Papás y Mamás

Cinco síntomas para identificar a un adolescente en riesgo

Es probable que tu hijo salga de la adolescencia 'victorioso', es decir sin problemas o secuelas. Pero si notas algunas de estas actitudes, es hora de hacer algo.
8 Jul 2016 – 9:29 AM EDT


Contrario a la creencia popular, la gran mayoría de los adolescentes salen de esta etapa de desarrollo de una forma pacífica, sin muchos conflictos y de forma saludable. Somos los adultos quienes tenemos pavor de los alcances que pueden tener los adolescentes.


Aunque la mayoría de los adolescentes no muestran conductas que los pongan en riesgo, la realidad es que sí es una etapa en la que los peligros son mayores.
¿Por qué es esto?. En primer lugar, es la primera vez que se encuentran con tanta libertad, comienzan a salir solos y a realizar actividades con menos o nula vigilancia por parte de los adultos; su búsqueda de identidad los hace alejarse de sus padres quienes resienten la pérdida de control, físicamente aún no pueden prever consecuencias de la misma forma que los adultos… en fin. Pero lo difícil está en diferenciar el riesgo verdadero de la rebeldía natural o los cambios que se deben esperar en un adolescente . Aquí cinco síntomas que muestran un adolescente en riesgo:


  • Va más allá de la experimentación con alcohol y otras sustancias: si bien la mayoría si no es que todos los adolescentes en algún punto experimentan con alcohol y otro tipo de sustancias adictivas, la mayoría de los adolescentes logra superar la etapa sin desarrollar adicciones, es difícil encontrar la línea entre experimentación y abuso. Se puede considerar abuso el consumo indiscriminado o cuando es lo único que se quiere hacer. La Encuesta Nacional por Hogares sobre el Abuso de Drogas, realizados por la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental de los Estados unidos, indican que algunos niños ya están abusando de las drogas a los 12 ó 13 años de edad, mientras más temprana es la experimentación con tabaco y alcohol es más probable que se llegue al abuso durante los siguientes años de la adolescencia.
  • Falta de cuidado en la higiene, arreglo personal y rutinas saludables: Un síntoma de un adolescente en riesgo es la falta de motivación por cuidar de sí mismo, no bañarse de forma regular, no poner atención el cuidado del cabello y el arreglo, la falta de sueño y el no respetar horarios pueden ser un indicio de baja autoestima o falta de motivación. (ojo, aquí no quiere decir que su arreglo sea lo que los adultos consideramos adecuado, peinar el pelo para que parezca despeinado o romper la ropa adrede para lograr cierta imagen no cuentan como falta de arreglo personal). Un estudio realizado por el APA y Linda Spear descubrió que la falta de sueño en los adolescentes puede conducir a otros problemas emocionales, conductuales y de rendimiento escolar.
  • No habla sobre planes a futuro: Pueden ser irreales y fantasiosos, pero la mayoría de los adolescentes tienen una idea de lo que les gustaría hacer en el futuro. Una carrera, un viaje, una relación… en fin, los jṕvenes están llenos de planes a mediano y corto plazo; la falta de estos planes es una bandera roja en un adolescente, nos dice que no hay nada que lo motive y que no se puede proyectar en el futuro, alguien que no tiene expectativas ni de la vida ni de sí mismo es muy propenso a caer en conductas de riesgo. Kofi Annan dijo: “Una sociedad que se aísla de sus jóvenes, corta sus amarras: está condenada a desangrarse” Los adolescentes necesitan sentirse conectados a su sociedad y tener propósito, nosotros debemos de fomentar sus motivaciones y estimular sus iniciativas.
  • Fracaso escolar: Aunque por sí mismo no es un riesgo importante (mientras existan conductas que indiquen la voluntad de arreglar el problema). La falta de interés en el desempeño académico sí indica una falta de motivación general y puede ser parte de la falta de expectativas, cuando un adolescente no espera nada de sí mismo ni del futuro es posible que se centre en experiencias inmediatas sin medir los riesgos que implican.
  • Su grupo de amistades ya está involucrado en conductas de riesgo: bien lo dice el dicho “Dime con quién te juntas y te diré quién eres”. Más allá de la presión de grupo al estilo de las caricaturas, los adolescentes tienden a establecer amistad con otras personas que comparten su forma de ver la vida, la necesidad de pertenecer y ser aceptados por un grupo social es particularmente fuerte en esta etapa, los jóvenes quieren pertenecer, pero si su autoestima no les da la seguridad para buscar grupos más saludables o no tienen la seguridad para diferenciarse de su grupo, entonces el riesgo es más fuerte.

Estas son banderas rojas, pero no quiere decir que forzosamente son signos de que un adolescente ya está en riesgo, como padres es importante estar atento, mantener abiertos los canales de comunicación y darles a entender que pueden acercarse y no serán juzgados.

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