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Papás y Mamás

Ayudo a mis hijos a vencer la timidez para que sean felices relacionándose

23 Abr 2015 – 01:47 PM EDT
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Últimamente los adultos nos empeñamos en que las futuras generaciones obtengan buenos resultados académicos y que estén preparadas en el terreno de las nuevas tecnologías y de los idiomas. Como consecuencia, acabamos relegando a un segundo plano la educación emocional y social de nuestros hijos. Y eso es un grave error.

Considero importante que mis niños aprendan sobre el mundo que les rodea, pero me preocupa mucho más que sean personas íntegras en valores capaces de expresar y gestionar sus emociones, para que se sientan bien con ellos mismos y con los demás, y que cuenten con las habilidades sociales necesarias que les permitan establecer relaciones interpersonales socialmente sanas.

Además, me tranquiliza saber que los niños más estables a nivel emocional son los que obtienen mejores resultados académicos.

Mi objetivo actual es ayudar a mis hijos a vencer la timidez.

LA TIMIDEZ

Mis hijos de 6 y 3 años no son niños extrovertidos y al día de hoy sigo trabajando con ellos para ayudarles a vencer la timidez con el fin de que relacionarse con los demás no constituya para ellos ninguna dificultad.

Quiero que sepas que la timidez no es una enfermedad. Se trata de un rasgo de la personalidad que se caracteriza por la incomodidad que experimenta el niño ante situaciones sociales que implican interactuar con los demás. Su inseguridad hace que tienda a evitar el contacto social con otras personas.

Los niños tímidos sufren con determinadas experiencias sociales porque les da vergüenza y temen hacer el ridículo, piensan que los demás van a juzgarles, se sienten inferiores, son incapaces de tomar la iniciativa en algo, les cuesta expresar sus emociones y sentimientos públicamente o tienen dificultades para participar en actividades grupales.

Pueden ser situaciones sociales estresantes para un niño tímido: hacer recados, comenzar una conversación, solicitar ayuda cuando lo necesita, leer en voz alta en clase, etc.

Cada vez que un niño tímido se expone a una situación social que le causa estrés, puede llegar a experimentar: aceleración del ritmo cardíaco, sonrojamiento, sudor, temblores, tartamudeo, molestias abdominales, incapacidad para mirar a los ojos del interlocutor, llanto y conductas de aislamiento.

CONSEJOS ÚTILES PARA AYUDAR A NUESTROS HIJOS TÍMIDOS

Que la timidez sea una característica intrínseca de la personalidad no significa que no se pueda vencer progresivamente. Aunque este rasgo evoluciona a lo largo de la vida del niño y puede acentuarse en la adolescencia, la influencia positiva del medio familiar, escolar y social puede minimizarla si se unifican pautas de actuación común basadas en el entrenamiento del pequeño en habilidades sociales.

Aquí tienes algunos consejos:

  • Favorece situaciones en las que pueda relacionarse con otros niños evitando estresarle. Primero comienza en ambientes familiares (un parque o su casa). Posteriormente se puede avanzar un poco más cambiando de lugar. Un amigo de su confianza le puede ayudar a sentirse cómodo a la hora de interactuar con otros niños.
  • Es muy aconsejable que el niño desempeñe actividades grupales que sean de su interés y en las que tenga alguna habilidad (música, deporte, pintura). Al sentirse seguro con el desempeño de la actividad, le costará menos relacionarse con niños con los que comparte su misma afición. El teatro es muy beneficioso.
  • Refuerza la autoestima de tu hijo dirigiéndote a él con un lenguaje positivo con el que demuestres que lo quieres y aceptas tal y como es, incondicionalmente.
  • NUNCA etiquetes a tu hijo (“antisocial”, “aislado”) porque le puedes causar un daño psicológico difícil de reparar.
  • Ayúdale a expresar sus emociones y sentimientos. Escúchale, confía en él y dale muestras de afecto que le hagan sentir seguro. Tener una mascota puede ayudarle a tener más confianza en sí mismo.
  • Dale a tu hijo el tiempo que necesita para vencer la timidez. Elogia sus avances y progresos y no lo compares con otros niños.
  • Se un ejemplo para tu hijo. Si te ve relacionarte con otras personas, aprenderá recursos para poder hacerlo él también.
  • Intenta en todo momento trabajar con tu hijo las habilidades sociales: saludar y despedirse, pedir las cosas por favor y dar las gracias. Las actividades cotidianas propician constantemente oportunidades para aprender a ser más sociable y vencer la timidez (hacer la compra, subir a un autobús, hablar por teléfono).
  • Haz en casa actividades divertidas que le ayuden a desinhibirse y vencer el miedo al ridículo, como por ejemplo: hacer muecas delante de un espejo, imitar personajes, bailar o jugar a ser periodista.
  • Acude a un psicólogo infantil cuando veas que la timidez de tu hijo le impide desenvolverse y relacionarse con los demás en su entorno inmediato (familia, colegio, vecindario) y esta situación se vuelve permanente.

¿A tu hijo le cuesta relacionarse? ¿Cómo le ayudas a vencer su timidez? Cuéntanoslo.

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