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Como Tú No Hay 2 Capítulo 35

13 Jun 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

tina: ♪ y yo soy

quien pone loco a tu corazón

como tú no hay dos ♪

público: [ovaciona]

andy: ¿a dónde crees

que vas, tina?

tina: adán. adán está aquí.

me acaba de ver. abajo.

andy: seguridad, detengan

a un chavo que se quiere ir

sin pagar la cuenta, ¿sí?

tina: a ver, es...

es que hubieras visto su cara.

andy: ya sé, ya, tranquila.

a ver, ponte esto,

ya vio suficiente.

tina: pobrecito. su carita

ahí, en el público.

andy: pero lo hiciste superbien,

que es lo importante, ¿ok?

>> aquí le dejo esto.

andy: bueno, los...

los dejo para que hablen.

tina: ¿me seguiste hasta acá?

adán: no.

vine porque...

bueno, ¿qué importa ya

por qué vine? ¿verdad?

tina: adán, por favor,

escúchame.

adán: me mentiste

todo este tiempo.

tina: te juro que intenté

decírtelo mil veces.

pero no sé...

adán: pensé que eras

transparente.

por eso, te creí todo.

y por eso, nunca pregunté

más de lo que tenía

que preguntar.

pero, al final,

me viste como todo mundo,

como un pobre imbécil.

tina: a ver,

te lo suplico,

déjame explicarte.

adán: ¿explicarme qué?

¿por qué no me lo explicaste

antes?

tina: porque lo intenté.

lo intenté, adán.

te lo juro que lo intenté,

pero...

pero estuvimos juntos y...

y tuve mucho miedo de perderte.

adán: renuncié a mi religión

por esto.

andy: ¿qué haces aquí llorando?

ve por él.

tina: está muy enojado, andy.

andy: ey.

si no te sientes bien,

no salgas al escenario.

público: ¡tina, tina, tina!

tina: tú sabes cómo es esto,

andy.

andy: ¿cómo?

tina: pase lo que pase,

el show debe continuar.

diles que prendan la música.

público: [ovacionan]

¡tina, tina, tina!

[aplauden]

[ovacionan]

[silbidos]

luis: mi amor,

tu mamá dijo

que tenías que llegar temprano.

si te tienes que ir,

lo entiendo.

valeria: no, mi amor,

no te preocupes.

mi mamá ni siquiera se da cuenta

si yo llego a la casa o no.

no se da cuenta

ni siquiera de si duermo ahí.

luis: mira, piénsalo al revés.

a lo mejor,

si ella fuera más estricta,

no te gustaría.

y no estaríamos aquí

los dos juntos...

valeria: [ríe]

pues sí, pero...

no sé, sería una mamá normal.

digo...

una mamá que se preocupa, ¿no?

como las mamás.

luis: ¿quién cumple años hoy?

¿quién es la cumpleañera?

¿quién es la consentida, eh?

¿quién es la bebesuca?

cosquillas, cosquillas...

valeria: ¡no, no, en serio,

para, para, para!

fabiana: tina no inventó

lo de las fiestas infantiles,

¿sí?

adán: ¿y, entonces?

fabiana: fui yo.

yo le dije que lo inventara.

adán: pe...

¿y como para qué hiciste eso?

fabiana: pues para que no la

juzgaras por lo que ella hace.

adán: [resopla]

bueno, de todos modos,

ella no me lo dijo

cuando yo le dije

que la amaba, ¿eh?

fabiana: si quieres culpar

a alguien, cúlpame a mí.

adán: ya no tiene caso

culpar a nadie.

fabiana: no, flamito.

tina es una muy buena persona.

y su trabajo es

como cualquier otro, ¿sí?

no tiene nada de ofensivo.

adán: tal vez mi mamá

tenga razón.

este mundo está lleno

de maldad y de mentirosos.

fabiana: no, no, no, flamito.

no digas eso.

mi mamá te enseñó a cerrar

los ojos a lo feo del mundo.

pero también a lo bonito, ¿mm?

piénsalo.

germán: ya sé.

¿qué te parece si hoy

nada más trabajamos medio día

y nos vamos de pinta?

mariana: me parece muy bien,

patroncito.

[ríe]

bueno, pues, le voy a decir

a don fede

que cerramos temprano.

germán: va.

renatita.

¿qué te pasa?

renata: ¿por qué no me dijiste

que tenías una relación

con mi mamá?

tina: adán.

por favor, déjame

aclarar las cosas contigo.

adán: no tenemos mucho

de qué hablar.

yo no puedo entender tu trabajo.

tú ahí exhibiéndote con...

con esa ropa.

tina: es que de eso

se trata mi trabajo:

de provocar algo

en las personas.

adán: ¿y cómo puedes soportarlo?

con todos esos hombres

ahí, como focas hambrientas.

tina: esa gente llega ahí

después de un largo día

de trabajo

o alguna situación difícil

por la que están pasando y...

y yo les vendo una fantasía.

adán: pero no tienes

que enseñar todo tu cuerpo.

¿o sí?

tina: es que no es así de sucio

como tú lo estás viendo, adán.

además, yo nunca te vi

como el pobre imbécil

al que podía engañar.

adán: y, entonces,

¿por qué no me lo dijiste?

tina: porque no tuve el valor.

porque me enamoré.

y tenía miedo de perderte.

adán: me dijiste que...

tenía un corazón de niño.

pero soy un hombre,

un hombre extraño si quieres.

pero no merecía esa mentira.

tina: me duele mucho

que te hayas enterado así.

te lo juro

que yo te lo iba a decir.

te dije que íbamos a platicar

cuando regresara, adán.

por favor.

todavía hay tiempo.

adán: no, no, perdón, pero...

yo no puedo soportar que seas...

la fantasía de todos.

tina: [llora]

estrella: cuñado.

>> ¿le pasó algo a mi bonita?

estrella: no, no todo tiene

que ser por mi hermana.

te tengo que pedir un consejo

así, bien, bien personal.

>> pues tú dirás.

estrella: mira, tú sabes

que estoy bien enamorada

de mi chinitos, ¿verdad?

y, pues...

te tengo que preguntar algo así,

pues...

de--de machos.

>> ok.

germán: renata,

de verdad lo siento. ¿sí?

perdóname, mira,

hay cosas en la vida

que pasan que--que no--

renata: germán,

no soy una escuincla.

estoy bastante desarrolladita

como para darme cuenta

de las cosas--

germán: sí, pero no te diste

cuenta.

renata: porque estaban jugando

a las escondidas tú y mi jefa.

y todavía estoy de estúpida

ahí haciendo la de celestina

con mariana.

germán: les queríamos decir

a toño y a ti.

renata: sí, pero no lo hicieron.

germán: sí, por desgracia.

porque si lo hubiéramos hecho,

yo todavía seguiría con tu mamá.

renata: ¿todavía estás enamorado

de mi mamá?

mariana: contéstale, germán.

¿sigues enamorado

de doña luchita?

estrella: y... pues, entonces,

ya, me llevó a la casa así,

sin... sin nada de nada...

¿tú sabes

qué fue lo que le pasó?

>> [ríe]

estrella: ¿qué? ¿de qué te ríes?

no, no, no es de risa.

es algo bien preocupante.

>> sí. tienes razón, perdón.

estrella: entonces,

dime qué hago.

>> el único consejo

que puedo darte es...

espérate hasta que tu relación

con el daniel madure.

estrella: no, no, no...

yo pensé

que me ibas a sacar del apuro.

>> pues es lo que yo haría.

estrella: no, pues, gracias.

>> pues de nada.

estrella: pues ya me voy.

>> adiós, cuñada.

que te vaya bien.

esto lo tiene que saber

mínimo don fede.

germán: mira, renata,

lo que hubo

entre tu mamá y yo ya...

ya se acabó. ¿sí?

ahora tu mamá...

está con tu jefe

y como tiene que ser

y yo estoy con mariana, ¿eh?

por favor,

no te molestes, ¿quieres?

renata: tú también sabías.

y tampoco me dijiste nada.

mariana: era una situación

bien difícil, reni.

renata: y, germán,

tú eres como otro hermano

para mí, en quien puedo confiar.

germán: puedes confiar.

renata: te pasaste.

eres un traicionero.

luchita: [jadea]

bacalao: [chista] luz ma.

luchita: ¿qué?

bacalao: ¿está el príncipe?

luchita: ¿el quién?

bacalao: el príncipe.

luchita: ¿o sea...?

bacalao: bueno, tu hijo.

luchita: ¿y por qué le dices

"príncipe"?

además, ahora como que le tienes

miedo a toño, ¿no?

bacalao: ¿perdón? ¿miedo?

será respeto, ¿no?

luchita: ah.

bacalao: bueno, ¿está o no está?

luchita: no. no está.

es más, no me ha hablado en días

ni por teléfono, nada.

bacalao: bueno, pues, ya...

ya rugiste, león.

uy.

[gruñe]

luchita: estoy trapeando.

¿qué...?

¿y ahora qué es eso?

¿qué cochinada

estás metiendo a la casa?

bacalao: ay, por favor, pues...

luchita: ¿se puede saber?

bacalao: hombre, de veras tú,

que me bajas la moral

con cualquier negocio

que quiero hacer

para que salgamos adelante.

luchita: negocios...

¿qué es eso?

bacalao: pues es un negocio

real, bueno, legal...

luchita: ¿de qué?

bacalao: ah, bueno...

ahorita te enseño, mira.

ahora voy a ser

empresario de la cultura, mira.

voy a vender películas y videos

de la mejor calidad.

chécalo. velos. anda, tú dime.

luchita: no, esto a mí,

la verdad, no me late nada.

bacalao: ay, hombre,

es muy buena idea.

dame tiempo para demostrarte

que esto funciona, ¿sí?

[llaman a la puerta]

amelia: ¿que no vas a abrir?

edgar: la puerta tiene

tu etiqueta roja, amelia.

amelia: de veras, ¿eh?

alibaba, hijo, regresaste.

[portazo]

adán: tú sabías que tina

trabajaba en el antro ese,

¿verdad?

en el burro loco.

¡por eso, me mandaste ahí!

amelia: alguien tenía

que abrirte los ojos

a la verdad, hijo.

adán: lo hiciste

con toda la intención.

me hiciste daño, mamá.

amelia: ¡te hice más fuerte!

y ahora que sabes

a lo que se dedica la lombriz,

puedes regresar a la flama--

adán: ¡no, no, a ver,

no quiero regresar a la flama!

amelia: no me digas

que vas a regresar con esa...

provoca hombres,

calienta braguetas--

adán: ¡a ver, eso no es

asunto tuyo!

¡sólo vine a decirte

que no quiero regresar

a la flama

y que no quiero saber de ti!

¡eres la peor madre del mundo!

amelia: no estás hablando

en serio, ¿verdad?

adán: sí, estoy

hablando en serio

porque tina ya me iba a decir

que trabajaba de bailarina.

pero no, tú tenías que hacerlo

de la peor manera.

eres una mala persona, mamá.

edgar: ¡basta! ¡basta, adán!

basta, hijo.

por más enojado que estés,

no le puedes hablar así

a tu madre.

adán: ¡ella manipuló todo

para que yo fuera

a el burro loco

y viera a tina, papá!

edgar: ¡ya lo sé!

¡me lo dijo tu hermana!

y también me dijo

otras muchas cosas

acerca de tina.

por ejemplo,

que ha perdido muchas cosas,

a sus padres, por ejemplo,

su casa,

su carrera de bailarina--

adán: ¡no!

¡y ya no sé qué hacer!

si es que si mi mamá...

ella no debió meterse

en mi vida. soy un tonto.

edgar: a ver, a ver,

hijo, escúchame,

escúchame, por favor.

todas las madres

quieren lo mejor para sus hijos.

el caso de amelia

no es la excepción.

aunque a veces parezca una...

loca, no lo está, hijo.

así que, por favor, te lo...

te lo pido.

entiende a tu madre.

ahora regresa con tu novia.

hijo...

adán: tampoco puedo hacer eso.

[música]

úsica]

damián: [chista]

perdón, perdón.

fabiana: damián, no--no pensé

que fueras a tener el valor

de venir aquí

después de todo lo que pasó.

damián: es que...

estoy muy arrepentido

por todo y...

y, pues, quería hablar contigo.

mira, te tengo una propuesta.

hablamos. y si tú dices

que no me quieres

volver a ver...

[imita sonido de explosión]

desaparezco de tu vida

para siempre.

fabiana: no, no creo

que sea buena idea.

damián: averígualo.

¿por qué no nos tomamos un café?

pero no de estos.

vamos a otro lugar.

¿sí? mira, mírame.

no, no, mírame a mí.

¿mm?

[ríe]

fabiana: eh...

murillo, ¿me puedes ayudar

con las llamadas?

murillo: claro, fabi,

el tiempo que quieras.

yo estoy libre hoy.

fabiana: órale, gracias.

murillo: sí, de nada.

damián: gracias, señor murillo.

murillo: que les vaya bien.

damián: sólo platicamos y ya.

ven, permíteme.

fabiana: no, no, no.

damián: no. ¿qué pasó?

por favor...

señorita.

fabiana: gracias.

damián: para servirle.

fabiana: ay.

damián: ¿todo bien?

fabiana: sí.

ricardo: murillo,

¿quién es ese tipo

que se fue con fabiana?

murillo: es un riquillo

que anda tras ella.

se llama damián.

ricardo: damián...

¡dora!

¡dora, damián me quiere

quitar mi bicicleta!

dora: ven, mi amor.

damián: ¡te gané!

dora: damián,

dale su bicicleta a ricardo.

hazme caso, niño.

le voy a decir a tu mamá.

ricardo: damián.

yo te conozco.

luchita: mira, félix.

yo ya no soy la bruta ignorante

de antes. ¿sabes?

lo que sí sé es que esto

son copias sin permiso,

son copias ilegales.

y esto es un delito.

bacalao: tu hijo se queja

de que te tengo trabajando

todo el día,

que yo no hago nada.

y cuando intento

hacer algo bueno,

mira cómo te pones.

puede ser que no haya tenido yo

la suerte

como algunos toreros, ¿no?

pero ya me saldrá mi toro

de la vida al que le tumbe

las orejas, ¿no?

luchita: tú no eres torero,

félix.

tú eres una persona

que lo hace todo mal.

porque tú no estás salado,

tú estás torcido.

y como todo lo haces mal,

pues, todo te sale mal

porque eres

un maldito delincuente.

bacalao: óyeme bien, ¿eh?

pues mucho cuidado

con lo que estás diciendo, ¿eh?

desde antes y ahora,

todo lo que he hecho

ha sido por mi familia.

luchita: no me digas.

bacalao: sí te digo.

y no voy a permitir

que tú o el imbécil del...

del toño,

me vengan a reclamar nada.

es más, ¿sabes qué?

vas a sacar tu ropa

ahorita mismo del cuarto.

¿cómo ves?

luchita: ¿por qué?

bacalao: ¿cómo por qué?

pues porque necesito

el espacio

para guardar las películas.

¿qué quieres?

¿que las tenga ahí,

en la caja, o qué?

luchita: ¿y eso?

bacalao: porque no me interesa

que tu hijo sepa

lo que ando haciendo.

y pobre de ti

donde abras el pico, ¿eh?

me desquito contigo

y con renata,

así que de ti depende

que llevemos la fiesta en paz

o aplicamos los correctivos.

con el miedo que me tengas

me basta.

abusada, luz ma.

mariana: renata,

necesito hablar contigo.

renata: te pasaste, mariana.

no me dijiste la verdad.

tanto germán como tú

como mi mamá me ocultaron

algo bien importante.

y yo todavía estoy ahí de bruta

con germán duro y dale

para que te volteara a ver.

yo no entendía

por qué no te hacía caso.

no entendía por qué no salía

con alguien más.

pero claro,

era porque sí tenía

con quién salir, con mi mamá.

mariana: agarra la onda, renata.

yo no te lo quería ocultar,

te lo juro.

renata: mariana, eres

mi mejor amiga.

yo siempre he sido

bien derecha contigo, leal,

recta, con ellos...

¿por qué hacen las cosas así?

mariana: perdón.

renata: no, espérame.

espérame, déjame terminar.

yo sé que mi papá

no es el mejor marido.

incluso puedo entender

que mi mamá quiera tener

otra pareja.

pero no así.

mariana: pero yo no quiero

perder tu amistad, renata.

yo te necesito.

renata: ah, pues, ya es

muy tarde, chava.

nuestra relación aquí terminó.

y te juro que te deseo que seas

muy feliz con el germán.

pero yo no quiero

volver a saber nada de ustedes.

adiós.

[música]

[música]

reme: ¡daniel!

¡daniel!

daniel: ¿qué pasó, doña reme?

reme: ven acá, mi hijo. ven acá.

te quería decir

que no te preocupes.

a todos los hombres

les pasa alguna vez en la vida,

no te angusties.

daniel: ¿de qué está hablando?

reme: ay, ven acá.

pues ya sabemos

que no le pudiste cumplir

a estrellita morales.

daniel: ¿cómo?

reme: pero no te preocupes.

[susurra]

te vendo un menjunje

que yo te preparé.

[ríe]

le puse su guaraná, su ginseng.

¿y qué crees?

polvo de garra de tigre.

daniel: no, hombre,

si yo no necesito nada de eso.

reme: ah, ven acá,

no te avergüences, daniel,

no por eso dejas

de ser un hombre.

¿o no, muchachos?

no deja de ser macho

nada más porque el pajarito

no quiso elevar el vuelo.

daniel: órale.

clientes: [ríen]

daniel: no me haga

mala publicidad, doña remedios.

charlotte: ¿qué te pasa,

antonio?

ricardo: un imbécil

le está rondando a fabiana.

charlotte: bueno,

pero si tu vecinita

te quiere tanto,

no tienes por qué preocuparte,

¿o sí?

ricardo: a ver, ese tipo

no le conviene.

además, se llama damián.

charlotte: ¿y eso qué?

ricardo: ¿cómo que eso qué?

[resopla] ya.

ese tipo me da muy mala espina,

de verdad.

charlotte: lo que te pasa a ti

es que estás celoso y no puedes

ver con objetividad que tienes

competencia con fabiana.

toño: no, no, no, charlotte,

en mi caso es diferente.

en mi caso, este sentimiento

de rechazo que tengo es

porque ese nombre

está ligado a mi vida pasada,

¿sabes?, a mi vida

a la que realmente pertenezco,

¿me explico?

charlotte: sí, lo que está

tremendo es que no aceptes

que puedas ser antonio cortez.

ricardo: ok, a ver,

no te iba a contar nada hasta

esperar los resultados del adn

y comprobar que tengo la razón,

pero te lo voy a contar, ¿ok?

charlotte: sí, por favor,

platícame todo acerca de esto.

ricardo: bueno, a ver.

en cuanto vi a fabiana

irse con eso tipo,

inmediatamente lo recordé,

junto con dora.

charlotte, estoy seguro que esa

mujer es alguien muy importante

en mi vida.

si tan sólo supiera dónde

puedo encontrarla.

charlotte: a ver, vamos a hacer

a dora a un lado y me vas

a decir por qué es tan

significativo este damián

y no me estoy refiriendo

al de fabiana,

sino al de tu otra vida.

ricardo: ok, tuve un recuerdo,

¿sí?,

éramos niños y nos peleamos

por una bicicleta,

él se la llevaba, llegaba dora,

se enojaba mucho con él y...

por el entorno de mi recuerdo

hay mucha posibilidad de que ese

niño, damián, sea mi hermano.

charlotte: ¿y por qué crees

que es tu hermano?

ricardo: porque estábamos

en la misma casa

que ya ha recordado antes.

charlotte: bueno, pero podría

ser el hijo de tu vecina,

tu primo, tu mejor amigo.

ricardo: ok, yo sé que no puedo

comprobar nada de lo que estoy

diciendo, pero...

pero me encantaría hablar

con ese tipo.

charlotte: pero, a ver,

cómo le vamos a hacer,

no tenemos un apellido,

no tenemos nada.

¿cómo le vamos a hacer?

ricardo: se me ocurre

ir a buscar a fabiana para que

nos ayude a hablar con él.

charlotte: a ver, no tiene nada

que ver el damián que está

saliendo con fabiana al damián

el niño que está--

ricardo: un niño que ahora

es un adulto y charlotte,

estoy seguro que si hablo

con este tipo que está saliendo

con fabiana,

me va a ayudar.

charlotte: no, lo que tú estás

haciendo es revolviendo

las cosas porque quieres

medirte con el damián que está

saliendo con fabiana.

ricardo: bueno, eso es aparte,

pero estoy seguro de que si

hablo con él, me va a ayudar

averiguar de mi vida pasada.

charlotte: por supuesto que no.

ricardo: lo voy a hacer

y también voy a buscar

al antonio cortez con el cual

todo el mundo, incluso tú,

me está confundiendo.

damián: fabiana,

¿qué te pasa?, estás

muy extraña conmigo.

todavía no me perdonas del todo

lo de la otra noche, ¿verdad?

fabiana: no, no es eso.

damián: estás bien calladita,

no me miras a la cara,

no levantas tus ojitos.

¿ve? voltéame a ver.

mira, yo sé que me porté

como un imbécil, en verdad,

y también sé que merezco

un castigo, sí, es lo justo,

pero no dejes que sea

tu amistad.

fabiana: es que a mí tampoco

me gustaría, pero te portaste

tan--

damián: sí, estamos de acuerdo,

completamente, yo sé cómo

me porté, pero también sé

que no le darías tanta

importancia si te dieras cuenta

lo que significas para mí.

fabiana: es que no sé

ni siquiera si te importo

porque me trataste--

damián: sí, te voy a decir

la razón porque lo hice,

no estoy justificando,

en verdad, pero...

número uno, me vuelves loco.

número dos, estrés, trabajo,

temas personales.

ya, por favor, dame otra

oportunidad, ¿sí?

[susurra] otra oportunidad.

por favor, ¿sabes por qué

te lo pido?

eres especial.

fabiana: bueno, a ver,

vamos a hacer como que no pasó

nada, ¿sí? pero prométeme

que no va a volver a suceder.

damián: no, te lo prometo,

prometidísimo.

fabiana: júramelo.

damián: te lo juro, es más,

fíjate, te tengo algo.

a ver, despejen la pista.

fíjate, te traje algo para que

veas que yo estoy sobre el tema

y es un regalo para aclarar.

va para allá,

para allá, para allá, para allá.

síguele, síguele, síguele,

ábrelo.

fabiana: pero esto es

un anillo--

damián: es una forma

de decirte que te respeto.

para mí un anillo es

un símbolo de seriedad y eso es

lo que estoy tratando de hacer,

decirte que de este lado

de la mesa hay alguien que está

intentando ser serio contigo.

alguien que quiere algo formal.

[música]

fabiana: pero este anillo

es de compromiso--

damián: no, es una muestra

de cariño mío, es una forma

de decirte que me importas,

que estoy tratando de hacer

las cosas bien.

fabiana: no, no, no puedo

aceptarlo.

damián: por favor, fabiana,

acepta entonces al menos algo.

tú y yo nos gustamos,

¿lo puedes negar?

fabiana: eso es cierto,

sí me gustas, pero sigo

viendo al papá de mi hijo. ¿sí?

estoy muy confundida.

damián: ¿y?

fabiana: no quiero herirte, ¿sí?

estoy viendo al papá de mi bebé,

él está cambiando.

damián: ya, fabiana,

las personas no cambian.

¿qué pasó?, ahora de repente

tuvo un lapso

de responsabilidad, ¿sí?

y así como así se lo vas

a perdonar, ¿es lo justo?

fabiana: no sé, no sé,

estoy confundida.

damián: te puedo hacer

una pregunta.

antonio se llama, ¿verdad?

¿lo amas?

fabiana: no, no sé--

damián: no, ya te tardaste

mucho. si lo amaras, me hubieras

contestado segura,

inmediatamente, ¿y sabes por qué

lo hiciste?, porque piensas

y en tu cabeza es obvio

que ahí está esa información.

él te hizo algo,

no lo puedes dejar así,

yo jamás te lo hubiera hecho.

mira, solo te pido que

lo aceptes.

escúchame.

tú solo velo como que

este anillo te lo dio alguien

que tiene muchas esperanzas

contigo, eso es todo.

quiero que cada vez que lo veas

te acuerdes que puedes

contar conmigo

para lo que se te ofrezca,

que aquí voy a estar

y que con el tiempo esa cosas

se vuelven verdadero amor.

y que si me das un poquito más,

yo sé que te vas a enamorar

de mí, ¿sí?

¿sí?

federico: dani, dani.

daniel: no está.

federico: ¿cómo que no está?

¿se puede saber qué haces aquí?

que tengas algunos problemitas,

algunos altibajos, no quiere

decir que te tienes

que convertir en hombre flojo.

daniel: no, es que usted

no me entiende, don fede.

federico: sí te entiendo,

camina.

tienes que levantar ese ánimo.

daniel: lo que me duele es que

fui traicionado por alguien

a quien le entregué

todo mi cariño y toda

mi confianza.

federico: ay, no te ahogues

en un vaso de agua, a mí también

me pasó.

daniel: ¿en serio?

federico: a mí no, no, no.

te lo digo para levantarte

el ánimo.

daniel: ¿mejor por qué

no me ayuda a levantar

otra cosa?, don fede,

es que ya no sé qué voy

a hacer, se me va

a acabar la vida.

federico: no, lo que tienes

que hacer traer clientes,

¿me entendiste?, clientes.

después nos vamos a juntar tú

y yo de hombre a hombre

a platicar.

buen, mejor dicho,

de hombre a blandengue.

daniel: ah, ya ve, así

no me ayuda nada.

federico: vamos, camina,

¡ánimo!

¡dale, clientes!

oriana: hola, mi amor.

valeria: mi amor, nada, mamá.

ya no empieces.

no voy a tronar con luis.

si me quieres correr

de la casa, córreme.

ya soy mayor de edad.

oriana: por favor, escúchame.

yo lo único que quería decirte

es que pienso

respetar tu decisión

de que estés con ese muchacho,

solo eso.

valeria: ¿hablas en serio?

oriana: nunca he hablado

más en serio en toda mi vida.

valeria: bueno, ¿y qué quieres

a cambio?

oriana: no me insultes, valeria,

lo único que quiero es que

hablemos como personas adultas.

valeria: normal que tenga

mis dudas.

oriana: ¿por qué no nos sentamos

a hablar de madre a hija?

¿sí?, sentémonos.

yo te recomiendo

que no te dejes cegar

por la pasión, hija.

piensa con la razón.

a ver, ¿qué pasaría si este

taxista empieza a coquetear

con otras pasajeras,

como lo hizo contigo?

valeria: mamá, él no es

ningún perro, tú ni siquiera

lo conoces.

oriana: tú tampoco, mi amor.

seguramente invita

a su departamento de soltero

a esas fulanitas.

yo lo que no quiero es que vayas

a sufrir una decepción,

eres una niña todavía.

valeria: claro, mamá,

voy a ser más cuidadosa, ¿vale?

oriana: claro que sí. y sobre

algo muy importante, no vayas

a darle dinero, ni se te ocurra

hacerle regalitos caros,

no vaya a ser que empiece

a enamorarse de ti por nuestra

fortuna.

valeria: ¿nuestra fortuna?

oriana: claro.

valeria: la fortuna de claudio

porque te recuerdo que tú y yo

somos pobres.

oriana: por qué siempre tienes

que ser tan agresiva y altanera,

¿a quién saliste?

valeria: ¿a quién será?

a ver, mamá, si claudio

te corta, porque son novios,

tú y yo vamos de patitas

a la calle.

oriana: ya, ya, ya basta con

eso, no lo digas ni en broma.

hablando de claudio,

tú sabes que el sueño de mi vida

es casarme con él,

yo quiero ser su esposa.

tu hermano habló con tu padre.

valeria: mamá, ya deja

de decirme eso,

no lo voy a llamar más.

si no te da el divorcio, pues

es tu problema, ni modo.

oriana: es que no es

mi problema, ese es el problema

que sí aceptó darme

la separación legal

con una condición

y esa condición

tiene que ver contigo.

valeria: ¿cómo?

oriana: vale, tu papá aceptó

darme el divorcio solamente

si tú te vas a vivir con él

a europa.

valeria: ¿qué?

luchita: de verdad, yo pensé

que iba a reaccionar de otro

modo, ¿sabes? y más viendo

cómo me trata de mal su papá

todo el tiempo y que entra

y sale, entra y sale del bote

como si fuera cantina, pero no,

se puso muy mal.

sol: es que, la verdad, cómo

se te ocurre, luchita,

¿para qué vas y le platicas

a tu hija?, además una historia

que ya se acabó.

luchita: mira, no es que...

no es que se acabe

o no se acabe, es que yo ya

estoy harta de mentir, ¿sabes?,

como que me he estado corroyendo

aquí dentro--

sol: ya, no quiero parecer

disco rayado.

¿cuántas veces te tengo

que decir que tú tomaste

una decisión?, tú decidiste

por el bacalao, aguántate,

ya no puedes andar llorando

por germán.

luchita: no, yo me decidí

por el bacalao, eso es

muy distinto.

me quedé callada por miedo,

nada más.

sol: entiéndelo, por favor,

germán está tratando de rehacer

su vida y además con una

muy buena muchacha,

que lo adora.

luchita: no, hombre, que sí

lo adora.

hubieras visto el otro día

cómo se puso conmigo,

me pegó una gritiza como fiera.

sol: es que ella piensa

que tú eres la enemiga.

marianita está segura que

germán no te va a poder olvidar.

luchita: a ver. ¿cómo?

¿te dijo que no me puede

olvidar?

sol, ¿te dijo que todavía

me quiere?

sol: no, no, no, a mí

no me hagas esas preguntas,

yo no soy adivina,

si quieres adivinanzas,

pregúntale a doña remedios.

o mejor, pregúntale

directamente a germán.

valeria: mamá, esto no puede

ser, no tiene ningún sentido

lo que estás diciendo.

oriana: estoy de acuerdo

contigo, valeria,

yo tampoco le veo ningún

sentido, pero esto

se le ocurrió a gerardo.

él me da el divorcio solamente

si tú te vas a vivir

con él a europa.

valeria: esto fue idea tuya,

¿verdad?

oriana: ¿cómo crees?

¿cómo crees que yo te voy

a querer tener lejos,

de qué estás hablando?

valeria: mamá, siempre

me has querido tener lejos,

nunca te ha importado

lo que me gusta, lo que hago,

donde estoy, nada.

oriana: no digas eso, valeria,

tú eres mi hija, yo te quiero--

valeria: tú me quieres

separar de luis y no lo vas

a lograr, no lo vas a lograr.

¿no te parece que estás siendo

demasiado cruel conmigo?

oriana: mira, valeria, yo...

yo no he sido la mejor madre

del mundo, es verdad,

pero hago mi esfuerzo,

y yo nunca haría nada para

separarme de ti, nunca.

y si tienes que llamar cruel

a alguien en esta historia,

no es a mí, es tu padre.

reclámale a él.

valeria: ¿te puedes ir?

oriana: ¿por qué?

valeria: no te quiero ver más

la cara.

oriana: no me hagas esto.

valeria: vete.

oriana: no me hagas esto,

por favor.

¿crees que mi actuación

de madre preocupada

haya sido convincente, cosita?

si es sí, mueve las patitas.

sí.

[música]

daniel: vente para acá,

vamos a hablar. ¿cómo que no?

no me hables así.

eh. tengo que hablar

seriamente contigo.

estrella: ¿qué te pasa,

mi cuchito, por qué

me tratas así?

daniel: ¿cómo qué me pasa?

¿crees que yo no siento feo?

fuiste de chismosa

con todo el mundo.

estrella: no, pues si no fui

de chismosa, es normal

pelearse entre parejas.

yo lo único que hice

fue pues preguntar un consejo.

daniel: y le haces caso

al murillo ese,

es más [indistinto]

estrella: pues si no fue

el murillo el que me dijo, no.

le dije al raymundo

y me dijo que lo que teníamos

que hacer es que--

daniel: ¿también le dijiste

a raymundo?

estrella: pero se portó bien

buena onda, hasta me dio

un consejo--

daniel: no, sabes qué,

estrellita,

tú y yo aquí la dejamos.

esto no puede seguir así, eh

y para siempre.

claudio: no, gerardo está loco,

cómo puede exigir una cosa así,

¿que damián no le ofreció

dinero?

oriana: claro que sí, le dijo

que pusiera el precio que él

quisiera, pero lo despreció.

el muy sinvergüenza quiere que

valeria se va a vivir con él,

sino, no hay divorcio

y si no hay divorcio, claudio,

tú y yo no nos vamos a poder

casar.

claudio: pues no vamos a ceder,

no vamos a permitir que valeria

se vaya a vivir con un tipo así,

con un tipo que la abandonó

cuando apenas era un bebé,

así que si tu marido insiste

con esa absurda condición,

lo siento, oriana, pero

nunca nos vamos a casar.

estrella: no, no, no, tú no

me puedes terminar.

daniel: después de que

me humillaste a mí

y a mi soldado del amor,

claro que puedo.

estrella: pero es que yo

te quiero mucho--

daniel: yo también te quiero,

pero te voy a olvidar, mira,

palabra de honor.

ya, por favor, espérate.

te lo digo en serio.

déjame ir.

estrella: pues no te voy a--

daniel: déjame salir,

por favor.

estrella: no.

daniel: déjame salir.

de veras, en serio, permiso.

claudio: yo también quiero que

seas mi esposa, pero no puedo

obligar a valeria a que viva

con un tipo así,

aunque sea su padre.

¿no le habrás contado algo?

oriana: no, no, ella se enteró

porque creo que escuchó algo,

pero no me creyó.

claudio: ese tipo pretende algo

más porque no se entiende

que te haya abandonado

con dos niños pequeños,

que no se preocupó por ellos

ni por ti

y ahora está exigiendo

este tipo de condiciones.

oriana: claro, por supuesto,

yo no le voy a dar el gusto,

¿quién se cree que es, no?

claudio: eso me gusta de ti,

que siempre piensas en los demás

antes que en ti misma,

aunque eso signifique postergar

nuestra boda indefinidamente.

oriana: no quiero.

fabiana: tómate esto,

te vas a sentir mejor.

>> nada me hace sentir mejor,

hubieras visto la cara

de tu hermano.

fabiana: está celoso.

dale tiempo, él tiene

que entender que tu trabajo

es como cualquier otra chamba.

>> ¿pero qué tal que decide

que yo no soy la mujer para él

o que se empieza a imaginar

cosas o que él decida

que no puede soportarlo?

fabiana: ¿y qué tal que decide

que eres lo más importante

que le ha pasado en la vida?

>> si él ya no me busca,

te juro que ya no quiero volver

a bailar.

bacalao: ¿qué tranza,

mi cara de loro?,

¿esperando que te avienten

las semillas de girasol

o qué onda?

uy, no, hombre, esa historia

ya me la sé, gallo.

estás así por una vieja, ¿no?

adán: a mí no me gustan

las señoras grandes.

bacalao: grandes, chicas, gordas

y flacas todas pegan igual,

hermano.

adán: don bacalao, perdón,

pero la verdad es

que ahorita no necesito

sus consejos. muchas gracias.

bacalao: espérate,

tranquilízate, mira, pues

yo he vivido algo, ¿no?,

y sé de amores y desamores

y para lo que tú traes,

para el mal de amores,

lo único que sirve el mezcal

y acuérdate,

para todo mal mezcal

para todo bien también.

entonces, tú dices

si nos echamos unos para que

te cures, yo invito, piénsale.

ahí está.

damián: no, no, solamente

te quería decir

que estoy pensando en ti.

fabiana, lo más sincero

que he dicho en mi vida,

no dejo de pensar en ti,

no dejo de pensar en ti.

¿qué?, aunque sea poquito,

dime me que me vas a extrañar.

¿sí? eso. adiós.

ay, fabiana, si supieras cuántas

ganas tengo de que seas mía.

no te vas a querer escapar.

vas a querer ser la primera.

[celular]

oh, oh.

¿sabes qué?, yo no tengo ganas

de escuchar tus lamentos.

tú mejor llámame a mí

cuando tengas ganas de hacer

cosas más recreativas, ¿sí?

[timbre]

valeria: damián.

damián: valeria.

valeria: sí, perdón no haberte

llamado antes.

damián: ¿qué estás haciendo

aquí? no me vas a decir

que me has extrañado mucho, ¿sí?

valeria: ay, hermanito,

siempre tan predecible, ¿verdad?

pero tienes razón.

damián: eh. ¿qué pasó?

valeria: pues nada, vine a ver

si es verdad la condición

que le puso mi papá a mi mamá

sobre el divorcio

o si simplemente es idea de ella

o tuya para tenerme lejos.

damián: valeria,

somos hermanos,

¿cómo se te ocurre pensar que yo

querría que estuvieras lejos?

valeria: ay, damián, pues nada,

supongo que ya te contó

sobre mi relación con luis y...

damián: ¿qué luis?

valeria: luis, mi novio,

no le gusta nada porque es

taxista, solo por eso.

damián: ¿andas con un taxista?

valeria: sí.

ricardo: fabiana, hola.

fabiana: no, no dijiste que ibas

a venir a buscarme.

ricardo: no quise interrumpir

tus planes.

fabiana: pero yo no tengo

ningunos planes.

ricardo: ¿ni siquiera

con damián?

fabiana: damián es solo

un amigo.

ricardo: sí, un amigo

al que debes de querer mucho

para irte con él, ¿no?

en la mañana vine a buscarte

y no te quise interrumpir

porque te habías ido

con ese tipo.

fabiana: no seas tonto,

damián y yo no somos nada,

ya a él le quedó muy claro.

ricardo: fabiana, de verdad,

por favor, no veas a ese tipo,

no me gusta para ti.

fabiana: ¿por qué?

ricardo: porque tú misma

lo dijiste, es una persona

que no está a tu mismo nivel,

un tipo así nada más va a querer

jugar contigo y al rato va

salir corriendo.

fabiana: damián no es como tú,

él sí me quiere, de verdad,

está interesado en mí.

ricardo: no seas ingenua,

de verdad, un tipo así no va

a querer nada en serio contigo.

fabiana: si eso fuera verdad,

no me hubiera regalado

este anillo.

ricardo: ¿le aceptaste

el anillo a ese tipo?

fabiana: sí, pero solo

como amigos y te lo aclaro.

ricardo: ay, por favor,

como amigos nadie acepa algo

así, o sea, esto te compromete.

por favor, no lo vuelvas a ver

y quiero que le regreses

ese anillo.

fabiana: ah, ¿solo porque tú

lo dices?

ricardo: no, fabiana,

para que estemos juntos.

fabiana: ¿sabes qué?, no sé qué

esperar de ti, toño.

me pides que deje de ver

a damián, pero tú sí puedes

seguir viviendo

con tu doctorcita

y eso me parece muy injusto.

ricardo: a ver, a ver.

¿y tú crees que a mí

me parece justo

aceptar que cualquier tipo

te haga regalitos?

fabiana: pues esto no es

cualquier regalito.

damián me da estabilidad,

eso es lo que él me ofrece,

algo que tú no puedes hacer.

tú solamente me confundes,

yo no sé qué esperar de ti.

¿sí?, solamente me generas

inseguridad y yo no puedo seguir

así.

ricardo: o sea, para ti es

como un negocio, ¿no?,

te vas con el que más ofrezca.

[música]

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