san juditas o echo mano

de todos los demás santitos,

¿verdad?

ya veremos qué se me ocurre.

bacalao: y ¿si a él se le ocurre

que te pases

los últimos días de tu vida

encarcelado?

ahí sí, ¿qué hacemos, eh?

¿cómo lo convenzo

de que te apliquen la mínima,

mm?

hay que pensarle.

[música]

fabiana: ¿te enojaste

con natalia porque no te dijo

que me conocía?

damián: no, realmente

no estoy enojado.

solo me soprendió.

aunque sí pienso un poco

que no debió haberlo hecho

de esa forma.

pero ahora entiendo cosas

como lo de la mascada.

era obvio que no entendía yo

por qué podías tener tú

una así.

fabiana: sí, ella me la regaló.

damián: oye, y dime una cosa,

fabiana.

¿desde cuándo ustedes

estaban con este jueguito?

fabiana: justo cuando te conocí

ella vino a presentarse.

pero no lo hizo por mala onda,

lo hace porque te quiere.

y nos convertimos

en muy buenas amigas.

damián: [ríe] lo que faltaba--

fabiana: ¿cómo?

¿dijiste algo?

damián: no, o sea,

no te preocupes por natalia,

no estoy enojado con ella.

nada más es eso, me sorprende.

fabiana: qué bueno, porque a mí

me cae muy bien.

damián: bueno, ya, no quiero

hablar de ella.

háblame de cómo te caigo yo.

¿yo también te caigo bien?

fabiana: por supuesto que sí.

muchas gracias por mis flores.

están muy bonitas.

damián: me da gusto.

y ojalá cuando las veas pienses

en que yo soy capaz de pasar

cualquier situación por ti,

porque me importas.

y ahora ya me tengo que ir,

porque tengo trabajo.

fabiana: bueno.

damián: ah.

oye.

conozco a natalia.

me imagino que va a venir menos

a visitarte.

no lo tomes a mal,

es porque sé que arrancó

un proyecto nuevo

y sé que le va a tomar tiempo.

fabiana: bueno.

damián: nos vemos.

ambos: adiós.

daniel: cómo es de injusta

la vida, carnal.

yo que había conquistado

el castillito de mi estrellita,

se me desmaya

mi general soldado brian.

ni con trompetas de combate

quiere levantarse.

ricardo: no te preocupes,

charlotte te va a ayudar.

daniel: sí,

¿como te ha ayudado a ti?

no, a mí se me hace

que la doctorcita

es bien charlatana.

así como doña remedios.

federico: ¿cómo te atreves

a insinuar que es una farsante?

daniel: uy, dispénsame,

no sabía que te había crecido

el amor por doña remedios.

federico: no, me refiero

a charlotte, daniel.

daniel: ah.

ricardo: no entiendo

cómo podemos ser amigos tú y yo.

daniel: eso sí me caló, hijo.

¿estás enojado conmigo

o qué tranza?

porque no estás

poniendo atención

a lo que te estoy contando

de mi problemón con estrellita.

ni siquiera escuchaste la mitad

de lo que dije.

a ver, ¿qué dije?

ricardo: ya, ya, perdón, perdón,

daniel, pero es que es un día

muy importante, muy difícil

para mí.

en un rato más me entregan

los resultados de unos exámenes

que me hice con charlotte.

daniel: ¿vas a volver a la secu?

ricardo: daniel,

exámenes de adn.

daniel: ¿de adn?

¿qué es eso?

ricardo: daniel, a ver,

son unos exámenes de sangre,

unas muestras de sangre, ¿ok?

daniel: ¿te puedo decir

algo chile y pelón, hijo?

ricardo: ¿el qué?

daniel: lo que oíste.

una cosa es que se te hayan

cruzado los cables,

y otra es que te hayas vuelto

rete egoísta, carnal.

o sea, la neta, el toñazo

de antes era el primero de ver

por los problemas de los demás.

ricardo: bueno, entiende,

que no es fácil vivir así.

sin memoria, sin identidad.

daniel: ¿ya ves?

y vuelve la burra al trigo.

o sea, te estoy di y di,

y no entiendes.

es que andas bien yo-yo, hijo.

yo, yo, yo, yo.

ricardo: bueno, entiende,

no puedo dejar de pensar en eso,

[...]

daniel: ¿es neta?

¿me vas a hablar así?

te has vuelto,

aparte de egoísta,

te has vuelto patán, grosero,

pelado con tu cuate, hijo.

o sea, no puede ser.

una cosa es

que estés desmemoriado

y otra harto distinto

es que no demuestres cariño

por tus carnales.

y a mí no me has demostrado

ni siquiera así de cariño

como a tu soldadito de plomo,

carnal.

o sea, ni siquiera te importa

el problemón que tengo

con la estrellita.

tú no eres el toñazo de antes.

eres... no sé, pareces igualito,

pero distinto.

natalia: [solloza]

eres un estúpido.

¿por qué tenías que echarlo

todo a perder, eh, por qué?

¿por qué, por qué?

[cristales rotos]

¿por qué, por qué?

dora: ¿señora natalia

está usted bien?

¿quiere que le llame a ricardo?

natalia: no, ahora no quiero

que le llames a nadie.

dora: pero a mí no me parece

que usted esté bien.

usted hizo todo esto--

natalia: dora, de verdad, ya,

no quiero hablar contigo,

quiero estar sola.

estoy harta, harta de todo esto.

dora: no se puede ir así.

natalia: ¿por qué no?

si yo siempre he estado sola,

no he necesitado de nadie.

ricardo: ¿me puedes explicar

exactamente por qué piensas

que soy otro?

daniel: porque se siente aquí

en el pecho, carnal, y duele.

ricardo: sí, pero ¿exactamente

por qué lo dices?

daniel: porque has cambiado

rete harto y te crees acá

como muy fifí.

ricardo: a ver, yo no me siento

nada.

daniel: ay, claro que sí.

ya no vas a la fonda

de doña pelos, ni te vas

al billar, ni te vas a echar

unos tacos de porquería conmigo.

ricardo: mira, daniel--

daniel: a ver, ¿fuiste al fut?

no, ¿verdad?

¿haces salidotas conmigo?

y ahora prefieres vivir

en el departamento

de la doctorcita

en lugar de con tu jefa.

ricardo: a ver, daniel,

tranquilo.

daniel: no, ¿sabes qué, hijo?

está bien, yo pago, carnal.

y lo peor no son tus fufurulas

de fifí,

lo peor es que no se puede

contar contigo.

chale, la gente cambia, ¿eh?

está bien, yo lo entiendo.

pero si así eres feliz, carnal,

así quédate.

como diría mi abuelita,

que dios te bendiga.

ahí nos "vidrios".

[música]

[música]

toño: ay, sí, benja,

mi jefe ya me la cantó derecho.

que quiere quitar del camino

a mi doble

para que no nos estorbe.

benja: ¿cómo?

toño: sí, o sea...

[susurra] que lo quiere

mandar lejos.

benja: ¿a provincia?

toño: no, o sea, que lo quiere

mandar...

¿cómo te digo?

que lo quiere mandar

al otro mundo.

o sea, que le quiere cuello,

pues.

benja: ah, no,

usted no está de acuerdo

con eso, ¿verdad, patrón?

porque si usted está de acuerdo,

yo ya no le entro.

yo estoy fuera.

toño: benja, escúchame.

yo podré ser todo,

pero asesino no soy.

y ya le dije bien clarito

que si le toca un pelo,

se las ve conmigo.

benja: muy bien bajado

ese balón, hizo lo correcto.

ay, ahora sí entiendo

lo que es capaz de hacer

don bacalao.

toño: no, no sabes.

si te platicara...

hijo, de niño--

por eso me tiene bien traumado.

o sea, me pagaba.

a mi jefa le advertía

y se la cumplía.

le daba unas momizas...

no, no.

o sea, era bien desgraciado.

benja: ¿nunca lo enfrentó?

toño: lo intenté, benja,

pero así me iba.

¿no te digo que por eso

me tiene bien traumado?

ojalá que a mi clon

no le esté haciendo lo mismo.

benja: no, no creo.

lo que sea de cada quien.

don ricardo sí los tiene

bien puestos.

toño: oh, gracias, ¿eh?,

por el cumplido.

¿qué quiere decir?

¿que yo nomás los tengo

de adorno o qué?

benja: ah, no, o sea,

sí tiene, ¿no?

toño: déjalo, ya te entendí.

de veras,

¿por qué mi verdadero jefe

no es igual que mi señor papá?

benja: quién sabe, patrón.

toño: sí...

yo no quiero perder todo

lo que tengo.

a mi señor papá,

a mi natita chula,

mira, lo único que me salvaría

es que mi doble,

pues, no recupere la memoria.

benja: pero eso no está

en sus manos, patrón.

toño: lo sé, eso está en manos

de mi san juditas.

y si mi san juditas

me ha permitido vivir

todo esto tan bonito,

en una de esas me lo puede

quitar todo de un sopetón.

benja: ¿usted cree?

toño: ay, benja, todo se paga

en esta vida.

y la verdad es que yo no quiero

terminar en la cárcel

y perder todo lo que tengo,

incluso el amor

de mi natita chula.

benja: su otro yo tampoco debe

estársela pasando muy bien

que digamos, ¿eh?

toño: sí, ¿verdad?

a él le tocó la peor parte.

imagínate, después de tener

todos los lujos,

terminar pobre, sin memoria

y viviendo con el bacalao.

benja: si me permite

mi humilde opinión,

yo lo que creo

es que don ricardo

tenía que vivir el otro lado

de la moneda.

como que vivía en su burbuja,

¿no?

ricardo: o sea, ¿cómo?

benja: pues, sí, es que todo

lo veía desde acá arriba.

a la gente también, por debajo

de su hombro, como si él fuera

el centro del universo.

y ahora san juditas

le está dando la oportunidad

de captarlo, de reubicarse.

toño: como una lección.

sí, sí.

toño: no, pues, no lo había

visto desde ahí.

germán: hola.

¿ya se te quitó la tristeza

que tenías?

luchita: ya.

germán: sigues siendo muy mala

para mentir, luz maría.

de leguas se te ve la tristeza

que estás cargando.

luchita: y es que ya,

¿pa' qué te digo,

si no me puedes ayudar?

germán: entonces ayúdame

a entender.

¿por qué le contaste a renata?

¿qué caso tenía?

luchita: es que cuando nomás

sabíamos tú y yo,

pues, otro gallo cantaba.

pero ahora ya la información

es muy generalizada, ¿sabes?

y mejor que se entere

por su madre.

germán: sí, pero mariana

no le hubiera dicho nada,

yo menos.

luchita: ¿cómo crees tú,

mariana?

[susurra] estoy hablando

de félix.

no tardaba en chantajearme

con eso.

y primero muerta que manchar

algo que tú y yo tuvimos

tan bonito, con su sucia bocota.

germán: renata

es muy inteligente,

primero te habría ido

a preguntar a ti,

antes de creerle a bacalao.

luchita: no te creas,

igual me hubiera reclamado.

porque ¿sabes qué es

lo que más le dolió?

la mentira.

germán: pues, sí.

ni a mariana le perdonó

que se guardara el secreto.

luchita: házme el favor...

ojalá algún día nos pueda

perdonar a nosotros,

pero ¿mariana?

¿qué culpa tiene

esa pobre chamaca?

nada que ver.

germán: se le debe retorcer

la tripa cada vez

que nos ve en el mismo lugar.

ambos: [ríen]

germán: oye, hablando

de mismo lugar,

¿vas a ir a la boda de luna?

luchita: sí, tengo que ir.

tú también, ¿no?

me imagino que vas, con mariana.

germán: pero si te incomoda,

me invento algo y no voy.

luchita: no, hombre,

¿cómo crees?

no, germán, gracias.

tú tienes que hacer tu vida

normal con tu mujer.

germán: sí, sí.

es que yo todavía tengo

muchas cosas aquí adentro

que quiero platicar contigo.

luchita: ¿sabes qué?

ahorita no, vete,

porque viene félix.

vete para el otro lado.

germán: ¿por qué?

no le tengo miedo.

luchita: pero yo sí.

y si en algo me consideras,

vete para allá, por favor.

germán: nomás porque tú

me lo pides, luz maría,

y no te quiero meter

en ningún problema.

luchita: luego hablamos.

bacalao: ¿qué quería el cara

de martillo?

luchita: ¿eh?

bacalao: y no me digas que nada,

porque lo acabo de picar

que aquí andaba.

germán: ah, sí, solo vino

a preguntar si vamos a ir

a la boda de luna.

sí sabes, ¿no?

que se va a casar

con el mudillo?

bacalao: no me cambies el tema,

que no me tienes tan contento.

germán: ¿y cuándo sí?

bacalao: pues, pocas veces, ¿no?

nada más te digo y te redigo,

¿eh?

si este

sigue revoloteando por aquí,

lo vamos a ir a visitar,

pero a un panteón.

ahí tú sabes.

[música]

>> por favor, mi chiqui betty,

preciosa, ya dime cuándo

nos vamos a ver, ¿sí?

aunque sea, dime la verdad.

¿es por oriana?

bueno, sí, la señora oriana.

está bien, pero ¿es por ella?

bueno, pero sí nos vamos a ver,

¿eh?

acuérdate que soy tu matador,

chiqui betty, no me olvides.

bye.

[suspira]

¿y tú qué ves?

benja: no, nada.

te ves un poquito preocupado.

>> ¿un poquito?

benja: sí, un poquito.

>> nada más tengo gastritis,

colitis nerviosa, neuritis,

principio de damianitis,

y sobre todo, orianitis,

que es la más grande de todas,

¿verdad?

y para sumarle,

se me está cayendo el cabello

de los nervios, ¿cómo ves?

benja: ¿por qué?

¿estás preocupado por algo

o qué?

>> ¿tú qué crees, crucita?

benja: si me permites

un consejo, deberías platicarlo

con alguien a quien le tengas

confianza.

>> nadie me va a creer esto.

benja: bueno, pero por lo menos

te va a escuchar,

aunque no te entienda.

eso ya es ganancia.

>> sí, sí, necesito hablar

con alguien.

benja: y en calidad de urgente,

porque he visto abuelitas

bailar danzón con menos achaques

que tú.

>> [suspira]

gracias por preocuparte.

benja: de nada.

>> crucita.

¿ya está todo listo

para la junta de contabilidad?

benja: sí, licenciadita,

ya está todo listo.

puede comenzarla cuando quiera,

¿eh?

>> mm...

qué rico huele ese café.

benja: ¿verdad?

grano 100 por ciento puro,

de chiapas.

me tomé la libertad de bajar

la cafetera de contabilidad

porque allá nadie toma café

de soya como aquí.

>> ya sé, ocurrencias de damián.

¿a quién se le ocurre tomar

café de soya por la mañana?

benja: dicen que en gustos

se rompen géneros.

>> y con damián,

vaya que lo creo.

benja: ¿quiere probarle tantito?

>> ay, sí, gracias.

a ver.

damián: ey, ey, una pregunta,

¿no vieron por acá a natalia?

>> ¿la necesitas para algo?

damián: cuestión

de unos documentos, sí.

por lo visto, ustedes cada vez

se llevan mejor, ¿verdad?

pensé que eras más selectiva,

ivette.

ivette: crucita, devuelva

esa cafetera a contabilidad

y no vuelva a tomar una decisión

sin antes consultarme.

germán: chaparrita...

eh, flaco, al rato

te vengo a pagar, ¿eh?

¿qué tranza?

bacalao: no te acerques

a mi mujer o te las vas a ver

conmigo.

bueno, quién sabe.

porque la neta, yo estoy

acostumbrado a pelear

con hombres, no con niños

delicaditos como tú.

germán: cuando quiera,

nos matamos.

bacalao: pues ya ve, hijo.

nomás que aquí no.

vamos pensando

en algún lugarcito neutral.

aquí no va a faltar,

en el momento

en que nos agarremos,

quien nos quiera separar.

piénsale.

germán: donde quieras.

bacalao: tú dime.

germán: en el parque.

bacalao: en el parque.

sabadito.

germán: sabadito.

bacalao: a la una.

germán: a la una.

bacalao: ahí nos vemos.

tenemos un trato.

germán: trato.

luchita: ¿qué trato estás

haciendo aquí con el bacalao,

¿eh?

¿qué trato?

toño: madrinita, ¿a qué se debe

esta sorpresa?

¿pa' qué soy bueno o qué?

dora: pues, nada más estaba aquí

de pasadita, mi hijo.

pues, ¿la señora natalia

ya llegó?

toño: pues, no sé, no creo.

dijo que iba a hacer

unos trámites.

pero ya se tardó.

a mí se me hace que mi natita

quería estar sola, porque como

hoy nos entregan los resultados

de las pruebas del embarazo...

dora: de eso quiero hablar

contigo.

toño: ¿qué pasó?

dora: tu mujer está muy mal.

me la encontré

en el departamento de damián.

toño: ¿qué hace ahí?

dora: estaba sola, realmente.

pero, ay, mi hijo, no sé

ni cómo decirte, pero natalia

estaba fuera de sí.

toño: ¿cómo que fuera de sí?

dora: bueno, había roto

muchísimas cosas,

estaba todo hecho un desorden.

toño: no, no me espantes,

madrinita.

no creo que natita haya sido

capaz de hacer semejante cosa.

dora: yo tampoco lo podía creer,

mi hijo, pero me la encontré

tirada en el piso llorando

desesperada.

pensé que la habían asaltado.

toño: ay, no...

dora: tienes que poner atención.

natalia no está nada bien

y me da mucho miedo

que vaya a cometer una tontería.

toño: gracias por avisarme.

voy a ver qué pasó.

habla a la casa a ver

si ya llegó.

dora: sí, mi corazón.

luchita: ¿me van a decir

de qué están hablando?

porque no me pienso mover

hasta que me lo digan.

bacalao: vete al puesto,

no me gusta que esté renata

sola.

germán: nada, cosas de nosotros.

luchita: ¿de ustedes?

pues, sí, entonces es cosa mía

también.

me van a decir

de qué estaban hablando,

porque si están planeando

hacer alguna estupidez,

no lo voy a permitir.

bacalao: ya cállate la boca,

¿sí?

y vete para allá, si no quieres

que--

germán: no, ya, ya.

estás muy acostumbradito a estar

golpeando mujeres--

todos: [hablan a la vez]

luchita: ¡ya!

germán: ya, luchita, tranquila,

nomás hacemos escándalo.

no nos vamos a hacer nada.

bacalao: caramba,

¿que no entiendes?

que te vayas para allá.

¿te está luciendo o qué?

órale, vámonos, ya.

germán: escúchame bien,

bacalao.

esta es la última vez

que le gritas a luz maría.

¿me entendiste?

bacalao: ¿qué, ahorita te voy

a pedir permiso o qué?

no se haga el machito así.

hazlo el sábado,

porque si no llegas, en donde

estés, te voy a sacar a patadas.

que te quede claro.

ahí te veo.

germán: arre.

toño: a ver,

quiero que me digas si tú sabes

dónde está mi natita chula,

porque no aparece.

damián: no, ¿yo qué voy a saber

si es tu mujer, no la mía?

toño: sí, pero es

tu departamento y no el mío.

resulta que fue a desahogarse

a tu departamento

y quiero saber

como que por qué mi natita

pudo hacer semejante cosa.

porque ni modo que se pase

yendo a departamentos ajenos

a hacer destrozos.

damián: es que yo no sé

de qué me estás hablando.

toño: dora encontró a mi natita

destrozada y también

el departamento estaba igual,

porque fue a destrozar todo.

y quiero saber por qué

a tu departamento.

damián: estoy tan sorprendido

como tú.

toño: yo también sorprendido,

porque...

¿por qué a tu departamento?

eso como que no me checa.

damián: mira, mi explicación

es esta--o lo que supongo

que pudo haber pasado.

es fácil creer que ella pudo

haber conservado una llave

de lo que fue su departamento,

que en algún momento sintió

alguna emoción, que se quiso ir

a desahogar en un lugar

donde se sintiera sola.

pues, yo no sé,

supongo que algo así.

toño: sí, yo también supongo.

va, te la compro.

damián: ¿qué me compras?

toño: o sea, te la creo.

yo lo único que quiero es

que no le pase nada a mi natita,

estoy preocupado por ella.

¿tú no sabes dónde pueda estar?

damián: ¿algo escuché

de que tenía que recoger

unos análisis médicos?

tal vez, fue para allá.

quiero que sepas una cosa,

ricardo, yo soy una persona

muy comprensiva,

yo entiendo que estén pasando

por situaciones.

si de alguna manera crees

que me voy a enojar

por lo que haya destruido, no.

no me voy a enojar con ella,

¿sí?

tengo que irme.

toño: yo también.

yo lo único que quiero

es que esté bien

mi natita chula.

damián: va a estar bien.

yo te entiendo, ¿eh?

voy para mi oficina.

ambos: [hablan a la vez]

[celular]

natalia: imbécil.

operadora: el número que usted

marcó no está disponible.

[celular]

natalia: bueno.

toño: ¿qué pasó, mi chula?

soy yo.

¿dónde estás?

natalia: es que no sé dónde

estoy.

toño: ¿qué te pasa,

estás llorando?

natalia: ay, ricardo,

es que me siento muy mal.

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