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Como Tú No Hay 2 Capítulo 25

30 May 2020 – 12:00 AM EDT

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[música]

germán: sí fuimos, pero yo

me mareé, me dio algo en--

fui al baño.

dani, dani, dani.

diles, dani.

ey, levántate, carnal.

órale, explícales,

explícales qué pasó.

federico: a ver, danicito,

a ver, ¡habla!

suelta todo ya.

daniel: o sea, me dio harto

miedo verlo ahí, ¿no?

y cuando el doctor levantó

la sabanita, creo que yo--

creo que cerré mis ojitos.

cuando alcancé a abrir el ojito

le vi la manzanita

y dije: "no, pues sí

es don fede".

federico: sí, la manzanita.

¿un cadáver se reconoce

por la manzanita?

daniel: o sea, entiéndame,

don fede, es que yo estaba

bien agüitado.

pensé que yo lo había perdido

para siempre y, pues,

me dio cosa, no sé qué,

verlo ahí tendido como--

>> ¡bueno, ya!

antes de ponerse violentos,

pasen a pensar qué vamos

a hacer con el cuerpo.

podemos regresárselo, ¿no?

luchita: ay, eso es buena idea,

sí, regresárselos para que--

para que--

federico: no, luchita, no.

este desgraciado me dejó

encuerado, tirado por ahí.

me llevó la cartera,

me dejó sin ropa, sin nada--

mira, mira cómo estoy--

ahí, cerca de la carretera

de cuernavaca.

sol: ya, ya, ya,

deja de decir babosadas.

tenemos que ver cómo hacemos

para devolver ese cadáver.

edgar: a mí me gustaría

ayudarlos y de todo corazón,

de todo corazón, pero no puedo.

tengo que ir a ver a mi mujer

para decirle que, precisamente,

don fede está vivo.

con permiso.

>> yo también tengo

muchas cosas que hacer,

no les puedo ayudar.

voy por unos menjunjes.

luchita: mi hija, los dulces.

renata: sí.

luchita: ay.

estrella: tú y yo tenemos

que hablar, ¿eh?

no manches, todo lo que hiciste.

daniel: no, pues es que--

estrella: pues es que--

federico: dani.

escúchame, escúchame,

germancito, necesito

urgentemente--consígueme ropa,

ropa tuya siquiera porque--

germán: sí, sí.

federico: esta basura no más,

no más.

germán: con gusto, con gusto.

¿qué vamos a hacer

con tanta comida y bebida?

federico: un cerrajero,

un cerrajero urgente.

daniel: un cerrajero,

vamos por un cerrajero, sí.

sol: ey, ey, ey, ¿a dónde van?

¿mm?

tenemos que devolver ese cadáver

y ustedes van a ayudarme.

claudio: adela, ¿mi mujer

estuvo en la oficina con diego?

no, gracias, es todo

lo que quería saber.

sabía que era diego...

dora: don claudio, la señora

oriana está a punto de salir

y usted me pidió que le avisara

cuando sucediera.

claudio: gracias, dora.

dora: ¿va a salir?

¿quiere que le diga a la señora?

claudio: no, la pondría

en sobre aviso.

dora: ¿sobre aviso de qué,

señor?

claudio: de nada.

por favor, déjame solo.

dora: sí, señor.

daniel: ¿qué no había

ropa de hombre

así como de su talla?

federico: suelta--respétame.

germán: ya conseguí la cuerda

para amarrar el cuerpo

a su carro.

sol: espero que por lo menos

sepas amarrar un cadáver.

luna: sí, ¿verdad?

porque ahora sí que si se

les sale un muertito del ataúd,

pues ya no cuenten con nosotras.

ya no los vamos ayudar.

estrella: es que yo no entiendo

por qué nosotras nos tenemos

que hacer cargo de esto.

sol: ¿cómo por qué?

porque no voy a dejar

nuestra camioneta en manos

de este par de irresponsables.

además, yo fui la que firmé

para que sacaran a federico

del refrigerador.

daniel: pues es que sí

la regamos bien gacho.

sol: ay, sí, qué bochorno

tan grande verdaderamente.

estrella: a ver, a ver,

yo tengo una duda.

si don fede está vivo después

de que la sol y él hicieron--

sol: estrella, ya,

ya basta.

no--no voy a hablar de estos

temas en estos momentos,

¿qué no te das cuenta

que estoy demasiado tensa?

luna: ay, no, sí, yo también

quiero saber.

daniel: yo también quiero saber.

luna: oigan, ¿qué pasó?

sol: es que ¿por qué no pueden

creerme que no me acuerdo

de nada?

no me acuerdo.

federico: por cierto, aquella

noche estabas bien relajadita,

¿no?

estrella: ándale.

luna: bueno, tú no te preocupes

que aquí don fede,

que no está muertito,

sí se va a acordar.

qué cuñado tu cuñado.

federico: y--yo recuerdo todo,

absolutamente todo.

sol: don fede, dígame la verdad,

¿sí hicimos el--

el amor?

oriana: gracias.

diego: ¿está segura?

¿está segura, señora?

oriana: ¿de qué?

diego: no, el barrio

puede ser muy peligroso, ¿no?

por eso.

oriana: para eso te traje a ti,

cosito.

ve por la maleta.

diego: ok.

¿segurísima, segurísima?

oriana: muy segura.

ven, vamos.

federico: presento

mis disculpas,

pero este tema no me gusta

hablarlo delante de las niñas.

todos: ay...

estrella: si ya estamos

bastante grandecitas.

luna: "simón".

estrella: además, tenemos

derecho a saber si sol

y usted chocaron sus planetas.

daniel: sí, ya, don fede,

suelte la sopa.

¿no ve que sería reteimportante

para mi vida?--

federico: no me toques.

daniel: si sí pasó.

estrella: ay, sí.

daniel: ¿lo hicieron?

luna: pues, entonces quiere

decir que la maldición

no existe.

[festeja]

sol: la verdad es que después

del papelazo que acabo de hacer

estoy preparada para cualquier--

¡ya!

federico: [grita]

sol: dígamelo ya.

federico: un caballero como yo

no tiene memoria.

permiso.

daniel: este, no, don fede,

es que yo--

estrella: no, espérate,

no te vayas.

no hay maldición.

sol: es que lo odio.

claudio: oriana.

oriana: claudio.

diego: señor reyes.

claudio: ¿me puedes explicar

qué significa esto?

oriana: yo creo

que la que necesita

una explicación soy yo.

¿me puedes explicar tú

qué haces aquí?

¿me estabas siguiendo?

claudio: bueno, yo--perdón--

yo quería--

oriana: espero que no te moleste

haberme descubierto haciendo

este tipo de actividades

con todas estas personas

que necesitan mi ayuda.

¿ya todos tienen cafecito? ¿sí?

diego, por favor sírveles

café a todos.

diego: sí, enseguida, señora,

claro que sí.

claudio: no entiendo, oriana,

no puede ser.

oriana: ¿qué es lo que no

puede ser?

¿que yo esté haciendo

este tipo de actos de buena

fe, de corazón?

porque si no lo notas,

lo estoy haciendo de corazón.

claudio: es que me hubieras

contado, yo habría entendido--

oriana: esto no es algo

para estarle dando publicidad.

esto es algo que se hace

de adentro y se lo guarda

uno para sí.

además, nadie sabía nada.

el único que lo sabía

era diego, que a veces

me acompaña para cuidarme.

¿verdad, diego?

diego: sí, sí, es verdad,

señor reyes.

oriana: claro que la mayoría

de las veces vengo yo sola.

claudio: yo la verdad me siento

muy mal.

oriana: no es para menos,

claudio, no es para menos.

oriana: muchísimas gracias

por aceptar estos sandwichitos

y el cafecito.

nos vemos pronto otra vez.

como siempre, gracias a todos.

recoge el café que tenemos

que ir a otros lugares

y tráeme mi bolsa, por favor.

diego: sí, enseguida, señora.

oriana: gracias, ¿eh?

que pasen buenas noches,

que pasen buenas noches.

gracias.

diego: señora, muchas gracias.

oriana: a ver, esto ya

lo hemos hablado varias veces.

no es necesario

que me den las gracias.

de verdad, lo hago con muchísimo

cariño y mucho amor.

buenas noches.

valeria: a ver, amor,

no te desesperes.

apenas llevas un día

buscando trabajo.

luis: es que yo vivo al día

y si no encuentro chamba pronto,

vale, voy a tener que echar mano

de mis ahorros para nueva york

y adiós mi sueño.

valeria: ay, a ver,

no te preocupes.

pensemos, ¿en qué es

lo que más gastas?

dime.

luis: en la renta de mi cuarto.

valeria: ok, solucionado.

¿por qué no te vienes

a vivir acá?--

luis: no, no, jamás viviría

contigo de arrimado.

no soy un mantenido.

valeria: relájate,

es algo transitorio, ¿sí?

¿para qué son las parejas?

para apoyarse.

además, estaríamos juntos.

luis: [suspira]

bueno, está bien, pero tengo

que encontrar chamba de volada

para compartir los gastos, ¿eh?

valeria: sí, hay que compartir

todo, todo.

luna: pero es que nosotras

no tenemos pruebas de que sol

sí haya hecho el--con don fede.

estrella: ay, ¿y qué más pruebas

quieres que haber pagado

su funeral?

luna: ay, si pagó su funeral,

fue por buena onda.

¿ves cómo eres?

porque, pues, lo aprecia.

porque aunque la sol

se las quiera dar de mala,

ella no es.

estrella: no, a mí se me hace

que lo hizo por puritita culpa,

nada más de haber pensado

que lo mató con sus encantos.

federico: hola, solecito, hola.

justamente estaba pensando

en ti.

sol: ah, pues después

de lo que tengo que decirte,

no creo que te queden

ningunas ganas.

federico: ¿ah, no?

ponme a prueba.

sol: aquí tienes la cuenta

de todo lo que me debes.

renata: ay, el besuconcito.

daniel: renatita, renatita.

renata: no te salgas

porque te rompo los dientes.

daniel: no, no, ahí muere.

de hecho, yo vengo

a disculparme.

renata: sí, te pasaste.

daniel: sí, perdón.

renata: ¿qué quieres?

ya, dale.

daniel: es que era de vida

o muerte, por esta.

renata: ¿de vida o muerte?

¿yo estoy tonta o qué?

daniel: no te puedo dar

muchos detalles ahorita

porque acá hay como muchos

pájaros en el alambre,

pero es que necesito de tu ayuda

para que estrella se mantenga

alejada de mí.

renata: pero es que eso está

muy difícil porque eres

irresistible.

daniel: sí, no es eso,

no es eso.

lo que pasa es

que si no lo hago,

alguien puede morir,

y ese alguien puede ser

tu "servilleta".

y si me muero, ¿qué hago?

renata: ¿estás crudo

o borracho del funeral o qué?

daniel: no, no.

necesito que me creas,

por favor.

renata: ¿entonces?

daniel: a ver, ahorita

no tienes que entender nada,

solamente por favor ayúdame.

renata: pero ¿cómo te voy

a ayudar?

daniel: sí, bueno--

fingiendo que eres mi novia

ficticia y ya.

renata: o sea, tú quieres

que finjamos que somos novios

y que todo el mundo se entere.

todo el mercado se va a enterar.

daniel: todos, todos, todos.

renata: entonces luis

se puede enterar.

y si luis se entera,

puede pensar que no me importó

y que lo superé superrápido

y en una de esas él es

el que sufre.

va, juego.

daniel: ¿sí?

renata: sí, pues claro.

daniel: pues, júntate conmigo.

[música]

[música]

federico: [ríe]

[tose]

solecito, pero eso es

mucho dinero.

¿de dónde te debo todo esto?

¿por qué?

sol: aquí está todo.

es muy fácil, mira.

compré 100 muslos de pollo

para hacer los tamales

para los invitados

a la ceremonia.

federico: a mí no me dieron uno.

sol: aquí también vienen

desglosado los gastos

del entierro.

incluido el féretro

con interior de terciopelo,

que tanto te gusta,

más un estampado de girasoles

y motitas plateadas

que le pusimos nosotras

federico: girasoles plateados,

todo lo demás, eso no lo puse.

eso lo puso usted, yo no.

lo pusiste tú.

sol: coronas de flores,

lirios, velas, pañuelos

desechables, cafecito

y galletas para los dolientes.

federico: galletitas,

hablando de galletitas,

¿no pudieron haber sido

tranquilamente unas galletitas

de animalitos y ya está?

sol: transporte del ataúd

hasta mi casa.

federico: ay...

solecito, la verdad que yo

no sé cómo pagarte todo

lo que has hecho por mí.

te lo agradezco enormemente.

sol: lo hubiera hecho

por cualquiera,

por cualquiera del mercado

absolutamente.

federico: no te creo,

no te creo.

no solamente me has demostrado

que me quieres,

me has demostrado que me amas.

sol: oye, déjate de manoseos

indecentes y págame la cuenta.

federico: solecito,

quiero serle sincero,

muy franco con usted.

no puedo juntar todo ese dinero,

para mí es imposible.

"i'm so sorry".

permiso.

sol: ah, pues ese no es

mi problema, fíjate.

federico: ¿no?

entonces--

¿aceptas "cuerpo matic"?

sol: no.

federico: entonces, vamos

a hacer una cosa,

si quiere demándeme o llegamos

a un arreglo.

sol: bueno, pues en una de esas

sí podríamos llegar

a algún arreglo.

federico: ¿ah, sí?

sol: nada más--

federico: soy todo oídos.

sol: lo único que necesito es

saber si...

aquella noche...

hicimos el...

federico: ¿el chaca chaca?

sol: el amor.

federico: solecito,

nadie sabe, nadie supo.

claudio: es que no puedo salir

de mi asombro.

esa labor altruista que haces

para esas personas

es tan noble.

oriana: bueno, es mi humilde

manera de decirle a la vida

gracias.

gracias por bendecirme

con mis hijos,

gracias por el marido

excepcional que tengo,

gracias por el cuerpazo

que tengo.

claudio: sinceramente te ofrezco

disculpas, oriana.

oriana: aceptadas.

es que es un poco humillante

para mí que dudes

de mi fidelidad, claudio.

el día de la clase con diego

tú diste por sentado que él

y yo--bueno, es que ni siquiera

lo puedo mencionar.

claudio: y no sabes

cómo lo lamento.

yo creo que estos celos nacieron

por la distancia que tú

has puesto entre nosotros.

oriana: sí, esa estancia

tiene un nombre:

dora, la distanciadora.

claudio: no, no, oriana,

por favor, ¿otra vez lo mismo?

oriana: es que es verdad, ¿no?

a lo mejor es mi impresión,

pero yo siento que dora

todo el tiempo está sembrando

intrigas entre ricardo y damián,

la verdad.

claudio: puede ser que tenga

cierta preferencia por ricardo,

pero no la creo capaz

de intrigar.

oriana: ¿ves cómo la defiendes?

todo el tiempo la estás

justificando.

a lo mejor es que ella

te extorsiona con algún

secretito que te sabe.

digo, esa es la única manera

de justificar esa lealtad

que tienes hacia ella.

dora: ¿todo bien, don claudio?

claudio: sí, dora.

por fin he visto quién es

oriana en realidad.

dora: ah, lo lamento muchísimo.

me duele que se haya dado cuenta

de--pues, que lo han engañado

durante todo este tiempo, señor.

claudio: ¿de qué estás hablando?

dora: pues, nada,

de que la señora oriana

le ha sido infiel.

claudio: no, todo lo contrario.

dora: ¿está usted seguro

de lo que está diciendo?

claudio: estoy convencido

de que me ama.

es la mujer más fiel

y bondadosa,

a la que no he sabido valorar.

sí, estoy seguro de eso

y también me he dado cuenta

de que tú has estado sembrando

tus propios prejuicios en mí

en contra de oriana.

dora: señor, yo no estoy

inventando nada en contra

de la señora.

no he dicho ni una sola mentira

y si mi culpa es solamente

quedarme callada,

ha sido para evitarle una pena.

claudio: mi única pena es

haber sido injusto con ella,

pero lo voy a remediar

y muy pronto.

es la mujer de mi vida

y le voy a dar el lugar

que merece.

de ahora en adelante no quiero

más intrigas en esta casa.

si tienes alguna opinión,

te la guardas.

[música]

[música]

fabiana: ¿ya nos vamos, pa?

edgar: ya merito, hija.

nada más hay que esperar

a tu mamá para despedirnos.

fabiana: ah, bueno, se me hace

que me voy a dar una escapadita

más al rato para ver a don fede.

sí me da mucho gusto

que esté vivo, la verdad.

edgar: a mí también, hija.

pero como que la señorita sol

y don fede ya deberían

de ponerse las pilas, ¿no?

y quererse bien, como la gente,

¿para qué tanto relajo?

fabiana: sí, pero debe ser bien

bonito que a uno lo quieren

así, tan intensamente

como a don fede.

después de tantos años

todavía siente lo mismo por sol.

edgar: como tú quisiste a toño,

¿cierto?

fabiana: ay, ¿eso qué, papá?

edgar: a ver, a ver, a ver,

siéntate, por favor,

un momentito nada más.

yo solamente quiero decirte,

hija, que no te pierdas

la posibilidad de volver a amar.

pero eso sí, despacito,

de a poquito.

fabiana: pues sí, me estoy

tomando mi tiempo, pa.

pues, ¿qué creías?

edgar: y por favor no te dejes

manipular por tu mamá

con ese tal damián.

no la escuches,

que no te presione.

fabiana: no te preocupes.

digo, también está bien difícil

rechazar a damián.

es guapo, parece una buena

persona, está interesado en mí.

edgar: mm...

fabiana: ¿qué?

edgar: ¿y a ti te interesa él?

fabiana: pues, más o menos.

digo, el tiempo ya lo dirá.

edgar: a ver, a ver, hija,

a ver.

hija, nada más quiero decirte

una cosa.

fabiana: sí.

edgar: cuando hagas una fiesta

con globos y toda la cosa

no invites a nadie

si no entra con gorrito.

fabiana: papá--

edgar: sin gorrito--hija,

el gorrito.

fabiana: fue una

irresponsabilidad mía,

no va a volver a pasar.

edgar: bueno, bien, bien.

última cosa.

fabiana: ay, ¿otra más?

edgar: una experiencia

que pasé con tu mamá.

tu mamá y yo en nuestra luna

de miel tuvimos una anécdota

que quiero contarte.

estábamos en la tienda de--

fabiana: ♪ la la la ♪

no quiero escuchar más,

no quiero escuchar más

de gorritos, de florecitas

ni de fiestas.

nada de gorritos

ni de fiestas.

edgar: no te estoy diciendo

nada fuera de lo--

fabiana: es que me estás

diciendo mucho y no quiero esc--

amelia: [tararea]

¿qué? ¿hablaban de globitos,

de fiestas o qué?

edgar: ¿quién dijo?

ah, los gorritos--

fabiana: los gorritos de--

edgar: y los globos, los globos

de--de la--

fabiana: globos.

edgar: de la ceremonia, ¿no?

amelia: ay, sí.

edgar: cuando te recibas, hijo.

amelia: ay, qué lástima que no

pueden venir a la ceremonia.

edgar: qué lástima,

hubiéramos querido.

adán: con que les dé gusto

yo estoy más que feliz.

edgar: felices, felices.

fabiana: sí, a mí me da

muchísimo gusto, ¿eh?

nada más que ya me tengo que ir

porque se me hace bien tarde.

edgar: rápido, jovencita,

tenemos charla pendiente

de padre a hija.

fabiana: ay, otra vez,

dale con eso.

amelia: ay...

andrés: esos vestidos los diseñó

un amigo que trabaja

en el teatro.

tina: a ver, a ver.

andrés: son discretos y es justo

lo que necesitas para tu estado

de discreción.

tina: no, muy aburrido, andy.

andrés: a ver qué tal este.

tina: me deprimo.

andrés: ay, ¿y este?

ese está bien, ¿no?

tina: me suicido, andrés.

andrés: ay, ya, ya, por favor.

no importa que te vistas

de monja, tu naturaleza

es ser sexy.

no vas a poder engañar

a la pastora aunque te pongas

un vestido abuela.

tina: andy, necesito ganarme

a mi futura suegra, ¿ok?

andrés: ay, no,

lo que hace el amor.

cómo me gustaría estar

en la ceremonia del flamito

divino y tu iniciación,

pero no, no, eso sería

como invitar al demonio.

tina: ay, cálmate, demonio.

te juro que si la pastora

te conociera la mitad

de lo que yo te conozco,

sabría que eres un angelito.

andrés: ay, qué linda--

tina: ay, ay, andy.

andrés: qué linda que pienses

eso de mí, pero tengo

que dejarte.

tengo que ir a rescatar

unos gatitos que dejaron

en el basurero.

tina: no, no, no.

rescátame a mí.

andrés: adán también tiene

que aceptarte con todo

lo que implica tu mundo.

tú tenías un plan

de ser honesta con él, ¿no?

así que yo creo que tendrías

que seguir con ese plan.

tina: sí.

tengo miedo.

andrés: yo lo único que sé es

que siendo tú misma

eres perfecta, mi amor.

tina: [ríe]

andrés: y ponte un vestido,

que se te ven preciosos.

tina: ¿es neta?

claudio: hoy voy a llegar

temprano a comer.

¿puedes reunir a toda

la familia?

oriana: ¿y eso para qué?

claudio: tengo algo importante

que decirles, pero en la tarde

lo hablaremos.

adán: [llama a la puerta]

tina...

te--te ves tan diferente.

tina: el artículo 494 dice

que hay que vestir para los ojos

de nuestro amado

en días de fiesta.

adán: gracias, muchas gracias

por unirte a la flama divina.

vas a ver que eso nos va a

mantener a nosotros más unidos.

tina: ay, bueno, y también

nuestro amor, flamito.

adán: es que mi mamá se va a

encantar con tu transformación.

tina: ay, adán, pero si soy

la misma, sólo es el peinado

y la ropa.

adán: bueno, es que eres

tan humilde que no aceptas

que has cambiado,

pero mi mamá sí lo va a hacer.

me haces el hombre más feliz

del mundo.

tina: oye, ¿y tiene idea como

cuánto va a durar la ceremonia?

adán: pues, por el sermón

que escribió mi mamá, va a durar

como tres o cuatro horas,

máximo cinco.

amelia: esta ocasión es

muy especial para mí

porque es un día muy feliz.

mi hijo se va a ordenar el día

de hoy como el nuevo pastor

de la flama divina.

todos: [cantan]

amelia: muy bien, hijo,

muy bien.

adán: bueno, hoy es un día

muy importante para mí,

ya que se hace realidad un sueño

y tengo a dos personas que son

muy especiales de mi vida.

una de ellas hoy va a ser

un nuevo miembro

de la flama divina.

todos: [cantan]

adán: ella es tina,

ernestina rebolledo.

toño: buenas, buenas,

familia bonita.

por favor, princesa.

natalia: ay, gracias, mi amor.

toño: ¿qué es lo que nos quiere

decir, señor papá?

claudio: paciencia, ricardo,

paciencia.

todavía no llega valeria.

¿hablaste con ella, dora?

dora: sí, don claudio,

nada más que me dijo que venía

un poco retrasada,

que por favor la disculpara.

oriana: ¿por qué no nos dices

de una vez, claudio?

ya sabes cómo son esas cosas

de la universidad,

a lo mejor la pobre

ni siquiera puede alcanzarlos.

toño: no, tiene razón

mi señor papá.

hay que esperar a valeria.

damián: no, yo pienso que tiene

razón mi señora mamá, ¿verdad?

porque sí se suele tardar.

además, ya se nos cuecen

las habas, ¿no?

toño: ¿te estás burlando

de cómo le digo yo señor papá

y por eso dijiste señora mamá?

¿te estás burlando, damián?

órale, órale, órale.

oye, ¿por qué no nos das pistas

para adivinar a ver qué es

lo que nos quieres decir?

así como caras y gestos

y te vamos adivinando.

natalia: ya, ricardo,

pareces un niño.

claudio: es una lástima

que valeria no esté,

pero ya se enterará.

bueno, con nuestra familia

como testigo, oriana,

quiero pedirte

que seas mi esposa.

[música]

[música]

damián: mamá, respóndele

a claudio antes

de que se arrepienta.

oriana: no esperaba esto.

discúlpenme, por favor.

damián: ¿mamá?

claudio: ¿qué? ¿dije algo malo?

natalia: no, no, seguramente

oriana se quedó sin habla

por la emoción.

voy a buscarla, ¿eh?

daniel: natalia, yo voy,

yo voy, yo voy.

déjame, déjame hablar con ella.

yo estoy seguro que este es

un momento muy especial

y la respuesta que sí.

toño: oye, tranquilo, espérate,

si a ti no es al que le pidieron

matrimonio.

la que tiene que contestar

es tu mamá.

damián: sí, ya, es fácil

suponer.

voy a hablar con ella, ¿sí?

claudio: dora, ve preparando

algo para que brindemos

más tarde.

espero que oriana

no me deje plantado.

natalia: no, no, eso

ni lo pienses, claudio.

yo estoy segura que hoy es

el día más feliz de su vida,

no te preocupes.

toño: bueno, yo me voy a servir.

todos: [cantan]

adán: bueno, ya que tina

conoce todos los artículos

y está dispuesta a seguirlos

fielmente, pido que dé

un paso adelante para que le

demos la bienvenida como nuevo

miembro de la flama divina.

todos: [cantan]

tina: hola.

[duda]

la flama divina--

todos: [cantan]

tina: tiene muchos

artículos, 1200.

amelia: 1258.

tina: 1258, para ser exactos.

todos hablan sobre hacer

lo correcto y portarnos bien,

pero yo pienso que debería

de incluir un poco de placer

en el cuerpo.

todos: no...

tina: me refiero a que el cuerpo

tendría que sentirse libre

de bailar, de que los rayos

del sol toquen nuestras pieles

y que podamos tocar--

todos: no--

amelia: llévatela, está

contaminando a los feligreses.

vámonos.

tina: pero ¿qué dije?

me dijeron que dijera

lo que pienso.

amelia: queridos feligreses,

el maligno hace muchas tretas

para infiltrarse y en esta

ocasión lo intentó en el cuerpo

de la disoluta pecadora

que acaba de hablar,

pero nosotros estamos libres.

flama divina, perdónanos.

todos: [cantan]

flama, flama, flama.

damián: ¿qué es lo que te pasa?

¿no es exactamente eso, mamá,

lo que siempre querías?

¿casarte con claudio,

acceder a su fortuna?

oriana: es que yo no me puedo

casar con claudio.

damián: ¿por qué?

oriana: porque sigo casada

con tu papá.

cuando me separé de gerardo

para poder venirme a vivir acá,

tuve que inventar que era

legalmente libre.

damián: a ver--no--no sé qué,

no sé qué, pero con respecto

a tu matrimonio con mi papá,

algo podemos hacer,

algo se nos va a ocurrir.

oriana: pero ¿tú crees que

me perdone que le haya mentido

tantos años?

damián: si te está pidiendo

matrimonio a estas alturas, es

capaz de perdonarte lo que sea.

ahora ponte de pie,

vas y aceptas su propuesta

antes de que él se vaya

a arrepentir.

oriana: ¿tú crees que a claudio

no le importe?

damián: eso depende de ti, mamá.

por el bien de todos

ahora vas y te esfuerzas

como no lo has hecho

en toda tu vida.

¿sí me entiendes?

oriana: ¿eh?

¿sabes qué?

tienes toda la razón,

toda la razón del mundo.

por eso eres mi hijo.

basta, basta de sufrir.

el show debe continuar.

te quiero, hijo.

beatriz: oye, dora,

¿qué pasó en el comedor?

están como si se hubiera muerto

alguien.

dora: eres una chismosa,

beatriz.

beatriz: ay, ¿servimos

o no servimos?

dora: sirve tú, estoy cansada.

beatriz: está bien, ¿eh?

no me cuente.

de todos modos me voy a enterar.

oriana: perdón, perdón, perdón.

es que, la verdad, no pude

contener la emoción.

he esperado esto hace tanto

tiempo, mi amor.

claudio: ¿y cuál es

tu respuesta?

oriana: sí, que acepto feliz

ser tu esposa.

toño: [suspira]

¿y ahora tú qué? ¿esa cara?

parece que estás en un velorio.

claudio: por un momento temí

que no fueras a aceptar, oriana.

oriana: perdón, perdóname,

claudio, es que me tomaste

totalmente por sorpresa.

damián: [ríe]

yo propongo que es hora

de que brindemos por la feliz

pareja, ¿no?

toño: sí, sí, sí hay

que brindar todos.

con permiso, ¿eh?

claudio: ¿y dora dónde está?

le pedí que trajera algo

para que brindáramos todos.

beatriz: ay, pues me mandó

en su lugar, don claudio.

parece que no se sentía

muy bien, pero si quiere,

ahorita le llamo, ¿eh?

toño: no, no, betty, no,

¿para qué la molestamos?

digo, si está ocupada,

¿para qué la importunamos?

natalia: ay, pues sí, ¿verdad?

pero qué raro que dora

no esté al pie del cañón, ¿no?

claudio: no creo que sea algo

para preocuparse, natalia.

bueno, brindemos entonces

por ti, oriana,

y por haberme tenido

la paciencia de esperarme

tanto tiempo.

oriana: al contrario.

gracias a ti por hacerme

tan feliz y por aguantarme.

toño: no, y todo lo que la va

tener que aguantar después.

oriana: ¿cómo?

toño: no, digo que sí,

que salud.

damián: salud.

por ti, mamá.

por ti, mamá.

oriana: salud.

claudio: salud.

oriana: salud.

por el amor.

toño: sí, por el amor.

amelia: y tu amiguita tina,

no conforme con ser tu cómplice

en lo de toño, arruinó el mejor

día de la vida de tu hermano.

fabiana: pero no creo que tina

lo haya hecho adrede,

si es una buena persona.

amelia: por favor, la hubieras

oído hablar de la carne,

del baile.

parecía que estaba

en un aquelarre.

a pesar de su disfraz de gente

decente, ese que llevaba--no,

señor, se le notaba,

se le notaba luego, luego,

lo que es.

fabiana: ¿no crees que estás

exagerando un poco?

amelia: no, no estoy exagerando.

no te puedes juntar tú con ella

y menos tu hermano.

esa lombriz de agua puerca.

fabiana: ¿es en serio?

amelia: en serio.

tina: no entiendo por qué

tu mamá se molestó, adán,

si lo que dije no tiene

nada de malo.

adán: es que en la flama divina

no hablamos de los goces

del cuerpo.

tina: ay, eso no dijiste

cuando estuvimos juntos.

adán: a ver, tina, esto es

en serio, por favor.

así mi mamá menos va a querer

que te unas a la flama divina.

tina: a ver, ¿y qué si no

me hago parte de tu religión?

¿cambiaría algo entre nosotros?

adán: tú sabes lo importante

que es para mí, por favor.

tina: lo sé, adán,

lo sé y lo respeto,

pero creo que no puedo

ser parte de tu flama.

adán: ¿qué? ¿por qué dices eso?

¿qué--qué pasa?

tina: que te amo, sí,

y que lo intenté todo,

pero que también amo lo que soy

y eso debería ser suficiente

para ti.

¿sabes qué?

no--no te la voy a poner

difícil.

no te voy a hacer elegir

entre tu religión y yo.

adán: pero ¿podemos hablar

después?

tina: yo ya dije todo

lo que tenía que decir.

adán: con permiso.

[música]

la ocasión amerita

que brindemos.

justo eso no, betty.

¿por qué no vas con rafael

y le dices que mande

dos botellas de champaña?

que se las traiga él.

beatriz: ay, pues las tendré

que traer yo, señor,

porque rafael también

se sintió mal.

oriana: mi amor, necesito hablar

contigo algo de la boda,

pero es un poquito privado.

me gustaría que fuéramos

arriba.

claudio: ok.

beatriz: ¿y ahora quién

se va a tomar estos cafés?

oriana: tú.

beatriz: pero si ya los serví.

damián: órale, llévatelos.

beatriz: ay.

natalia: mi amor, ¿vamos

a regresar a la oficina?

toño: no, natita, ya es tarde.

ahorita ya a mí como que me dio

el mal del puerco.

ahorita vengo.

natalia: damián, ¿te das cuenta

de que esto lo cambia todo?

¿que ahora tu mamá va a ser

la heredera de claudio?

damián: sí, pero para eso falta

mucho tiempo.

hay que tomar las cosas

con calma.

natalia: entonces, ¿piensas

seguir con el plan o?--

damián: claro que sí,

¿de qué hablas?

valeria: perdón por llegar

tarde.

natalia: hola, vale.

damián: no, ¿por qué

te disculpas?

todos sabemos que no querías

ver a mi mamá.

valeria: ya, pero claudio

me pidió que viniera.

¿dónde está?

natalia: están hablando

de la próxima boda.

por fin claudio le pidió

matrimonio a tu mamá.

oriana: perdóname,

estoy sumamente arrepentida

por no haberte dicho esto antes.

soy una tonta.

claudio: no, yo también

tengo la culpa.

tendría que haberte pedido

que te casarás conmigo

cuando conocimos.

nos habríamos evitado todo esto.

oriana: ¿cómo? ¿cómo?

¿ya no quieres que sea

tu esposa?

claudio: no, por supuesto

que sí, mi amor.

sólo que ahora nos tardaremos

un poco más.

oriana: ok, eres maravilloso,

claudio.

claudio: ¿tienes forma

de contactar a tu exmarido?

bueno, a tu aún marido.

hay que pedirle el divorcio.

por una buena suma tendrá

que estar dispuesto.

oriana: no, no, claro que no.

yo no voy a permitir eso.

es que ese sinvergüenza

no merece ni un peso tuyo.

él me tiene que dar el divorcio

sí o sí, le guste o no.

claudio: yo haré todo

lo que sea necesario.

entre más rápido terminemos

con este asunto, mejor.

oriana: ya, pero eso va a ser

un problema, ¿sabes, no?

o sea, localizarlo.

la última vez que él habló

con valeria estaba en la india.

claudio: en esta época

es muy fácil encontrar

casi a cualquiera.

pero ya no hablemos de él,

que te causó tanto daño.

oriana: tienes razón,

menos ahora que soy

un mujer tan feliz.

te voy a decir algo,

nunca te vas a arrepentir

de haberme pedido que sea

tu esposa, te lo juro.

toño: madrina,

¿me puedo sentar

tantito contigo?

dora: ay, sí, mi amor, claro.

ya me iba a meter a la casa.

lo que pasa es que salí a tomar

un poco de aire porque--

toño: sí, sí, sí,

yo entiendo, madrina.

oye, mi señor papá me preguntó

por ti porque con eso

de que no te vio

en el brindis...

madrina, ¿te digo algo?

a mí tampoco me gusta la idea

de la fulana esa.

yo tenía una candidata

mucho más picuda para él.

dora: mi amor, esas son

decisiones que solamente

puede tomar papá.

ahí nadie se puede meter.

toño: no, no, madrina, madrina,

escúchame.

no, no, madrina, no me gusta

verte llorar.

te lo juro que me parte el alma.

dora: bueno, la verdad es

que yo estoy así porque--

pues, porque me acuerdo

de tu mamá.

toño: no, no, madrina, no.

a mí no me quieras vender

piñas, ¿eh?

a otro perro con ese hueso,

madrina.

tú no estás así por mi mamá

sofía, tú estás así por otra

cosa, madrina, no nos hagamos.

dora: bueno, mira,

ultimadamente, la señora oriana

ha sido durante muchísimos años

la señora, la compañera,

la mujer de tu papá.

así que ahora que se casen

las cosas, digamos, que no van

a cambiar mucho.

toña: de veras es que yo

no entiendo por qué mi papá

siendo tan inteligente

para algunas cosas

es tan tonto para otras,

en serio.

¿es que no se ha dado cuenta la

gran mujer que tiene a su lado?

dora: pero yo nada más soy

una empleada.

toño: no, no, madrina,

no te tires, no te tires

para que te levanten, no.

tú no eres una empleada

nada más, tú eres más que eso.

tú eres una gran mujer,

eres su confidente,

su paño de lágrimas,

la que le lava sus calzones.

madrina, después de mi mamá

sofía tú has sido la señora

de esta casa.

dora: [llora]

toño: no, no.

valeria: mamá, oye,

ayer no quise interrumpirte

ni a ti ni a claudio,

pero damián me dio

la gran noticia.

felicidades.

oriana: gracias.

sí, me voy a casar con claudio.

valeria: qué bueno, ma.

me da mucho gusto, de verdad.

él es tan bueno.

espero que ahora sí lo valores.

oriana: mira quién habla

de valorar, la única persona

que no sabe apreciar

las cosas en esta vida.

¿por qué no viniste a un evento

tan importante, valeria?

valeria: lo siento, no sabía

el motivo de la comida.

oriana: tenías que haber venido.

¿ahora que va a pensar claudio?

¿que yo he sido una madre

que no te he sabido educar?

valeria: ¿claudio?

mamá, ¿cómo crees que claudio

va a pensar algo así de ti?

si tú enfrente de él eres

la mejor mamita del mundo.

es más, me extraña

que aún no te han dado

un oscar por esa actuación.

oriana: [cachetea]

valeria: lo que me faltaba,

que me pegaras.

damián: oye, ya ayer

mi hermanita nos tenía

que interrumpir y no nos pudimos

escapar por ahí.

natalia: ¿de verdad querías

estar conmigo?

damián: ¿me estás haciendo

esa pregunta tú a mí?

¿qué no te queda?--

no, ni al caso, ¿es en serio?

natalia: [asiente]

damián: ¿por qué?

natalia: pues es que--no sé--

todo--mira, todo este tema

de la tal fabiana me tiene

muy confundida.

a mí se me hace que ya

no me quieres igual.

damián: ah, a mí se me hace

que estás queriendo que te--

¿verdad?

por supuesto que te amo.

ven, ven, ándale.

¿cómo vas a creer

que no te quiero igual?

¿tú has visto todo

lo que he cambiado por ti?

tú sabes, por ejemplo,

que antes era un mujeriego

y ya no lo soy.

natalia: a mí se me hace

que no has cambiado, damián.

damián: ay, ya, natalia,

¿de qué se trata?

¿de estarse quejando

nada más porque sí o qué?

vamos a verte a ti.

si de algo te quejabas tú,

era de ricardo, no de mí

y ahora te ves muy contenta.

natalia: a ver, es que tú

no me entiendes.

desde la boda que tuve con él

yo me estoy volviendo loca.

ya no sé qué sentir,

ya no sé qué pensar.

estuve pensando toda la noche.

damián: ¿en qué?

natalia: tu plan de que yo

conquistara a ricardo

para quedarnos con su dinero.

damián: ¿qué tiene?

pues, ahí va en marcha.

natalia: sí.

damián: ¿de qué te quejas?

natalia: pero ahora que tu mamá

se va a casar con claudio

las cosas van a ser

muy distintas.

damián: ¿por qué?

¿de qué hablas?

natalia: porque tú te vas

a convertir en el heredero

de claudio, ¿no lo entiendes?

yo ya no tengo que seguir

casada con ricardo.

damián, si yo me divorciara

de ricardo,

¿tú estarías dispuesto

a casarte conmigo?

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