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autoestima en niños

Si no puedo darle nalgadas ni castigos físicos a mi hijo, ¿entonces cómo lo educo?

Publicado 21 Ene 2021 – 12:08 PM EST | Actualizado 21 Ene 2021 – 12:08 PM EST
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Conforme los niños crecen, es normal que los padres busquen la mejor manera de educarlos, todo con la finalidad de que en un futuro sean adultos responsables y felices.

No existe un manual que explique cómo disciplinar correctamente a los hijos. Sin embargo, hay diversas alternativas que pueden guiarte por el camino adecuado.

Te mostramos tres técnicas de crianza que además de ser sencillas y muy fáciles de aplicar, mejorarán la conducta de tu pequeño y fortalecerán su relación.

Lo mejor de todo es que no incluyen nalgadas, gritos ni castigos físicos.

Comunicación efectiva

Desde el nacimiento, la comunicación cálida, amable y receptiva ayuda a que los bebés y niños se sientan seguros en el mundo; así como a construir y fortalecer la relación entre padre-hijo.

Para lograrlo, es esencial que los pequeños tengan seguridad, protección y lazos saludables que les permitan expresar sus sentimientos y desarrollar una personalidad, dice Raising Children.

Desde apagar el celular cuando hablas con tu hijo, hasta reservar tiempo para intercambiar opiniones, es importante que aprendas a escuchar activamente y trates de comprender por lo que está pasando tu pequeño.

Usar tu lenguaje corporal, observar y responder a sus expresiones faciales, repetir ideas que te haya comentado en el pasado y nunca interrumpirlo, son acciones que te ayudarán a lograrlo.

Método de las tres A

La Dra. Mary Gleason, psiquiatra del Hospital Infantil de Virginia y experta en educación infantil, explica que la finalidad de este método es que los niños sean conscientes de sus emociones y sepan cómo regularlas sin perder el control.

Para lograrlo debes seguir los siguientes pasos:

#1 Anticípate a la mala conducta

Como mamá, el primer paso para terminar con una conducta inadecuada es respirar profundo y tener una actitud relajada. Así podrás transmitir calma a tu pequeño y él también conseguirá tranquilizarse.

Tu hijo ve el mundo a través de tus ojos; si se percata de que gritas o pierdes el control con facilidad, pensará que es normal y comenzará a imitarte, afirma el sitio web Conscious Discipline.

#2 Acompáñalo en todo momento

Cuando un niño se porta mal o tiene una rabieta, se tiene la creencia de que lo mejor es alejarnos y dejar que este comportamiento ceda por sí solo, no obstante, dicha respuesta puede hacer que se sienta triste y humillado.

En estos momentos, lo más importante es que te mantengas a su lado y le expliques con firmeza que no le prestarás atención hasta que decida calmarse, sugiere la Academia Americana de Pediatría.

Así aprenderá a distinguir sus emociones y sabrá que cuando grita, llora y patalea es muy complicado entender sus ideas; por lo tanto, si desea ser escuchado, deberá tranquilizarse y guardar la calma.

#3 Abrazos y palabras empáticas

El Dr. R. Douglas Field, neurocientífico y autor de Why We Snap: Understanding the Rage Circuit in Your Brain, argumenta que cuando un niño se porta de forma incorrecta, su sistema nervioso se encuentra agitado y fuera de control, lo que aumenta sus niveles de estrés.

En este sentido, varios expertos afirman que darle un abrazo o apapacharlo por un par de minutos, puede darle contención física y emocional, y evitar que tu hijo se haga daño a él mismo o a su entorno.

Disciplina positiva

La organización Disciplina Positiva España, lo define como un modelo educativo que busca ayudar a los adultos a entender el comportamiento de los niños, desde el amor y la empatía.

Es una metodología que se basa en el respeto mutuo y la colaboración para generar mejores lazos de confianza y comunicación.

«Padre y maestros no pueden seguir funcionando como jefes, deben adquirir la habilidad de ser líderes democráticos», menciona Rudolf Dreikurs en el libro Social Equality the Challenge of Today.

Básicamente, se trata de educar desde la autoestima y los derechos humanos, renunciando a dinámicas violentas que impliquen gritos, regaños y golpes.

Mantener una actitud amorosa, ser muy paciente, predicar con el ejemplo y darle estímulos positivos son los pilares centrales de dicha ideología. Da click aquí para saber más al respecto.

Finalmente, recuerda que el objetivo de estos consejos es que tu hijo aprenda acerca de la responsabilidad, la empatía y el respeto desde una perspectiva cariñosa y comprensiva.

Una vez que lo intentes, notarás que su comportamiento mejorará y podrán comunicarse con mayor eficacia. Una crianza amorosa se traduce en adultos exitosos y resilientes, tómalo en cuenta.

¿Conoces otro consejo que sea útil? Cuéntanos en los comentarios.

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