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Envolver a tu bebé cómo tamal y otras prácticas que pueden dañar su cadera

Publicado 15 Dic 2020 – 11:46 AM EST | Actualizado 15 Dic 2020 – 11:46 AM EST
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La displasia congénita o dislocación de la cadera es una afección crónica que surge durante los primeros meses de vida y afecta a 10 de cada 1.000 bebés en el mundo, menciona el World Journal of Orthopedics.

Si no recibe el tratamiento adecuado, dicho padecimiento puede ocasionar una discapacidad permanente como osteoartritis, fracturas óseas u osteogénesis imperfecta.

Con el fin de que protejas el cuerpo de tu bebé y evites ponerlo en riesgo, te explicamos qué es la displasia, qué factores o situaciones cotidianas la provocan y de qué forma puedes tratarla.

Sigue leyendo y conoce la opinión de los especialistas.

Displasia de cadera: ¿qué es?

De acuerdo con el sitio especializado Kids Health, consiste en una falla morfológica que afecta los huesos de la cadera y las piernas. Puede estar asociada con un problema de laxitud (aflojamiento) o incluso una dislocación de las articulaciones.

En algunas ocasiones, la afección comienza antes de que el bebé nazca ( último trimestre de gestación) o bien, en las semanas posteriores al alumbramiento y conforme el pequeño crece.

El Dr. Mihir M. Tracker afirma que la mayoría de niños que sufren esta condición se recuperan rápidamente, convirtiéndose en adultos activos y saludables. La clave reside en hacer un diagnóstico temprano.

La displasia no causa dolor ni incomodidad, por lo que puede ser difícil de identificar.

El Hospital Infantil de Boston enlista las señales de alerta que indican un problema mayor y que los padres pueden notar con facilidad:

  • La cadera presenta un ligero chasquido
  • Piernas de diferente tamaño
  • Movimiento de cadera desigual
  • Los pliegues debajo de los glúteos no son iguales
  • Cuando es un poco mayor, el bebé presenta un leve cojeo

Si tu recién nacido tiene uno o más de estas señales, es necesario que visiten al ortopedista para comenzar el tratamiento correspondiente.

Esto aumentará las posibilidades de que su cadera crezca con normalidad y lo mantendrá a salvo de otras enfermedades o molestias.

Prácticas que la provocan

Algunos hábitos que parecen inofensivos pueden afectar el desarrollo y el buen estado de la cadera de tu bebé, por lo que es mejor evitarlos o disminuirlos.

Uso de andaderas

Desde hace años, diversas organizaciones y expertos en el tema se han encargado de resaltar los peligros de dicho dispositivo. Además de limitar el desarrollo de la vista, aumenta el riesgo de sufrir una caída y, por supuesto, facilita la luxación de la cadera.

Busca alternativas que vayan de acuerdo a las necesidades de tu pequeño y evita riesgos innecesarios. ¡Mucho ojo!

Cargarlo con las piernitas juntas

Ya sea que lo cargues con un canguro, rebozo o fular, tu bebé siempre debe tener las piernas abiertas y estiradas. De lo contrario, es probable que se sienta incómodo y lastimes su cadera o espalda.

Aquí te mostramos algunas opciones que te serán de mucha ayuda. ¡Ponlas a prueba!

Envolver todo su cuerpo

No importa quien lo recomiende o qué beneficios tenga, nunca envuelvas a tu pequeñito con una tela demasiado gruesa o apretada.

Cuando se tapa al bebé con dicha técnica, se cierran las piernas de tal forma que lesionan la cadera y aumentan la posibilidad de que el fémur salga de su lugar, menciona el Dr. Jay L. Hoeckner, experto en pediatría y desarrollo infantil.

En cambio, es recomendable comprar un canguro que soporte su peso y se adapte a su cuerpecito fácilmente.

Procura que tenga costuras resistentes, detalles acolchados y que esté confeccionado con una tela duradera que le permita respirar.

Tratamiento

Por lo general, los bebés que sufren de este padecimiento suelen recuperarse en un lapso de 6 a 8 semanas, sin necesidad de utilizar algún tratamiento o medicina, dice Mayo Clinic.

No obstante, si el problema persiste o empeora, será necesario llevarlo con un especialista para hacer el diagnóstico adecuado y disminuir las molestias. Si un pequeño nace con la cadera dislocada, la recuperación debe iniciar de inmediato.

Según los expertos, en la mayoría de los casos se utiliza un arnés ortopédico para mantener la cadera en su lugar y evitar un posible roce entre los huesos.

Este instrumento puede ser empleado por meses o años, todo depende del historial clínico de tu bebé.

Anteriormente, se usaban dos o tres pañales con el fin de prevenir la displasia y los dolores relacionados, no obstante, se ha demostrado que este método es ineficaz y retrasa la recuperación.

WebMD menciona que el 95% de pacientes pueden rehabilitarse exitosamente con la aplicación temprana del arnés. La cirugía sólo es necesaria si la terapia no funciona o cuando el bebé presenta problemas en los años posteriores.

Ya que conoces esta información, asegúrate de buscar dispositivos y actividades que impulsen el desarrollo morfológico de tu recién nacido y evita realizar prácticas que retrasen su crecimiento.

¡Tu bebé te lo agradecerá!

¿Y tú, cómo cargas a tu pequeñito? Escribe tus mejores tips en los comentarios.

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